"5 extraños hábitos tuyos" (¿mios?¿de él? Mira que como nos tomemos el título literal vamos mal eeeeeh)
Subtítulo: **Premio al título más largo**
LAS REGLAS DEL JUEGO SON:
El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título "5 extraños hábitos tuyos". Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito, de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo
"Has sido elegido" (esto me da miedo. Me imagino diciéndolo con voz ronca y me asusto) y dices que lean el vuestro.
Vale, primero decir que "gracias" a yo ahora vais a sufrir unos 5 más (yo creo que en realidad esto de hacer cadenas es para que quien lo ha tenido que hacer no se sienta mal - por aquello de "mal de muchos consuelo de tontos"- ... teorias mias freakinianas )
Y, lo segundo, comentar que, en realidad, me ha hecho gracia que me mandaran esto, porque nunca lo habían hecho antes...y me sentía excluida del grupo (esto no significa que ahora pretenda ser la diana de todos, No. jajaja)
Venga, después de mi parrafada, procedo:
Primer hábito extraño: Comer los alimentos de chocolate... con las manos. Que sí, comer una tableta, conguitos o turrón con las manos, tiene su lógica. Pero si nos referimos a los cereales o incluso la Nocilla (leche cacaooo)... pues ya es más anómalo. (AAAAAAAHHHH; Sandraaaa, ¿por qué lo has dichooooo? Qué imagen tan repulsivaaaaa de tu persona. Lo siento, tenía que decirlo )
Segundo hábito extraño: (me está costando hacer estaparida lista) Hacer deporte con los mismos pantalones. También podría ser que no tengo otros. Pues bueno, des de aquí aprovecho para abrir una recolecta. Quien quiera que me de su número de banco o me mande el dinero por correo (también se aceptan cheques)
Tercer hábito extraño: cuando voy a dar un beso, apoyo mi mano en el hombro del otro o le cojo del brazo (por si se escapa). Es una tontería pero no puedo evitarlo, es inconsciente =P
Cuarto hábito extraño: coleccionar sellos de Inglaterra y Francia. ¡¡Son muy interesantes!!
Quinto hábito extraño: Depilarme todos los pelos del cuerpo… que no sean los de la cabeza ni las cejas (imaginarme calva me ha hecho venir a la cabeza la imagen de un calamar con mi cara. Tengo miedo)
Señores y señoras, en esta lista hay un hábito falso. ¿Sabría usted reconocerlo? =P
Venga, y ahoraa tocar las narices a pronunciar el “has sido elegido”. ¿A quién le tocará? (Ya os veo a todos: que no sea yooo, que no sea yooooo)
Tielci, Porque seguro que nos hablará del tio-novio de su tía... (¡¡¡no me tirés las cortinas bonitas de tu despacho por haberte mandado esto, please!!!)
Gabri, que últimamente no publica nada (...si lo hago por tiiii, para que te distraigas un ratito. Ya verás que no será nada; además ya has cogido carrerilla con las 7 de antes =P)
Juli, que me interesa saber qué manias puede tener un profe. ¿Tirar tizas a los alumnos se consideraría como una manía?
Momo... ¡¡que así escribeeeeeee!! Nos tiene a dos velas a todos... :(
Choi... que seguro que no se enfada y me manda un beso salado. ¿no? ...¿¿no?? Choi por qué no contestaaaaaaaaaaaaaaas. jajajaja
P.D: Perdon a todos. Si nunca más recibo comentarios, lo entenderé.
LAS REGLAS DEL JUEGO SON:
El primer jugador de este juego inicia su mensaje con el título "5 extraños hábitos tuyos". Las personas que son invitadas a escribir un mensaje en su respectivo blog a propósito, de sus extraños hábitos, deben también indicar claramente este reglamento. Al final, debéis escoger 5 nuevas personas a indicar y añadir el link de su blog o diario web. No olvidéis dejar un comentario en su blog o diario web diciendo
"Has sido elegido" (esto me da miedo. Me imagino diciéndolo con voz ronca y me asusto) y dices que lean el vuestro.
Vale, primero decir que "gracias" a yo ahora vais a sufrir unos 5 más (yo creo que en realidad esto de hacer cadenas es para que quien lo ha tenido que hacer no se sienta mal - por aquello de "mal de muchos consuelo de tontos"- ... teorias mias freakinianas )
Y, lo segundo, comentar que, en realidad, me ha hecho gracia que me mandaran esto, porque nunca lo habían hecho antes...y me sentía excluida del grupo (esto no significa que ahora pretenda ser la diana de todos, No. jajaja)
Venga, después de mi parrafada, procedo:
Primer hábito extraño: Comer los alimentos de chocolate... con las manos. Que sí, comer una tableta, conguitos o turrón con las manos, tiene su lógica. Pero si nos referimos a los cereales o incluso la Nocilla (leche cacaooo)... pues ya es más anómalo. (AAAAAAAHHHH; Sandraaaa, ¿por qué lo has dichooooo? Qué imagen tan repulsivaaaaa de tu persona. Lo siento, tenía que decirlo )
Segundo hábito extraño: (me está costando hacer esta
Tercer hábito extraño: cuando voy a dar un beso, apoyo mi mano en el hombro del otro o le cojo del brazo (por si se escapa). Es una tontería pero no puedo evitarlo, es inconsciente =P
Cuarto hábito extraño: coleccionar sellos de Inglaterra y Francia. ¡¡Son muy interesantes!!
Quinto hábito extraño: Depilarme todos los pelos del cuerpo… que no sean los de la cabeza ni las cejas (imaginarme calva me ha hecho venir a la cabeza la imagen de un calamar con mi cara. Tengo miedo)
Señores y señoras, en esta lista hay un hábito falso. ¿Sabría usted reconocerlo? =P
Venga, y ahora
Tielci, Porque seguro que nos hablará del tio-novio de su tía... (¡¡¡no me tirés las cortinas bonitas de tu despacho por haberte mandado esto, please!!!)
Gabri, que últimamente no publica nada (...si lo hago por tiiii, para que te distraigas un ratito. Ya verás que no será nada; además ya has cogido carrerilla con las 7 de antes =P)
Juli, que me interesa saber qué manias puede tener un profe. ¿Tirar tizas a los alumnos se consideraría como una manía?
Momo... ¡¡que así escribeeeeeee!! Nos tiene a dos velas a todos... :(
Choi... que seguro que no se enfada y me manda un beso salado. ¿no? ...¿¿no?? Choi por qué no contestaaaaaaaaaaaaaaas. jajajaja
P.D: Perdon a todos. Si nunca más recibo comentarios, lo entenderé.
"Es mi primera vez...de beber, digo. "¿A que estoy graciosa?
Primero de todo, feliz año. Después de esto, voy a recrear la noche de ayer.
No sé por qué ni qué especie de espíritu me poseyó anoche que, cuando nos situamos cerca de la barra, algo me decía que quería beber. Pero, para los que no me conozcáis, tengo que decir que nunca en mi vida he bebido. Nada, cero, nulo. Así que la ingesta de alcohol se presentaba, si más no, graciosa (¿o tendría que decir patética?).
Supongo que, como todo borracho caguetas principiante, me pedí un Malibú con piña (por la tontería de que el coco me hace gracia – si, ya sé que un coco en si no hace gracia, pero bueno…-). Y, con la bebida en la mano, empezaron las fotos; este momento histórico tenía que inmortalizarse. Destacable la cara de mi amigo cuando, después de pedirle que me hiciera una foto bebiendo, se dio cuenta de que lo que había en mi vaso no era agua sino que, lo que es peor, era alcohol.
Al principio vas normal, obviamente. Pero a mi me estaba sentando mal. Notaba un especie de ardor en la barriga y no paraba de repetir “me está sentando y además casi no he cenado, me está sentando mal y además casi no he cenado”. Todo esto bajo un hilo musical de eructos (creo que me llegué a tirar unos 20).
Con el vaso en la mano (sin bebida) (Y diréis: ¿qué haces con un vaso en la mano si no tiene nada?... algo tenía que probar mi tontería), empezamos a bailar y a tocar culos. Es un ritual que me enseño Patri R. (mi diosa) y que ahora ha pasado a ser un sine qua non en todas las fiestas. Esta actividad es simple: consiste en tocar el culo a todo ser andante masculino, ya sea un aborto de calamar o un sirenito. La cuestión es tocar cuantos más mejor, mientras finges una cara de ignorancia máxima (vale, lo malo es que yo me rio y entonces me pillan. Pero lo mejor del asunto es que tampoco nadie se queja).
Podía observar como mis amigos me observaban un poco mal, a lo que yo no paraba de repetir “eh que no voy borracha, que sé lo que hago…cuando vaya mal ya te lo diré, que yo lo noto” (cuidado, habló la experta en borracheras).
Al cabo de nada, fuimos a por la segunda ronda. Y, con el segundo vaso, ya sí que me empezó a doler la cabeza y la barriga montó una fiesta privada. O eso, o soy esquizofrénica, pero yo sentía movimientos internos (lo malo es que nadie más los apreciaba). Es a partir de aquí cuando noté que iba borracha: cuando, al doblar una esquina, me empecé a reir sin motivo. No sabía por qué, pero todo me hacía gracia. Venga a reir, venga a reir, y venga a contarle a la gente lo que me estaba pasando.
PARÉNTESIS. Léase borracha cuando coges el puntillo (qué frase más chorra), no cuando potas en una esquina y te vas arrastrando por los suelos, se entiende. CIERRO PARÉNTESIS.
A partir de ahí, empecé a hablar chillando y a repetir “tia que estoy chillando, bueno estoy hablando, pero estoy chillando…y no sé por qué, no puedo evitarlo, ¡¡pero me gustaaaaaaaa!!” (la pésima redacción viene de la copia literal de mis absurdas palabras). Paraba a todo el mundo para contarle mi experiencia: “oala, que estoy muy graciosa… que es la primera vez que bebo y estoy muy graciosa, ¿¿A QUE ESTOY GRACIOSA??”, “tio me duele la cabeza”, “sabes…la gente se piensa que voy borracha pero yo sé lo que hago y…bueno, que da igual”. Lo mejor de todo esto es que iba entrando (junto con la Patry) en una fase de nerviosismo-gracioso porque sabía que la gente creía que iba borracha borracha cuando en realidad me estaba riendo de todos ellos y de mi estado de eufória. EN TODO MOMENTO SABÍA LO QUE HACÍA, sólo que… sólo que no podía pararlo, lo llevaba al extremo, gritaba, me reía, hablaba con todo el mundo y andaba, en ocasiones, como Heidy. Sin embargo, era consciente y, lo que es más triste, me gustaba.
…lo que no me gustaba eran mis ganas de mear. Después de un buen rato buscando los lavabos… ¡¡nos encontramos a la Mireya!! Dios qué escena. Chillando cómo posesas y saltando como histéricas. Y yo no paraba de preguntar que dónde estaba el Borja (con la Mari xD) y, aunque me respondían que “en el lavabo”, yo seguí preguntando un par de veces más que dónde estaba. Al final me dieron por perdida y optaron por dejarme preguntando sola. De repente, la Mireya (o Ana) empezó a chillar y, después de descodificar sus AHHHH JDHJSHD AAAAH, entendí que gritaba EL BORJAAAAA. Me giré y corrí hacia él. Me cogió en brazos, dimos unas cuantas vueltas…y fuimos a parar directamente al suelo (a lo que, parte de la poca bebida que me quedaba…se fue a la mierda). Ahí todos empezaron a gritar “fóllatelo, fóllatelo”, me tiraron más encima de él y el Borja no dejó de repetir “Sandrita no te me acerques, no te me acerques”.
Pero, recordad que nos estábamos meando. Así que, para recrear el momento Selectividad, Borja me cogió de la mano y nos fuimos al lavabo (de tios) junto con Patry. La cola era inmensa y, para ahorrármela, empecé a decir “¡¡dejadme pasar que tengo que follar!!”, “joder tio, que es de necesidad, que si no follo hoy no me irá bien el año”. Lo bueno es que no me decían nada o, si comentaban algo era: “¿quieres follar conmigo?”, “no, contigo no”(yo). Con la tontería, nos situamos segundos y, cuando por fin pudimos entrar, pusimos al Borja de cara a la puerta mientras yo meaba y fingía orgasmos. Buenísimo cuando Borja va a mear y se sienta en la taza. Que lo más triste no es que se siente para mear, no. Sino que se apoye en la taza meada. AHHHHHHH.
Una vez salimos, cogí a todo el mundo para contarle que había follado. Uno de ellos se rió de mí comentándole al amigo en plan irónico lo que le había dicho. Me reboté y le solté un “sí, he follado… y tu con esa cara no vas a follar”. El otro se rebotó y me dijo “qué te apuestas” y yo solté un patético “¡¡mi culo, me apuesto!!”. Nos alejamos de ahí dando saltitos en dirección a nuestro otro grupo de amigos.
Cuando llegamos hasta ellos, me incitaron a beber (mentira, yo quería) el tercer vaso. Nos acercamos para la barra y pretendían que bebiera vodka. El Molina, que ya me veía mal, me dijo un sabio “hay que saber cuando parar”. Yo hice caso (jajaja) y, en lugar de pedirme otra cosa, me pedí otro Malibú. Pero…cuando llegué a la barra… SUM SUM no había Malibú. Ahí me cabreé y empecé a preguntar que por qué no había, que yo quería. Indignada…me fui a otra barra. Bien, ya voy por la tercera.
En este momento me entran ganas de darle picos a todo el mundo y de abrazar a la gente. Todos me caían bien. Además “estoy graciosa, ¿a que estoy graciosa?”. Tenía ganas de andar, así que nos fuimos a buscar gente. Bajando unas escaleras (confieso que veía un poco mal y pillé a uno para decirle “tio, si ya de lejos veo mal, ahora ya si que veo fatal”)…¡¡me encontré con Patri, la diosa!! OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOH, qué ilusión me hizo. No sé cuántas veces le repetí que la quería, pero me puse super tierna. Ella me comentó que los tios no iban quemados y yo, para comprobarlo, los iba parando a todos. La Patry hacía ver que era mi pareja y me sobaba el culo. Pero, Patry, si me lees confieso que tenía miedo porque me lo sobabas demasiado. Jajajajajajajajajaja ;)
Después de hacer el chorra, el duo dinámico Patry-Sauri fue hacia el lavao (sí, otra vez). Y, como no, fuimos al de tios. Un imbécil nos empezó a decir que no éramos tios (¿en serio?) y que bla bla bla y yo con mi vena psicóloga le empecé a soltar un rollo de genética. No conseguí callar al chico pero nos sirvió para colocarnos segundas otra vez. Meamos y, al salir, me encuentro a otro grupo de amigos. Se rien de verme borracha pero yo me río más de ellos por saber que, aunque iba contentilla, sabía perfectamente lo que hacía.
Una vez dirigimos nuestra marcha en dirección a otra copa, me topo con una chica, le digo algo que no me acuerdo y me empieza a maldecir con un “cállate que te voy a pegar!!!!”. Aquí me cagué viva. Jajajaja.
Mientras andamos, me toqué el bolsillo para comprobar que mi brillo seguía ahí… PERO NO, MI BRILLO NO ESTABA. “Dónde está mi brillo, he perdido el brillo… eh tio, sabes qué, he perdido el brillo…”; indignada decidí beberme el otro Malibú pero…OHHHHHH, TAMPOCO HABÍA MALIBÚ. Le solté un sermón al tio de qué iba a hacer ahora sin Malibú y el otro me ofreció agua. “Tio, que no quiero agua, que te he dicho Malibúuuuu”. Volví a arriba para comentarle al grupo que no tenía ni Malibú ni brillo…y me fui.
En esa vuelta ya si que el estado de borrachera era máximo. Me acuerdo que me encontré con Dani y, abrazada a él, le pedí que no me dejara, que estaba mareada. Él me contestó que no me iba a dejar y yo, que aunque –repito- estaba borracha pero no imbécil, le dije que “…Dani, pero si no m’estàs agafant!!”. Nos hicimos unas cuantas fotos y la Patry y yo volvimos a irnos. Ella pegó una patada a una chica (aunque no se sabe muy bien si fue al escalón) y me repitió durante por lo menos una hora (no exagero) “le he pegado una patadaaaaaaaaaaaaaa”. Cada loco con su tema. El mío era intentar convencer a la gente de que “ no me mires así como si fuera estúpida porque yo soy muy lista, ¿sabes? Que soy universitaria y estudio psicología. Y no pongas esa cara porque es verdad, y sino busca en el Google a Tajfel y verás que te sale, ya verás…” “Mira, ¡¡que estoy bien!! Mañana contaré esto en un post y y…(¿Patry, a que me voy a acordar?)”
Sin embargo, alrededor de las 5:30, el efecto empezaba a pasar y ya no estaba tan eufórica. Aunque me seguía dando rabia que la gente pensara que iba borracha, yo estaba harta de intentar convencer de que no era idiota porque, al hacerlo, todavía lo parecía más. Opté por resignarme.
A la salida del recinto, me encontré con el Adri. Parecíamos dos imbéciles rematados dándonos besos sin parar. “Sauri com t’estimoooo, ai Sauri que faria sense tuuuu. Ja veuràs demà que divertit quan ho recordem...” [[Cabeza del Adri entre mis piernas]] “Adri, què fas menjant-li a la Sauri??” “aiii, que nooooo…Sauri com t’estimo” “ai Adriiii, jo també…”. Sin comentarios.
Ahora me encuentro sentada mirándome un Feliz Año de la mano (aunque de escritura tiene bien poco, que parece roña en lugar de tinta) y repitiendo un “no tengo resaca tio, no me mires así porque no la tengo, ¿vale?”.
Besos para todos, dijo una borracha.
P.D: Perdonad que no comente, ni postee... no me iba bien el blog =(
No sé por qué ni qué especie de espíritu me poseyó anoche que, cuando nos situamos cerca de la barra, algo me decía que quería beber. Pero, para los que no me conozcáis, tengo que decir que nunca en mi vida he bebido. Nada, cero, nulo. Así que la ingesta de alcohol se presentaba, si más no, graciosa (¿o tendría que decir patética?).
Supongo que, como todo borracho caguetas principiante, me pedí un Malibú con piña (por la tontería de que el coco me hace gracia – si, ya sé que un coco en si no hace gracia, pero bueno…-). Y, con la bebida en la mano, empezaron las fotos; este momento histórico tenía que inmortalizarse. Destacable la cara de mi amigo cuando, después de pedirle que me hiciera una foto bebiendo, se dio cuenta de que lo que había en mi vaso no era agua sino que, lo que es peor, era alcohol.
Al principio vas normal, obviamente. Pero a mi me estaba sentando mal. Notaba un especie de ardor en la barriga y no paraba de repetir “me está sentando y además casi no he cenado, me está sentando mal y además casi no he cenado”. Todo esto bajo un hilo musical de eructos (creo que me llegué a tirar unos 20).
Con el vaso en la mano (sin bebida) (Y diréis: ¿qué haces con un vaso en la mano si no tiene nada?... algo tenía que probar mi tontería), empezamos a bailar y a tocar culos. Es un ritual que me enseño Patri R. (mi diosa) y que ahora ha pasado a ser un sine qua non en todas las fiestas. Esta actividad es simple: consiste en tocar el culo a todo ser andante masculino, ya sea un aborto de calamar o un sirenito. La cuestión es tocar cuantos más mejor, mientras finges una cara de ignorancia máxima (vale, lo malo es que yo me rio y entonces me pillan. Pero lo mejor del asunto es que tampoco nadie se queja).
Podía observar como mis amigos me observaban un poco mal, a lo que yo no paraba de repetir “eh que no voy borracha, que sé lo que hago…cuando vaya mal ya te lo diré, que yo lo noto” (cuidado, habló la experta en borracheras).
Al cabo de nada, fuimos a por la segunda ronda. Y, con el segundo vaso, ya sí que me empezó a doler la cabeza y la barriga montó una fiesta privada. O eso, o soy esquizofrénica, pero yo sentía movimientos internos (lo malo es que nadie más los apreciaba). Es a partir de aquí cuando noté que iba borracha: cuando, al doblar una esquina, me empecé a reir sin motivo. No sabía por qué, pero todo me hacía gracia. Venga a reir, venga a reir, y venga a contarle a la gente lo que me estaba pasando.
PARÉNTESIS. Léase borracha cuando coges el puntillo (qué frase más chorra), no cuando potas en una esquina y te vas arrastrando por los suelos, se entiende. CIERRO PARÉNTESIS.
A partir de ahí, empecé a hablar chillando y a repetir “tia que estoy chillando, bueno estoy hablando, pero estoy chillando…y no sé por qué, no puedo evitarlo, ¡¡pero me gustaaaaaaaa!!” (la pésima redacción viene de la copia literal de mis absurdas palabras). Paraba a todo el mundo para contarle mi experiencia: “oala, que estoy muy graciosa… que es la primera vez que bebo y estoy muy graciosa, ¿¿A QUE ESTOY GRACIOSA??”, “tio me duele la cabeza”, “sabes…la gente se piensa que voy borracha pero yo sé lo que hago y…bueno, que da igual”. Lo mejor de todo esto es que iba entrando (junto con la Patry) en una fase de nerviosismo-gracioso porque sabía que la gente creía que iba borracha borracha cuando en realidad me estaba riendo de todos ellos y de mi estado de eufória. EN TODO MOMENTO SABÍA LO QUE HACÍA, sólo que… sólo que no podía pararlo, lo llevaba al extremo, gritaba, me reía, hablaba con todo el mundo y andaba, en ocasiones, como Heidy. Sin embargo, era consciente y, lo que es más triste, me gustaba.
…lo que no me gustaba eran mis ganas de mear. Después de un buen rato buscando los lavabos… ¡¡nos encontramos a la Mireya!! Dios qué escena. Chillando cómo posesas y saltando como histéricas. Y yo no paraba de preguntar que dónde estaba el Borja (con la Mari xD) y, aunque me respondían que “en el lavabo”, yo seguí preguntando un par de veces más que dónde estaba. Al final me dieron por perdida y optaron por dejarme preguntando sola. De repente, la Mireya (o Ana) empezó a chillar y, después de descodificar sus AHHHH JDHJSHD AAAAH, entendí que gritaba EL BORJAAAAA. Me giré y corrí hacia él. Me cogió en brazos, dimos unas cuantas vueltas…y fuimos a parar directamente al suelo (a lo que, parte de la poca bebida que me quedaba…se fue a la mierda). Ahí todos empezaron a gritar “fóllatelo, fóllatelo”, me tiraron más encima de él y el Borja no dejó de repetir “Sandrita no te me acerques, no te me acerques”.
Pero, recordad que nos estábamos meando. Así que, para recrear el momento Selectividad, Borja me cogió de la mano y nos fuimos al lavabo (de tios) junto con Patry. La cola era inmensa y, para ahorrármela, empecé a decir “¡¡dejadme pasar que tengo que follar!!”, “joder tio, que es de necesidad, que si no follo hoy no me irá bien el año”. Lo bueno es que no me decían nada o, si comentaban algo era: “¿quieres follar conmigo?”, “no, contigo no”(yo). Con la tontería, nos situamos segundos y, cuando por fin pudimos entrar, pusimos al Borja de cara a la puerta mientras yo meaba y fingía orgasmos. Buenísimo cuando Borja va a mear y se sienta en la taza. Que lo más triste no es que se siente para mear, no. Sino que se apoye en la taza meada. AHHHHHHH.
Una vez salimos, cogí a todo el mundo para contarle que había follado. Uno de ellos se rió de mí comentándole al amigo en plan irónico lo que le había dicho. Me reboté y le solté un “sí, he follado… y tu con esa cara no vas a follar”. El otro se rebotó y me dijo “qué te apuestas” y yo solté un patético “¡¡mi culo, me apuesto!!”. Nos alejamos de ahí dando saltitos en dirección a nuestro otro grupo de amigos.
Cuando llegamos hasta ellos, me incitaron a beber (mentira, yo quería) el tercer vaso. Nos acercamos para la barra y pretendían que bebiera vodka. El Molina, que ya me veía mal, me dijo un sabio “hay que saber cuando parar”. Yo hice caso (jajaja) y, en lugar de pedirme otra cosa, me pedí otro Malibú. Pero…cuando llegué a la barra… SUM SUM no había Malibú. Ahí me cabreé y empecé a preguntar que por qué no había, que yo quería. Indignada…me fui a otra barra. Bien, ya voy por la tercera.
En este momento me entran ganas de darle picos a todo el mundo y de abrazar a la gente. Todos me caían bien. Además “estoy graciosa, ¿a que estoy graciosa?”. Tenía ganas de andar, así que nos fuimos a buscar gente. Bajando unas escaleras (confieso que veía un poco mal y pillé a uno para decirle “tio, si ya de lejos veo mal, ahora ya si que veo fatal”)…¡¡me encontré con Patri, la diosa!! OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOH, qué ilusión me hizo. No sé cuántas veces le repetí que la quería, pero me puse super tierna. Ella me comentó que los tios no iban quemados y yo, para comprobarlo, los iba parando a todos. La Patry hacía ver que era mi pareja y me sobaba el culo. Pero, Patry, si me lees confieso que tenía miedo porque me lo sobabas demasiado. Jajajajajajajajajaja ;)
Después de hacer el chorra, el duo dinámico Patry-Sauri fue hacia el lavao (sí, otra vez). Y, como no, fuimos al de tios. Un imbécil nos empezó a decir que no éramos tios (¿en serio?) y que bla bla bla y yo con mi vena psicóloga le empecé a soltar un rollo de genética. No conseguí callar al chico pero nos sirvió para colocarnos segundas otra vez. Meamos y, al salir, me encuentro a otro grupo de amigos. Se rien de verme borracha pero yo me río más de ellos por saber que, aunque iba contentilla, sabía perfectamente lo que hacía.
Una vez dirigimos nuestra marcha en dirección a otra copa, me topo con una chica, le digo algo que no me acuerdo y me empieza a maldecir con un “cállate que te voy a pegar!!!!”. Aquí me cagué viva. Jajajaja.
Mientras andamos, me toqué el bolsillo para comprobar que mi brillo seguía ahí… PERO NO, MI BRILLO NO ESTABA. “Dónde está mi brillo, he perdido el brillo… eh tio, sabes qué, he perdido el brillo…”; indignada decidí beberme el otro Malibú pero…OHHHHHH, TAMPOCO HABÍA MALIBÚ. Le solté un sermón al tio de qué iba a hacer ahora sin Malibú y el otro me ofreció agua. “Tio, que no quiero agua, que te he dicho Malibúuuuu”. Volví a arriba para comentarle al grupo que no tenía ni Malibú ni brillo…y me fui.
En esa vuelta ya si que el estado de borrachera era máximo. Me acuerdo que me encontré con Dani y, abrazada a él, le pedí que no me dejara, que estaba mareada. Él me contestó que no me iba a dejar y yo, que aunque –repito- estaba borracha pero no imbécil, le dije que “…Dani, pero si no m’estàs agafant!!”. Nos hicimos unas cuantas fotos y la Patry y yo volvimos a irnos. Ella pegó una patada a una chica (aunque no se sabe muy bien si fue al escalón) y me repitió durante por lo menos una hora (no exagero) “le he pegado una patadaaaaaaaaaaaaaa”. Cada loco con su tema. El mío era intentar convencer a la gente de que “ no me mires así como si fuera estúpida porque yo soy muy lista, ¿sabes? Que soy universitaria y estudio psicología. Y no pongas esa cara porque es verdad, y sino busca en el Google a Tajfel y verás que te sale, ya verás…” “Mira, ¡¡que estoy bien!! Mañana contaré esto en un post y y…(¿Patry, a que me voy a acordar?)”
Sin embargo, alrededor de las 5:30, el efecto empezaba a pasar y ya no estaba tan eufórica. Aunque me seguía dando rabia que la gente pensara que iba borracha, yo estaba harta de intentar convencer de que no era idiota porque, al hacerlo, todavía lo parecía más. Opté por resignarme.
A la salida del recinto, me encontré con el Adri. Parecíamos dos imbéciles rematados dándonos besos sin parar. “Sauri com t’estimoooo, ai Sauri que faria sense tuuuu. Ja veuràs demà que divertit quan ho recordem...” [[Cabeza del Adri entre mis piernas]] “Adri, què fas menjant-li a la Sauri??” “aiii, que nooooo…Sauri com t’estimo” “ai Adriiii, jo també…”. Sin comentarios.
Ahora me encuentro sentada mirándome un Feliz Año de la mano (aunque de escritura tiene bien poco, que parece roña en lugar de tinta) y repitiendo un “no tengo resaca tio, no me mires así porque no la tengo, ¿vale?”.
Besos para todos, dijo una borracha.
P.D: Perdonad que no comente, ni postee... no me iba bien el blog =(





