KRIYA
Al principio de practicar yoga el vocabulario propio de esta disciplina suena a chino (o a sánscrito, mejor dicho). Hace poco, releyendo una entrada en mi agenda, me eché unas buenas risas. Decía allí que “aquel día habíamos practicado la posición del oso”. No sé si existe tal posición, pero a lo que yo me refería es que habíamos hecho un ejercicio con las manos en “cerradura de oso”. Claro que ese apunte correspondía a mi segunda clase de yoga y yo estaba aún muy verde (más que ahora).
Durante una clase puedes oír hablar de chakras, prana, nadis, y kriyas, por ejemplo.
Una kriya es una serie de ejercicios relacionados entre sí que trabajan un chakra o una zona del cuerpo. La palabra “kriya” viene del sánscrito y se define como una técnica o práctica dentro de la disciplina del yoga, y hay muchos tipos de kriyas distintos.
Ayer acudí a la clase de las nueve de la noche de los viernes. No voy todas las semanas, sólo de vez en cuando, pero es una clase que me gusta porque tengo la sensación de que me ayuda a terminar la semana de forma más completa. Generalmente asiste bastante gente y estamos algo más apretaditos, pero ayer estaba la sala a rebosar. Conté 22 personas cuando lo habitual otros días ha sido entre 12 y 15. Conseguí un espacio entre la pared de la derecha y un chico sentado a mi izquierda, pero pronto tuve que apretarme un poco más hacia delante y hacia la izquierda, ya que vinieron tres chicas y hubo que hacer sitio. Lo cierto es que me gusta disfrutar de mi propio espacio y me fastidia un poco tener la sensación de que me voy a comer los pies del de delante o que el de detrás se va a comer los míos, pero bueno.
Esta vez no conocía a la profesora que nos dio la clase, pero reconozco que me gustó el vigor que impuso en todo momento. Nos dio mucha caña. Comenzamos, después del canto inicial, con un ejercicio cansadillo, la que yo llamo la postura del ego (erradicador del ego) que consiste en aguantar con los brazos a 60 grados con respecto al cuerpo, en las manos el pulgar hacia fuera y el resto de dedos recogidos hacia la palma, mirada en el entrecejo y… respiración de fuego. Al principio una se siente fresca pero cuando llevas más de un minuto (lo normal es de 1 a 3 minutos) parece que lleves tres horas así. Desde luego, seguro que le hace alguna cosa a nuestro ego. Al mío lo dejó para el arrastre.
La kriya de ayer estuvo muy concentrada en el segundo chakra, que se halla entre el pubis y el ombligo, cuyo nombre en sánscrito es Swadisthana. Influye sobre los riñones y se asocia con las glándulas suprarrenales. Mis abdominales y mi zona lumbar estan ligeramente doloridas esta mañana. No son exactamente agujetas y ese dolor es más una sensación de “haber trabajado” la musculatura de esas zonas que otra cosa. Hicimos ejercicios de piernas que hacen trabajar mucho la zona abdominal, la postura del gato-vaca, estiramientos, etc. Lo que me sorprendió es que, por primera vez, tuve que hacer un ejercicio en pareja. Me tocó con el chico que estaba a mi izquierda. Se trataba de apoyar los pies en las rodillas del compañero (que estaba con las piernas abiertas en V), cogerse de las manos e ir tirando suavemente de sus manos para que fuera acercando el pecho al suelo. El chico me dijo que no era muy flexible… ¡pues con valiente trozo de madera se había ido a tropezar! Primero le tocó a él. Estiré con cierto cuidado porque, como no le conocía de nada y me había dicho que no era muy flexible, lo que no parecía buena idea era descoyuntarlo a la primera de cambio. Si me vuelvo a tropezar con él en una clase… ¡qué vergüenza! Luego me tocó a mí. Tal como nos había indicado la profesora, me concentré en respirar largo y profundo. Poquito a poco, cogida a sus manos, iba cediendo milímetro a milímetro hacia el suelo. No os imaginéis que llegué a tocar el suelo con la frente ni nada de eso. Lo tenía bien lejos, pero sí es cierto que notaba que algo si que ganaba en terreno.
Durante una clase puedes oír hablar de chakras, prana, nadis, y kriyas, por ejemplo.
Una kriya es una serie de ejercicios relacionados entre sí que trabajan un chakra o una zona del cuerpo. La palabra “kriya” viene del sánscrito y se define como una técnica o práctica dentro de la disciplina del yoga, y hay muchos tipos de kriyas distintos. Ayer acudí a la clase de las nueve de la noche de los viernes. No voy todas las semanas, sólo de vez en cuando, pero es una clase que me gusta porque tengo la sensación de que me ayuda a terminar la semana de forma más completa. Generalmente asiste bastante gente y estamos algo más apretaditos, pero ayer estaba la sala a rebosar. Conté 22 personas cuando lo habitual otros días ha sido entre 12 y 15. Conseguí un espacio entre la pared de la derecha y un chico sentado a mi izquierda, pero pronto tuve que apretarme un poco más hacia delante y hacia la izquierda, ya que vinieron tres chicas y hubo que hacer sitio. Lo cierto es que me gusta disfrutar de mi propio espacio y me fastidia un poco tener la sensación de que me voy a comer los pies del de delante o que el de detrás se va a comer los míos, pero bueno.
Esta vez no conocía a la profesora que nos dio la clase, pero reconozco que me gustó el vigor que impuso en todo momento. Nos dio mucha caña. Comenzamos, después del canto inicial, con un ejercicio cansadillo, la que yo llamo la postura del ego (erradicador del ego) que consiste en aguantar con los brazos a 60 grados con respecto al cuerpo, en las manos el pulgar hacia fuera y el resto de dedos recogidos hacia la palma, mirada en el entrecejo y… respiración de fuego. Al principio una se siente fresca pero cuando llevas más de un minuto (lo normal es de 1 a 3 minutos) parece que lleves tres horas así. Desde luego, seguro que le hace alguna cosa a nuestro ego. Al mío lo dejó para el arrastre.
La kriya de ayer estuvo muy concentrada en el segundo chakra, que se halla entre el pubis y el ombligo, cuyo nombre en sánscrito es Swadisthana. Influye sobre los riñones y se asocia con las glándulas suprarrenales. Mis abdominales y mi zona lumbar estan ligeramente doloridas esta mañana. No son exactamente agujetas y ese dolor es más una sensación de “haber trabajado” la musculatura de esas zonas que otra cosa. Hicimos ejercicios de piernas que hacen trabajar mucho la zona abdominal, la postura del gato-vaca, estiramientos, etc. Lo que me sorprendió es que, por primera vez, tuve que hacer un ejercicio en pareja. Me tocó con el chico que estaba a mi izquierda. Se trataba de apoyar los pies en las rodillas del compañero (que estaba con las piernas abiertas en V), cogerse de las manos e ir tirando suavemente de sus manos para que fuera acercando el pecho al suelo. El chico me dijo que no era muy flexible… ¡pues con valiente trozo de madera se había ido a tropezar! Primero le tocó a él. Estiré con cierto cuidado porque, como no le conocía de nada y me había dicho que no era muy flexible, lo que no parecía buena idea era descoyuntarlo a la primera de cambio. Si me vuelvo a tropezar con él en una clase… ¡qué vergüenza! Luego me tocó a mí. Tal como nos había indicado la profesora, me concentré en respirar largo y profundo. Poquito a poco, cogida a sus manos, iba cediendo milímetro a milímetro hacia el suelo. No os imaginéis que llegué a tocar el suelo con la frente ni nada de eso. Lo tenía bien lejos, pero sí es cierto que notaba que algo si que ganaba en terreno.
Comentario:
Verás cómo ganas flexibilidad antes de lo que piensas. Pero mucho antes... ;-)
Hasta luego, gatos!!
Hasta luego, gatos!!
Comentario:
Me hace gracia encontrar que alguien que estuvo en una clase conmigo ha aterrizado en este blog (que por otra parte visitan cuatro gatos). Gracias mil por tu comentario y por el enlace.
Tienes razón, Anna parece más una hada! Me gustó su clase, aunque sólo he asistido a una de ellas (de las que imparte ella) y una sola vez parece poco para decidir si me gustan o no sus clases.
El día que yo sea capaz de una sat kriya de 31' voy a tener que hacer una fiesta para celebrarlo. Uf!!! Me queda mucho para estar al nivel del 99,9% de la gente que va a esas clases, pero pongo todo el empeño del que soy capaz!! Me voy a visitar la página de mantras. Gracias.
Tienes razón, Anna parece más una hada! Me gustó su clase, aunque sólo he asistido a una de ellas (de las que imparte ella) y una sola vez parece poco para decidir si me gustan o no sus clases.
El día que yo sea capaz de una sat kriya de 31' voy a tener que hacer una fiesta para celebrarlo. Uf!!! Me queda mucho para estar al nivel del 99,9% de la gente que va a esas clases, pero pongo todo el empeño del que soy capaz!! Me voy a visitar la página de mantras. Gracias.
Comentario:
La profe era Anna, es sueca... aunque más bien parece una hada...
Yo tmb estuve en esa clase; no me gusta su manera de darlas, pero es lo que tiene el happy, la variedad de profes.
Así que el erradicador del ego de 3´se hace pesado.. yo estoy ahora con sat kriya 31´.
Felicidades por tu blog!
P.D.: para mantras http://www.slsknet.org/
Yo tmb estuve en esa clase; no me gusta su manera de darlas, pero es lo que tiene el happy, la variedad de profes.
Así que el erradicador del ego de 3´se hace pesado.. yo estoy ahora con sat kriya 31´.
Felicidades por tu blog!
P.D.: para mantras http://www.slsknet.org/





