logotipo

img_google
Saudade y Alma
Expresiones literarias de Daritza Rodríguez Arroyo y sus favoritos de todos los tiempos.
Acerca de
En muchos corazones nace un hueco intensamente profundo y el alma se acongoja, suspira un poco y se queda quietita con una sonrisa plena entre la quietud de las sombras y el rayito de luz que se cuela por los resquicios de la conciencia humana...nostalgia! Un rincón donde Daritza Rodríguez Arroyo siente, piensa y escribe..."Saudade y Alma" (Saudade = Un hueco en el alma).
Sindicación
 
Inexplicable
Tan inexplicable fue cuando llegaste,
como lo es ahora que has desaparecido
fugaz como un susurro al oído,
como una estrella que en la noche clara surca el cielo.

Así pasaste por mi vida.

Inexplicables fueron tus palabras;
que tan dulces y tiernas me decían que no temías enfrentar la vida
ni al mundo por más peligrosas que fueran las circunstancias.

Inexplicables fueron tus acciones;
que pareciendo autenticas y contundentes
sólo eran parte de la escena del momento,
como quien entretiene el auditorio en este teatro que es la vida.

Sembrador de sueños e ilusiones.
¡Que iluso fui!
Creí que podía volver a creer.
Paradojas de la vida.
Simplemente… me equivoqué otra vez.

Tal vez si no hubiese puesto ese pequeño grano llamado ilusión,
el dolor no hubiese llegado a mí.
Pero... ¿Cómo no ponerlo?
Es la única manera en que puedo volver a creer.

Si, dolor.
Porque cada vez que arrancan un pedazo de ilusión
mi piel se desgarra y mi cuerpo se desangra,
cual río caudaloso tras la tormenta.

Una vez, hace mucho tiempo,
tanto que no recuerdo cómo pero si donde,
me prometí a mi mismo no volver a creer en nadie,
me jure que no sería víctima de esos seres… depredadores de almas.

Seres que venden sueños y promesas de amor;
ladrones de ilusiones.
Sólo, en aquel oscuro y frío lugar me convertí en un ser insensible, duro e inmóvil. Tan inmóvil como cualquier montaña.

Hasta que llegaste tú...
Tú... que con tu sonrisa y encantos supiste hacerme sentir cosas que hacía tiempo no sentía.

Me sentí adolescente.
Sorprendido en las sensaciones;
descubriendo la emoción detrás de lo sencillo,
de lo sublime y prohibido.

Volví a sentir mariposas revoloteando en el estómago y en mi cabeza, esas que te hacen mirar al firmamento
y te muestran cuán hermosa puede ser la vida.

Hoy después de ayer,
me doy cuenta que sólo fuiste un detonante para mis más grandes ilusiones, para mis ganas de volver a creer, de sentir la vida.

Me he dado cuenta, que aquel ser frío y calculador que pretendí ser, no es más que un caparazón para proteger mi débil piel y mi frágil corazón.

Carlos Alberto López Rosado
14 de junio de 2006
Las Piedras, Puerto Rico (10:46a.m.)

(Colaboración de mi amigo y hermano del alma: Carlos López)
No