<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><feed version="0.3" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns="http://purl.org/atom/ns#"><title><![CDATA[Segunda Utopía]]></title><link rel="" type="" href="" title=""/><link rel="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[ID]]></id><tagline><![CDATA[Cada paso a la utopía es un paso más que dar.]]></tagline><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><entry><title><![CDATA[Treinta monedas de plata]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200604]]></issued><modified><![CDATA[200604]]></modified><created><![CDATA[200604]]></created><summary><![CDATA[Treinta monedas de plata]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Treinta monedas de plata]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_23.htm"><![CDATA["<i>Serás mejor que todos los demás</i>", le dice Jesús a Judas al hablar de sus discípulos, "<i>porque sacrificarás el cuerpo de hombre del que estoy revestido</i>". <br/><img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/evangeliojudas.jpg" alt="" border="0" width="300" height="185"/align=right>Siempre he dicho que Judas fue la pieza clave que convirtió en martir a Jesucristo, y por lo tanto, le convirtió en lo que es ahora. Judas fue la herramienta, el hacedor, el creador de la leyenda. Supongo que está de más hablar sobre el descubrimiento del evangelio de judas pero haré una batida rápida para quien ande despistado. Un documento hallado en Egipto en 1978 ha resultado ser, después de un exhaustivo estudio llevado a cabo en Suiza, el <b>Evangelio perdido de Judas</b>; el último evangelio que quedaba por descubrir y  que se creía perdido. El papiro esta datado en el siglo III o IV y parece que es una copia de un documento aún más antiguo. Se conocía de la existencia del Evangelio de Judas por una referencia hecha por el obispo Irineo de Lyon en el año 180, en su tratado Contra la herejía, pero hasta ahora nadie sabía a qué hacía mención. El Evangelio cita que Jesucristo le dio ordenes claras, y que la supuesta traición no fue más que el que Judas siguiera las instrucciones de su maestro. Jesucristo pedía a Iscariote “alejarse de los demás” para que cristo le enseñase la “verdad”, y le decía que sería vilipendiado por las generaciones posteriores, ese sería el precio a pagar por ayudar a su maestro en la última y quizá mas importante misión, la de separarse de su cuerpo. <br/>Este trascendental documento no parece serlo tanto. No dice nada que vaya a “remover” los pilares de la iglesia católica, es más, incluso resta vileza al acto de Judas, ensalzando el carácter resuelto (aún más si cabe) de Jesucristo. Las veinte treinta monedas de plata pasan a convertirse en un símbolo irreal, un icono de servilismo y de penitencia, algo en lo que sin duda Judas se ha convertido de ser real este documento. Pero claro, todo esto ha de tomarse como lo que es (que no es poco); un gran descubrimiento arqueológico. <br/>Y por encima de todo esto surge una pregunta fascinante; ¿qué más habrá bajo esas arenas? No se conocen documentos escritos por Cristo ya que se dice que no dejó ninguno, pero hay crónicas que citan que Cristo escribía cartas y diarios. Quien sabe si estos intereses monetarios conseguirán sacar algún documento de esta índole a la luz, o cualquier otro que explique las muchas preguntas pendientes en la historia de la humanidad.<br/>Pero lo cierto es que es imposible certificar estos documentos descubiertos como fehacientes a pies juntillas, al igual que los demás evangelios. El Evangelio de Judas fue escrito por una <b>secta cainíta</b>, y la idolatría e inexactitud de estas cerradas <b>organizaciones para-religiosas </b>(escapistas del oficialismo eclesiástico) las convierte en fuentes de dudosa oficialidad. Hay varias crónicas en archivos romanos que hacen referencia al Nazareno pero cambian las fechas y no las sitúan en las que hoy damos por hechas. Nadie duda pues, de la existencia en esa época de un personaje que fue un azote de pensamiento para los judíos, pero los evangelios en sí mismos son inexactos, se contradicen unos a otros, hasta el punto de que tan solo cuatro son los recogidos en la Biblia (de los once conocidos de los apóstoles y sin contar con este último de Judas), e incluso estos tienen contrastes apreciables. Todo esto significa que todo trasciende a convertirse en cierto modo en un acto de fe. Sea como fuere, la noticia del descubrimiento del Evangelio de Judas se ha transformado en un movimiento mediático. <p>No es casualidad que sea ahora cuando salga a la palestra el contenido del documento (recordemos que fue encontrado en el 78). El mismo día de que la National Geographic dio a conocer la noticia, se anunciaron la puesta a la venta de cinco libros durante este mes dedicados al descubrimiento, y otros quince durante los meses posteriores. Un reportaje sobre el mismo tema fue emitido en horario de máxima audiencia y por lo visto los investigadores tienen la agenda completa de promociones y entrevistas, como estrellas de Hollywood. Nada que objetar si no fuera porque el hecho de hacer dinero parece ser necesario para dar noticias de calado arqueológico. Recordemos si no la cámara descubierta hace año y medio en la pirámide de <b>Keops</b>, la gran parafernalia que se montó con aquel pequeño robot que se internaba por un respiradero, y que lo único que descubrió fue dos camaras posteriores, que aún no se han abierto porque no hay dinero (ni interes por parte de las autoridades Egipcias) para montar otra parafernalia igual. Pero la verdad es que el documento de Judas no tiene tanta trascendencia, como he explicado antes, pero se esta vendiendo como una continuación de la mercadotecnia iniciada por <b>Dan Brown </b>y su <b>Codigo Da Vinci </b>y seguido por un sinfín de novelas que dudan de la oficialidad de la iglesia y de la continuidad sanguínea de <b>Jesucristo</b> y su casamiento con <b>Magdalena</b>. Así es que este mercado abierto está siendo aprovechado por la National para vender a bombo y platillo su descubrimiento. <img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/evangeliojudas2.jpg" alt="" border="0" width="270" height="180"/align=left>Y ahora vamos a lo peligroso; esta es la única manera de que cosas así sigan adelante. Volviendo a la pirámide de Keops, se sabe que aún hay dos cámaras sin abrir, pero si no hay interes público por abrirlo (lo hay, pero parece que hoy por hoy no genera dinero como sí lo hace el tema de Jesucristo), no se abrirán quizá hasta la próxima década. <p>Cuestión aparte sería preguntarnos porqué nos atrae tanto este tema. Parece que toca nuestra memoria histórica más primigenia y sobre todo nos fascina el hecho de que lo que se nos ha contado durante toda nuestra vida pueda no ser tal y como nos lo cuentan. Ni mejor, ni peor, pero sí diferente.<br/>El dinero siempre ha sido necesario para conocer nuestra historia, pero nunca hasta este punto. Siempre han sido ricos excéntricos los que han hecho los mayores descubrimientos arqueológicos, recordemos si no a Lord Carnarvon, cuyo derroche hizo posible el descubrimiento de la tumba de Tutankamon. Existen ayudas oficiales gubernamentales o de instituciones culturales, pero son a fondo perdido, nunca reportan beneficios suficientes a no ser que existan fenómenos sociológicos como el que estamos viviendo. Por eso, aunque en cierto modo es triste, también es absolutamente necesario, porque si no estos hallazgos tardarían demasiado tiempo en ver la luz, o quizá directamente ni lo harían. Preparaos para ríos de tinta y bits. Parece ser que las treinta monedas de plata que Judas recibió por traicionar a Jesucristo se han rentabilizado bastante a lo largo de la historia.  <br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[A las calles.]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200603]]></issued><modified><![CDATA[200603]]></modified><created><![CDATA[200603]]></created><summary><![CDATA[A las calles.]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[A las calles.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_22.htm"><![CDATA[Tras varios días sin actualizar (exámenes, trabajo, bla bla bla) aquí estoy de nuevo. <br/>El otro día leí en el periódico que el 80% de los blogs no se actualizan como en un principio se propuso el autor. Dios mío, ¡no soy más que Spam! <br/>También leí acerca de los miles de jóvenes que se iban a echar a la calle por los macrobotellones convocados vía <b>e-mail </b>y <b>sms</b>. Hay que ver lo que llegamos a hacer en este país tan solo por ponernos como cubas. La noticia estaba en el apartado de “nacional”. En el de Internacional, la primera noticia era relacionada a la nueva ley laboral que pretende la administración de Villepin, en la que, por ejemplo, los jóvenes menores de 25 años podrían ser despedidos de sus trabajos si llevaban la empresa menos de dos años, sin aviso ninguno y sin necesitar una razón clara. Imaginaos que eso pasa aquí. ¿Nos echaríamos a la calle con tanta firmeza como nuestros vecinos? El piso en Madrid está inaccesible ( y en media España) para una pareja joven (ni qué decir que para uno solo si quiere vivir solo ¿por qué tengo que vivir en pareja? ¿es que es obligado casarse? Ya es absurdo de por sí el tener al matrimonio como concepto de estabilidad, como si no hubiese ningún estado civil más. Los demás no reciben tantas ayudas.. pero esto es otra historia...) Aquí nadie se echa a la calle por el precio de la vivienda. En los pueblos de la periferia de la península se llevan a cabo auténticos robos legales de parcelas del tipo “hola, soy un empresario que ha decidido montar una cadena de hoteles en sus tierras, tiene quince días para hacer otra propuesta de edificación”. <img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/revolucion.jpg" alt="" border="0" width="380" height="231"/align=left>Esto último es algo harto sencillo, pero el pobre hombre dedicado al campo y que no pasa por el ayuntamiento mas que para sellar la cartilla, no se da cuenta de que por “no mirar en el tablón de anuncios” y ver este anuncio, ha perdido sus tierras a favor de el empresario de turno. Este es un ejemplo del vacío legal del sistema de edificaciones, que a su vez provoca lo que es un claro robo. Legal, eso sí. Nadie se echa a la calle para protestar por estas situaciones. La mitad de los contratos de empleos para profesionales no llegan a los tres meses de duración, hay casi nueve millones de mendigos en España, somos el país donde más cocaína se consume y en el que más violaciones y delitos con arma blanca se comenten de Europa. Por no hablar de los delitos de género.. Pero aquí nadie sale a la calle. <p>En cambio, que hay que protestar por que le quiten la tarjeta roja a un jugador (Vigo, hace unos cinco años); salimos a la calle. Que hay que protestar porque no queremos que unos papeles viejos que nadie conocía hasta ahora y que a nadie le interesaban hasta ahora más que a los historiadores y a sus dueños, vuelvan a las manos de éstos; (¿alguien lo entiende?) salimos a la calle. Que no nos gusta que los gays se casen; salimos a la calle. Y por supuesto, que no nos dejan ponernos pedo, pues hacemos un macrobotellon en las principales ciudades del país, apoyados por todos los jóvenes. Mientras tanto, los jóvenes franceses se concentran luchando por su futuro. Ni en Francia, ni en Inglaterra, Alemania u Holanda, por poner unos ejemplos, existe el botellón, por cierto. No he visto tal compromiso ni tal difusión en los mensajes en los jóvenes nunca. Esto es, por supuesto, por comodidad. Si estamos acostumbrados al mando a distancia y nos lo quitan, no nos levantaremos a cambiar los canales en televisión, si no que protestaremos hasta que nos devuelvan el mando a distancia. En la guerra no había comodidades. No había “<i>mandos a distancia</i>”. La gente se unía de la misma forma que estos días los jóvenes por el botellón tan solo para luchar contra los problemas que les coartaban sus ideas de libertad. Ahora lloramos por que tenemos más de lo que nadie ha tenido, y pensamos que nos lo merecemos o que hemos luchado por ello. La juventud abusa del alcohol y de las drogas. Esto está totalmente identificado con el deseo de los muchachos de no ser pasto del tiempo. La idea del disfrute del instante ha llegado al límite de ser literalmente “el instante”. Antes, la idea de Carpe Diem implicaba una visión global, implicaba el mirar con los ojos y pensar en el momento en el que tus pies tocaban la tierra y tu cabeza acariciaba el cielo. Ahora todo se reduce a instantes. Instantes que pasan, efímeros. El joven que trabaja toda la semana pensando en la borrachera que se pillará el fin de semana. El joven que no vive el día a día más y que reduce sus gastos a su flamante coche y su fiesta. El joven que confunde el carpe diem con el exprimir su naturaleza de juventud. Ese joven está condenado. Jamás tendrá la sensación del transcurso del tiempo tras una mirada resuelta, tranquila y sincera. Jamás vivirá cada momento como si fuera el último, porque pensará que esos instantes son suyos, que le pertenecen para siempre. Y pensará que eso que exprime al máximo es la vida, es lo que le da la vida, y que todo se reduce a ello. <p><br/>Ya no hay romanticismo en nuestras formas, ni siquiera en las de divertirnos. Cada vez escuchamos menos, miramos menos a nuestro alrededor... cada vez nos amamos, nos tocamos y nos gustamos menos. <br/>¿Estamos mal educados? La culpa no sería de nuestros padres, si no de todo lo que hemos construido por vanidad, que nos envuelve y nos engulle como un torbellino. <br/>Por favor, botellones sí, con cabeza, todos los que queráis. Pero macrobotellones, no. Si vamos a organizarnos miles de jóvenes de esta forma tan maravillosa como lo hemos hecho, en las principales ciudades del país, a la misma hora y en los lugares citados, por favor, que no sea para un botellón. Que sea para algo que al día siguiente nos deje algo más que una mala resaca...<br/><br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Y lloraron los perros...]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200602]]></issued><modified><![CDATA[200602]]></modified><created><![CDATA[200602]]></created><summary><![CDATA[Y lloraron los perros...]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Y lloraron los perros...]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_21.htm"><![CDATA[Hoy he llorado mirando la web. No quería que mi siguiente post tratara sobre algo así, pero al ver lo que he visto me siento en necesidad moral de expresarlo. Hay miles de problemas en el mundo, y está claro que ninguno de nosotros por si solo podremos cambiarlos. No se puede decir que el hambre en el mundo, el sida, los niños empleados para la guerra etc, no sean temas a los que dedicar tiempo y esfuerzo, pero cada cosa tiene su momento y su lugar. Nada se antepone a nada, eso quiero dejarlo desde el principio claro, pero ahora mi conciencia me pide que dedique mi tiempo a escribir sobre esto. Puede que sea una conciencia emponzoñada por todo lo que subyace en este tipo de escritos, como la que podamos tener cualquiera de nosotros desde nuestro sofá, en casa calentitos. <img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/galgo.jpg" alt="" border="0" width="251" height="408"/align=left>Pero si no es por estos arrebatos de solidaridad y estos autoengaños a nuestras conciencias (que tenemos habitualmente en navidades), quizá ninguno de estos temas transcendería a la opinión pública. Es decir, nos regalamos tranquilidad de conciencia mandando un mensajito al numero de turno, para que ese dinero se dedique a tal o cual causa. Entonces dormimos tranquilos. Nos autoengañamos para que no nos afecte, sí, pero si no es por eso, si no es por esta gratificación falsa que nos producen esas nimias ayudas, aún sabedores de que podemos hacer más, si no fuera por toda esa máscarada de solidarios de plástico que se sonríen por haber enviado un sms, seguramente no seríamos solidarios ante las desgracias que nos rodean. Necesitamos mandar parte de nuestras miserias para esconder la cara ante la realidad, y los que necesitan de estas miserias, necesitan, precisamente, que escondamos esa nuestra cara tras mandarlas. <p>Basta de flagelaciones psicológicas y voy al asunto. Cincuenta mil galgos se sacrifican al superar los dos años de edad cuando termina la temporada de caza. Habitualmente se les cuelga con alambre en los bosques, se les sacrifica con un hachazo en la cabeza, se le dispara en los ojos con escopetas de cartuchos o perdigones o directamente se les degüella. <br/>A muchos de ellos se les cría en masa, afinados en naves industriales oscuras o corrales alejados de las ciudades. Se les alimenta con pan duro y no se les vacuna ni se les trata las distintas necesidades que puedan tener. Cierto es que existen cuidadores que los miman y los tratan como merecen, siempre utilizándolos como una inversión, para después de alcanzar los dos años, dejarlos en lugares de acogida. Nada que objetar si no fuera que esta práctica desborda las capacidades de las casas de acogida de perros ya que la cantidad de galgos utilizados para la caza es enorme. Por desgracia, el españolito de a pie que va a adoptar a un perro a estos centros no suele escoger un galgo, ya que las peculiaridades de este perro no suelen hacerles demasiado atractivos comparados con otras razas quizá mas vistosas. A mi me parecen unos animales maravillosos y con una belleza  y un porte fantástico. Los perros de estos centros, marcados por una vida dedicada a la caza, han sido transformados en armas, y han olvidado su propia naturaleza. Los que corren peor suerte y son abandonados y colgados por ahí sin llegar a ser rescatados mueren sin haber conocido nada mas que el horror y la muerte. Muchos son acogidos con heridas que les marcaran para siempre, puede que una pata de menos o una cicatriz a lo largo de sus escuálidos cuellos. Hay que destacar el trabajo de la gran cantidad de voluntarios que intentan cuidar a estos animales (galgossinfronteras, galgosSoS...), así como agradecer a la gente que los acoge en sus casas salvándoles de su particular infierno. Todos ellos tienen los ojos hundidos, tristes, el rabo entre las piernas, y un halo de tristeza terrible. <br/>Las imágenes que he visto de galgos muertos por los propios cazadores que les han “usado” son espeluznantes. Hace poco, por ejemplo, en Madrid norte, han sido encontrados siete cadáveres en un vertedero. Hace tan solo unas semanas fueron encontrados tres en un pozo. Se me han saltado las lágrimas sin remedio. Luego al ver las fotos de galgos que han conseguido sobreponerse y han sido adoptados me ha invadido un sentimiento de ternura enorme.<br/>Sí, engañémonos y aplaquemos nuestras conciencias al mandar cuatro duros que no nos gastaremos en cualquier banalidad y durmamos tranquilos tras ello. Hagámoslo aún sabiendo que podemos hacer mucho mas por estos y otros animales tratados con crueldad, así como por el hambre, por la maldad de las guerras, por las víctimas de desastres naturales. Hagámoslo aunque nos mintamos, porque si no, no haremos nada. Somos así de egoístas y de ineptos, y sí, es verdad, no nos gusta mirar esas fotos porque nos remuerde las conciencias.<p><br/>Joder, claro que es verdad, pero si sirve de algo, mintámonos entonces . Yo, sea como sea, ya  cuál será la raza del próximo perro que adopte.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Interludio]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200601]]></issued><modified><![CDATA[200601]]></modified><created><![CDATA[200601]]></created><summary><![CDATA[Interludio]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Interludio]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_20.htm"><![CDATA[Cinco hábitos extraños (o no tan extraños) recogidos de la propuesta de Espa y Marcos<p><br/><b>1-</b>&#9;Me corto el pelo yo solo. Se ahorra dinero, os lo aseguro.<br/><b>2-</b>&#9;Escucho música al menos media hora al día. Es tan necesario como ducharme o comer. Estas acciones me limpian y me alimentan. Escuchar música clásica me recuerda la razón por la el hombre es bello y grandioso. Si no lo hago me siento irritable y triste. <br/><b>3-</b>&#9;Empezar el periódico leyendo las editoriales y las cartas al director.<br/><b>4-</b>&#9;Apoyar la mitad de la almohada en la pared y dejarla caer sobre mi cara al dormir. Me hace sentirme más recogido y quizá más seguro.<br/><b>5-</b>&#9;Intentar sonreír y ser educado y correcto siempre. Se qué esto no suena como un hábito extraño, pero cada día  me encuentro a mas gente que ignora que no todo es recibir y que también hay que dar.<p><br/><br/> <br/><br/>Aprovechando el espacio del post, y sabedor de que más de uno me tildará de rácano y me dirá que se puede escribir en otro, que es gratis, dejo un relato que he encontrado por viejas carpetas de documentos y que escribí ya hace un lustro. Me he alegrado al encontrarlo, como todos nos alegramos cuando encontramos algo que ya habíamos olvidado que teníamos y nos remonta a épocas pasadas. Cualquier tiempo pasado fue mejor dicen. Claro, todo tiempo es pasado.<p><br/><br/>“Cuando entré en la sala, los dos papagayos me invitaron a sentarme y a que les relatara el sueño del que había salido. Me sirvieron una taza de agua caliente y me animaron a que les diera todo tipo de detalles sobre lo que no recordaba del sueño; los ríos que proyectaban su sombra de color rojo, los picaportes en las paredes, el reloj de cuco que sonaba cada trece segundos, la mujer gorda que me hizo comer un pastel que había cocinado para su hijo muerto al nacer… Les conté todo aquello y quizá algo más.<img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/papagayo.jpg" alt="" border="0" width="160" height="120"/align=right><br/>Los dos papagayos escuchaban mi relato con atención hasta que uno de ellos me interrumpió para decir que mi ojo derecho le incitaba pensar que yo estaba ocultando algo. Indignado por tal insinuación salí de la sala dando un portazo. Pero aquél papagayo tenía razón. Por supuesto que ocultaba algo. No les había dicho ni una palabra de aquello que recordaba; el beso en la frente de mi hijo ya dormido, la sonrisa de mi mujer acostada junto a mí, y la oscuridad haciéndome cosquillas en los pies. Pensé entonces que hasta que no recordara estas cosas, no debía contárselas a nadie. <br/>Después de todo, esto es lo único que guardaré para mí.”<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Finales grandes, pequeños y cretinos.]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200601]]></issued><modified><![CDATA[200601]]></modified><created><![CDATA[200601]]></created><summary><![CDATA[Finales grandes, pequeños y cretinos.]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Finales grandes, pequeños y cretinos.]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_19.htm"><![CDATA[<b>Jack Nicholson </b>es un estupendo actor. Recuerdo así de primeras un puñado de películas que me han encantado de él; El resplandor, Alguien voló sobre el nido del cuco, Mejor imposible (Helen Hunt grandiosa) ... En esta última aparece una escena que siempre me ha llamado la atención y que se me ha quedado en la mente por el parentesco que le encuentro a la situación que recrea con la vida real. En un momento dado, <b>Cuba Golding Jr</b>, que interpreta a un amigo del cooprotagonista interpretado a su vez por el cándido <b>Greg Kinnear</b>. El personaje de Cuba es un exacerbado empresario gay que mantiene a raya por medio de amenazas y gritos al personaje de Nichoslon, que no duda en vejar una y otra vez a su desafortunado vecino gay, personaje de Kinnear. En una de esas disputas, tras soltarle Cuba tres buenos y amenazantes berridos, Nicholson suelta un sarcástico improperio entre dientes. Cuba repara en ello y vuelve a gritar otra vez, hasta que Nicholson se da la vuelta. Entonces susurra; “maniático de la última palabra...”<p><br/>¡Y qué gran verdad! <img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/muerte.jpg" alt="" border="0" width="140" height="160"/align=left><br/>Miles de veces he encontrado a gente que tras una disputa, una discusión, o una conversación algo caliente, suelta un último comentario, como idea solemne y lapidaria en la mayor parte de los casos. Y así, de alguna forma, en lo más intrínseco de su ego reverberante, quedan por encima de ti. Es odioso tener que aguantar y escuchar esa última puya (siempre suele ser una puya) que introduce el susodicho maniático con calzador en el final de la conversación, en un silencio furtivo, en un suspirito callado.<br/>Ahí la suelta, y él crece. Y salen de casa con el pecho pavo. <p><br/><br/>Ya ha propósito de estas últimas palabras, y en un tono más amable, grandioso e histórico, hay quien las hacen tan propias que las convierten en una obsesión. Son estas las que han dicho grandes personajes universales antes de morir, como gran colofón, conscientes o no de que esas eran las últimas palabras que surgieran de su boca como último testimonio y suspiro.<br/>Al gran filósofo francés <b>Montaine</b>, maniático a su modo, recopilo frases de escritores de su época, compañeros y amigos, pronunciadas en su lecho de muerte. Recopiló cientos de ellas y sabedor de la trascendencia que estas tenían, preparó una propia que colmara toda la grandiosidad de su maniática obsesión. Durante años la mantuvo en secreto, e incluso se jactaba de tener la mejor frase lapidaria ante sus amigos, y les instaba a estar atentos en el día que muriese para no perdérsela (el colmo vamos; ¡eh, el día que me muera, vais a alucinar!). Ya en su lecho de muerte, con todos los compañeros más atentos a su colofón que a velarle, Montaine se quedó súbitamente mudo, y murió sin poder decir su postrera cita. Otro coitus interruptus en toda regla sería el de <b>Walt Whitman</b>, poeta maravilloso, que también tras buscar un digno colofón de su vida, solo se le ocurrió decir “¡Mierda!”<br/>Otra frase final, en el lecho de muerte, pero con un sabor más grandilocuente (como el propio personaje merecía), fue la del dúctil e inigualable estudioso<b> Menéndez Pelayo</b>; “Qué lástima morirse con tanto si haber leído”.<br/>Más irónicos y conscientes (o quizá inconsciente) de su propio fin fueron <b>Arrieta</b>; “Si cuando amanezca me dicen que he muerto, no me sorprendería”. O el asesino ruso <b>Vladímir Keroukian</b>, a punto de ser ejecutado, que instado a abjurar del demonio por un cura, contestó “No es el mejor momento para hacerse enemigos”. <br/><b>Victor Hugo</b>, el rey sol de las letras, hizo patente su magnificencia (conocedor ya de su trascendencia) y soltó un solemnísimo; “Aquí está el combate del día y de la noche”.<br/>Otros, más de ida que de vuelta, acusaban el punto final de sus vidas con frases psicodélicas o inverosímiles. Bernanos dijo en su expiro “a nosotros dos...” o <b>Edison</b> ; “es precioso todo allá...” ¡qué visiones tendrían!<br/>Tremebundo fue <b>Máximo Gorki</b>, exponente de las letras sovieticas “habrán guerras, hay que prepararse”. Lagarto, lagarto...<br/>Luego los había clásicos y trabajadores obsesivos hasta el final, enfermados por esa irascibilidad que la vejez concede, y aún peor en los ricos. <b>Conrad Hilton</b> el fundador de la cadena homónima de hoteles y tal y como contaba en un artículo no hace mucho <b>Javier Cerca</b>s, a quien le preguntaron si deseaba transmitir un mensaje final a sus empleados exclamó “¡La cortina de la ducha hay que ponerla por el lado de  dentro de la bañera!”<p><br/>Sea como fuere, quizás todos estos personajes tuviesen en su interior parte de ese orgullo escocido del que se quejaba el personaje de<b> Nicholson</b>. Unos por conocer lo que su persona representaban, otros por ignorancia, u otros por ser simplemente unos cretinos, por mucho que su nombre esté escrito en letras de oro. Lo cierto es que la muerte obsesionaba y atraía por entonces como ahora. Querer trascender más allá de este inevitable final estaba tan valorado (¿valorado?) como lo es ahora.<br/>Me quedo con mi favorita,  la de <b>Karl Marx</b>, que requerido por un conocido a citar una última frase para la posteridad gritó “¡Fuera¡Las últimas palabras son cosa de tontos que no han dicho lo suficiente mientras vivían!”<br/><br/>Por cierto, ¿Está <b>Paul Mcartney </b>muerto? “Paul is a dead man, miss him, miss him, miss him.”<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[El patito feo]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200512]]></issued><modified><![CDATA[200512]]></modified><created><![CDATA[200512]]></created><summary><![CDATA[El patito feo]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[El patito feo]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_18.htm"><![CDATA[La prometieron que la convertirian en una princesa. Nunca jamás viviria acomplejada por si físico. <P><br/>Promesas de cristal.<P><br/>Hace unas semanas me tope con un artículo sobre un reality show llamado <i>Extreme Makeover</i>, algo así como <i>Retoques Extremos</i>, emitido por la cadena estadounidense ABC. Una tal Deleese Williams, treintañera, escucho estas promesas, cantos de sirena, y pensó que esta sería la oportunidad de su vida. Pensó que nunca más tendría avergonzarse de sus extraño y descompensado cuerpo, sus dientres retorcido, su barbilla hundida, sus grandes orejas y sus diminutos pechos. Se presentó al concurso. Todos en su familia hablaban maravillas sobre Deleese, y ella se prestaba una y otra vez a plantarse ante las cámaras pidiendo al público sus votos, afeándose abiertamente para hacer ver cuánto necesitaba aquellas operaciones de cirugía estética de premio final, que convertirían al patito feo en un cisne. <img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/deleese.jpg" alt="" border="0" width="200" height="300"/align=left>Deleese haría cualquier cosa por cambiar el reflejo que veía en el espejo. El programa establecía que su familia debía sacar a relucir el infierno que había padecido Deleese en su infancia, para ablandar los corazones de los votantes. La hermana de Deleese contó cosas que no debía contar. Relató vejaciones por parte de compañeros de escuela, insultos, e incluso palizas recibidas por una joven Deleese. Ella, sabedora de que su hermana hablaba echando mano al patetismo y a la crueldad tan solo  para beneficiarla, la dejó hablar escuchando en silencio. Aunque lo que salía de la boca de su hermana, eran puñales en forma de palabras. Deleese salió elegida ganadora. Pero un día antes de la operación, la mandaron a su casa de Texas; como el tiempo previsto de recuperación de la operaciones no encajaba con el cronograma del espacio televisivo, cancelaban su participación. Adios al cuento del, adios al sueño.<p><br/>Deleese no sólo se quedó sin nueva imagen. Todos en su familia se sentían culpables por, en el fargor del climax televisivo, haber revelado su verdadera opinión sobre su aspecto. A su hermana la bombardeaban con pregunas acerca de su infancia al lado de la fea Deleesey en repetidas ocasiones pusieron palabras en su boca. Su hermana, afectada por haber tildado a Deleese poco más que como una masa amorfa y patética de cara a todo el país, nunca pudo sobreponerse a la culpa. Unos meses después, se suicido con una sobredosis de fármacos, alcohol y cocaína.<p><br/>En mayo había sido la adolescente británica Carina Stephenson, que se colgó de un árbol al regreso de filmar un reality al estilo de las colonias de jóvenes boy scout en la qu ehabía dado a conocer su homosexualidad. En marzo, la víctima fue la productora de televisión Melanie Bell, que se arrojó por la ventana de su hotel donde intervenía en otro reality: <i>Elvis las Vegas. </i>Poco antes, en febrero, un joven boxeador de un gueto de Filadelfia, se cuicidó tras regresar de Las Vegas, donde había perdido n combate y con ello el premio alganador de un millón de dólares, en la final del concurso reality <i>The Contender</i>,  ideado por<b> Silvestre Stallone</b>. El boxeador, <b>Najai Turpin</b>, tenía 23 años.<p><br/>Poco antes, en un programa no reality, si no un espacio de entrevistas, al estilo de <i>El diario de Patricia</i>, un tal Jon Schmitz, de 24 años, se volvió loco cuando Sout Amedure, de 32, dijo antes las cámaras que estaba encaprichado con el muchacho y que fantaseaba con él. Dos días después de ese programa, Schmitz mató a Amedure de dos balazos en el pecho.<p><br/>Programas baratos, sin guionistas ni actores a quienes pagar. Tan solo un plató, una cámara y promesas sobre éxito, dinero e ídolos de plástico. El resto lo pagan las víctimas. Aprovecharse de los necesitados. Durante toda la historia se ha hecho, solo que ahora, cambiando el nombre y el medio, parece distinto e incluso vistoso. Pero no deja de ser todo una parafernaria, como en la antigua roma se les obligaba a los esclavos a convertirse en gladiadores y matar para conseguir su libertad, o como pagar a una mujer pobre por vender a su hija, o por vender un órgano. A Deleese no le pusieron una pistola en la cabeza para participar, pero le convencieron de que si no lo hacía, sería para siempre lo que le habían hecho creer que era; un despojo humano, una aberración. Jamás sería como en la televisión decían que debía ser, la convencieron, jamás sería feliz. <br/>¿Exagerado? Quizá sí. Observe la cara de Deleese y piense en lo que ahora mismo debe pasar por esa cabeza, afeada tan solo por quienes querían afearla. ¿Exagerado?<p><br/> Yo creo que no.<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[La belleza incomoda]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200512]]></issued><modified><![CDATA[200512]]></modified><created><![CDATA[200512]]></created><summary><![CDATA[La belleza incomoda]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[La belleza incomoda]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_17.htm"><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/juanalalocaG.jpg" alt="" border="0" width="250" height="188"/align=left>Leyendo una revista que regalan como suplemento del periódico dominical di con un reportaje sobre Pilar López de Ayala, una actriz española cuya última película es la aspirante al “Oscar” de la academia elegida para representar España. Allí estaba yo, pasando páginas sin ningún ánimo hasta dar con una fotografía de la actriz en cuestión. Un fogonazo me iluminó al instante. Me sentí incomodo. Cerré la revista, pero poco después volví a abrirla buscando la dichosa foto. Era un primer plano de la muchacha, una actriz que jamás me había llamado la atención demasiado. Tenía en la foto el pelo corto, peinado controladamente caótico. Sus ojos se emparentaban con sus labios en una simetría peculiar, muy natural pero absolutamente soberbia. La figura de su cara es alargada, perfecta para albergar el compendio de todas sus particularidades. <br/>Eso es; las particularidades. Hablar de belleza está muy desfasado a estas alturas. Pero precisamente quería hacer mención a esas particularidades. La mirada objetiva de la belleza, decía DaVinci, reside en la simetría de los componentes del cuerpo, o de la cara. Pero olvidando todo esto, son esas particularidades las que diferencian lo que yo considero belleza de lo que considere otra persona. El caso es que esta chica podría entrar en el canon normal de belleza que tiene el mundo occidental hoy en día (canon que es bastante amplio). Quizá esta chica, de no ser actriz famosa, no haría que nadie se detuviera a mirarla. O puede que sí. Lo único cierto es que sea como fuere, al verla me sentí incomodo.<p><br/>Cerré la revista con ánimo de hacer desaparecer esa incomodidad. Fue en balde, porque poco después la volví a abrir para volver a fijarme con más detenimiento y certificar que, definitivamente, incomoda. Pensé en una reacción semejante al ver una portada en una revista hace poco de Angelina Jolie, base y ciencia de la calentura de más de uno (y más de una). Incomoda. Monica Bellucci; cuerpo y gesto icono de belleza mediterránea; incomoda. Imagino que esto puede parecer estúpido y que alguno pensara que valiente gilipollas que le incomoda tener a un mujerón así al lado (permítaseme ciertas licencias como estas). Ya no hablo de actrices, si no de bellezas como tal. Ir en el metro y que se te ponga al lado una chica de particularidades parecidas, y no hablo de espectacularidad, si no de belleza como tal, produce incomodidad. <p>¿Por qué? Vaya usted a saber por qué, pero así es. Quizá lo produce el hecho de pensar que al no tratarla, al no hablar con ella, puedes pensar en el tipo de mujer que podría ser, y esto la convierte instantáneamente en la mujer perfecta. No resulta esto el desear estar con alguien así, quizá es al contrario. Por eso pienso que es odioso pensar que alguien es perfecto, más que odioso, asusta. Es necesario encontrar debilidades e imperfecciones (o lo que cada uno considere imperfecciones) en los demás, porque si no fuera así, buscaríamos nuestras propias imperfecciones para resolverlas como atributos, y nos elevaríamos a niveles a los que nadie aspira (y de los que nadie procede). Conocer a la persona que es la muchacha de ojos marrones que me mira a través de la página del suplemento dominical, supondría eliminar por completo el aire místico que conlleva el tratar con alguien que de primeras (y lo primero es verla) no has considerado imperfecta. Este tipo de reflexiones quizá me vendrían bien para aplicarlas a actores, cantantes, escritores, e incluso con el vecino del quinto, sea cual sea su género. Pensar en que se encuentra uno con la personificación de un canon incomoda. ¡Y casi que acojona, vaya!<br/> <br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Una cosa llamada constitución]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[Una cosa llamada constitución]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Una cosa llamada constitución]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_16.htm"><![CDATA[Miedo me dio el doce de octubre, a poner la tele, ver a cientos de españolitos de a pie gritando <b>España”, </b>“sacudiendo banderitas, alentados por la idea partidista de que el actual gobierno está desmantelando la unidad del país. Me dio miedo escuchar al expresidente José María Aznar en Méjico en vaya a saber usted que menesteres, decir que España se segmenta, se desmantela, y que es la mayor crisis que ha conocido el país desde la transición. El conflicto inter seccional de Cataluña ha existido desde siempre, y decir que este es un problema sacado de la manga es incierto. Pero me da miedo que de la implicación del derecho a la autogobierno que resuelve el nuevo estatuto catalán surja un desaforado españolismo, un patriotismo excluyente, un exacerbado arraigo que presuma de bandera, clavando el estandarte en la frente del nacionalismo catalán. ¿Es que acaso no existe un nacionalismo español desvinculado de la idea de la rotura de “la soberanía total del estado”? <img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/desfile12octubre.JPG" alt="" border="0" width="150" height="230"/align=right>Aún recuerdo las manifestaciones contra el matrimonio gay en Madrid, con el episcopado gritando como el que más, y un gran número de banderas de España. ¿Es que acaso no es este un uso pseudo patriótico de ese gran número de posibles votantes que tan solo entienden que el estatuto, o el matrimonio gay, va en contra de la nación como unidad? ¿Pero estamos gilipollas o que? Pero volviendo al estatuto y pidiendo perdón por el enerve, hay una cosa clara; el problema catalán ha sido siempre un problema real. Quizá no era la hora de arreglarlo, pero los compromisos de Zapatero con los partidos nacionalistas han dado lugar a ello. No hay porqué ponerse trágico, pero está claro que este avinagramiento opositor es provechoso en los parámetros que he comentado antes. Implorar a constitución para introducir un texto anexo de reforma de estatuto por parte de una comunidad autónoma es lícito, e incluso me atrevería a decir necesario. Pero existe una doble cara, un doble filo, una doble lado de ese pro constitucionalismo del que están cayendo por su peso diversas opiniones pro constitucionalistas que se anteponen casi por decreto (constitucionalista, claro) a la reforma del estatuto. El estatuto supone una petición. Un intento de llevar a las cortes una realidad tangible, un problema que desde siempre hemos conocido y al que durante años se le ha dado la espalda: la petición de autodeterminación social y política de Cataluña. Este espaldarazo viene apoyado por un noventa y seis por ciento del parlamento catalán. Es hora de que hable el parlamento español, tal y como establece la <i>constitución</i>, para pulir y enmendar el estatuto, cuyos contenidos son, aparentemente, alejados de la constitución. Bien, pues a estos señores que antes nombraba les diría que dejen que las consiguientes herramientas del estado, guiadas por la constitución que tanto prodigan y convierten en herramienta excluyente, sean las que consensúen las peticiones de la mayoría parlamentaria catalana y las necesidades e intereses de España en su totalidad en un marco constitucional. Que confíen en este texto que tanto promueven, que tan lustroso, impertérrito y patriótico ustedes pregonan, y dejen que la maquinaria constitucional trabaje en todo su esplendor. Si la constitución establece que una medida semejante a una reforma estatutaria debe iniciarse en el parlamento autónomo y luego aprobarse en las cortes, dejen que esto suceda. ¿O es que, después de clamar al diálogo como se hace al nombrar a la constitución, hay que callar al que pide con una mano y la otra ponerla en la oreja como quien espera oír algo? No censuren algo que ustedes mismos piden. No griten que hay que pulsar el botón de encendido y luego quiten las pilas. Las explicaciones de tales dobleces tan solo cabrían en intereses ilícitos, intereses de quiebra, de fragmentación, de rotura, de división. Sería pues, un sucio reclamo. Pero existe una cuestión que es digna de haber sido prevista tiempo atrás por los gobiernos sucesivos a la transición, y que ha sido prevista por los que ya hace veintitantos años redactaron la constitución. Dicen que el mayor logro para la humanidad es encontrar la manera de avanzar ante las adversidades. Ese tesón del que hace gala la sociedad que, sin ir más lejos, en este siglo que acaba de terminar, ha pasado de tener dos terribles guerras mundiales, a crear una serie de sociedades que abogan por la unión de los países, por la lucha contra la pobreza, y demás esperanzadores lemas. ¿Significa esto quizá que hemos avanzado? Pues sí señores, hemos avanzado. Como ya lo hiciéremos antes, hemos avanzado acorde con las necesidades sociales, económicas o políticas que hemos tenido. Hemos requerido de pactos, de alianzas, de tenacidad, de confianza, y al final, de una manera u otra, hemos avanzado. La dirección que hemos tomado es la que hemos tomado todos; una sociedad donde la democracia sea el paradigma de igualdad y que es resuelto casi como una nueva religión que incluso nos vemos en derecho a exportar. Al margen de la discusión que supone si esto está bien o no, esta cohesión viene a ser un significativo avance comparado como estábamos hace tan solo cincuenta años. ¿Y es que la actual reforma de estatuto catalán no viene a ser una necesidad de un pueblo, el catalán, que ha pedido una mayor autonomía durante siglos? ¿Es que no es un avance el hecho de tener una reforma de estatuto a discusión en las cortes? Lo que debería ser motivo de orgullo, por lo que veo no lo es. Y aquí adviene mi duda, y repito antes de nada que veo inconstitucional y que debe ser revisado en las cortes. Quizá el simple hecho de que surja un estatuto catalán de estas características, que haya sido apoyado por tal cantidad de representantes parlamentarios en <i>Cataluña</i>, sea ya de por si incompatible con el actual texto de la constitución. Es decir, la simple existencia de reforma contradice la constitución. Si la reforma de estatutos, que ya ha sido aprobada en Valencia y se las distintas comunidades se han apresurado a comenzar a redactar, refleja la necesidad de una sociedad, la española, cuyas autonomías limítrofes se confieren una proyección social de distinto camino que la del resto del país ¿no sería más lógico revisar el texto actual de la constitución? ¿No será que estamos dando una importancia demasiado grande a un texto que tiene más de veinte años, y que no se adapta a las características necesidades que contiene hoy en día la totalidad el pueblo español? No hagamos oídos sordos y pensemos que la balsa que es la constitución, no puede tener grietas, y que puede ser la hora de comprar una nueva. Ojo, una que navegue igual de bien, pero que no tenga miedo de meterse en cualquier océano, por muy profundo que ahora nos parezca, ya que al otro lado podremos encontrar nuevas y maravillosas tierras.<br/><br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Se buscan genios]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[Se buscan genios]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Se buscan genios]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_15.htm"><![CDATA[Recientemente se ha cumplido el vigésimo aniversario de la muerte de <b>Orson Welles</b>. <img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/orson3.JPG" alt="" border="0" width="150" height="150"/align=left><br/>Hace veinte años se fue el creador de la que ha sido casi siempre considerada la mejor película de la historia; Ciudadano Kane. Es una de mis películas favoritas. Pero no me referiré a ella si no a su creador; un tipo al que se le ha tildado de genio en más de una ocasión. ¿Qué es un genio? Orson Welles fue sin duda un innovador. Alguien que se atrevió a introducir en el cine y radio lenguajes que a nadie se le habían ocurrido hasta entonces. A quien inventa algo también se le llama genio. <b>Einstein</b> ha sido y es tildado de genio. <b>Dalí </b>también. ¿Qué es entonces un genio? Es alguien que sabe mirar con otro prisma lo que sucede alrededor suyo. Pero solo llega a genio los que se atreven a mostrarlo. Los que lo enseñan, los que hablan de ello, los que se dan a conocer. Después de todo, genio es un calificativo que se adquiere, no que se lleva como el apellido, desde niño. Pero este calificativo en los últimos tiempos ha sido utilizado para nombrar a futbolistas como <b>Zidane</b>, o grandes amasadores de dinero, como <b>Bill Gates</b>. La palabra genio adquiere por lo tanto otras connotaciones, la de saber jugar preciosista al fútbol, o la de dar con un mercado que permita monopolio mundial, como el de Microsoft. ¿Son estos dos últimos ejemplos de alguien que ve la realidad de a su alrededor de distinta forma que los demás y no teme mostrarla? ¿Está la palabra “genio” supeditada tan solo al arte y la ciencia y no puede abrirse al espectáculo o a las finanzas? Puede que genio sea el que hace algo maravilloso con lo que hace. Lo cual no quiere decir que sea maravilloso en su totalidad. Orson Welles era un bebedor y un irresponsable, Einstein no sabía hacer la o con un canuto, vivia a la sombra de la inteligencia de su mujer (se dice que fue ella y no él quien redactó la teoría de la relatividad) y paranoico, y Dalí era mal educado y prepotente. Puede que estas no sean más que características de sus personas, como lo son de las nuestras, pero el destacar en algo como “genio” no conlleva que sean las personas que por canon tildaríamos de totalmente fantásticas. Sin embargo Zidane es comedido, educado, y participa con numerosas fundaciones contra la pobreza. Al igual que Bill Gates, cuyos donativos a ONGs y proyectos de ayuda a minusvalidos son conocidos y aplaudidos. No digo con esto nada. Pero quizá la definición de genio viene irremediablemente ligada a una situación especial, a una circunstancia peculiar. Zidane y Bill Gates no han innovado. Ya estuvieron Cruyff y Rockefeller. Pero gente como Welles, Einstein, y Dalí, hicieron cosas que no tuvieron parangón antes. La contribución de un novato como Orson Welles valió para abrir límites nunca vistos en el cine. La teoría de la relatividad de Einstein es la que hizo que yo haya escrito esto en un blog y usted esté leyendolo en su ordenador (imagine su relevancia), y Dalí supuso el asentamiento de un movimiento pictórico y cultural, el surrealismo, que hizo de caldo de cultivo para toda una generación, la del 27, que significó el reducto libertario ante las huestes reaccionarias que llevaron a España a la guerra civil. De Zidane, sin animo de ofender, le olvidaremos con Robinho o Mecí. Y al señor Gates le olvidaremos en cuanto alguien haga más dinero de caja con algún otro negocio redondo. Estamos necesitados de genios, de genios de verdad. Gente que deje navegar sus sueños sin despegar los pies de la tierra. Que huelan la esperanza, un cordón no visto hasta entonces, y tiren de él hasta arrastrar el cofre del tesoro adherido. Necesitamos dejar de llamar genio a un futbolista y a un magnate de los negocios…<br/>Sí que tenía razón Ana Tarroja cuando cantaba “<tt>que estamos faltos de genios…</tt>”<br/>]]></content></entry><entry><title><![CDATA[Monedas]]></title><link rel="Segunda Utopía" type="text/html" href="http://blogs.ya.com/segundautopia/atom.xml" title="Segunda Utopía"/><id><![CDATA[]]></id><issued><![CDATA[200510]]></issued><modified><![CDATA[200510]]></modified><created><![CDATA[200510]]></created><summary><![CDATA[Monedas]]></summary><author><name><![CDATA[Fley]]></name></author><dc:subject><![CDATA[Monedas]]></dc:subject><content type="application/xhtml+xml" xml:lang="sp" xml:base="http://blogs.ya.com/segundautopia/c_14.htm"><![CDATA[Meter la mano en el bolsillo y sacar unas monedas puede llegar a ser un acontecimiento meta-físico absoluto. El azar y la suerte convergen de manera drástica y romántica respectivamente. Mete uno la mano en el bolsillo, remueve los dedillos hasta asir en la palma todas las monedas, incluso esos cobrizos centimillos que se esquinan en la costura y que desaparecen de la circulación hasta sacar el pantalón de la lavadora. Después, con cuidado de que ninguna se escurra entre los dedos, se abre la palma de la mano en rigidez egipcia, mostrando el dinero revuelto. Revuelto quizá no es la palabra que defina ese caos exquisito, ese big bang en pequeña escala en el que se muestran las monedas. Unas montadas sobre otras, otra más escorada hacia el meñique, otra se alza una pizca gracias a la curvatura de la junta de los dedos, y otra, ese céntimo explorador, se ha aventurado valiente hasta la falange del índice. Repítase la acción tantas veces como se quiera, y el resultado, aunque no lo crea, no será nunca el mismo. En otras ocasiones, quizá la moneda de dos céntimos se refugie bajo la frialdad de la de cincuenta céntimos. <img src="http://blogs.ya.com/segundautopia/files/monedamano.JPG" alt="" border="0" width="90" height="130"/align=left>Puede que un puñado de secuaces monedas de diez o veinte céntimos oculten al la moneda del euro, ante la pasividad, y quizá envidia, de la de dos euros, que dado su peso y grosor, está condenada a ligarse involuntariamente al fondo de la palma, donde se desliza sin remedio. La probabilidad de que una “mano” sea la misma que la anterior es infinitamente improbable. Claro que hablar de la improbabilidad puede a menudo convertirse en un paso en falso. Dos acontecimientos que se repiten con exactitud es, en sí mismo, un acontecimiento. Es una trascendencia, un hito, un momento sublime. La velocidad con la que se mueve el mundo, que apenas nos deja deglutir lo que ocurre al día, nos hace pasar de largo sobre las coincidencias. Sea cual fuere ésta en cuestión, pasa a integrar la línea cíclica que el hombre le ha dado al tiempo, y que el tiempo, a su vez, le ha dado al hombre. Y es que, la historia se repite una y otra vez. El circulo, ese símbolo de dimensiones cósmica… Única visión tangible de un concepto maestro en el ser humano: el de la perfección y el del tiempo. Alguno más habrá, pero ahora mismo no caigo. Tal es el ciclismo (léase como “cíclico” y no como lo de la bicicleta) a nuestro alrededor. Piense en lo más grande que pueda albergar su mente. Lo más grande de todo, lo que trasciende a cualquier frontera, lo que hasta su grosor hace crujir y su enormidad asusta. Quizá piense en la tierra. Es redonda. O quizá en el sistema solar, que gira alrededor del sol. Todo redondez, todo perfección. Un amanecer significa el fin de una vuelta y el comienzo de otra. Un acontecimiento éste sin parangón, igualmente perfecto. Allá por donde sale el sol, volverá a salir al día siguiente, y es el mismo lugar por donde salió el día anterior. Puede que cuando vuelva a sacar la mano del bolsillo y la situación de esas monedas sea exactamente igual a la anterior, sea el fin de un ciclo, y el comienzo de otro. Puede que no sea igual y usted, por confusión lo crea así. Eso dará igual, ya que tal acontecimiento adquiere una trascendencia tal, que habríamos de pensar que la vara cósmica del azar, la suerte, o la providencia, nos ha tocado. Si ese ciclo ha tocado a su fin, será un buen momento para replantearse el lugar donde se encuentra, lo que está pensando, y a buen seguro, lo que tiene en la mano. Descorche una botella de vino, compártala con sus amigos y dese el gusto de reír. Todo volverá a rodar de nuevo, y esta vez, quizá, lo haga para mejor.]]></content></entry></feed>
