Primer paso de un largo camino
¿Por qué hoy? ¿Por qué justamente en esta semana es cuándo he decidido empezar la andadura de un diario internauta? Demasiadas serían las respuestas posibles, demasiadas las variables a tener en cuenta. Quizá los varios blogs visitados días atrás, quizá el vacío que hay en mi interior, quizá la necesidad de escribir, escribir y escribir... quizá que ahora, en la semana de feria, voy a tener algo más de tiempo libre que de costumbre. ¿Se convertirá esto en un proyecto viable, o quedará en el olvido, como tantas otras ideas que han rondado por mi mente en los últimos meses? Al menos habrá que intentarlo, mejor que salga mal a nisiquiera saber qué es lo que podría haber pasado...
¿Escribir a diario? No lo sé. Más bien, lo dudo. No todos los días tengo ganas de pensar, de analizarme, de investigar qué pasa por mi mente y por mi cabecita loca de rizos y tirabuzones. A veces apetece simplemente dejar que el tiempo transcurra, que se deslice por nuestras vidas como si fuera aceite corporal. Un segundo, tic, tac, otro más. Un minuto, una hora. Y esa sensación ya ha desaparecido. Ya no tienes que recordarla más. Ya ha pasado, pequeña. No obstante, esto será para mí un aliciente para no abandonar aquello por lo que soy una persona emocionalmente estable, la escritura, los textos. No tengo ni idea de qué sería de mí si, a tan temprana edad, no hubiera conocido el desahogo de un diario, de un pequeño relato, de un brevísimo pareado.
Tengo tantas cosas escritas que anoche, mientras las leía en las sábanas de mi cama, me dijeron que querían salir a la luz... tengo tantas cosas en mi cerebro esperando a tomar forma, a volverse legibles para los ojos de los demás...
Queridos internautas, es hora de hacerme el almuerzo. No tengo hambre, pero la rutina me puede en ciertas ocasiones. Despues... quién sabe, la idea es estudiar un poco, pero la realidad puede tornarse muy distinta (película o libro, dormir o navegar).
Buenas tardes, y que aproveche.
¿Escribir a diario? No lo sé. Más bien, lo dudo. No todos los días tengo ganas de pensar, de analizarme, de investigar qué pasa por mi mente y por mi cabecita loca de rizos y tirabuzones. A veces apetece simplemente dejar que el tiempo transcurra, que se deslice por nuestras vidas como si fuera aceite corporal. Un segundo, tic, tac, otro más. Un minuto, una hora. Y esa sensación ya ha desaparecido. Ya no tienes que recordarla más. Ya ha pasado, pequeña. No obstante, esto será para mí un aliciente para no abandonar aquello por lo que soy una persona emocionalmente estable, la escritura, los textos. No tengo ni idea de qué sería de mí si, a tan temprana edad, no hubiera conocido el desahogo de un diario, de un pequeño relato, de un brevísimo pareado.
Tengo tantas cosas escritas que anoche, mientras las leía en las sábanas de mi cama, me dijeron que querían salir a la luz... tengo tantas cosas en mi cerebro esperando a tomar forma, a volverse legibles para los ojos de los demás...
Queridos internautas, es hora de hacerme el almuerzo. No tengo hambre, pero la rutina me puede en ciertas ocasiones. Despues... quién sabe, la idea es estudiar un poco, pero la realidad puede tornarse muy distinta (película o libro, dormir o navegar).
Buenas tardes, y que aproveche.
Comentario:
Eras muy bohemia para ser tan desertora...
Ánimo con el blog, petardilla. Andaré cotilleando por aquí. ¡Queremos morbo e historietas de sexo ya!
¡Un saludo!
Melisa
Pd: como actualices esto con la misma perioricidad que el fotolog vas apañada..
Ánimo con el blog, petardilla. Andaré cotilleando por aquí. ¡Queremos morbo e historietas de sexo ya!
¡Un saludo!
Melisa
Pd: como actualices esto con la misma perioricidad que el fotolog vas apañada..





