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Trozos de piel
Cazando estrellas de pasados, presentes y futuros
Acerca de
Caja de un mundo donde guardo trozos de piel para fumar al cazar estrellas...
Sindicación
 
Insomnio
1…2…días de levantarme por las mañanas, salir de mi celda e ir al baño a lavarme la cara con jabón hecho de promesas falsas y enjuagarme con el agua salada que destilan con fuerza de mis ojos.

Me miro al espejo y veo reflejado aquel rostro que pensé, ya se había marchado…-no lo niego, la extrañaba-. Regreso a mi cama e intento dejarme fluir en un mar de sueño pero a cambio solo percibo a estas dos amigas que de nuevo están a mi lado: la soledad que coloca sus manos sobre mis hombros compadeciendo mi existir y esta tristeza que araña mis manos para recordarme que aun estoy viva.

El insomnio me mantiene cuerda o más bien, cruda de sueños, de esos sueños que solo se crean en la mente (¿Y en donde más se pueden crear?) y que al final del túnel de mi realidad, recuerdo que todos somos tan simples y lo que es peor…tan humanos.

La luna es una vez más, solo un hueco sobre mi techo, donde se puede observar el futuro reflejado al paralelo de un presente que fantasiosamente fue hermoso. Me he despojado de mucho y para este mundo solo fue un “nada”, cuando se esfuerza al por mayor en que, el camino a recorrer sea menos pesado, es cuando te tiran a la cara lo tonta que se es en muchas ocasiones y lo inocente en la mayoría de los sentires…no sé si mis zapatos duren este camino.

Lo único cierto es que, no se puede dar gusto a nadie, ni siquiera a mi misma que es la que más exige y me pide un poco de respeto, apoyo y cariño. Esto no se entiende, ¿Es mucho para este planeta, es mucho para mi? ¿O quizá aun no me he despedazado lo suficiente para comprender que solo soy una muñeca de trapo que se deja humedecer por lágrimas ajenas y propias?

He girado los 360º y he regresado al mismo punto, donde me esperan como siempre “las fieles”, aquellas que me reciben con los brazos abiertos y con ese cariño, respeto y apoyo que solo ellas pueden comprender: La soledad y mi tristeza.

Amigas que no son sin mí y yo no soy sin ellas... y lo único que deseo por ahora sin arañarme las manos… es dormir.

 
En las rocas...
Las aspas han estado a punto de moverse, me he salvado en muchas ocasiones, aun cuando alguien ha llegado y por curiosidad, alevosía o maldad, apunta con el dedo al botón “encendido”, me he quedado a hurtadillas debajo de ellas, mirando con pavor como giran sobre mi cabeza, por momentos me han cortado el alma, pero no lo suficiente para morir. Otras veces me he visto saltar entre ellas mientras se mueven a velocidad de llanto, filosas, listas para desgarrarme la piel, los huesos, todos mis sistemas orgánicos y triturarme; he podido evadirlas con inteligencia y paciencia…

Esta vez, solo basto tú pulgar sobre el botón: “para triturar ilusiones” y quedar regada en todo el vaso de esta licuadora. Me has vaciado como a tu bebida favorita “mi sangre en las rocas” dentro de una copa de indiferencia y como adorno, has colocado una deliciosa cereza de dudas en gris, no en azul, porque en tu mundo no existen cerezas azules. Me estas bebiendo nuevamente de a poco, me disfrutas y sacias tu alcoholismo al sufrimiento… ¿no sentiste mi corazón latir en tu lengua?

-Creo que no- porque me he deslizado en sangre por tu garganta y te has reído, me percibo dentro de tu aparato digestivo, diluyéndome en tus ácidos gástricos de prejuicios…duele el como me digieres.

No puedo explicar mi forma de amar, de vivir, de creer, porque nadie lo entendería, a nadie le interesa, ni siquiera a ti, he permitido que me licues para poder entrar en tu sangre, tan solo con un objetivo: escalarte por dentro y encontrar el camino que me lleve a un solo lugar…tu corazón.



"No me bebas en exceso...bebeme con medida"
 
Pirañas
Como cada noche, subo cual credo al trampolín que me ha de impulsar para realizar el clavado y caer al acuario donde te encuentras. Te pienso, y me lacero la cabeza con toboganes de ideas que nadie mas entiende… Me ahogo al saberte así, de saberte mió y de no tenerte a mi lado, de no estar por miedo a sentirte amado, por miedo a sentir mis manos abrazando ese corazón tan dueño de todo y de nada, miedo amarme.

Me dejo caer al fondo sin tomar precauciones, y al momento me encuentro envuelta de esos cuerpecitos ovalados, comprimidos lateralmente de tristeza, de bulla melancólica y escamas depresivas. Salen de tus ojos, mientras duermes, al no desear mirarme, de tu boca al obligarla a no besarme, de esa lengua que tanto anhela penetrar mis labios…mi garganta.

Puedo sentir sus dientes triangulares y afilados con olvidos, se imbrican como tijeras de podar sobre mi cuerpo, me mastican toda, desgarrándome a trocitos la piel, dejándome ensangrentada en llanto, vienen y van, peleando cada fracción de este corazón lleno de amar, se clavan en mi, con angustia, con esa hambre que alguna vez tuvimos de tragarnos a grandes bocados cada parte de nuestra alma y que ahora ya hemos perdido.

Nadan entre mi, creando surcos en todo este ser que te extraña ahogada en lagrimas de vinagre, dopada de miseria sentimental. Inconciente de sentir la falta de respiración bajo esta agua tan tuya, de las mordidas en las heridas dentro de otras heridas que supuran alcohol por las ganas de tocarte, y conciente del dolor que causa cada suspiro mío enviado a ti, sin encontrarte.

No sabría decir que es peor, si conocer la angustia que te invade de saberte amado, el hambre feroz que me esta lastimando al extrañarte o la desesperación de morir por esos dientes afilados para ya no amarte.

En un instante, seré parte de cada una de ellas y nadare entre mi sangre y vísceras o lo que quede, solo mi llanto se mezclara confundida entre tus ganas de hacerte, deshacerte y lloverte dentro mi…En un instante, también seré piraña en tu estanque
.
 
Navegación
Nadaba a la deriva, sobre una tabla de esperanzas, donde me sostenía con fuerza para no hundirme dentro de un fondo sin fondo. Donde al flote del insomnio, podía ver las estrellas que angustiosamente me indicaban un camino que no entendía…un camino hacia ti. Mi instinto de navegación lo había perdido, tristemente imploraba un último deseo, como el de un condenado a muerte: anhelar el principio hacia la amnesia y un final de ese insomnio que me hurtaba los suspiros de vida lenta y angustiosamente por un recuerdo.

Ahora que he llegado a la orilla de tus abrazos, cansada de estar cansada, de extrañar lo que nunca me extraño, duermo más que antes, duermo con la tranquilidad de tu respiración sobre mi pecho, donde cada mañana el latido de un “te amo” me despierta, alcoholizándome al saberme segura dentro de tu universo, de tu cama, de tus sabanas, entre tu aroma, tu cuerpo, tus manos color a tierra mojada que acarician mi espalda como si fuera un mandato divino, surfeo las olas de tu inmenso cariño y devoción…sin caer.

Cada luz del día que entra uno a uno por mis poros, me recuerda lo viva que estoy, lo amada y plena, de encontrarme dentro y fuera de ti, de ser parte del aire en un mundo en el que respiras, de verte en cada rostro, sonrisa, árbol, nube, sol, tierra, luna, estrellas, pensamiento y extrañarte en cada respiración.

Antes de salir de mis sueños, me inunda la angustia de no verte durante el día, y es cuando odio al sol aun cuando sus rayos al toque de mi piel me recuerdan la vida que te entrego en cada mirada, lo odio por estar contigo como yo quisiera estar. De levantarme y bañarme con la desesperación de tocarte hasta que mis manos queden tiesas de expresar cuanto te añoran, de besarte infinitamente hasta quedar deshidratada; navego en mis memorias constantemente y preparo un licuado del presente de tu aliento con tus caricias para que me impulsen a seguir amándote cada noche y amarte más cada día.

Disfruto ver como estas noches a tu lado, la luna que tanto se burlaba de mí, de mi abismo de soledad, ha convertido sus carcajadas en muecas de celo y enojo por no tenerte, besarte y acariciarte como yo lo hago. Por no poder escuchar tu voz como este oído mío pero tan tuyo lo hace, cuando le cantas lo mucho que nos tenemos y del amor que nos profesamos… ahora ella me ignora. ¿A quien le importa si te tengo a ti?....si nos tenemos.

Navego exhausta de prejuicios pero feliz porque sé a donde ir, despierto y…a mi lado te encuentro.

 
Ciclotimia
Días que llegan junto con horas que se ausentan, se pierden en un suspiro, se eternizan en un beso, días sin ti, sin él, sin ellos, sin ellas, días sin nadie, solo mis dedos y yo que nos ahogamos, por no saber ya ,como expresar tanto y nada a la vez, de este corazón masticado por tus miedos que muere de vacío lleno de plenitud y de la plenitud lleno de vacío, mi lengua se ha empalagado por comerse al mundo en grandes rebanadas… no he podido compartirlo. Los correctores de mis lentes cambian de tonalidad, a veces admiro lo que me rodea en color pastel y otras más en un tono gris…me gusta mas lo gris…creo.


Casi nunca duermo, las noches son mías o las comparto con aquellos que desconozco y que sé, también existen, se sienten únicos y solos en un mar de vida, de esta vida que te arrastra hacia donde quiere, como si este mar tomara sus propias desiciones revolcando las nuestras en su fondo. Camino con rumbo, sé la vereda que me llevará hacia lo que tanto he buscado, pero hay tantas desviaciones, atajos que de pronto me incitan a regresar al punto de partida por ser tan escabrosos y otros por ser tan sencillos de cruzar…al final, se que estarás ahí, esperando con los brazos abiertos…”para quien los quiera tener”…espero llegar primero.


Todo pasa, pasa mi vida al paralelo de todos, mi voz se pierde lejos de ti, lejos de lo inmundo y de lo divino, como si se estuviera dentro de un cubo de cristal, donde solamente se guardan los recuerdos de una vida que no se vive más allá que de sus emociones, que se vive debajo de una piel, de esta piel que se derrama en tu ausencia, en lo que vales para mi sin tu saberlo, desearía odiarte y borrarte de mi mente de un solo pensamiento…pero estoy atrapada y la única salida sería romperte en el olvido.