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Experiencia kundalini
Beneficios del yoga y experiencia personal de mi práctica de yoga.
Acerca de
En el mes de octubre de 2005 comencé a practicar yoga en un centro cívico y, desde entonces, he acudido todas las semanas a dos o tres clases. Me gusta hacer yoga y me hace sentir bien, así que me apetece compartir mis experiencias, anécdotas y lo que voy aprendiendo cada día con quienes me quieran leer.
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UN MAL DÍA LO TIENE CUALQUIERA
Supongo que estamos acostumbrados, en este mundo de locos, a competir por las cosas más nimias, tanto en el trabajo como en la vida personal. Reconozco que yo soy poco competitiva, principalmente porque me gusta ir a mi aire y no a la zaga de los demás. Pienso que lo que consigues muchas veces, dado que la nuestra es una sociedad consumista, es material y no tiene un valor realmente importante. No consigues nada, sólo acumular cosas. No te hace mejor persona ni te enriquece personalmente. Pero dejemos las reflexiones profundas :-).
Sirva el rollo anterior como prolegómeno a uno de los motivos por los que me gusta especialmente el yoga; por su no competitividad. Porque puedo ir a mi aire y llegar donde se encuentran mis límites. Me ayuda a conocerlos y me anima a superarlos.
El caso es que, en la última clase de yoga a la que fui, volví a recaer en la frustración y eso me preocupa. ¿Estoy cayendo en la trampa de la competición? ¿Se me ha vuelto a descontrolar la impaciencia? ¿Por qué me siento, de repente, como que no estoy avanzando nada? Sólo puedo contestar a la segunda pregunta: probablemente sí. No puedo evitar ser impaciente.
El caso es que en la última clase tuve un mal día. Una alumna nueva, que dijo no haber hecho yoga, luego resultó que, no sólo siguió la clase con una facilidad pasmosa sino que mis seis meses de tres clases a la semana no fueron capaces de seguirla a ella. Comprendo que puede que no haya hecho yoga pero si otras cosas que hayan desarrollado su flexibilidad. No siento “envidia” de quienes saben o pueden más que yo, y tampoco me preocupo demasiado de si el de al lado lo hace mejor o peor que yo. No tiene sentido. Pero ayer, después de constatar lo mucho que me queda por conseguir (una se da cuenta de esas cosas), me sobró que la profesora, al finalizar la clase dijera que “el nivel estaba desequilibrado” y añadiera comentarios algo descorazonadores hacia mi trabajo de la clase y muy elogiosos para la otra alumna. Lo que no entiendo es que, siendo como éramos sólo dos personas en esa clase, si conoce mi nivel de antemano porque soy habitual y la otra alumna dijo que nunca había hecho yoga… ¿por qué no adoptó un nivel menos exigente a la clase?
Y no, hoy no tengo agujetas, sólo está magullado –un poco- mi orgullo y otro poco las ingles. Deberíamos haber practicado un erradicador del ego. Seguro que me hubiera sido de utilidad.
Me cuesta bastante permanecer en postura fácil sin poder estirar, de vez en cuando, las piernas. La pierna izquierda, a veces, me duele si no lo hago. El hecho de no conseguir sentirme cómoda en la postura fácil me dificulta hacer los ejercicios. Ayer estaba especialmente incómoda y pude calentar muy poco, aparte de que apenas tuve oportunidad de estirar las piernas entre un ejercicio y el siguiente. Si tengo suficiente tiempo para calentar (como me pasa cuando voy a la clase de los viernes), puedo estar bastante rato en la misma postura sin que me resulte desagradable. Y, aunque yo soy muy consciente de mis limitaciones, siempre salgo feliz de clase. Creo que ayer fue la primera vez que no salí contenta como unas castañuelas.


Al contrario de lo que comenta Pily (siento llevarte la contraria ;-)), y aunque tengo mis predilectos, me gusta hacer clase con profes distintos. Según leí en la página de Happy Yoga, los profesores acostumbran a trabajar en rotación para evitar los personalismos. No se trata de que tú disfrutes haciendo clase con un profesor concreto sino que disfrutes del yoga por sí mismo. Sin tratar de juzgar lo que me pasó ayer, creo que intentaré asistir a las clases en las que me siento más cómoda con el/la profesor/a. Creo que es importante, aunque parezca un contrasentido. ¿Lo es?
 
 
Comentario:
Absolutamente de todo lo que hemos comentado los tres, lo único que importa es que tú disfrutas haciendo yoga como una enana. Eso, y sólo eso es lo que importa. Lo de las posturitas "chulas" que quede para las fotos. ;-)

Abrazos y, sí, te conozco algo y en eso también coincidimos. En la impaciencia. EEJEJEJEEEEEEEEEE (aunque maldita la gracia, ¿no? Pues nada, a entrenar más nuestra mente. Lástima del tiempo perdido, pero ahora tenemos de nuevo todo el tiempo por delante...)
 
Comentario:
Gracias a los dos por vuestros ánimos y buenos consejos. La verdad es que la sensación que me quedó ayer después de clase me dejó bastante chafada y necesitaba hablar sobre ello.
Wahe Guru, tengo que darte la razón en lo del BMW. Supongo que yo partía de la premisa de que "todos los profes eran igual de buenos, cada uno en su estilo", pero el simil lo he entendido perfectamente y bueno, no puedo decir que no tengas razón, es que la tienes toda. Si tengo que escoger, pues sí, yo también prefiero el BMW.
Pily, que sí, que tú ya me conoces un poco y sabes que la impaciencia es uno de mis defectos y que siempre tengo prisa por hacerlo todo. Pero me freno mucho y trato de pensar que mi cuerpo no puede ir tan rápido como yo quisiera y he de ser paciente, que he sido muy vaga durante demasiado tiempo y eso se paga. De todas formas, lo reconozco, disfruto como una enana haciendo yoga y, aunque un día ni siquiera regresa a casa con un milimetro más ganado, yo me siento bien. Yo soy la primera que reconozco mis limitaciones pero ayer me hicieron sentir totalmente "abuelítica" :-)
 
Comentario:
No desesperes, como díria Yogui Bhajan: los mejores yogis (refiriendose a los "posturita perfecta") están el el circo.
Tienes razón, quizás esa chica nueva había practicado danza, gimnasia artística... vete tu a saber... y tiene más flexibilidad/resistencia que tu.
La sensación es la que tu te llevas,la expereincia que saboreas dejando aparte si aguantas los tiempos completos o si tu postura no es perfecta... el yoga es mucho más que eso. El problema es el aire occidental que le damos, no mantenemos puras las enseñanzas convirtiendolo en una clase de pilates o aerobic donde prima la competeción... con mantras ahí a todo volumen (como a más de un profe le gustan).
En cuanto al "nivel desequilibrado", vamos la 1ª vez que oigo semejante frase; ni que fuera esto una clase de natación sincronizada... tu ni caso, un profe no es un maestro aunque él/ella lo piense, por tanto puede actuar acorde a su bagaje personal sin ser neutral y juzgando.
Lo de los profes rotativos... bueno, ahí discrepo: yo prefiero conducir cada día un BMW (que te indica la manera adecuada de conducir, cuando debes cambiar de marcha, cuando debes parar, etc... independientemenete de si eres mal o buen conductor) que me da cierta garantía y calidad y no arriesgarme a si en la clase de hoy conduciré un Panda de 2ª mano... un Corsa del ´86 o un cohe en rodaje... no sé si entenderás el símil..

Saludos.
 
Comentario:
Ay, creo que te metes demasiada caña a ti misma. También sé que lo sabes y que ya te lo han dicho, pero lo de la flexibilidad (ganarla, porque seguro que tienes algo más de lo que dices, exagerá), llegará. No te agobies, que a todos nos ha pasado al principio. (En serio que sí. Siempre hay casos y casos con esto de la flexibilidad, pero lo normal es que todos vayamos como tablas)

Y al contrario de lo que piensas, controlas más de lo que crees, pero me da la sensación de que te gusta TANTO practicar KY, que quieres saber hacer todo y tener todo el conocimiento YA, y eso es imposible. De hecho, y no lo digo para animarte, en cuanto a conocimiento, tú tienes mucho más que yo. A mí se me olvida cómo se llaman muchas cositas... y sería incapaz de describir ciertas prácticas, etc., como tú lo haces. Repito, no lo digo por animar. Es la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad.
No