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Disk too slow o trinchera...

Estoy escondido en una media sonrisa porque la Tierra gira de forma diferente desde anteayer; qué le pasará a la Tierra. Algo he oído de su nuevo eje de rotación. Qué cosas. Pero, caray, esta mañana he descubierto que soy feliz. Y no por la irónica Navidad; ni por las luces de neón que revolotean de calle en calle, buscando un sitio mejor donde acurrucarse... Nada, simplemente nada; hoy abrí los ojos y las cosas seguían en su sitio. Ya se sabe: en tiempos de guerra cualquier agujero es trinchera...
 
Paranoia (Oh, blanca Navidad...)

      Y aún no he visto 'Mi vida sin mí'...

De un tiempo a esta parte aparento ser feliz; y lo hago bien. Hasta yo me lo creo, pero tú no estás. Y eso me obliga a repensarme. A construirme varias veces en un halo de desinterés que ilumina toda la ciudad. Será por mi culpa que esta Navidad es tan clara y luminosa; o por ti, allá dónde estés, sin ni siquiera saber el profundo deseo que desencadenas.

Y es que últimamente todo lo que hago se parece a ti. El tiempo adquiere una forma tan sencilla, que me cuesta diferenciar entre el cielo y tus ojos, o entre el viento y tu sonrisa. Es cuestión de asociar ideas; es fácil. Yo te pienso y, al instante, el viento o el cielo me asaltan por la espalda. Yo siempre me vuelvo para que seas tú quién me susurra, y siempre estás, preciosa.

Eres una mentira, lo sé. Pero ya he comprendido que tu cuerpo no tiene límites para la esperanza. Estoy seguro, porque el rumor del viento o la inmensidad del cielo son terriblemente hermosos, mi amor, desde que tú los gobiernas.
 
Olvido

No me olvides con esa paciencia cabrona que te hace tan jodidamente irresistible...    Arañas aquel recuerdo
    que te ensucia las mañanas...
    Cada vez que abres los ojos
    alguien no está.
    Y sonríes, niña, impasible;
    ¿cómo pasaste del odio...
    ...a la asesina indiferencia?

 
Sueño azul, azules sentimientos...

Mi vida siempre quiso ser azul, pero ya desde pequeño me encontré con que el cielo era gris allá arriba. Las enormes chimeneas que desencuadraban el horizonte rompían cualquier razón divina; el humo es negro y las nubes son grises donde yo fui a nacer. Al tiempo descubrí que por algún misterio inexplicable en otros lugares de la pelota, el cielo era azul, como yo lo veía en mis sueños, y que el mar era azul porque el cielo lo era, muy azul. Y que el cielo era tan azul por el hermoso azul del mar. Pero no alrededor mía. Donde yo nací el mar era gris, un gris muy triste; el mismo gris del cielo, de las nubes y de todo lo demás.

Pero seguí buscando y me miraste. Y todo el humo se hizo espuma. Esa espuma que te mojaba el vestido, como buscando la escusa perfecta para la espantada. Corríamos de la mano sobre los lápices de colores y sobre el mar, espumoso y azul, inventando instantes y sueños, ventanas y amaneceres. Tus ojos me dieron aliento... esos ojos verdes que hicieron del azul un buen motivo para la vida, el deseo y las palabras.

Aún te recuerdo sentada sobre las nubes grises, inventándote un final feliz sin perdices ni colores. Y aunque las nubes sean oscuras alrededor mía, gracias a tus ojos todavía sueño. Una vez todo se llenó de espuma y tú no estabas. Pero el cielo se puso azul y yo creí estar soñando. Gracias por eso.

 
Contigo

Casi alcanzo a recordarte
inmortal en mi regazo.
Y por muy poco te rescato
del olvido verdadero.
¿No es cierto, amor,
que tan sólo tú no eres...
...cuando yo no soy contigo?
 
Sobrevolando, etc.

Triste y perdida en el fruto amargo del desconsuelo, una lágrima cae sobre el largo de tus cabellos... No me dice si viene o si va, si cae o si vuela; mas se intuye un silencio fugaz que grita y espera al diccionario de los buenos días por la mañana, al calendario que lanza su vida por la ventana. Y esa gota que vuela y se expone, sin compañía, pronto será una entre millones en la jerarquía de las gotitas que siguen cayendo desde su pelo, mientras las dudas van in crescendo debajo del cielo. Lo que no sabe esa lagrimita que está volando es que querrá despegar ella misma de cuando en cuando... y no podrá por ser parte del todo que allí comienza, porque el mar agoniza en el lodo de la tristeza. Pero los cuentos nunca terminan por el final y la lágrima no quiso ser fina ola de mar. Y hoy la gota sobre el mar, precisamente, alza su vuelo para volar eternamente.

Moraleja: Pon el Gran Hermano, que me aburro...

 
Señales

La tormenta amaina
tras la tempestad...
Y el trueno siempre llega
después del rayo.
Cómo explicarte, vida mía;
¿Es necesario algo más...
...aparte de mis pupilas?
 
Aburrimiento

El soñador, entre sueños, es feliz en su monotemática. Porque en este mundo monótono, los monotemas son monopolizados por los monosílabos adormecidos de la monotonía, aburrida o agradable. Pa' gustos monocromáticos, los colores. Y monos aparte.
 
Después de ti

Una excusa que no siente ni padece,
una vida que no tiene corazón,
un sinónimo de mí que no merece
ser un poco, más o menos, como yo.
Un sitagma nominal extraditado,
un exilio en la ultramar de las ideas,
una ola que jamás ha especulado
con el sueño de fundirse en la marea.
Un gramito de locura por favor,
que no estamos para lunas eclipsadas,
una pupila que escupa el desamor
al compás de la explosión de tu mirada.
Un perfume de canela porque sí,
una esquela bajo el polvo enamorado ,
un espacio entre "estas ganas de morir"
y "estas ganas de morirme aquí, a tu lado".
Un trabajo sin permiso de tristeza,
una pieza que faltaba en otra vida,
una herida que se pierde en mi cabeza
y que encuentra, a duras penas, la salida.
Un terrible malestar de contrabando
y un milenio para no desmerecer,
unas alas de juguete, y voy volando
a jugar sobre tu cuerpo de mujer.
Un silencio, o tal vez dos, por bulerías,
un pecado tan confeso como el sol,
que no sabe conquistar a un mediodía,
pero intenta convencerle de su amor.
Un poquito de lo mucho que buscamos,
el reclamo de lo mucho que perdí,
un suspiro de metal sobre las manos
y un diluvio universal después de tí.

A Piedad.
Madrid, antes de todo.
 
TV vs VT

"Encuentro la televisión muy educativa. Cada vez que alguien la enciende, me retiro a otra habitación y leo un libro" (Groucho Marx).

 
El amor así, contado...

Ayer me contaron un cuento...
...que narraba la historia de un precioso país donde, para bien o para mal, había un rey. El rey tenía una hija bellísima que estaba en edad casadera. Para aderezar el argumento, esta bella princesa se fue a enamorar de un picapedrero. Al rey, en un principio, no le importaba mucho que la jovenzuela saliera cada noche de madrugada, porque como todos los reyes con hijas hermosas pensaban siempre lo mejor. Estaría jugando a las canicas con alguna amiga...

Pero un buen día el picapedrero se armó de valor y, olvidando leyes y protocolos, se llegó al palacio a pedir la mano de la princesa. No sólo se llevó para casa una sonora negativa, sino que el rey, harto de sapos y culebras, mandó llamar a su comité de sabios para que estos decidieran quién era el ser más poderoso del mundo, por lo menos. Dicho ser se casaría con su hija.

Los sabios, tras superar varias ruedas de opinión y una multitud de luchas internas, decidieron que el ser más poderoso era el sol. Así que allí llegó el sol para reunirse con el rey. Os podéis imaginar la que lió en palacio, simplemente, para hacer manifiesta su negativa: "mire rey, yo no soy el ser más poderoso, porque sí, lo ilumino todo, pero llega la nube, difumina cualquier rayo de luz y termina conmigo".

Entonces los funcionarios de la corte mandaron llamar a la nube, que era el más firme candidato para desposar a la princesa. Y allí llegó la nube humedeciendo todas las paredes del castillo. Nunca estuvo tan nublado el salón de plenos, simplemente, para oír un nuevo despropósito: "mire señor rey, no es que quiera parecer grosero, pero yo no soy el ser más poderoso, porque es verdad que ando volando y dominando el cielo azul, pero llega el viento, me deshilacha los cirros y termina conmigo". Con el viento la misma historia: "mire señor rey, sinceramente, yo no soy el ser más poderoso, porque ando surcando fronteras en forma de tramontana, bien es cierto, pero llega la montaña y termina conmigo".

La montaña, por causa justificada, no pudo presentarse ante el rey, pero mandó a un emisario en forma de montículo arcilloso. Entre dimes y diretes jamás se oyó voz más arenosa y serena: "mire señor rey, en nombre de la más grande montaña, no soy yo el ser más poderoso de este mundo, porque bien sabe usted que, estando la montaña tranquila en su dominio de valles y laderas, llega el picapedrero...
 
Dudas

Las culpas no son siempre
del acomplejado culpable...
Ni el sonido de tus labios
es inútil cuando callas.
Y no escondas tu verdad;
¿Acaso no tiene más razón...
...el que duda?
 

Muy poca gente conoce la historia de Lilith. Una historia que, pese a ser oscura, hermética y opaca por la perversión y peligrosidad de su leyenda, nos explica que Lilith fue la primera mujer y no Eva. Lilith fue la primera mujer de Adán que, habiendo sido creada como su igual, surgida del polvo -como todos, vamos-, no quiso someterse a su voluntad y se separó de él.

Una mujer valiente, decidida e independiente que puede representar perfectamente un momento original de creatividad que después nos ha sido negada o ha sido contemplada en negativo. La primera mujer de la faz de la tierra, igual al hombre y libre de espíritu. Amén, que quiere decir, así sea.

Dra. Laura Borrás Castanyer.
 
Había una vez...

...y se murió de mentira.
 
Libertad

Cada mañana miro al cielo
y no veo pájaros ni colores.
A veces miro hacia delante
y veo puertas y más puertas.
Por eso estoy encerrado, vida;
¿qué es menos libre...
...que esta insomne libertad?