Irresponsable
Ahora debería estar sentada en el sofá subrayando unos apuntes de una de las tantas asignaturas odiosas que tiene mi carrera. Para los que no lo sepan, diré que estudio Periodismo. O mejor aún, estoy estudiando una Licenciatura en la Facultad de Comunicación por la rama de Periodismo, que me convertirá en un experto en Ciencias de la Información, lo que se presupone que me capacitará para ser la responsable de proveer de información a X número de personas. JA. No sé si esta palabra monosilábica se encontrará en los diccionarios de Manuel Alvar, en el Panhispánico de dudas o en el de María Moliner. Pero estoy segura de que todos la entendeis. Puedo probar a definirla por mí misma: "JA: dícese de aquella interjección con la que los individuos expresan ironía o desacuerdo". Vale, lo reconozco, no soy Manuel Alvar...
Debería estar subrayando apuntes, pero me ha podido mi conciencia de hacer cosas más útiles. La verdad es que no me interesa las diferencias posibles entre Publicidad y Relaciones Públicas, no me interesa la estrategia que una empresa tiene que seguir para dar una buena Imagen a su público, no me interesa el mundo de apariencias y de hipocresías en el que me estaba hundiendo. No le veo la lógica a que un profesor me mande a cortar páginas de periódicos, una por una, 7 días de la semana, que me obligue a recortar la publicidad para que observe el tipo de diagramación. Sería más coherente que él, en su clase, me explicase los mejores modelos, hicieramos prácticas. Por lo tanto, me declaro una irresponsable en lo que respecta a mi profesión. Ruego encarecidamente que, cuando por fin me convierta en licenciada, no lean ninguno de mis artículos, no presten atención a ni una sola de mis crónicas, no piensen en lo que voy a escribir en mis reportajes.
Me declaro oveja negra. Lo grito con todas mis fuerzas. No voy a conformarme con ser una más, una de las que juega y apoya al sistema. No voy a estudiar las estrategias de comunicación más favorables para una empresa, me niego a transformar en bueno para el mundo lo que para mis ojos es la cosa más horrible que está ocurriendo en nuestra era. Me dan asco las informaciones manipuladas para que los buenos sigan siendo buenos y los malos, malos. Me repugna que ni un solo medio de comunicación sobresalga y diga que Juan Carlos actuó mal, por miedo a que de este razonamiento se derive que apoyan a Hugo Chávez (y digo yo, ¿el afirmar que el Sevilla jugó un mal partido implica necesariamente que el Betis lo hizo mejor que ningún otro en la liga?). Lloro cuando leo que la Plataforma antifascista está relacionada con ETA y otros grupos terroristas. Me apuñala el sistema de vayamos-todos-juntos-y-no-te-salgas-del-rebaño-porque-esto-es-lo-mejor-que-tienes-y-no-lo-cuestiones. Me salen sarpullidos con los medios que van de izquierdistas y de progresistas y lo único que hacen es transformar un poco la realidad para ser capaces de acercarse más a aquellos que, queriendo calmar sus conciencias, se autodenominan luchadores por la justicia social.
Me siento autorizada para afirmar con rotundidad que, en mis dos años y medio de carrera sólo puedo contar como buenos profesores a Mercedes Comellas, Pilar Bellido, Ángel Acosta y Eloy Arias. Y no me averguenzo de excluir al resto, algunos mejores y otros peores, pero no han conseguido transmitirme el espíritu universitario, la capacidad crítica.
Yo ya lo he avisado... no me lean, sigan con El Mundo si desean una información manipulada sin tapujos, o mejor ABC si son unos monárquicos conservadores. Aunque está de moda leer El País, así se es "más guay". Y Público, lo último en periodismo, para los más atrevidos. No me lean, porque yo no me creo ni una de sus noticias, porque yo no me creo nada de lo que se escribe atendiendo a intereses personales/empresariales. Pero yo soy una excluida social, tengan cuidado no vayan a convertirse en lo mismo. Quizá sea lo más sensato, pero lo menos cómodo.
Debería estar subrayando apuntes, pero me ha podido mi conciencia de hacer cosas más útiles. La verdad es que no me interesa las diferencias posibles entre Publicidad y Relaciones Públicas, no me interesa la estrategia que una empresa tiene que seguir para dar una buena Imagen a su público, no me interesa el mundo de apariencias y de hipocresías en el que me estaba hundiendo. No le veo la lógica a que un profesor me mande a cortar páginas de periódicos, una por una, 7 días de la semana, que me obligue a recortar la publicidad para que observe el tipo de diagramación. Sería más coherente que él, en su clase, me explicase los mejores modelos, hicieramos prácticas. Por lo tanto, me declaro una irresponsable en lo que respecta a mi profesión. Ruego encarecidamente que, cuando por fin me convierta en licenciada, no lean ninguno de mis artículos, no presten atención a ni una sola de mis crónicas, no piensen en lo que voy a escribir en mis reportajes.
Me declaro oveja negra. Lo grito con todas mis fuerzas. No voy a conformarme con ser una más, una de las que juega y apoya al sistema. No voy a estudiar las estrategias de comunicación más favorables para una empresa, me niego a transformar en bueno para el mundo lo que para mis ojos es la cosa más horrible que está ocurriendo en nuestra era. Me dan asco las informaciones manipuladas para que los buenos sigan siendo buenos y los malos, malos. Me repugna que ni un solo medio de comunicación sobresalga y diga que Juan Carlos actuó mal, por miedo a que de este razonamiento se derive que apoyan a Hugo Chávez (y digo yo, ¿el afirmar que el Sevilla jugó un mal partido implica necesariamente que el Betis lo hizo mejor que ningún otro en la liga?). Lloro cuando leo que la Plataforma antifascista está relacionada con ETA y otros grupos terroristas. Me apuñala el sistema de vayamos-todos-juntos-y-no-te-salgas-del-rebaño-porque-esto-es-lo-mejor-que-tienes-y-no-lo-cuestiones. Me salen sarpullidos con los medios que van de izquierdistas y de progresistas y lo único que hacen es transformar un poco la realidad para ser capaces de acercarse más a aquellos que, queriendo calmar sus conciencias, se autodenominan luchadores por la justicia social.
Me siento autorizada para afirmar con rotundidad que, en mis dos años y medio de carrera sólo puedo contar como buenos profesores a Mercedes Comellas, Pilar Bellido, Ángel Acosta y Eloy Arias. Y no me averguenzo de excluir al resto, algunos mejores y otros peores, pero no han conseguido transmitirme el espíritu universitario, la capacidad crítica.
Yo ya lo he avisado... no me lean, sigan con El Mundo si desean una información manipulada sin tapujos, o mejor ABC si son unos monárquicos conservadores. Aunque está de moda leer El País, así se es "más guay". Y Público, lo último en periodismo, para los más atrevidos. No me lean, porque yo no me creo ni una de sus noticias, porque yo no me creo nada de lo que se escribe atendiendo a intereses personales/empresariales. Pero yo soy una excluida social, tengan cuidado no vayan a convertirse en lo mismo. Quizá sea lo más sensato, pero lo menos cómodo.
Comentario:
DIOS!! TE HAS DEJADO A VAZQUEZ LIÑAN!!! ¿COMO HAS EXO ESO?? SACRILEGIO!!





