Segunda Utopía
Bien, visto que todo está en orden, me alegra comenzar esta nueva singladura por algo que nunca me ha llamado la atención, y algo que siempre he considerado algo banal y demasiado virtualizado como son los blogs. La verdad es que éste encuentro conmigo mismo, esa parte algo ególatra, curiosa y, ahora, digital, tengo que agradecerselo a el aburrimiento y al desespero del cansino horario veraniego. Puede que esta aventura sea algo curioso y reconfortante, o puede que no dure más que un par de dias, lo que dure el furgor de la novedad. Sea como fuere, no quiero que esto se convierta en el típico diario al que acudir a escribir lo interesante que ha sido mi jornada (sic), cuyo interés será nulo...
Por cierto, el título de Segunda Utopía se lo debo a Cris, ya que la primera queda en la memoria (para castigo u orgullo) de Tomas Moro.
Por cierto, el título de Segunda Utopía se lo debo a Cris, ya que la primera queda en la memoria (para castigo u orgullo) de Tomas Moro.





