CANTOS Y ABRAZOS
La clase del jueves por la tarde me devolvió el buen rollo que había perdido. No es que no me dolieran las ingles cuando terminó la clase, pero sentí que había perfeccionado un poco la postura fácil (con la ayuda de un cojín, todo sea dicho de paso) y disfruté de cada minuto, desde que empezamos con lentas rotaciones de cuello hasta que nos tendimos bajo la mantita blanca para relajarnos y el profe se ofreció a taparnos a todos. Con él siempre resultan muy chulas las clases… y las meditaciones. Animada, desde luego, acudí el viernes a la clase de última hora. Sea como sea, esa clase me ayuda a desconectar y entrar de lleno en el fin de semana. Esta semana, en especial, me era necesario, porque había sido agotadora.
El viernes fue una clase muy distinta a todas las que he asistido. La profe nos comentó que se había suspendido el kirtan (cantos devocionales) y que, por ese motivo, podíamos hacer una clase cantada. No es que a mi se me de muy bien cantar, pero como tampoco es que la mayoría sean pavarottis ni marias-callas, el zumbido de la que suscribe queda amortiguado por el del resto (o casi). De todas formas, me encanta cantar, así que la idea me pareció genial.
Comenzamos por ponernos todos en un amplio círculo (éramos como unos 20) y después del mantra inicial, cantamos uno del que ahora no recuerdo el nombre pero que era la primera vez que lo escuchaba. Después de hacer el gato-vaca, tocó una canción que me encanta: Akaal Murat. Primero la cantamos tal cual estábamos sentados pero luego la profe pidió que nos pusiéramos por parejas, espalda con espalda. Me tocó con el hombre que estaba a mi derecha. Luego nos cogimos de los brazos e hicimos una especie de “balancín”, apoyándonos en la espalda del otro cuando bajaba y viceversa. Un masajito para las vértebras. Lo malo llegó cuando la profe dijo que nos podíamos separar, y todos empezaron a darse abrazos a sugerencia de ella. Yo reconozco que soy muy cortada para esas cosas. No tengo costumbre de abrazar a la gente, y más de una –y de dos- veces me han dicho que soy arisca. Es algo que sería largo de explicar pero que es genético (o de familia). El caso es que él también debía sentirse igual y terminamos dándonos unas amistosas palmaditas en el hombro acompañadas de un gracias. Para la meditación siguiente cambié de pareja con el chico de mi izquierda. Ya hubo buen rollo desde el principio, porque me comentó sus impresiones con respecto al ejercicio anterior. Nos sentamos frente a frente, con las rodillas tocándose y los ojos cerrados. Y, cuando lo indicó la profe, abrimos los ojos y nos quedamos mirando uno a los ojos del otro (bueno, a un ojo del otro). Se nos escapó la risa y seguro que hicimos más de una carota, pero fue divertido y aguantamos la mirada (pestañeando). Cuando terminó y nos teníamos que dar el abrazo, la espontaneidad con la que él me abrazó simplemente me derrotó y, aunque casi me descoyunta las inglés (nos mecíamos a derecha e izquierda) me sentí muy bien. También me quité un peso de encima. Hay que ver, con lo impulsiva que soy yo para según que cosas y para otras un desastre con patas.
La clase terminó cantando el “Gobinday Mukanday” con los gestos de brazos y manos acompañando cada una de las palabras, y con un Satnam final.
Aunque no me va a leer, quiero darle las gracias al chico de mi izquierda por tomar la iniciativa de darme ese abrazo. Yo prometo aprender a abrazar a la gente un poco más. Al de mi derecha le debo un abrazo… Tendré que buscar la oportunidad y dejando las inhibiciones en el cajón de los calcetines, darle ese abrazo que debimos darnos y que, por vergüenza o por (mala) costumbre, no supimos o no quisimos dar.
Empezaré a entrenar el lunes, cuando vaya a desayunar con mi amiga M. Mira que la quiero un montón pero nunca nos hemos dado un dichoso abrazo.
Comentario:
Yo me compré hace poco un cd de Sada Sat Kaur, con una versión de "Gobinde Mukande" preciosa, escúchala:
http://www.spiritvoyage.com/shopping/detail_clips.cfm?PC=1393
http://www.spiritvoyage.com/shopping/detail_clips.cfm?PC=1393
Comentario:
Sorpresa! Ah! El próximo día, te abrazo! :-)
Estoy leyendo el blog para animarme a la prueba... Estoy dudando porque no me veo capaz de relajrme (ayyy, qué terrible es reconocerlo!)
Comentario:
Hola Rafa, bienvenido por aquí!! Espero que te vayas pasado de vez en cuando. Por cierto, he visto "Gobinde mukande" de tantas formas distintas escrito que escogí una. Gracias por la puntualización!
Comentario:
Hola, soy profesor de yoga.
he leido tu block y me ha parecido muy interesante.
Ya te escribiré más, ahora me tengo que ir.
Un saludo y Sat Nam.
PD. por cierto se escribe Gobinde Mukande, Udare, Apare, etc...
he leido tu block y me ha parecido muy interesante.
Ya te escribiré más, ahora me tengo que ir.
Un saludo y Sat Nam.
PD. por cierto se escribe Gobinde Mukande, Udare, Apare, etc...
Comentario:
AAAJAJAJAAAAA, qué bien, yo también di esa clase y en la primera ocasión me tocó con un tío que tenía pinta de piradín, y en la segunda con un chico majísimo en todos los sentidos. La verdad es que sí, es muy agradable, sobre todo cuando consigues desinhibirte y te dejas llevar.
Me alegro que de nuevo te sientas GENIAL. ;-)
Me alegro que de nuevo te sientas GENIAL. ;-)





