Quiero volver a London City utilizando el 24...
AUTORIDADES SANITARIAS AVISAN QUE ESTO VA A SER LARGO. SI NO QUIEREN QUE LES REPERCUTA A LA SALUD, NO LO LEAN. SI SON ARRIESGADOS, ADELANTE.
- “Sandra, a la ducha” (forma sutil de decirte que apestas).
- “angmm…” ( no he encontrado un sonido que represente mejor la voz que me sale por la mañana).
A todo esto, se me ocurre mirar el móvil y veo que son las 6,30. Espera, ¿¿las 6,30?? 1+1…son 2…más 1… más… ¿me estás diciendo que sólo he dormido 4:30 y ahora me tengo que levantar? ¿¿¿Por qué tuve que ir a ver Harry Potter (porque tenía ganas de verla porque tenía que acompañar a mi hermano al cine…)???
Así que con la legaña incrustada en el ojo me metí en la ducha y, al salir, mi madre ya me decía que teníamos que irnos. Ah, muy bien… no, si quieres ya me voy a Londres con el albornoz… si total, ¡¡sólo están a -1º!! Pooooooooonte el jersey, la chaqueta, el anorac, los guantes, la bufanda…es decir, ponte como una cebolla andante y sal corriendo no vaya a ser que te dejen en casa y recrees la película de Macaulay Culkin (más que nada porque en mi casa, como tenga que ponerles trampas a los ladrones, va a ser que no hay espacio…).
Llegamos al aeropuerto… y empiezan las presentaciones. Nos emocionamos, comparamos equipajes (prácticamente nulos), comentamos la carencia de prendas indumentarias de sobras (léase bragas, léase tanga) y hacemos la inocente mención de los Dni. Y, ya que estábamos puestas en el tema, sacamos los documentos; se oye, pues, un murmullo (entiéndase como histeria) de fondo:
“Oalaaaaa, tu pareces un seto”, “pues mira mi foto, y eso que fui a la peluquería… ¡lo llego a saber y no voy!”…
“Esto… em… ¿dónde está tu DNI? No es que quiera meterte prisas pero, ¿¿¿eres consciente de que si no lo tienes no puedes ir a Londres??? ANDA VETE PA’CASA…(silencio, tensión) ¡¡PERO TRAE AQUÍ LAS PASTAS!! (una de las frases estrellas del viaje: Dolores, estresada porque su hija no llevaba consigo el Dni, la manda a tomar por cul* pero le pide la comida, no fuera a ser que el resto del grupo nos quedaramos sin desayunar. “Tu niña vete, pero trae pa’ká lo importante”).
Y aquí empieza el caos humanizado donde habrá varias misiones que cumplir, divididas en dos historias paralelas:
La historia A cuenta como el marido de Nati lleva al sujeto perdedor de DNI – llamémosle sinpa- a su casa, para recuperar el objeto en cuestión.
La historia B narra como el resto del grupo nos vamos a comer…las pastas. Con glucosa en sangre, uno piensa mejor y maquina más bien los planes. Así pues, esta historia se divide en tres misiones diferentes:
Misión 1: tres miembros del grupo fueron a acosar al personal de la comisaría del aeropuerto para que, por si acaso no encontraba el Dni, le hicieran un pasaporte al instante. Como no las tomaron en serio, no quisieron hacerlo… No hasta que MariCarmen se impuso y llamó al superintendente. Obviamente, la mujer se cagó e hizo el documento sin problemas. ¡Qué bien va tener contactos! Viva la mafia.
Misión 2: hablar por el teléfono. Esta misión también se puede dividir en dos momentos correlativos (qué lio de historias, ¿no?):
Teléfono 1: Nati habla con su marido y éste le cuenta que el sujeto sinpa (tras aporrear la puerta de su casa, despertar a su abuela, después de que la abuela se cagara en ella y después de que ésta última pusiera toda su habitación patas abajo) recuerda que posiblemente se había dejado el Dni en la examen de teórica. Aquí vemos como la historia A prospera y la sinpa y el marido de Nati se dirigen otra vez al aeropuerto… sin el Dni (a todo esto le vas sumando variables: chicas corriendo, chillando, minutos que corren rápido, un vuelo que has de coger…).
Teléfono 2: el marido llega al aeropuerto y no nos encuentra. Aquí viene la cómica conversación:
- ¿Cómo que no nos encuentras? ¡¡Si estamos al lado del túnel!! (los otros miembros del grupo nos miramos con cara de: ¿qué dice? Si aquí no hay ningún túnel…) Que si escucha… ¡¡al lado del puente!! (ah vale, ahora cambiamos. Que es un puente. Sí bueno, seguimos igual…¿dónde ves el puente, querida Nati?) ¡¡¡AIIIIIIII!!! (Aquí es cuando se gira poseída y lanza un lapo asesino a su hija, a la que casi mata con este líquido. Se puede ver esta imagen en una fotografía)… ¿cómo? ¿¿Qué se te está llevando el coche la grúa?? (éramos pocos y parió la abuela) […]
Misión 3: consiste en mirarse la situación con parsimonia, o hacer fotos, o comer Las Pastas… es decir, no hacer nada. (Qué pasa si yo me encontraba ahí, a ver. Alguien tenía que hacer las fotos, ¿no?)
Si juntamos las tres misiones, llegaremos a la misión final (qué pesada con las misiones, parece una peli de Rambo), en la que veremos como los tres subgrupos consiguen unirse, con Dni incluido. Bien, bien… pero si eso os dais prisa porque son las 10 menos 10, el avión sale a y 15…y estáis a km luz de él.
Pasamos por el detector (…a mi madre le pita… yo siento vergüenza ajena…) y empezamos a correr, actividad que nos acompañaría por todas las calles de Londres.
Obviamente, llegamos tarde. Sin embargo, como si la cabecilla del grupo fuera Moisés, nos abrieron paso y pasamos como estrellas. La gente, envidiosa por naturaleza, nos criticó y el negro de la puerta explicó que, como eramos del grupo A, teníamos prioridad sobre los otros… (chincha rechinchaaaa).

Y conseguimos sentarnos en el avión. Guardamos las bolsas y vemos que alguien había guardado una guitarra. Entre gritos flamencos, buscamos al propietario y lo veo situado en la fila de delante mío. Para la sorpresa de todas, el chico estaba demasiado tremendísimo (lástima que mi madre sea tan mala fotógrafa y no se aprecie en el álbum) así que mi madre y yo nos cambiamos y nos pusimos a su lado. ¡¡Aquí se va a hacer amigos (sí, claro, amigos)!!
Después de que el comandante García (lógicamente no sé si se llamaba así. Pero seguro que sí…) dijera su repertorio habitual, empezó el despegue. Aquí también se lia la gorda: la Nati hace la competencia a la de Las Pastas sacando dos bolsas extragrandes de caramelos y golosinas varias; todas chillamos como si estuviéramos en la vagoneta del Dragon Khan; la gente nos pide silencio y, lo mejor, mi madre le dice a la azafata que sí, que le sirva café. A todo esto, nos preguntamos si sería gratis. Cuando vuelve la azafata con el café, me toca preguntar: “It’s free, isn’t it?” (es gratis, ¿no?). “No, it’s blabla pounds, two fifty euros…”. No cabe decir que mi madre nunca llegó a comprar ese café… (inciso: pude notar como el guitarrista se reía con todas las situaciones)
En el final del vuelo, me emociono y empiezo a hablarle al chico. Se me cae la baba un par de veces…me resbala la mano SIN QUIERER (aunque bueno, ya que estábamos…) y le toco la pierna… me vuelve a pasar… y, al final, nos despedimos. Cuando salimos fuera todas comentamos lo bueno que estaba (no tan finas; pudo escucharse perfectamente como mi madre me invitaba a haberlo llevado a lavarse las manos al lavabo).
Salimos del aeropuerto (inciso: durante la salida, mientras todo el mundo permanecía en silencio, a una de nosotras le sonó el móvil y pudo escucharse un sonoro qué pasa neeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeng. Ahí fue cuando los ingleses nos empezaron a mirar mal. -Por eso, y porque empezamos a chillar como histéricas-) en busca del tren que nos llevaría a Victoria. Después de equivocarnos de vía y tener que correr por toda la estación, nos sentamos en nuestro vagón (es decir, el que estaba más lejos de todos) y empezamos a discutir porque las del lado izquierdo opinan que tienen mejor vista que ellas las del derecho, y viceversa (batalla absurda porque lógicamente se veía lo mismo en ambos lados).
Después de 30 minutos de viaje, llegamos a Victoria y nos metemos en el metro (Metro: transporte para liliputienses dispuesto de infinidad de tapizados diferentes para los asientos). ¡¡Menudo caos!! Gente de todo tipo de culturas parecía recrear el Forum versión Londres: chicos con patines, entes con peinados incomprensibles, pijas rematadas, abuelas típicas y tópicas de Londres y, en grandes cantidades, españoles y catalanes turistas que no tenían ni idea de moverse por el metro y que encima pretendían colársela a los ingleses pasando un tiquete “not for travel” como uno de “daytravel” (no cabe decir que nos pillaron).

A pesar de los pesares, conseguimos salir de aquel embrollo humano y fuimos dirección MERCADILLO. Al decir esto, esperas encontrarte a algún gitano londinense o algo parecido… pero no. Incluso me arriesgaría a decir que hay partes pijas. Porque Londres tiene una cosa: nunca verás una papelera, nunca verás trabajadores de Londres Net pero, sin embargo, nunca verás el suelo sucio (esto vendría a estar relacionado con la pregunta de: ¿dónde se meten los chinos viejos en España?¿Por qué nunca se ven por la calle?). Allí nos dimos cuenta de otra cosa: en Londres, si no llevas un gorro, no eres nadie. Por eso, como me sentía discriminada al no llevarlo, nos pasamos toda la santa mañana buscando alguno que quedara mínimamente bien. Y, cuando por fin me lo compré, observé la 3º cosa: en Londres te hacen la pelota igual que en España. “It really looks great on you!!”, me dijo la dependienta. A lo que tú piensas: chica, gracias por la emoción, pero ya te lo he comprado, no hace falta que sigas con el rollo…

Fueron 4 horas de caminata intensa entre ropas incomprensibles, gente freaky, voces catalanas y españolas (¿por qué nos hace tanta gracia escucharlas cuando estamos fuera del país?) y dependientes que te regalan caramelos porque “I really like u’re hat. You look pretty” (no si al final va a ser verdad que sin gorro no eres nadie).
Cuando acabó el mercadillo, fuimos a la búsqueda de Harrods. Que dices, ¿dónde está? ¡¡Pues no séeeeeeee!! Pero vamos a subirnos al bus y tú (oséase yo) le preguntas al conductor si vamos bien. “Hi, I’d like to know if that’s the right way if we want to go to Harrods” “No, it’s not”. Cara de frustración mía y: ¡¡eiii, que no es éste!!. A lo que las demás me contestan un: “da iguaaaaaal, pues a ver dónde nos lleva”. Van pasando paradas, y empezamos a preocuparnos porque tampoco teneníamos todo el tiempo del mundo. Y milagrosamente (porque en este viaje nos pasan cosas paranormales: hemos tenido la santa potra de ir de un sitio a otro como si todo estuviera minuciosamente planificado cuando, en realidad, no teníamos ni idea) una señora se mete en nuestra conversación para decirnos que ese bus (el 24. Lo remarco porque nos estaríamos cachondeando de él todo el día) paraba en un hospital. “ui no mujer no…ahí no queremos ir, no”. Conclusión: báaaaajate del bus y pregunta a alguien otra alternativa. Nos mandan al metro.
Pues venga, otra vez arriba y abajo, de una línea a otra, de una reuneixon a otra (reuneixon: parada que hacían cada dos por tres los miembros del grupo para tomar cualquier tipo de decisión) hasta llegar a un mapa final que nos enseñaría como llegar al almacén en cuestión. Éste nos indica que se encontraba a distancia luz de la parada de metro a lo que nosotras pronunciamos un par de matherfuck** seguidos. Sin embargo, salimos y estaba delante. Y dirás que no tiene gracia, pero nos hizo, y mucha. Sólo os diré que mi madre se meó y todo.
Una vez dentro de éste, vimos que todo era extremadísimamente pijo. Así que nos dedicamos a ir al lavabo, básicamente. Primera planta… ni rastro de los lavabos. Segunda… ni rastro tampoco. Tercera… vale, sí, por fin; aquí están. Pero, cuidado cuando intentamos coger el ascensor salir a la calle. Planta G… planta 3…planta G…otra vez planta 3…¿qué es esto? ¡¡Nos estamos mareando!! Anda y vamos a utilizar las escaleras, que esto es un cachondeo (cachondeo no, más bien que no sabíamos usar ni un ascensor, que ya es triste).
Una vez abajo, nos vamos tristes, porque no encontramos la estatua de la Lady Di (más bien utilizaría un “se”, porque a mi la Lady me importa poco…). Pero, si recuperamos el apunte anterior: “en este viaje nos pasan cosas paranormales […]”, otra vez tuvimos la porta de toparnos con la estatua. Confieso que me asusté ante tanta casualidad…
Cuando salimos de los almacenes, fuimos dirección al Big Ben. Más reuneixons, más tapizados en el metro y más risas dentro de éste, hasta que nos topamos con un edificio. Venga a hacerle fotos, venga a hacerle fotos, cuando luego resulta que de Big más bien poco y de Ben ya ni te cuento… así que seguimos buscando. Y con la potra que nos caracterizaba, nos encontramos por casualidad con las otras del grupo (que se habían dividido para quedarse más rato de compras). Por fin veo la puntita del Big… giro la curva y… impresionante. Es perfecto, grande y alucinante. Me encantó.

A todo esto, eran las nueve y empezaba a hacer rasca. Así que pensamos en algún sitio para comer algo y no pasar frío. Después de coger el metro (sí, ¡¡otra vez!!) y buscar un buen sitio (es decir, tan grande como para que pudiéramos estar 11 féminas), llegamos a un Starbuck. ¡¡Menudo camarero también!!(lo tacho por superficial). Algunas se pidieron un café con leche, otras chocolate y el resto té pero todas coincidieron en dos cosas: en las magdalenas típicas de Londres (Qué pesadas con las magdalenas. Insisto que prefiero las de Londres que las de Cuenca. Jajaja) y en el tazón dimensiones de lago Ness que reartían.
De allí nos fuimos a las 11 y pasadas. Y queríamos marcha. ¿Estábamos cansadas? Sí. Pero queríamos marcha, oye. Primero pensamos en ir a Pacha London, pero a ver quién era el listo que nos dejaba pasar. Así que luego pasamos a la opción pub (pub = edificio con carteles verdes) (que no, ser un pub no implicaba eso, pero las del grupo así lo patentaron). Hicimos una reuneixon en una esquina… y confieso que casi me meo, casi me tiro por el suelo. Observándonos… ¿¿¿cómo pretendíamos ir a cualquier sitio mínimamente fashion??? En la calle, todo el mundo que salía iba arreglado en exceso: las chicas, con minifaldas, SIN MEDIAS (paseando celulitis) y con los dedos de los pies como garras por llevar las sandalias divinas de brillantes; los chicos, en manga corta. Muy bien, ahora miremos nuestro grupo: anoracs, bufandas, guantes, mochilas que parecía que nos íbamos al cole, gorros de nieve, bolsas de plástico de una tienda de deportes que seguro que era la versión londinense del Lidel español… ¡¡si es que parecía que eramos una asociación del Imserso (con la mayoría de edad se me han subido los humos) que fingía recordar una excursión escolar a la nieve. ¡¡Que estáis en Londres, no en Andorra!! Si bueno… pero hacía -1º… yo no quiero que me amputen ninguna pierna por tenerla al aire más de un segundo.
¿Conclusión? ¡¡Pues vamos a la caña de España!! ¿Que no sabemos ir? Eso da igual, contamos con la suerte. Así que, por arte de magia, encontramos (después de muchas preguntas mías a veinte mil quinientas personas) a los chicos que nos dieron la fórmula para llegar: nada, sólo tenéis dos cientos números para llegar (no es irónico). Así que venga a andar, venga a andar, que somos la caña de España… y, finalmente, llegamos. Vemos a un montón de jóvenes arreglados y nos damos cuenta de que damos la nota. Sobretodo yo, que voy con un jersey de manga larga (chica, ¿no puedes ir más tapada?). Sin embargo, “se hace amigos” igual… así que, a partir de ahora, cuando salga, me enfundaré en una manta. Menos arreglada = más ligue. Muy bien, muy bien.
Me saltaré toda la noche porque no quiero contar que estuve bailando el Fary. Ni el Sabina, ni Mecano, ni… bueno, no se lo contéis a nadie, ¿vale?
Cuando todo acabó y er fenómeno del Fary se fue a cantar a su casa, nos dirigimos operación autobús. Gracias a unos sudamericanos que nos acompañaron hasta el bus y posteriormente al tren de Victoria, llegamos a tiempo (véase aquí la potra también que tuvimos). El tren salía a las 5,30 y eran las 4… así que teníamos más de una hora para pasar frío y sueño. ¡¡Pero no!! Os olvidáis de la suerte… porque, no sé a santo de qué, pero pasó un tren a las 4 que nos llevaba hasta el aeropuerto. Lo intentamos planear mejor, y no sale.
En el tren, mi madre y la Marga se dedican a hacer fotos al personal mientras estábamos durmiendo. Todas durmiendo, todas. Menos ellas, que iba bien porque así no nos pasábamos la parada, pero ya se podrían haber estado quietas con el móvil… suerte que en el avión no se puede usar… jojojo.
Llegamos al aeropuerto y hacemos lo propio: meamos (¿por qué meamos tanto? ¿Os habéis dado cuenta de lo que llegamos a mear?) y vamos hacia el avión. ¿Sabéis lo que es las 6,30? ¿Sabéis que quiere decir que sean las 6,40?¿Sabéis que quiere decir que tenías que estar esperando al avión hacia 10minutos? ¿¿Sabéis cual es la escena de solo en casa en la que todos corren poseidos por túneles?? Pues nosotras iguales, pero en versión cintas correderas. ¡¡Llegué a contar cuatro cintas correderas (parecía un gimnasio, eso), más tres túneles, más dos pasillos!! (sin contar dos recepciones y sin destacar que las distancias eran extremadamente largas, que mis piernas tenían cangrena, que a esas horas una confunde la realidad, y que pensábamos que perdíamos el avón).
Obviamente, llegas a tu puerta de embarque y todavía no tienes que salir. Manda huevos. Tanta corrida para nada (suena mal, soy consciente). Da igual… ya nada te importa, tú sólo piensas en tu cama y en que te quieres teletransportar hasta ella.
Cuando ves que realmente el comandante García te ha vuelto a dejar a Barcelona, realmente te das cuenta de lo que has hecho: has explotado 24 horas visitando un país muy lujoso, acompañada de 10 personas magníficas que te han hecho pasar unos momentos increíbles, unas risas inolvidables y unas inocentes agujetas, que posiblemente mañana notaremos. Sencillamente, gracias por vuestra presencia, gracias por todo.
- “Sandra, a la ducha” (forma sutil de decirte que apestas).
- “angmm…” ( no he encontrado un sonido que represente mejor la voz que me sale por la mañana).
A todo esto, se me ocurre mirar el móvil y veo que son las 6,30. Espera, ¿¿las 6,30?? 1+1…son 2…más 1… más… ¿me estás diciendo que sólo he dormido 4:30 y ahora me tengo que levantar? ¿¿¿Por qué tuve que ir a ver Harry Potter (
Así que con la legaña incrustada en el ojo me metí en la ducha y, al salir, mi madre ya me decía que teníamos que irnos. Ah, muy bien… no, si quieres ya me voy a Londres con el albornoz… si total, ¡¡sólo están a -1º!! Pooooooooonte el jersey, la chaqueta, el anorac, los guantes, la bufanda…es decir, ponte como una cebolla andante y sal corriendo no vaya a ser que te dejen en casa y recrees la película de Macaulay Culkin (más que nada porque en mi casa, como tenga que ponerles trampas a los ladrones, va a ser que no hay espacio…).
Llegamos al aeropuerto… y empiezan las presentaciones. Nos emocionamos, comparamos equipajes (prácticamente nulos), comentamos la carencia de prendas indumentarias de sobras (léase bragas, léase tanga) y hacemos la inocente mención de los Dni. Y, ya que estábamos puestas en el tema, sacamos los documentos; se oye, pues, un murmullo (entiéndase como histeria) de fondo:
“Oalaaaaa, tu pareces un seto”, “pues mira mi foto, y eso que fui a la peluquería… ¡lo llego a saber y no voy!”…
“Esto… em… ¿dónde está tu DNI? No es que quiera meterte prisas pero, ¿¿¿eres consciente de que si no lo tienes no puedes ir a Londres??? ANDA VETE PA’CASA…(silencio, tensión) ¡¡PERO TRAE AQUÍ LAS PASTAS!! (una de las frases estrellas del viaje: Dolores, estresada porque su hija no llevaba consigo el Dni, la manda a tomar por cul* pero le pide la comida, no fuera a ser que el resto del grupo nos quedaramos sin desayunar. “Tu niña vete, pero trae pa’ká lo importante”).
Y aquí empieza el caos humanizado donde habrá varias misiones que cumplir, divididas en dos historias paralelas:
La historia A cuenta como el marido de Nati lleva al sujeto perdedor de DNI – llamémosle sinpa- a su casa, para recuperar el objeto en cuestión.
La historia B narra como el resto del grupo nos vamos a comer…las pastas. Con glucosa en sangre, uno piensa mejor y maquina más bien los planes. Así pues, esta historia se divide en tres misiones diferentes:
Misión 1: tres miembros del grupo fueron a acosar al personal de la comisaría del aeropuerto para que, por si acaso no encontraba el Dni, le hicieran un pasaporte al instante. Como no las tomaron en serio, no quisieron hacerlo… No hasta que MariCarmen se impuso y llamó al superintendente. Obviamente, la mujer se cagó e hizo el documento sin problemas. ¡Qué bien va tener contactos! Viva la mafia.
Misión 2: hablar por el teléfono. Esta misión también se puede dividir en dos momentos correlativos (qué lio de historias, ¿no?):
Teléfono 1: Nati habla con su marido y éste le cuenta que el sujeto sinpa (tras aporrear la puerta de su casa, despertar a su abuela, después de que la abuela se cagara en ella y después de que ésta última pusiera toda su habitación patas abajo) recuerda que posiblemente se había dejado el Dni en la examen de teórica. Aquí vemos como la historia A prospera y la sinpa y el marido de Nati se dirigen otra vez al aeropuerto… sin el Dni (a todo esto le vas sumando variables: chicas corriendo, chillando, minutos que corren rápido, un vuelo que has de coger…).
Teléfono 2: el marido llega al aeropuerto y no nos encuentra. Aquí viene la cómica conversación:
- ¿Cómo que no nos encuentras? ¡¡Si estamos al lado del túnel!! (los otros miembros del grupo nos miramos con cara de: ¿qué dice? Si aquí no hay ningún túnel…) Que si escucha… ¡¡al lado del puente!! (ah vale, ahora cambiamos. Que es un puente. Sí bueno, seguimos igual…¿dónde ves el puente, querida Nati?) ¡¡¡AIIIIIIII!!! (Aquí es cuando se gira poseída y lanza un lapo asesino a su hija, a la que casi mata con este líquido. Se puede ver esta imagen en una fotografía)… ¿cómo? ¿¿Qué se te está llevando el coche la grúa?? (éramos pocos y parió la abuela) […]
Misión 3: consiste en mirarse la situación con parsimonia, o hacer fotos, o comer Las Pastas… es decir, no hacer nada. (Qué pasa si yo me encontraba ahí, a ver. Alguien tenía que hacer las fotos, ¿no?)
Si juntamos las tres misiones, llegaremos a la misión final (qué pesada con las misiones, parece una peli de Rambo), en la que veremos como los tres subgrupos consiguen unirse, con Dni incluido. Bien, bien… pero si eso os dais prisa porque son las 10 menos 10, el avión sale a y 15…y estáis a km luz de él.
Pasamos por el detector (…a mi madre le pita… yo siento vergüenza ajena…) y empezamos a correr, actividad que nos acompañaría por todas las calles de Londres.
Obviamente, llegamos tarde. Sin embargo, como si la cabecilla del grupo fuera Moisés, nos abrieron paso y pasamos como estrellas. La gente, envidiosa por naturaleza, nos criticó y el negro de la puerta explicó que, como eramos del grupo A, teníamos prioridad sobre los otros… (chincha rechinchaaaa).
Y conseguimos sentarnos en el avión. Guardamos las bolsas y vemos que alguien había guardado una guitarra. Entre gritos flamencos, buscamos al propietario y lo veo situado en la fila de delante mío. Para la sorpresa de todas, el chico estaba demasiado tremendísimo (lástima que mi madre sea tan mala fotógrafa y no se aprecie en el álbum) así que mi madre y yo nos cambiamos y nos pusimos a su lado. ¡¡Aquí se va a hacer amigos (sí, claro, amigos)!!
Después de que el comandante García (lógicamente no sé si se llamaba así. Pero seguro que sí…) dijera su repertorio habitual, empezó el despegue. Aquí también se lia la gorda: la Nati hace la competencia a la de Las Pastas sacando dos bolsas extragrandes de caramelos y golosinas varias; todas chillamos como si estuviéramos en la vagoneta del Dragon Khan; la gente nos pide silencio y, lo mejor, mi madre le dice a la azafata que sí, que le sirva café. A todo esto, nos preguntamos si sería gratis. Cuando vuelve la azafata con el café, me toca preguntar: “It’s free, isn’t it?” (es gratis, ¿no?). “No, it’s blabla pounds, two fifty euros…”. No cabe decir que mi madre nunca llegó a comprar ese café… (inciso: pude notar como el guitarrista se reía con todas las situaciones)
En el final del vuelo, me emociono y empiezo a hablarle al chico. Se me cae la baba un par de veces…me resbala la mano SIN QUIERER (aunque bueno, ya que estábamos…) y le toco la pierna… me vuelve a pasar… y, al final, nos despedimos. Cuando salimos fuera todas comentamos lo bueno que estaba (no tan finas; pudo escucharse perfectamente como mi madre me invitaba a haberlo llevado a lavarse las manos al lavabo).
Salimos del aeropuerto (inciso: durante la salida, mientras todo el mundo permanecía en silencio, a una de nosotras le sonó el móvil y pudo escucharse un sonoro qué pasa neeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeng. Ahí fue cuando los ingleses nos empezaron a mirar mal. -Por eso, y porque empezamos a chillar como histéricas-) en busca del tren que nos llevaría a Victoria. Después de equivocarnos de vía y tener que correr por toda la estación, nos sentamos en nuestro vagón (es decir, el que estaba más lejos de todos) y empezamos a discutir porque las del lado izquierdo opinan que tienen mejor vista que ellas las del derecho, y viceversa (batalla absurda porque lógicamente se veía lo mismo en ambos lados).
Después de 30 minutos de viaje, llegamos a Victoria y nos metemos en el metro (Metro: transporte para liliputienses dispuesto de infinidad de tapizados diferentes para los asientos). ¡¡Menudo caos!! Gente de todo tipo de culturas parecía recrear el Forum versión Londres: chicos con patines, entes con peinados incomprensibles, pijas rematadas, abuelas típicas y tópicas de Londres y, en grandes cantidades, españoles y catalanes turistas que no tenían ni idea de moverse por el metro y que encima pretendían colársela a los ingleses pasando un tiquete “not for travel” como uno de “daytravel” (no cabe decir que nos pillaron).
A pesar de los pesares, conseguimos salir de aquel embrollo humano y fuimos dirección MERCADILLO. Al decir esto, esperas encontrarte a algún gitano londinense o algo parecido… pero no. Incluso me arriesgaría a decir que hay partes pijas. Porque Londres tiene una cosa: nunca verás una papelera, nunca verás trabajadores de Londres Net pero, sin embargo, nunca verás el suelo sucio (esto vendría a estar relacionado con la pregunta de: ¿dónde se meten los chinos viejos en España?¿Por qué nunca se ven por la calle?). Allí nos dimos cuenta de otra cosa: en Londres, si no llevas un gorro, no eres nadie. Por eso, como me sentía discriminada al no llevarlo, nos pasamos toda la santa mañana buscando alguno que quedara mínimamente bien. Y, cuando por fin me lo compré, observé la 3º cosa: en Londres te hacen la pelota igual que en España. “It really looks great on you!!”, me dijo la dependienta. A lo que tú piensas: chica, gracias por la emoción, pero ya te lo he comprado, no hace falta que sigas con el rollo…
Fueron 4 horas de caminata intensa entre ropas incomprensibles, gente freaky, voces catalanas y españolas (¿por qué nos hace tanta gracia escucharlas cuando estamos fuera del país?) y dependientes que te regalan caramelos porque “I really like u’re hat. You look pretty” (no si al final va a ser verdad que sin gorro no eres nadie).
Cuando acabó el mercadillo, fuimos a la búsqueda de Harrods. Que dices, ¿dónde está? ¡¡Pues no séeeeeeee!! Pero vamos a subirnos al bus y tú (oséase yo) le preguntas al conductor si vamos bien. “Hi, I’d like to know if that’s the right way if we want to go to Harrods” “No, it’s not”. Cara de frustración mía y: ¡¡eiii, que no es éste!!. A lo que las demás me contestan un: “da iguaaaaaal, pues a ver dónde nos lleva”. Van pasando paradas, y empezamos a preocuparnos porque tampoco teneníamos todo el tiempo del mundo. Y milagrosamente (porque en este viaje nos pasan cosas paranormales: hemos tenido la santa potra de ir de un sitio a otro como si todo estuviera minuciosamente planificado cuando, en realidad, no teníamos ni idea) una señora se mete en nuestra conversación para decirnos que ese bus (el 24. Lo remarco porque nos estaríamos cachondeando de él todo el día) paraba en un hospital. “ui no mujer no…ahí no queremos ir, no”. Conclusión: báaaaajate del bus y pregunta a alguien otra alternativa. Nos mandan al metro.
Pues venga, otra vez arriba y abajo, de una línea a otra, de una reuneixon a otra (reuneixon: parada que hacían cada dos por tres los miembros del grupo para tomar cualquier tipo de decisión) hasta llegar a un mapa final que nos enseñaría como llegar al almacén en cuestión. Éste nos indica que se encontraba a distancia luz de la parada de metro a lo que nosotras pronunciamos un par de matherfuck** seguidos. Sin embargo, salimos y estaba delante. Y dirás que no tiene gracia, pero nos hizo, y mucha. Sólo os diré que mi madre se meó y todo.
Una vez dentro de éste, vimos que todo era extremadísimamente pijo. Así que nos dedicamos a ir al lavabo, básicamente. Primera planta… ni rastro de los lavabos. Segunda… ni rastro tampoco. Tercera… vale, sí, por fin; aquí están. Pero, cuidado cuando intentamos coger el ascensor salir a la calle. Planta G… planta 3…planta G…otra vez planta 3…¿qué es esto? ¡¡Nos estamos mareando!! Anda y vamos a utilizar las escaleras, que esto es un cachondeo (cachondeo no, más bien que no sabíamos usar ni un ascensor, que ya es triste).
Una vez abajo, nos vamos tristes, porque no encontramos la estatua de la Lady Di (más bien utilizaría un “se”, porque a mi la Lady me importa poco…). Pero, si recuperamos el apunte anterior: “en este viaje nos pasan cosas paranormales […]”, otra vez tuvimos la porta de toparnos con la estatua. Confieso que me asusté ante tanta casualidad…
Cuando salimos de los almacenes, fuimos dirección al Big Ben. Más reuneixons, más tapizados en el metro y más risas dentro de éste, hasta que nos topamos con un edificio. Venga a hacerle fotos, venga a hacerle fotos, cuando luego resulta que de Big más bien poco y de Ben ya ni te cuento… así que seguimos buscando. Y con la potra que nos caracterizaba, nos encontramos por casualidad con las otras del grupo (que se habían dividido para quedarse más rato de compras). Por fin veo la puntita del Big… giro la curva y… impresionante. Es perfecto, grande y alucinante. Me encantó.
A todo esto, eran las nueve y empezaba a hacer rasca. Así que pensamos en algún sitio para comer algo y no pasar frío. Después de coger el metro (sí, ¡¡otra vez!!) y buscar un buen sitio (es decir, tan grande como para que pudiéramos estar 11 féminas), llegamos a un Starbuck.
De allí nos fuimos a las 11 y pasadas. Y queríamos marcha. ¿Estábamos cansadas? Sí. Pero queríamos marcha, oye. Primero pensamos en ir a Pacha London, pero a ver quién era el listo que nos dejaba pasar. Así que luego pasamos a la opción pub (pub = edificio con carteles verdes) (que no, ser un pub no implicaba eso, pero las del grupo así lo patentaron). Hicimos una reuneixon en una esquina… y confieso que casi me meo, casi me tiro por el suelo. Observándonos… ¿¿¿cómo pretendíamos ir a cualquier sitio mínimamente fashion??? En la calle, todo el mundo que salía iba arreglado en exceso: las chicas, con minifaldas, SIN MEDIAS (paseando celulitis) y con los dedos de los pies como garras por llevar las sandalias divinas de brillantes; los chicos, en manga corta. Muy bien, ahora miremos nuestro grupo: anoracs, bufandas, guantes, mochilas que parecía que nos íbamos al cole, gorros de nieve, bolsas de plástico de una tienda de deportes que seguro que era la versión londinense del Lidel español… ¡¡si es que parecía que eramos una asociación del Imserso (con la mayoría de edad se me han subido los humos) que fingía recordar una excursión escolar a la nieve. ¡¡Que estáis en Londres, no en Andorra!! Si bueno… pero hacía -1º… yo no quiero que me amputen ninguna pierna por tenerla al aire más de un segundo.
¿Conclusión? ¡¡Pues vamos a la caña de España!! ¿Que no sabemos ir? Eso da igual, contamos con la suerte. Así que, por arte de magia, encontramos (después de muchas preguntas mías a veinte mil quinientas personas) a los chicos que nos dieron la fórmula para llegar: nada, sólo tenéis dos cientos números para llegar (no es irónico). Así que venga a andar, venga a andar, que somos la caña de España… y, finalmente, llegamos. Vemos a un montón de jóvenes arreglados y nos damos cuenta de que damos la nota. Sobretodo yo, que voy con un jersey de manga larga (chica, ¿no puedes ir más tapada?). Sin embargo, “se hace amigos” igual… así que, a partir de ahora, cuando salga, me enfundaré en una manta. Menos arreglada = más ligue. Muy bien, muy bien.
Me saltaré toda la noche porque no quiero contar que estuve bailando el Fary. Ni el Sabina, ni Mecano, ni… bueno, no se lo contéis a nadie, ¿vale?
Cuando todo acabó y er fenómeno del Fary se fue a cantar a su casa, nos dirigimos operación autobús. Gracias a unos sudamericanos que nos acompañaron hasta el bus y posteriormente al tren de Victoria, llegamos a tiempo (véase aquí la potra también que tuvimos). El tren salía a las 5,30 y eran las 4… así que teníamos más de una hora para pasar frío y sueño. ¡¡Pero no!! Os olvidáis de la suerte… porque, no sé a santo de qué, pero pasó un tren a las 4 que nos llevaba hasta el aeropuerto. Lo intentamos planear mejor, y no sale.
En el tren, mi madre y la Marga se dedican a hacer fotos al personal mientras estábamos durmiendo. Todas durmiendo, todas. Menos ellas, que iba bien porque así no nos pasábamos la parada, pero ya se podrían haber estado quietas con el móvil… suerte que en el avión no se puede usar… jojojo.
Llegamos al aeropuerto y hacemos lo propio: meamos (¿por qué meamos tanto? ¿Os habéis dado cuenta de lo que llegamos a mear?) y vamos hacia el avión. ¿Sabéis lo que es las 6,30? ¿Sabéis que quiere decir que sean las 6,40?¿Sabéis que quiere decir que tenías que estar esperando al avión hacia 10minutos? ¿¿Sabéis cual es la escena de solo en casa en la que todos corren poseidos por túneles?? Pues nosotras iguales, pero en versión cintas correderas. ¡¡Llegué a contar cuatro cintas correderas (parecía un gimnasio, eso), más tres túneles, más dos pasillos!! (sin contar dos recepciones y sin destacar que las distancias eran extremadamente largas, que mis piernas tenían cangrena, que a esas horas una confunde la realidad, y que pensábamos que perdíamos el avón).
Obviamente, llegas a tu puerta de embarque y todavía no tienes que salir. Manda huevos. Tanta corrida para nada (suena mal, soy consciente). Da igual… ya nada te importa, tú sólo piensas en tu cama y en que te quieres teletransportar hasta ella.
Cuando ves que realmente el comandante García te ha vuelto a dejar a Barcelona, realmente te das cuenta de lo que has hecho: has explotado 24 horas visitando un país muy lujoso, acompañada de 10 personas magníficas que te han hecho pasar unos momentos increíbles, unas risas inolvidables y unas inocentes agujetas, que posiblemente mañana notaremos. Sencillamente, gracias por vuestra presencia, gracias por todo.
Comentario:
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Well done!
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Comentario:
lo bueno es q te divertiste un monton con las confusiones y to XD
bsitos
bsitos
Comentario:
jaja no te digo na, en azul esta muy bonito, jaja
ayss niña q ya se te echa de menos,estos largos post!! llenos de risas y buenos momentos, jaja y mira q a mi se me hacen cortos!!
Besitos salados de CHOI
ayss niña q ya se te echa de menos,estos largos post!! llenos de risas y buenos momentos, jaja y mira q a mi se me hacen cortos!!
Besitos salados de CHOI
Comentario:
Pero chicaaaA!!!! yo he visto eso en una peli (aquí demuestro mi frikerio cinematografico:"Las reglas del juego", donde un personaje cuenta el viaje por Europa, y se parece mucho al tuyo, por lo frenético). Sigo sin comprender muy bien el significado de un viaje relámpago a una ciudad tan enorme como Londres, pero bueno, yo estuve una semana y no vi casi nada, debe ser porque no ibamos corriendo a los sitios, que error!!
Bueno, menos mal que solo es un día, que llega a ser más y escribes un libro.
Venga, chica viajantaaaa!!!
Bueno, menos mal que solo es un día, que llega a ser más y escribes un libro.
Venga, chica viajantaaaa!!!
Comentario:
Joer, solo 24horassss?¿ Pero con lo barato k es el albergue ke hay en Piccadilly!! Que por cierto, si no lo han cambiado, recepcionista español...:P
Si, si, harrods es prohibitivo. En realidad todo el barrio donde está es prohibitivo(south kensington si no recuerdo mal...)...este verano estuve por alli 2 meses, y me acuerdo que un dia fuí con dos colegas que conocí por allí a pasar la tarde y acabamos en un parque justo detras de harrods en en el que si al rededor del parque no había 10 Porches aparcados, no habia ninguno, en serio...
A quien se le ocurre intentar colarse en el Tube (no digas underground! ke no te entiendeeeen!) con un "notfortravel"...valevale, k io tb lo intenté! Jaja, en el metro no, pero en los buses más de una vez me colaba con targetas caducadas...es lo k hay...oye, que el 24...se me acaba de ocurrir mirar en la guía y no es tan mal bus si quieres hacer turismo ehhh...te lleva a Camden Town!!
Por cierto, no te fijaste que el tapizado de los asientos del metro coincide con el color de la linea? anda! curioso ehh...no pasa en todos, en la circle y la city y alguna más que comparten vías y tal, el tapizado es una mezcla de colores...:P
Y si, son pelotas los jodios...mucho más que nosotros...pero muuucho...en fin, tampoco es una mala estrategia, si todo el mundo fuera un poco pelota con todo el mundo, nuestra moral siempre estaría más alta, digo io...o no? en fin, que nosotros tenemos el solecito para la moral y ellos...su pelotería!xD Me quedo con lo mío.
Como piensas en ir a Pachà London? no! en Londres hay que buscar algo más tipico...Pacha hay en tos laos...Londres es del Ministry of Sound! Eso si, paga las 15 libracas de entrada (22Euros) y sin consumición ehh...porcierto, probaste los frankfurts callejeros?¿ no sé si en invierno tb habrá...pero oie, estan buenísimos ehhh...:P
Lo que si que veo que ni un museo...en fin...ia no es por cultura, pero curiosidad...ah, y que sepas que te perdiste el towerbridge! o almenos no lo mencionas...típico símbolo de londres...ia tienes razón para volver! :P
Ala, malegro de ke te divirtierass!!
Si, si, harrods es prohibitivo. En realidad todo el barrio donde está es prohibitivo(south kensington si no recuerdo mal...)...este verano estuve por alli 2 meses, y me acuerdo que un dia fuí con dos colegas que conocí por allí a pasar la tarde y acabamos en un parque justo detras de harrods en en el que si al rededor del parque no había 10 Porches aparcados, no habia ninguno, en serio...
A quien se le ocurre intentar colarse en el Tube (no digas underground! ke no te entiendeeeen!) con un "notfortravel"...valevale, k io tb lo intenté! Jaja, en el metro no, pero en los buses más de una vez me colaba con targetas caducadas...es lo k hay...oye, que el 24...se me acaba de ocurrir mirar en la guía y no es tan mal bus si quieres hacer turismo ehhh...te lleva a Camden Town!!
Por cierto, no te fijaste que el tapizado de los asientos del metro coincide con el color de la linea? anda! curioso ehh...no pasa en todos, en la circle y la city y alguna más que comparten vías y tal, el tapizado es una mezcla de colores...:P
Y si, son pelotas los jodios...mucho más que nosotros...pero muuucho...en fin, tampoco es una mala estrategia, si todo el mundo fuera un poco pelota con todo el mundo, nuestra moral siempre estaría más alta, digo io...o no? en fin, que nosotros tenemos el solecito para la moral y ellos...su pelotería!xD Me quedo con lo mío.
Como piensas en ir a Pachà London? no! en Londres hay que buscar algo más tipico...Pacha hay en tos laos...Londres es del Ministry of Sound! Eso si, paga las 15 libracas de entrada (22Euros) y sin consumición ehh...porcierto, probaste los frankfurts callejeros?¿ no sé si en invierno tb habrá...pero oie, estan buenísimos ehhh...:P
Lo que si que veo que ni un museo...en fin...ia no es por cultura, pero curiosidad...ah, y que sepas que te perdiste el towerbridge! o almenos no lo mencionas...típico símbolo de londres...ia tienes razón para volver! :P
Ala, malegro de ke te divirtierass!!
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Ole ole y ole!!! la primera visita y me toca el post mas largo!!! pero eso sí, me lo he leído enterito, jate tú :D
Y digo yo, te fuieste hasta Londres, tan solo para estar un día?? lo tuyo son ganas y lo demás tonterías :D
Besos
Y digo yo, te fuieste hasta Londres, tan solo para estar un día?? lo tuyo son ganas y lo demás tonterías :D
Besos
Comentario:
Uaaaaaaala...
Aixx..que recuerdos... ya hace un añito que estuve yo por allá...
Y la verdad es que tengo ganas de volver eh??
Asi que si quieres volver a london en el 24... yo me apunto!!
Que me gustan a mi estas cronicas viajeras...no se yo pq... (Y con esto añado...atención a la semana que viene que hay dias de fiesta...ejem ejem...)
Muchosssssss besitoooooooooosssss
Aixx..que recuerdos... ya hace un añito que estuve yo por allá...
Y la verdad es que tengo ganas de volver eh??
Asi que si quieres volver a london en el 24... yo me apunto!!
Que me gustan a mi estas cronicas viajeras...no se yo pq... (Y con esto añado...atención a la semana que viene que hay dias de fiesta...ejem ejem...)
Muchosssssss besitoooooooooosssss
Comentario:
Medio blog en azul y los comentarios también en azul. Y las imágenes no me salen (pero eso seguro que es cosa de mi módem).
No me he enterado bien de una cosa: hora de salida y de llegada. Entre medias, una noche, ¿no?
El resto bien. Si te gusta el estrés, claro...
Anda que tú te despachas bien, eh. ¿Esto en word cuántas páginas serían? No pasa nada, ha sido divertido. Y no meáis mucho, lo que pasa es que estamos mal influenciados por las pelis y las series, ¡¡¡que allí nunca mean!!!!
Un besazo y me alegro que te lo pasaras tan bien ;-)
No me he enterado bien de una cosa: hora de salida y de llegada. Entre medias, una noche, ¿no?
El resto bien. Si te gusta el estrés, claro...
Anda que tú te despachas bien, eh. ¿Esto en word cuántas páginas serían? No pasa nada, ha sido divertido. Y no meáis mucho, lo que pasa es que estamos mal influenciados por las pelis y las series, ¡¡¡que allí nunca mean!!!!
Un besazo y me alegro que te lo pasaras tan bien ;-)
Comentario:
Hola que tal?, interesante tu blog!, estaré visitando!, saludos,
JD
JD
Comentario:
uuuhhhhhhhh madre mía!! este post es larguísimo!! Creo que me lo tendré que leer por partes... ya te iré comentando :PPP
Muaks!
Muaks!
Comentario:
Diooooos que envidia me das!!!! Amo Londres!!!! Es mi ciudad favorita y pasado mañana debía de estar camino de ella a no ser que mi hermano no hubiese tenido exámenes, así que nos hemos quedado en tierra!!! Pero...
¿como estuviste solo 24 horas allí? Londres es para pegarte semanas y semanas y no terminar de verlo!!! Vale, yo solo estuve 10 días pero no me dio tiempo, así q seguro q se necesita mucho mucho!
Joe, me encantan las historietas que te han pasado, aunque tendría que haber más historia con el tremendíiisiiimo del avión!! Tía que caña tu madre que te dijo lo del baño! La tuya es más lanzada que la mía, que ya es decir!
Besiitos y que sigais teniendo tanta potra como en el viaje!
¿como estuviste solo 24 horas allí? Londres es para pegarte semanas y semanas y no terminar de verlo!!! Vale, yo solo estuve 10 días pero no me dio tiempo, así q seguro q se necesita mucho mucho!
Joe, me encantan las historietas que te han pasado, aunque tendría que haber más historia con el tremendíiisiiimo del avión!! Tía que caña tu madre que te dijo lo del baño! La tuya es más lanzada que la mía, que ya es decir!
Besiitos y que sigais teniendo tanta potra como en el viaje!
Comentario:
De cualquier viaje se sacan anécdotas... pero es que tú tienes a patadas y sólo duró 24 horas!!! Aunque viniendo de ti no me extraña :P
Muchas gracias por compartirlas con nosotros, porque como siempre, me harto a reír leyéndote. Muchos besos!!
Muchas gracias por compartirlas con nosotros, porque como siempre, me harto a reír leyéndote. Muchos besos!!
Comentario:
Oye, qué estrés de viaje! Y qué envidia me das!! Es que los viajes así son los mejores, nada planeado, con mil inconvenientes por el medio, y mil anécdotas que contar después.
Y no te preocupes, que en azul queda muy "fashion" jeje
Besos guapa!
Y no te preocupes, que en azul queda muy "fashion" jeje
Besos guapa!
Comentario:
Fíjate tú, al final las clases tendrán que esperar... es broma, es que me he vestido en 2 segundos (de hecho, por qué a veces tardo más?? ¡¡Con lo fácil que es vestirse!!:p) y como me queda un ratito antes de salir de casa, he podido leer con detenimiento tu súper crónica viajera, la cual creo que deberías mandar a tus acompañantes, en serio ;)
Ay, ay, ay. Estando tú... cómo no iba a ser un viaje cargado de anécdotas???
Claro que yo, aún tengo mil millones de preguntas, y ya ves tú, ni que hubieras hecho un mini resumen, no, no, no! Nos has obsequiado con todo lujo de detalles! Tal y como tiene que ser, tal y como nos gusta, POR SUPUESTO!! ;))
1. ¿Quiénes son esas 10 personas? ¿Por qué os presentásteis en el aeropuerto? ¿Era una macro cita a ciegas? Jajajajajajajaa!!!
2. ¿Cómo le dio tiempo a la hija de Dolores a volver a por su DNI? La histeria del momento no le impidió reaccionar? Me da algo en esa situación, Sandrita, palabra de paranoica :p
3. ¿Por qué llamamos Sinpa a la que no lleva el DNI? Jajajaja
4. Por qué sientes vergüenza ajena porque le pite el detector a tu madre? Jajajajaja! Te lo digo porque yo también la sentía hasta que me pitó a mííííí!! Y casi tengo que enseñarle a la del aeropuerto las anginas, porque vamossss... como si no tuviera bastante carita de niña buena!!
5. ¿¿Dos euros y medio un café?? ¿Bailaba dance o algo? ¿Luego servía de guía turístico? Jajajajaja!
6. Me encanta tu madre. Quería que llevaras al chico guapooo al lavabo, jajaja! Nada, nada, que son muy pequeños y la movilidad es nula! Hiciste bien... porque no lo invitaste sólo por esa razón, verdad? :p
7. Por qué los viajes no planificados son los que mejor salen? A qué parece que todo va rodado y en realidad estáis improvisando?
8. Cuando bailaste todas esas canciones que no debemos decir a nadie... ¿¿¿te quitaste el gorro??? :p
9. Existo, luego meo. ¿Eso responde a tu pregunta? Jajaja
10 y última: ¿Vas a ir a clase hoy o estás agotada? :p
Ayyy, te lo has pasado bomba. Y yo leyéndote también, es que ha sido casi como si hubiera estado allí!! Me alegro de que hayas disfrutado tanto este regalo de cumpleaños! :)))
Muchos besos guapetona!!
Ay, ay, ay. Estando tú... cómo no iba a ser un viaje cargado de anécdotas???
Claro que yo, aún tengo mil millones de preguntas, y ya ves tú, ni que hubieras hecho un mini resumen, no, no, no! Nos has obsequiado con todo lujo de detalles! Tal y como tiene que ser, tal y como nos gusta, POR SUPUESTO!! ;))
1. ¿Quiénes son esas 10 personas? ¿Por qué os presentásteis en el aeropuerto? ¿Era una macro cita a ciegas? Jajajajajajajaa!!!
2. ¿Cómo le dio tiempo a la hija de Dolores a volver a por su DNI? La histeria del momento no le impidió reaccionar? Me da algo en esa situación, Sandrita, palabra de paranoica :p
3. ¿Por qué llamamos Sinpa a la que no lleva el DNI? Jajajaja
4. Por qué sientes vergüenza ajena porque le pite el detector a tu madre? Jajajajaja! Te lo digo porque yo también la sentía hasta que me pitó a mííííí!! Y casi tengo que enseñarle a la del aeropuerto las anginas, porque vamossss... como si no tuviera bastante carita de niña buena!!
5. ¿¿Dos euros y medio un café?? ¿Bailaba dance o algo? ¿Luego servía de guía turístico? Jajajajaja!
6. Me encanta tu madre. Quería que llevaras al chico guapooo al lavabo, jajaja! Nada, nada, que son muy pequeños y la movilidad es nula! Hiciste bien... porque no lo invitaste sólo por esa razón, verdad? :p
7. Por qué los viajes no planificados son los que mejor salen? A qué parece que todo va rodado y en realidad estáis improvisando?
8. Cuando bailaste todas esas canciones que no debemos decir a nadie... ¿¿¿te quitaste el gorro??? :p
9. Existo, luego meo. ¿Eso responde a tu pregunta? Jajaja
10 y última: ¿Vas a ir a clase hoy o estás agotada? :p
Ayyy, te lo has pasado bomba. Y yo leyéndote también, es que ha sido casi como si hubiera estado allí!! Me alegro de que hayas disfrutado tanto este regalo de cumpleaños! :)))
Muchos besos guapetona!!
Comentario:
Te pasa que no has cerrado un código, jaja!-> creo que el de después de "Éramos pocos y parió la abuela", jajajajajajaja!!
Ahora porque tengo que irme a clase, pero cuando vuelva, ya te diré la envidia que me has dado, ya!!! :p
MUCHOS BESITOS!!
Ahora porque tengo que irme a clase, pero cuando vuelva, ya te diré la envidia que me has dado, ya!!! :p
MUCHOS BESITOS!!
Comentario:
Antes de que me digáis nada... por si acaso... ¡¡no sé que le pasa al blog!! Me sale la mitad en azul...aissss. Bueno pues... perdón.
(Ale, ya me he quedado a gusto)
¡¡Saludos a todos!!
(Ale, ya me he quedado a gusto)
¡¡Saludos a todos!!





