<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rdf:RDF xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/" xmlns:ti="http://purl.org/rss/1.0/modules/textinput/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:co="http://purl.org/rss/1.0/modules/company/" xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#" xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"><channel rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/rss20.xml"><title><![CDATA[Según se mire]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[Mis intrínculis]]></description><dc:publisher><![CDATA[Publisher]]></dc:publisher><dc:creator><![CDATA[creator]]></dc:creator><dc:rights><![CDATA[rights]]></dc:rights><dc:date><![CDATA[12/12/2004]]></dc:date><sy:updatePeriod><![CDATA[hour]]></sy:updatePeriod><sy:updateFrequency><![CDATA[123]]></sy:updateFrequency><sy:updateBase><![CDATA[BASE]]></sy:updateBase><items><rdf:Seq><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_9.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_8.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_7.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_6.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_5.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_4.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_3.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_2.htm"/><rdf:li resource="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_1.htm"/></rdf:Seq></items></channel><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_9.htm"><title><![CDATA[Fin de actividad]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_9.htm]]></link><description><![CDATA[A partir del este momento doy por finalizada la actividad en este blog, a pesar de que se conservarán todas las entradas en este lugar. A partir de ahora las próximas entradas se realizarán en <a target="_blank" href="http://certeza.wordpress.com">La Certeza de los Necios</a>, donde he unificado todos los blogs que vengo manteniendo desde hace años.<br/><br/> Gracias y un saludo.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_8.htm"><title><![CDATA[Un ratón en la memoria]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_8.htm]]></link><description><![CDATA[Juan Antonio y Vicenta, los padres de Clara, habían pagado su entrada, y ahora la acompañaban viendo el partido. A ella siempre le había gustado el voleibol. Recordaban cómo saltaba en los bancos, hacía dos años, con tan sólo catorce, cuando su equipo marcaba un tanto.<br/><br/>Ahora, Clara tenía dieciséis. Ya no saltaba. De hecho, sus padres ni siquiera estaban seguros de que se enterase del partido. Permanecía sentada en aquella silla, con dos enormes ruedas a los lados, como los moños de una Dama de Elche cualquiera, con la cabeza ladeada y los ojos fijos en algún lugar.<br/><br/>A pesar del hilillo de saliba que Vicenta le limpiaba con dulzura de vez en cuando, Clara era la chica más bonita del mundo. Su pelo era rubio como el de los ángeles, sus ojos de un azul cielo casi transparente. Sus labios rojos como la sangre, bajo una nariz pequeña y chata. Su cara encandilaba sin reservas, y su voz... Juan Antonio, al mirarla, se sorprendía recordando su voz; si era durante el día se hacía el duro, pero por la noche lloraba todo lo que el sol no le dejaba demostrar.<br/><br/>Clara había sido siempre muy inquieta. Siempre conseguía lo que quería, no importaba el esfuerzo, o el trabajo. Pero cuando se marcaba una meta, no se la quitaba de la cabeza hasta que la conseguía. Con cada tarea que realizaba bien en casa, una nueva pieza del velero llegaba a sus manos. Hasta que llegó el día fatídico.<br/><br/>Había terminado de construírlo el día de antes. Estaba ya seco, de pegamento y pintura. El control remoto funcionaba a la perfección, incluso levantaba las velas cuando era necesario. Se lo llevó al río, a unos cien metro del puente. Allí la corriente era algo fuerte, pero el agua formaba un pequeño remando, con algún remolino, donde probar el barco recién construído. Lo puso en el agua. Era precioso, con los mástiles que le llegaban al pecho. Medía de eslora poco más de un metro, y el espectáculo estalló cuando desplegó las vela y estas se hincharon con la brisa de la tarde.<br/><br/>Clara llevaba dos horas jugando con su velero, haciéndolo virar, cabriolar y llevándolo hacia ella. El control remoto había perdido potencia y las pilas se estaba acabando. Había enviado el velero demasiado lejos, así que se acercó a la orilla, junto a las rocas llenas de verdín...<br/><br/>Nadie está seguro de lo que pasó entonces. Un resbalón, lo más probable. Lo cierto es que Clara cayó al agua, al remanso, junto al remolino. Este la atrapó como a una hoja seca y la lanzó río abajo, hacia los rápidos, donde el agua la golpeó con dureza contra las rocas. Casi se ahoga.<br/><br/>Cuando la sacaron por fin del agua, estaba inconsciente. Pasó dos meses en el hospital. Se había fracturado la columna por varios sitios, y la mala suerte había hecho que su cabeza golpeara varias veces, causándole traumatismos por todo el cráneo. Había quedado impedida de cintura para abajo, y de cuello para arriba...<br/><br/>El partido de voleibol, como todos, había sido divertido, salvo para Vicenta y Juan Antonio. Había que darle a Clara todos los estímulos posibles, según los médicos, para que algún día, tal vez, respondiera a alguno. Era algo que ni siquiera ellos sabían, pero en lo que tenían mucha fe. Había precedentes.<br/><br/>Vicenta había dejado su trabajo en la floristería, y Juan Antonio no podía cerrar el taller o se quedarían sin ingresos. Cerraba muy tarde porque no quería llegar a casa. Pero era una contradicción, porque se moría por llegar y prodigarle a Clara todas sus atenciones. No perdía la esperanza. Ninguno de los dos lo hacía.<br/><br/>Los años pasaban. Clara se hacía mayor y nunca mejoró. A Vicenta le detectaron un cáncer que la llevó a la muerte en apenas un año. Juan Antonio se jubiló con muy poco dinero, aunque suficiente para él y para Clara. No tenían a nadie y le preocupaba mucho lo que pudiera pasar con su hija si a él le sucedía algo.<br/><br/>Dedicó su tiempo a buscar instituciones que se hicieran cargo de Clara cuando él faltara, pero había muy poca cosa, y lo poco que había no merecía su consideración. Las noches para él eran un calvario. Se las pasaba llorando, maldiciendo a Dios por haberle hecho tan desgraciado, y momentos después suplicándole por su hija. Nadie supo nunca la tristeza con la que vivía, y la cantidad de veces que se hubiera quitado la vida, si su hija ya no estuviera.<br/><br/>Pero algo ocurrió de repente un día. Clara empezó a hablar. Lo hizo con mucha dificultad, llevaba quince años sin hacerlo. Juan Antonio pasó horas y horas trabajando con ella, hasta que pasado un tiempo ya era capaz de mantener largas charlas con él. Un brillo de esperanza renació en aquella casa. Clara nunca volvería a andar, pero había recuperado la mayor parte de su capacidad cerebral, como un interruptor atascado al que le das con "3 en 1".<br/><br/>Un buen día, con treinta y dos años, Clara le dijo a su padre que quería ser abogada. Juan Antonio no pudo negarse, y en apenas seis años se sacó la carrera, en dos más tenía su propio despacho...<br/><br/>Hoy en día, Clara es abogada y tiene un despacho en una ciudad que no le dio muchas oportunidades. Sigue viviendo con su padre, que ya es muy mayor, y es ella, y una enfermera profesional, quienes le cuidan. Ella sabe que no podrá tener familia propia, a pesar de que ha tenido algún pretendiente, pero no le interesa. Le gusta su trabajo y atenderá a su padre hasta que este falte.<br/><br/>Tiene recuerdos perdidos de cuando su conciencia vagaba sin rumbo, como ratones que se pasean por su memoria, pero procura no pensar demasiado en ellos. Sabe que al final, tiene una vida por delante.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_7.htm"><title><![CDATA[El plan de Dios]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_7.htm]]></link><description><![CDATA[¿Cuál es el plan de Dios? Es una pregunta con muchas connotaciones, que se habrá hecho mucha gente a lo largo de la historia, que se puede formular en muy diferentes contextos, bajo muchas premisas, y según muchos puntos de vista. No creo poder contestarla, ni mucho menos; no soy tan pretencioso. Pero sí creo poder simplificarla lo suficiente como para extraer ciertas conclusiones sobre su formulación, como ser humano que soy.<br/><br/>En primer lugar, antes de discernir nada, para el tema de la simplificación, habría que dar ciertas cosas por hecho, como por ejemplo que Dios existe, lo cual parece estar bastante difundido por el mundo. Sobre esto, antes de nada, quiero decir que siempre me he considerado muy ateo, a pesar de tener un tío cura y una madre beata de las que no quedan, y a las que nos les gusta el verbo "follar" (gracias a Dios era sólo el verbo, y si no, me remito a la evidencia). <br/><br/>Ahora creo que estoy evolucionando. Me he reconvertido al agnosticismo, aunque sigo sin creer en la iglesia; de hecho en ninguna iglesia determinada. O sea, que en realidad debo ser algo así como agnóstico ninguneísta, si es que eso existiera.<br/><br/>Como decía, supongamos que Dios existe, y más aún que tiene un plan, porque si no la pregunta tiene poco de válido. Luego también vamos a simplificar un poco más, y vamos a suponer (diferente de soponer, que es lo que debo estar haciendo sobre el lector con tanta verborrea) que dicho plan es un plan a corto plazo. Claro, que habría que entender qué es lo que entiende a su vez Dios por corto o largo plazo, porque lo que para él es corto, para la raza humana puede ser largo de cojones.<br/><br/>También hay que tener en cuenta si Dios es bueno o es malo. Otra cosa a dar por hecho: que Dios es bueno. Esto nos conduce, de nuevo, a qué es qué para Dios y qué es qué para el hombre. Es decir, lo que puede ser bueno para Él, podría muy bien ser malo para nosotros.<br/><br/>Acabo de llegar a la primera de mis conclusiones: si tantas cosas hay que tener en cuenta para saber cuál es el plan de Dios, con la de contextos que aún podría enumerar, y suponiendo tantas premisas..., va a estar bastante complicado. De hecho, antes siquiera de que pudiéramos intentarlo, ya lo habríamos dejado por aburrimiento. <br/><br/>Somos persistentes, pero no tanto.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_6.htm"><title><![CDATA[Lo que he aprendido hoy]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_6.htm]]></link><description><![CDATA[<div align="justify">El certificado SOIVRE es un certificado de control e inspección oficial de determinados productos alimenticios que exigen por su despacho de exportación/importación para garantizar el cumplimiento de normes de calidad, especificaciones comerciales, envases y embalajes. Es emitido por la Subdirección General de control, inspección y normalización del comercio exterior. </div><br/><br/><div align="justify">Esto es lo que he aprendido hoy sobre mi trabajo, indirectamente claro. Es curioso, y creo que sería buena práctica, a partir de ahora, ir poniendo las cosas que aprendo de los días anteriores. También es difícil... A veces las cosas que se aprenden son tan personales que no puedes ponerlas ni siquiera aquí. Otras veces no es que aprendas las cosas en ese momento, pero son una repetición de lo aprendido en otro, pero es entonces cuando te das cuenta de lo importante que es, y es entonces cuando lo fijas en tu cabeza.</div><br/><br/><div align="justify">Al final sólo se trata de eso, de fijar cosas en la cabeza para que aparezcan cuando es debido, de forma automática, sin que haya que pensar en ello. Porque las circunstancias que nos rodean a menudo, no nos dejan pensar en lo que estaría bien o mal en cada momento, y muchas pasiones nos aturullan la cabeza, porque somos humanos, inhibiendo el resto de nuestros sentidos, y la capacidad para discernir qué estamos haciendo mal, y cómo evitarlo.</div><br/><br/><div align="justify">Ayer, para mi, no fue una excepción. Alguien, en Fragmentos en Negro, leyó una carta que escribí para un concurso que no gané. La había publicado ya en el grupo, pero hacía mucho tiempo, y es difícil acordarse de estas cosas. A esa persona, se le levantó el sentimiento y la emoción leyéndola, y eso me fue transmitido más tarde en forma de correo electrónico. La ciencia no es sólo para los tecnócratas, y la tecnología, definitivamente, no anula los sentidos, a menos, claro está, que nosotros mismos queramos.</div><br/><br/><div align="justify">La carta, en sí, está publicada como relato, y aparece en este mismo blog en la sección de enlaces: se trata de "Cincuenta años son pocos". Que te aproveche, si decides leerla, o que te haya aprovechado si ya lo has hecho.</div>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_5.htm"><title><![CDATA[Fantasía mejicana]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_5.htm]]></link><description><![CDATA[<p align="justify">Me trasladé ayer a un Méjico lindo, en las puertas de Tijuana, al compás de la música de unos mariachi, bebiendo un tequila 'pa olvidar. La tasca era oscura y sólo habría de noche, así que, cuando empezaron con una letra de la Vargas, decidí largarme con una botella de quitapenas y un revolver en la diestra, para defender el líquido villano. Como decía Sabina, viviendo en Méjico la Nuit, traté de buscar a Viridiana, sólo que no se llamaba así, sino Concepción, Conchita para los amigos. Yo sí que buscaba amores mercenarios, y sí que quería que fuera la Venus de Buñuel.</p><br/><p align="justify">Hay tantas cosas que quisiera olvidar, y me esfuerzo por recordar... Seguía escuchando a la Vargas, en una canción que no era suya, con unos versos que recuerdo, tentadores y desagarrados, como su voz:</p><br/><p>No quedan estrellas en el cielo,<br/>ni la luna se recorta al caminar,<br/>por un oscuro camino incierto,<br/>que ni mi cabeza ya quiero levantar.</p><br/><p>Mírame, si es que te quedan agallas,<br/>fíjate, tu memoria no te falla,<br/>los recuerdos me los quitan de las manos,<br/>de mi tiempo no extraño el pesar.</p><br/><p>Tráeme la vida, amor sincero,<br/>quiéreme, sólo un poco corazón,<br/>trámelo todo, aunque sólo un poco quiero,</p><br/>...<br/><p align="justify">La canción seguía, con esta letra mala, pero yo ya no estaba allí, y el sonido de Maná se perdía en los lejanos altavoces. Llevaba más cosas de los brazos, pues ahora ya traía una mina, como dicen allí. Yo era español y todo el mundo lo sabía.</p><br/><p align="justify">Me desperté esta mañana, sofocado, como cuando uno tiene pesadillas, pero esperando que esta noche se repita de nuevo, al menos la continuación. Hoy llegaré pronto a casa, me acostaré tarde, y llegaré al sueño en las horas intempestivas de la madrugada. </p>]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_4.htm"><title><![CDATA[Lo impensable]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_4.htm]]></link><description><![CDATA[Ya ni recuerdo qué fue lo último que puse en Factoriales y Reveses, del tiempo que hace que no puedo entrar en hotmail. Han pasado por lo menos tres meses, y en tres meses pasan muchas cosas. Me estoy dejando mucho que contar en el diario. Tendré que empezar a contarlo aquí, qué le vamos a hacer.<br/><br/>&#9;Por supuesto, no sé si poner aquí las fotos. Quizás lo haga, o quizás no. Eso es algo que aún tengo que pensarme, y de todas formas no me debe quedar mucho para tener por fin la ADSL. La cosa es que no quiero empezar a olvidar detalles que puedan ser importantes.<br/><br/>&#9;Había empezado a hacer un resumen, pero he decidido no hacerlo. Como si de un autocastigo se tratara, prefiero empezar como si fuese de cero, pero con el conocimiento de la experiéncia.<br/><br/>&#9;Llevo siete meses en Valencia y parece que he conseguido levantar cabeza. Ha costado, pero al fin vuelvo a tener equilibrio. He tenido que acostumbrarme a muchas cosas, hacer algunos esfuerzos importantes, pero al final ha valido la pena. Además, en momentos en los que la esperanza se me escapa como el agua entre los dedos, conseguía recuperarla como por arte de magia. Hay fuerzas que no comprendo, pero que están ahí aunque no me guste. Como dice mi madre: Dios aprieta, pero no ahoga.<br/><br/>&#9;Como decía, las aguas han vuelto a su cauce. Aún faltan pequeñas cosas, como la ADSL, el espejo del baño del fondo... Pero el río no se revuelve por estas pequeñeces. Creo que soy un tío con suerte, y no sólo por esto, sino por tener una familia y unos amigos que me quieren. Además, me consuela pensar que mi hija esté sana, guapa y se parezca un poco a mi.<br/><br/>&#9;No es que tenga grandes planes, como antes. De hecho, hace tiempo que no pienso en mi futuro. Quizá sea un síntoma de madurez, o simplemente es que no tengo tiempo de hacerlo. Los blogs me han ayudado a organizar un poco mi vida, y en cierto sentido es algo que necesitaba.<br/><br/>&#9;Bueno, pues este post ha sido un poco de desahogo. Espero que me sirva para volver a ponerme las pilas y seguir escribiendo como lo hacía antes. Creo haber mejorado.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_3.htm"><title><![CDATA[Cuando sea mayor quiero ser....]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_3.htm]]></link><description><![CDATA[Yo, de mayor, quiero ser un niño. Qué contradicción, si ya soy mayor, y qué mayor... En esto pensaba, a mis treinta y tres, el otro día, mientras me fumaba un cigarrillo, embriagado del humo de un por fin de dos horas y media. Y en la puerta del trabajo, contando las horas para ir a comer y así leer un poco... En fin, qué desperdicio.<br/><br/>&#9;Y he dicho leer, sí leer, y no escribir. ¿Por qué? Bueno, hace días que no escribo ni una línea, y antes de la última vez también hacía días. Los motivos..., bueno, cada día pienso en escribir, tengo historias en la cabeza, y empiezan a amontonárseme, pero me falta tiempo o espacio. Tiempo porque no puedo ni sentarme al ordenador, y espacio porque ya no puedo hacerlo en cualquier sitio. Me falta la tranquilidad de los bares del pueblo. Aquí en Valencia es todo un sinvivir, y en todos los sitios hay ruído.<br/><br/>&#9;He decidido aumentarme también en este blog, ya que en casa aún no tengo Internet, así que tengo que conectarme en la oficina. Y en la oficina no puedo conectarme a hotmail, así que mucho menos al blog que tengo allí. Es posible que a partir de ahora escriba en este todo lo que hubiera dicho en aquel, o al menos casi todo. En su día haré el apunte necesario en Factoriales y Reveses, cuando pueda al fin entrar. ¿Me estará esperando aún aquel blog?<br/><br/>&#9;Al menos he escrito una reseña de la última novela que leí: Moderato Cantabile, de Marguerite Durás. Si estás leyendo esto, y quieres leer la reseña, sólo tienes que hacer click <a target="_blank" href="http://vivirdelcuento.blogsome.com/2006/05/24/moderato-cantabile/">aquí</a>. Al menos no pierdo la soltura, que es lo que más me interesa. <br/><br/>&#9;Tengo ganas de llegar a casa y que no haya nadie, una nueva contradicción, para poder escribir al menos una o dos horas, tarea imposible. Es contradicción porque hace unos meses rezaba para tenerlas siempre conmigo, y ahora rezo por tener un ratito de ahogo. En el fondo ya lo sabía, pero las quiero demasiado.<br/><br/>&#9;Tarea imposible porque el único camino es levantarme pronto también los fines de semana, y eso siempre depende de lo que haya dormido por la noche. En fin, qué le vamos a hacer. Lo haré cuando pueda, y trataré de no oír ese ruído que tanto me molesta para escribir, pero del que consigo abstraerme hasta el infinito en la lectura de las letras de uno de los libros. <br/><br/>&#9;Estoy leyendo en casa <i>El médico</i>, de Noah Gordon, y llevo encima, casi al terminar, <i>Los santos inocentes</i>, de Miguel Delibes. Creo que será este último del que haga la siguiente reseña. Espero estar de nuevo en breve por aquí.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_2.htm"><title><![CDATA[Carta de amor.]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_2.htm]]></link><description><![CDATA[Escribí la carta especialmente para el concurso, y sería una sorpresa, en verdad, que lo ganara. El motivo de que piense de esta manera, no es otro que el saber a ciencia cierta que no ha sido un escrito en absoluto elaborado. Es como el que hace una primitiva poniendo los primeros números que le vienen a la cabeza y la echa sin la esperanza de que le vaya a tocar nada. Sólo porque se le ha ocurrido echarla y ya está.<br/><br/>No es que no tuviera motivación, claro que la tenía. Pero es el primer certamen en el que decidí participar después de mucho tiempo. Ni siquiera grapé las hojas. Compré los sobres, hice la plica, metí las copias y lo llevé a Correos. Todo con mucha pasividad, y sin demasiada ilusión.<br/><br/>Hoy he vuelto a leerla, y a pesar de que no cambiaría nada en el escrito, ya no pienso de la misma manera. Al menos ahora tengo algo de curiosidad. He enviado relatos a otros certámenes, en los que sí he puesto ilusión, pero es este el que me produce curiosidad.<br/><br/>No es una carta de amor convencional. Es algo diferente. Quise que la escribiera alguien que va a celebrar sus bodas de oro. Pero soy consciente de que hay ciertas incongruéncias. Por ejemplo, ¿es cierto que el escritor utiliza ese lenguaje con el que se expresa en la carta? Podría excusarme en el hecho de que nadie escribe una carta utilizando el mismo lenguaje ni modismos que si lo hubiera dicho de palabra.<br/><br/>Otro de los puntos en los que cojea la carta es, quizás, en el hecho de que no hay información sobre el emisor ni el receptor. También tengo excusa para esto, y es que sólo tenía tres páginas para el desarrollo. Yo he utilizado sólo dos.<br/><br/>Y, ¿dónde está pues el problema, si tengo las excusas? Lo veo en el hecho de tener que pensar en dichas excusas para justificar dicho texto. Realmente pensaré, entonces, que el jurado no haya hecho un buen trabajo si mi carta resulta premiada, ya que yo mismo no estoy satisfecho con él.<br/><br/>No es ser duro conmigo mismo, es ser realista. Sí que me gustan el resto de mis escritos, de momento.]]></description></item><item rdf:about="http://blogs.ya.com/segunsemire/c_1.htm"><title><![CDATA[Mi primer artículo]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/segunsemire/c_1.htm]]></link><description><![CDATA[Bueno, pues ya está. Blog creado.<br/><br/>Este es mi primer artículo, bienvenidos y a ver qué tal sale esto.]]></description></item></rdf:RDF>
