Sandra returns (todo lo bueno se acaba, entenderlo)
CONFIESO: he empezado este post 2 veces. Pero es que... ¿Cómo empezar, después de tanto (sigo en mi línea exageradora) tiempo? ¿Cagándome en Aun* (no quiero hacer publicidad) (ya estoy con los paréntesis... Perdonarme, los echaba de menos)? ¿Hablando del fenómeno Gran Hermano y su fauna variopinta? ¿Comentando el “Estatut”? ¿Reiterando que Aun* es una mierda? ¿Diciendo que ya les vale boicoteando mi dirección IP? ¿Repitiéndome más que el ajo?
Error, error. Voy a empezar diciendo que sigo con dos piernas, dos brazos y una cara que asusta y que me alegro de haber vuelto porque
EL MOMENTO MÁS PATÉTICO POR EXCELENCIA:
Resulta que un Martes de antaño, poseída por un hambre voraz e histérico, al llegar a casa después de la universidad, comí un espléndido arroz con tortilla (sospechosa, pero tortilla). Pues muy bien Sandra, perfecto. ¿No ves que eso hacia tres días que estaba ahí? ¿No te has dado cuenta de que la tortilla podría haber servido perfectamente de musgo para el belén? Porque, sí, sí, relacionáis bien: FUI INTOXICADA. Y si hubiese sido por culpa de un medicamento o algo más serio, aún tendría su gracia; pero por una tortilla...
Así que, gracias a esto, me pasé toda la santa tarde/noche vomitando. Y ahí es donde monté el número mayor: lloré, me mareé, parecía el muñeco Epi-Blas-Tembleque (en realidad parecía la niña del exorcista pero sin bajar por las escaleras haciendo el puente), tuve diarrea (ecs), me dolió la tripa, apareció mi madre diciendo cosas del estilo "métete los dedos" a lo que yo respondí, con mocos en la cara, "no mama, que me da mucho asco. Que no, que no puedo", ella replicó con un "te los meto yo" y yo chillé un "noooooooooooooo, te lo ruegoooo".
Un show. Un show. Cogida a la puerta, de rodillas en el suelo, con la cabeza metida en el cubo de la fregona (soy fina y vomito ahí. Pero he evolucionado: antes o lo hacía en el suelo o no había trato. Y creedme que soportarme cuando tengo ganas de vomitar es un mérito) y con la cara blanca (imaginad la secuencia descrita, que no tiene pérdida) daba una pena increíble. Pobre de mi, qué buena sería para un Gran Hermano.
EL MOMENTO “NO ENTIENDO AL SEXO OPUESTO” :
Cada día me sorprendo más cuando los chicos intentan ligar. Yo no sé qué impulso les hace pronunciar tales tonterías, pero lo cierto es que no dejan de sorprenderme.
- ¿Eres famosa?
- ¿Perdón?
- Que si eres famosa
- ¿Eing? (yo aquí ya pensaba que el sujeto iba fumado o tenía problemas mentales - o ambos-)
- Es que eres como una muñeca, una muñequita...!! (ingenioso el tipo donde los haya) Seguro que te lo han dicho muchas veces, que los tíos babean por ti...¿verdad?¿verdad?
- (con cara de “no asimilo lo que me dices, no puedes ser real” ) ... (intento de huida)
O bien...
- ¿puedo tocarte?
Tuf, tuf.
- ¡¡eres real!! Eres como una Cenicienta ... (no entiendo el símil del hombre. Por favor si alguien es capaz de descodificarlo manden un sms al 7777 con “Este hombre es tonto y lo que viene diciendo es [aquí su respuesta]”. Gracias)
O también...
- ¿De dónde eres?
- De aquí, de Barna.
- ¿De aquí, de Cataluña? (Por lo visto tenía incomunicación con su sonotone)
- Sí. ¿Por? (ya me picaba la curiosidad a ver qué tontería soltaba...)
- ¡¡Porque te he estado mirando toda la noche (¡¡voyeur!!) y creía que eras latina 100%!! (Muy hábil chico, muy hábil)
Deteneros.
...Patético, ¿no? (La respuesta es sí. No se admiten otro tipo de respuestas)
Así pues, desde aquí pido que no se intente entrar a las chicas con conversaciones del estilo a las planteadas. Las chicas (y ahora esto parecerá el programa de Dos rombos, con la diferencia que yo no uso las manos como lo hace la presentadora en cuestión - si alguien no ha visto tal programa, mi frase no va con mala intención; no empecemos a mal pensar...) nos interesan, por no sé qué motivos, aquellos chicos que se nos presentan como retos (cierto que hablo generalizando, pero mi corta experiencia me dice que es así). Con esto quiero decir que aquellos que más difícil, misteriosos y atractivos se presentan, más nos atraen. De esta forma, cuanto más patético se muestre el sujeto y cuanto más persiga a la dama, menos conseguirá su propósito. Y, un matiz más, recordemos (sección dedicada al gremio obrero): que no me entere yo que ese culito pasa hambre o expresiones varias... No, y repito, no se consideran piropos.
EL MOMENTO TRABAJADORA:
Si alguien me consideraba vaga... pues lo soy. Con la diferencia de que ahora hago el amago de trabajar para engañar a mi conciencia. Mira que tonto llega a ser el ser humano, que se engaña a él mismo. Pero, si tú también te has visto en situación, es bonito. Así que no dejes de hacerlo.
Cada viernes voy escopeteada de la universidad a un colegio, a dar clases de patinaje. La situación es cómica, porque tengo incluso chicas más altas que yo ... y representa que quien tiene la autoridad es la presente. Sin embargo, y para mi sorpresa, me respetan. Es más, si hablan, adopto una postura muy cómica a los ojos del espectador que consiste en poner morros tuertos (cara de gremling, más o menos), ojos mirando a Vizcaya y brazos cruzados... y ésta es la fórmula perfecta para que, entre ellas mismas, se hagan callar. ¡¡Y yo me siento de un importante...!!
(Si ha eso le sumáis que -casi- cada día voy al gimnasio con una amiga y que también patino...os haréis una idea de las agujetas que puedo tener durante la semana. Eso implica tener excusa para no hacer nada y volver a escaquearme de que me tilden de vaga)
EL MOMENTO PERFECTO PARA QUE HAGÁIS LAS MALETAS Y OS VAYAIS MUY LEJOS:
Yo, Sandra, voy a autoescuela. Y desde aquí pido a todo el mundo que me esté leyendo que haga caso del título que acabo de poner. No quiero matar a nadie. No quiero ir a la cárcel. No quiero ser cruel. Por eso, no quiero que salgáis de casa cuando yo conduzca. Será lo mejor para vosotros, creedme. Cuanto antes llaméis a la Agencia de viajes y reservéis un vuelo para las islas Filipinas, mejor. (Aunque también podríais pagarme un viaje a mi y que yo hiciera las prácticas allí) (No ha colado, ¿no?)
EL MOMENTO ACTUAL:
Sola en casa. Con la habitación desordenada. Con un paquete de cereales (acabado) tirado en mi escritorio. Con la música puesta (y unos decibelios más altos, seguro, de lo permitido). Con la cara roñosa y el rimel corrido. Abatida por una larga jornada festivalera ( Jueves: fiesta. Viernes: fiesta. Ayer: fiesta. Hoy: fiesta. Mañana: fiesta. Jueves: fiesta de mi universidad). Creo que me voy a dejar morir... me inyectaré suero y dejaré que pase la semana sin que me de cuenta.
EL MOMENTO ME HE CANSADO DE ESCRIBIR Y ESTOY SEGURA QUE VOSOTROS DE LEER:
La autora no ha adjuntado ningún texto dentro de este apartado por cangrena en las manos y por falta de práctica bloggera. Se excusa ante todos y pide mucha paciencia. De paso, os agradece que hayáis estado ahí en su ausencia y, por ello, os manda un fuerte abrazo.





