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Esos rincones llenos de polvo
...las palabras ahogadas me exigen volverse públicas...
Acerca de
La magia de una letra, acompañanate eterno de mis pensamientos, amigo insaciable e incondiconal... Pequeña ilusa ante el mundo, pequeña hada que aún cree en su terrible realidad. Recreando mi propio mundo, el de mis cuentos, mis relatos, mis poemas (dónde existe el misterio de lo inconcebible, donde se materializan los sueños efímeros).

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Sindicación
 
Truenos y Relámpagos

sutileza



Lo sé. No continúes.
Mi pequeño Afrodito...
Asesinar al lenguaje, ¿y qué?
Pezones y bocas
y semen y orgamo
y clítoris y glande.
Caricias. Cosquillas.
Las yemos de los dedos,
las uñas de los pies.
Un abismo entre tú y yo.
Saltar. Llegar. Ganar.
Saltar. Caer. Perder
Un tango en París
¿o bachata en Venezuela?
Susurros que dicen

TE QUIERO

Miradas que no ven.
Tus letras en mi escritorio
La media luz, a medio gas.
¿Audry Hepburn?
Mejor Yan Tiersen.
Derrámate en mi.
El piano de Escarlata.
Cómo duele no tenerte...
(a mi lado)
 
Irreversible



Frenesí incesante
de catacumbas olvidadas
de desvirgadas amapolas
de dagas penetrantes.
El corazón ya asustado
que huye del temeroso enemigo
de esa jodida soledad
de no tenerte a su lado,
escondido de la angustia
acauciante de la partida...
Ausencia del cadaver exquisito
que quiso partirme en dos
(que me rompió en mil pedazos)
al que me enfrenté valiente
besando cada retazo
de piel marchita y silente.
Escogiendo la palabra precisa
con la más exacta entonación
que te obligue a retorcerte
al ser susurrada al oído
desde mi boca austera.
Y aunque desde siempre fui así,
acosadora de princesas,
seductora de villanos,
amante del diablo,
me doblego ahora
ante la palabra prohibida
haciendo reverencias,
haciendo felaciones
a un sexo lánguido y marchito
cuando el vacío apremia.
La caja de condones
llena sobre la mesilla
augura un futuro revolucionario
degollando margaritas.
Monosilábicas. Estúpidas.
Jamás el amor será definido
con me quiere no me quiere.
Jamás las ganas de tí
fueron tan horriblemente grandes.
 
No a Bolonia