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Segunda Utopía
Cada paso a la utopía es un paso más que dar.
Acerca de
La Segunda Utopía no tiene dueño, guardian o custodio.
Sindicación
 
Perdido en la isla
No recuerdo estar enganchado a ninguna serie de televisión tanto como a Perdidos. Recuerdo apasionarme con Expediente X y poco más. No hay otra serie televisiva de mención especial aparte de la de Mulder y Scully. Pero lo de esta serie supera a todo. Me recuerda un poco al fenómeno del Código Da Vinci, pero a una escala multimedia. Y mira que no me ha gustado nunca todo esto. Una serie que se basa en crear enigmas nuevo sin llegar a contestar a los anteriores. Es algo tramposa en ese aspecto y eso es algo que siempre me ha disgustado ya que de esa forma se puede jugar con el telespectador de la manera que se quiera, pudiendo tenerle pendiente de una trama todo el tiempo que se quiera. Es un arma de doble filo, ya que esta espera puede ser llegar a resultar un timo, una tomadura de pelo. Pero hasta que llegue ese momento (espero que no llegue y no acabe renegando de la serie) solo puedo decir que Perdidos me ha deparado lo mejor en cuanto a experiencia audiovisual de este año y posiblemente lo mejor en cuanto a televisión que he podido experimentar. A nadie le engaña que perdidos es una enorme superproducción y que basa su contenido en enganchar al espectador para tenerle ahí cada semana esperando una respuesta y que los guionistas basan su trabajo en ello. Pero, hay que joderse lo bien que lo hacen. Cada episodio esconde algo, quizá un cable en la arena en un segundo plano. Una frecuencia de números aparentemente sin sentido. Una pelota de golf con un nombre escrito. Pequeños matices que más tarde o más temprano, adquieren relevancia. Los personajes por su parte están muy trabajados, cada uno de ellos es distinto y la isla se acaba convirtiendo en un gran arco iris de razas, lenguas y pensamientos.
La serie tiene momentos soberbios, secuencias que ponen los pelos de punta y otros que te dejan boquiabierto. También es cierto que puede resultar algo lenta, pero esto es debido a la gran cantidad de personajes y los enigmas que cada uno entraña. Ver esta serie de golpe puede suponer o un completo orgasmo, o un autentico suplicio. Sea como fuere, esta serie me ha devuelto la ilusión de pensar que en la caja tonta puedo ver algo más allá de la mierda que se emite en este país. Algo más allá de los caposos chistes de Los Serrano, de cerco en las axilas y pedantería, algo más allá de “¡Qué pasa neng!” o del cansino “un poquito de por favor”. Ya aviso a los que no hayan visto aún esta serie. Que no se esperen más que una serie entretenida que le mantenga en cada hora de episodio el culo inamovible en el asiento. Ahora sí, va a ser una experiencia tal que se olvidará de que la hora, del asiento y de su culo.

¡Que dejen de hacer estas series, por favor, que no hago más que pensar en lo que ocurrirá en el episodio siguiente!
No