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Segunda Utopía
Cada paso a la utopía es un paso más que dar.
Acerca de
La Segunda Utopía no tiene dueño, guardian o custodio.
Sindicación
 
Flores y cardos, cardos y flores
Las flores y los cardos tienen mucho en común. Muchos cardos borriqueros creen ser flores, o lo que es peor, van disfrazadas de flores. Te culpan si no sabes apreciar lo fragante de sus colores, lo brillante de sus pétalos y lo grandioso de sus estambres. Ven pasar a las flores verdaderas y las señalan, las amenazan, y hasta las hacen creer que el color de sus pétalos es una burda copia de los del cardo disfrazado. Aman pero no dejan amar, a no ser que sean amados tal y como ellos quieren serlo. Y si no es así, tratan de envilecerlas y hacerlas sentir culpables. La culpa es algo que nunca han conocido. Luego hay flores que creen ser cardos. Ineptas florecillas que se contentan con poco y no se dan cuenta de que su polen impregna todo a su alrededor. Las hay también que desean ser cardos, cardos disfrazados de flores, porque esa conjunción es única y reserva la vanidad y el egoísmo como una virtud intrínseca, cuyo polen tienen en cantidades pero es esteril. Quieren ser cardos porque estos no se contentan con nada. Sus bocas son más grandes que sus orejas, y creen que ser escuchados es el único fin por el cual crear una unión, ya sea de amistad o de amor. De su boca sale su polen. Tapan sus espinas bajo los pétalos acartonados, pero ¡ay amigo, yo los veo! Las flores tienen más orejas que bocas, y suelen vivir en la eterna desgracia, ya que en menor o mayor medida, es impregnada de polen ajeno, quedándose el suyo, purificador a veces, pútrido otras, en las anteras de los estambres de la vergüenza y la estupidez. Y allí se quedan.

Flores y cardos, cardos y flores.



No hay más.
 
Comentario:
Yo ese fragmento tan solo lo he visto en la televisión. No se atrevió la vez que le ví. No recuerdo porqué.
Un fuerte abrazo
 
Comentario:
Y yo, Juan Diego Flores ha sido una revelación, sobre todo cuando después de un agotador Barbero se lió con el último fragmento ( hasta hace poco suprimido por el esfuerzo vocal que suponía para el tenor ) haciendo las delicias de todos los que pudimos disfrutarlo. Sé que ahora lo cantan todos y hay que agradecerle haberlo rescatado. He oído la grabación de otra presentación que hizo en el Colón en la que se disculpaba por una indisposición gástrica, y que sin embargo fué una pirotecnia vocal digna de la ovación que recibió. Este peruano dará mucho más qué hablar. Seguro que sí. Gracias por la visita.
 
Comentario:
Pero muchos cardos parecen flores, y no muchas flores parecen cardos. No es ser cardo por dentro si no serlo por fuera. Y borriqueros de estos hay a cientos.
 
Comentario:
Hay cardos que a fuerza de ser despreciados se vuelven borriqueros,flores que aun a pesar de su fragancia te empalagan,si les rozas con tus manos,sus petalos se caen.Los cardos tambien tienen belleza,solo depende del ojo que la mire.A los cardos les a salido espinas para defenderse y sobrevivir.
 
Comentario:
Gracias por tu comentario y ahora voy a ver qué has escrito por aquí.
Un saludo
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