Return To Innocence
Fue sólo durante unas horas. Muy tarde de madrugada. Con unas cuantas copas en el cuerpo y el cansancio que ya empezaba a insinuarse. Pero este sábado volví a la inocencia. A la de mis 17 años. A la de mi primera chica. A la del amor más puro. Cuando no existían disfraces adultos ni viejas mentiras. A mi alegre inocencia.
Y este viaje a mi inocencia lo recorrí hablando con su adorable hermana. La pequeña ya se ha hecho 28 años mayor, y en sus preciosos ojos verdes azulados (o azul verdosos) veía a la niña a la que traía golosinas cada vez que con su hermana mayor iba a su casa. Esas chucherías que aún hoy ella se acordaba con verdadera emoción y gratitud, algunas traídas de Italia de mi viaje de estudios y que yo no lograba recordar. El cariño mutuo, el pasado presente al ver su mirada, las palabras recordando a su hermana a la que quise y que en Bruselas busca desde hace un tiempo su imperfecto chico.
A menudo pienso que tengo poco que ver con la gente adulta que me rodea. Que tengo más en común con los que son más jóvenes que yo. Que no me gusta la vida de los mayores ni me desenvuelvo bien en ella. Que no sabes si la gente va o viene. Que me cuesta moverme en un mundo donde existe más falsedad e hipocresía que en el de los chavales. Y que me siento bien recordando, como en esta ocasión, un tiempo en el que una persona hizo que me enamorase con la pureza juvenil. Que sintiese con la intensidad del que estrena sentimiento. Que me doliera con tanta fuerza por una absurda separación, y que me abollara por primera vez mi corazón.
Los ojos de la adorable y guapa Inge me llevaron allí. Fueron sólo un par de horas al final de una noche. Tan tarde era ya como sentir igual que a mis 17. Tan tarde pero me sentí tan bien como cuando vivía en la inocencia.
Escuchando “The perfect girl” (CD Kiss me, Kiss me, Kiss Me 1987) The Cure
Y este viaje a mi inocencia lo recorrí hablando con su adorable hermana. La pequeña ya se ha hecho 28 años mayor, y en sus preciosos ojos verdes azulados (o azul verdosos) veía a la niña a la que traía golosinas cada vez que con su hermana mayor iba a su casa. Esas chucherías que aún hoy ella se acordaba con verdadera emoción y gratitud, algunas traídas de Italia de mi viaje de estudios y que yo no lograba recordar. El cariño mutuo, el pasado presente al ver su mirada, las palabras recordando a su hermana a la que quise y que en Bruselas busca desde hace un tiempo su imperfecto chico.
A menudo pienso que tengo poco que ver con la gente adulta que me rodea. Que tengo más en común con los que son más jóvenes que yo. Que no me gusta la vida de los mayores ni me desenvuelvo bien en ella. Que no sabes si la gente va o viene. Que me cuesta moverme en un mundo donde existe más falsedad e hipocresía que en el de los chavales. Y que me siento bien recordando, como en esta ocasión, un tiempo en el que una persona hizo que me enamorase con la pureza juvenil. Que sintiese con la intensidad del que estrena sentimiento. Que me doliera con tanta fuerza por una absurda separación, y que me abollara por primera vez mi corazón.
Los ojos de la adorable y guapa Inge me llevaron allí. Fueron sólo un par de horas al final de una noche. Tan tarde era ya como sentir igual que a mis 17. Tan tarde pero me sentí tan bien como cuando vivía en la inocencia.
Escuchando “The perfect girl” (CD Kiss me, Kiss me, Kiss Me 1987) The Cure
Ultraviolet (Light my way)
Desde hace un tiempo me siento un poco como dice la letra de esta gran canción de Los Secretos, con el gran Enrique Urquijo a la cabeza.
Aprendiendo a Soñar
Cara a cara mi destino me encuentro el camino a la mitad,
de la mano del fracaso y del miedo es tan difícil olvidar.
Te escribí una canción de amor que tú nunca escucharás,
cuando el mundo sobrevive mintiendo es tan difícil afinar.
...Y mientras tanto pierdo el tiempo esperando a que salga el sol,
intentando volver a empezar, "aprendiendo a soñar".
Cara y cruz contra el frío y el viento, y reir por no llorar,
cada paso que conduce al infierno es tan difícil de olvidar.
Todo irá de mal en peor y tu tren se escapará,
si tu verano se convierte en tu invierno y no hay nadie a quien llamar.
...Y mientras tanto pierdo el tiempo esperando a que salga el sol,
intentando volver a empezar, "aprendiendo a soñar".
"Aprendiendo a soñar". "Aprendiendo a soñar".
Escuchando Break The Night With Colour - (CD - Keys To The World 2006) - "Richard Ashcroft"
Aprendiendo a Soñar
Cara a cara mi destino me encuentro el camino a la mitad,
de la mano del fracaso y del miedo es tan difícil olvidar.
Te escribí una canción de amor que tú nunca escucharás,
cuando el mundo sobrevive mintiendo es tan difícil afinar.
...Y mientras tanto pierdo el tiempo esperando a que salga el sol,
intentando volver a empezar, "aprendiendo a soñar".
Cara y cruz contra el frío y el viento, y reir por no llorar,
cada paso que conduce al infierno es tan difícil de olvidar.
Todo irá de mal en peor y tu tren se escapará,
si tu verano se convierte en tu invierno y no hay nadie a quien llamar.
...Y mientras tanto pierdo el tiempo esperando a que salga el sol,
intentando volver a empezar, "aprendiendo a soñar".
"Aprendiendo a soñar". "Aprendiendo a soñar".
Escuchando Break The Night With Colour - (CD - Keys To The World 2006) - "Richard Ashcroft"
I need your love
(When the night has no end and the day yet to begin...I need your love)
Hawkmoon 269 (CD- Rattle & Hum 1988) - "U2"
Hay momentos en los que me doy cuenta de que necesito que me quieran. Es una necesidad desde dentro de mi que tambalea mi fortaleza y equilibrio emocional. Siento mi fragilidad, mi pequeñez, mi sensibilidad desnuda ante la necesidad del cariño. Aparece en un instante la sensación irrefrenable de desear que alguien me abrace, de que al ver sus ojos y su mirada me digan que me quiere, de sentirme protegido...Sólo un momento mágico que me haga sentir bien al saber que existe una persona que me quiere de verdad.
Tanto tiempo recibiendo goles en contra del equipo Sporting Putaditas de la Vida, han hecho que mi defensa de 4 pase momentos puntuales de fragilidad y de especial sensibilidad. El partido lo estoy remontando bien pero aún la diferencia de goles sigue existiendo. Me queda entre otros meter el gol elaborado desde la defensa, construído en el centro del campo, llevado desde una banda a otra, y rematado con brillantez y elegancia desde dentro del área, con el balón alojándose en la red de la portería...para no volver a salir de allí.
Recordando el domingo, me acordé de "Brokeback Mountain"...y recordé mis debilidades...el amor de mi hermana y el amor que espero esté por venir.
Mis lágrimas que antes tardaban en salir al exterior y casi nunca lo hacían, ahora saltan al primer estremecimiento.
Escuchando Morir todavía - (CD - Avalancha 1995) - "Héroes del Silencio"
Hawkmoon 269 (CD- Rattle & Hum 1988) - "U2"
Hay momentos en los que me doy cuenta de que necesito que me quieran. Es una necesidad desde dentro de mi que tambalea mi fortaleza y equilibrio emocional. Siento mi fragilidad, mi pequeñez, mi sensibilidad desnuda ante la necesidad del cariño. Aparece en un instante la sensación irrefrenable de desear que alguien me abrace, de que al ver sus ojos y su mirada me digan que me quiere, de sentirme protegido...Sólo un momento mágico que me haga sentir bien al saber que existe una persona que me quiere de verdad.
Tanto tiempo recibiendo goles en contra del equipo Sporting Putaditas de la Vida, han hecho que mi defensa de 4 pase momentos puntuales de fragilidad y de especial sensibilidad. El partido lo estoy remontando bien pero aún la diferencia de goles sigue existiendo. Me queda entre otros meter el gol elaborado desde la defensa, construído en el centro del campo, llevado desde una banda a otra, y rematado con brillantez y elegancia desde dentro del área, con el balón alojándose en la red de la portería...para no volver a salir de allí.
Recordando el domingo, me acordé de "Brokeback Mountain"...y recordé mis debilidades...el amor de mi hermana y el amor que espero esté por venir.
Mis lágrimas que antes tardaban en salir al exterior y casi nunca lo hacían, ahora saltan al primer estremecimiento.
Escuchando Morir todavía - (CD - Avalancha 1995) - "Héroes del Silencio"
Man on a mission
Me sucede en estos inicios blogeros que no sé si contar ciertas cosas que son cotidianas (o por lo menos a mi me lo parecen) y que me han pasado estos días. Que no sé si son dignas de que aparezcan aquí y que tengo mis dudas de que puedan interesar leerlas a alguien. Pero ha venido a mi recuerdo un capítulo, repetido por cierto, de la serie “Aquí no hay quién viva”. Lo ví en el hotel de Jaca donde nos alojamos mi amigo Txintxin y yo cuando fuímos a esquiar la primera semana de este año (este viaje tendrá su post correspondiente próximamente).
En este episodio como decía, el padre del portero se encarga de contar chistes a la clientela que se encuentra en el restaurante de la pija, y que eventualmente lo gestiona su ex para demostrarle que puede hacerlo. El intenta desde el escenario hacer reir a la gente con su mejor repertorio, pero con éxito esquivo como os podéis imaginar. Cuando se masca la tragedia, ya que el personal se empieza a impacientar con las supuestas gracias del improvisado cómico, sin quererlo el buen hombre empieza a hablar de su patética vida, de su mujer, etc…y sorpresa, todos se mueren de la risa. El clima cambia por completo y donde había tensión ahora hay sonrisas. Y cuando ya tenía a la gente en el bote, suelta el padre: “pues si os hablo de mi próstata…” Dando una vuelta más a la desencajada mandíbula de los asistentes.
Esto me ha hecho ahondar en la reflexión que comentaba al principio, y que la he achacado a ser primerizo en la elaboración de un blog personal. Aunque en ese capítulo se reían de las desgracias de un pobre desdichado, además lo que interesa en realidad a la gente son historias cercanas y en las que poder sentirse identificadas. Así que he dejado de sentir irrelevantes para contar en un blog las cosas que a continuación os cuento.
El jueves estuve con Txintxin, P y A, al final I no vino porque no se encontraba bien. Hasta ayer cuando fue a cenar con ella, Txintxin no supo por qué su amiga que estudia alemán se comporta de forma tan fría y distante. Cosas que suelen pasar en estos casos cuando dos personas empiezan a quedar y conocerse. Ella no quiere ningún tipo de compromiso, que para enrollarse con un tío necesita bastante tiempo y no quiere hacer daño a nadie. Txintxin también pero ella no lo sabía y no estaba cómoda cuando estaban juntos. Puestas las cartas boca arriba, ella y él están más contentos. Le he apostado a Txintxin que en breve estarán retozando como mirlos en su casa. Ya veremos si acierto.
Por cierto, mi dolor de cabeza efectivamente fue poco a poco disminuyendo hasta acabar desapareciendo. No hay nada como salir de trabajar para ello…y si además me como unos triángulos y unas croquetas en el EME, lo termino de disipar. Después unas cervecitas en el Twiggy y en El Alambique, y como un rey para casita, que al día siguiente había que madrugar.
Llegué un poco antes de las 12, la hora a la que habíamos quedado en el Oker, el primer garito en el que solemos quedar y que está muy cerca de mi casa. No estaba muy seguro si iba a poder hablar con ella y de si me atrevería a intentar alguna aproximación más del habitual y simpático “Hola,qué tal? y mi petición findesemanera de cubata de Santa Teresa Selecto . La verdad es que no es fácil iniciar un amago de conversación con una chica que trabaja en una barra, que sólo conoces de verla los viernes y sábados (bueno, el día de navidad a la mañana me la crucé y me saludó muy simpática, iniciando o despertando mi interés en ella), y que cuando no está ocupada sirviendo copas, está haciendo no sé qué. Además siempre me ha parecido un poco ridículo esa situación de cliente-hablando-con-camarera. Así que no encontré ni el momento ni el modo de decirle algo. Txintxin me decía hace unos meses, al poco de empezar a dejarnos caer con frecuencia por su barra, que me sonreía mucho. Tampoco le dí mayor importancia, ya que no soy de echar las campanas al vuelo en este tipo de cosas al primer síntoma por muy bueno que sea. Y porque además ni me enteraba, soy así de alelado. Será que, como me decía él al día siguiente a la mañana en el Puerto Viejo, cuando le decía que ella era lo único y lo más interesante que había visto desde que me había separado, que hasta ahora igual no había mirado mucho. Porque no es lo mismo ver que mirar. Y seguramente tenga razón.
Esa noche del viernes, volví a confirmar que puede haber algo, que alguna que otra mirada nos cruzamos y que soy bastante tonto por no atreverme a preguntarle ni siquiera su nombre. Lo seré o no lo seré? Qué debería hacer? Cómo hablar con ella? Qué decirle? Interrogantes que doy vueltas en mi cabeza. Se admiten comentarios por vuestra parte.
Nos encontramos con pongamos B y A de camino al Bowie, al que no pudimos entrar por estar petao como de costumbre al (permitidme esta gracia) ser más estrecho que el ojal de un heterosexual en un cuarto oscuro. Así que nos dirigimos al Cam-In, en el que unos treintañeros (menos For) como nosotros, conseguimos que bajara la media de edad un poco, porque en un karaoke a esa misma hora, a la 1, o en un bingo había más juventud que allí.
B. y A. habían ido a cenar para celebrar el cumpleaños del primero al restaurante de un lujoso hotel. B es amigo como Txintxin de mis veranos juveniles. A. su mujer es su pareja desde que les recuerdo.Después de largarnos del hogar del jubilado, la parada fue en el Cab, en el que nada más llegar sonaban Franz Ferdinand. Bien!. B empezaba con su segundo canuto de maría y nosotros seguíamos contando historias de un primo de Txintxin, amigo común de ambos, cuyo cerebro hacía tiempo al que tenía olvidado.
Después de despedirnos de B. y A., lo de costumbre, ir al Loft y acomodarnos en nuestro lugar favorito, en el hueco de entrada y de salida al lado de la barra. Allí estaba I. una camarera amiga de For, que siempre es muy simpática con nosotros y que nos dio el CD que regalaban el día de nochevieja y que no teníamos. Cerca nuestro había un grupo de 4-5 chicas, bebiendo y sacándose fotos. Una de ellas al pasar varias veces por nuestro territorio dejó su intenso perfume. Al instante supimos cuál era: Eau de Sobaco.
Desde hace un tiempo estamos intentando reducir las visitas al Flash, no nos gusta ni la música ni la gente que hay, pero a For le gusta una camarera que conoce hace un tiempo. Ella, pensamos Txintxin y yo, que no está muy por la labor y que es amable con él pero por no disgustarle. Acabamos seguido en el Soho y posteriormente el bocata de rigor para empapar los cubatas nocturnos. Despedida y cierre y el sábado sería otro día.
La mañana de los sábados estamos empezando a instaurar el ir a tomar unas rabas al Puerto Viejo, y allí repetimos Txintxin y yo. Paseando al lado de la playa me dijo la frase que comentaba antes, la diferencia entre mirar y ver. Y también otra mítica: “yo no suelo hablar conmigo mismo”. El caso es que un domingo, después de una salida noctámbula de las nuestras, fue a comer a casa de sus padres. Y cuando entró y fue a devolver el saludo a su madre, de su boca no salía sonido alguno. Ella con el instinto maternal y protector habitual, mostraba preocupación por el estado de la voz de su hijo. Enseguida se dio cuenta de que se debía al frío producido por los hielos de las copas que había ingerido y/o de la baja temperatura que hay a esas horas de dios. Txintxin me decía que como él no suele hablar consigo mismo, hasta que no llegó el momento de hablar con su madre no cayó en la cuenta de que tenía la garganta hecha una alpargata. Cosas que tiene la autoincomunicación oral.
El sábado, un día antes, íbamos a celebrar mi cumpleaños. Cenamos en casa de Txintxin, I. se apuntó después de pinchar el jueves y también vino El Techo. Tras dar buena cuenta de los alimentos y de un par de cubatas de ron Guayabita dulce, nos fuímos para variar al Oker. Esta vez había tanta gente pidiendo que ya me sirvió de medida disuasoria para dar por imposible alguna charla con ella. Mientras servía otras copas antes de que me tocara mi turno, me saludó con su gesto simpático y cordial, ni demasiado frío ni demasiado efusivo, pero sí lo suficiente como para que me supiera a gloria.
En una esquina nos encontramos con E., una amiga de Txintxin con la que últimamente tiene cierto roce carnal. Estuvimos hablando con ella un rato, y casualmente su jefe es amiguete mío. Me presentó a unas amigas suyas y nos despedimos de ella. Hicimos la ruta Cab, Indie, Caos…. El colocón lo iba notando llegar, no en vano me había metido ya 6 cubatitas. El del Loft fue el que terminó de cerciorarme que no debía seguir bebiendo.
Para pedir hicimos la táctica de cuando hay mucha gente en la barra principal, y no es otra que ir a la barra más escondida en la que suele haber menos gente y se pide más rápidamente. Al girar a la izquierda hacia la barra Txintxin se topa con su amiga que directamente le agarra del cuello con sus brazos y le come literalmente. For y yo que éramos los únicos que quedábamos a esas horas, seguimos hacia nuestro destino y pudimos observar con mejor punto de vista la situación. Nuestro amigo dándolo todo en medio del pasillo y ella que no le soltaba. Después aparecieron un par de amigas de ella, y estuvimos hablando con ellas. Cuando terminaron lo suyo, vinieron donde nosotros y Txintxin me suelta que una de ellas está más caliente que el cenicero de un bingo conmigo. La chica no me llamaba mucho la atención y aunque mi índice etílico era elevado, no estoy por la labor de liarme con alguien que no me gusta. No sé si seré gilipollas pero ahora más que nunca no quiero mitigar mis necesidades físicas con la primera que se cruza en mi camino.
Antes de irse a terminar lo que habían empezado con tanta efusividad, me dice E. lo mismo que me dijo Txintxin: que le ponía a mil a su amiga. Cuando salimos del Loft y nos quedamos For y yo sólos con las dos amigas, ambos habíamos decidido antes replegarnos hacia nuestras respectivas casas. Ellas querían continuar la noche en el Congreso, lo que suponía por lo menos acabar a las 8 como pronto, y con la presión añadida de que había una tía con ganas de hacer la caidita de Roma conmigo. Así que zafándome incluso de algún agarrón me despedí y me fui directo a mi cama, que es donde mejor iba a estar. Y mientras caminaba hacia mi ansiado descanso, no tenía dudas de que había hecho lo que tenía que hacer.
Escuchando The hardest part - (CD - X&Y 2005) - "Coldplay"
En este episodio como decía, el padre del portero se encarga de contar chistes a la clientela que se encuentra en el restaurante de la pija, y que eventualmente lo gestiona su ex para demostrarle que puede hacerlo. El intenta desde el escenario hacer reir a la gente con su mejor repertorio, pero con éxito esquivo como os podéis imaginar. Cuando se masca la tragedia, ya que el personal se empieza a impacientar con las supuestas gracias del improvisado cómico, sin quererlo el buen hombre empieza a hablar de su patética vida, de su mujer, etc…y sorpresa, todos se mueren de la risa. El clima cambia por completo y donde había tensión ahora hay sonrisas. Y cuando ya tenía a la gente en el bote, suelta el padre: “pues si os hablo de mi próstata…” Dando una vuelta más a la desencajada mandíbula de los asistentes.
Esto me ha hecho ahondar en la reflexión que comentaba al principio, y que la he achacado a ser primerizo en la elaboración de un blog personal. Aunque en ese capítulo se reían de las desgracias de un pobre desdichado, además lo que interesa en realidad a la gente son historias cercanas y en las que poder sentirse identificadas. Así que he dejado de sentir irrelevantes para contar en un blog las cosas que a continuación os cuento.
El jueves estuve con Txintxin, P y A, al final I no vino porque no se encontraba bien. Hasta ayer cuando fue a cenar con ella, Txintxin no supo por qué su amiga que estudia alemán se comporta de forma tan fría y distante. Cosas que suelen pasar en estos casos cuando dos personas empiezan a quedar y conocerse. Ella no quiere ningún tipo de compromiso, que para enrollarse con un tío necesita bastante tiempo y no quiere hacer daño a nadie. Txintxin también pero ella no lo sabía y no estaba cómoda cuando estaban juntos. Puestas las cartas boca arriba, ella y él están más contentos. Le he apostado a Txintxin que en breve estarán retozando como mirlos en su casa. Ya veremos si acierto.
Por cierto, mi dolor de cabeza efectivamente fue poco a poco disminuyendo hasta acabar desapareciendo. No hay nada como salir de trabajar para ello…y si además me como unos triángulos y unas croquetas en el EME, lo termino de disipar. Después unas cervecitas en el Twiggy y en El Alambique, y como un rey para casita, que al día siguiente había que madrugar.
Llegué un poco antes de las 12, la hora a la que habíamos quedado en el Oker, el primer garito en el que solemos quedar y que está muy cerca de mi casa. No estaba muy seguro si iba a poder hablar con ella y de si me atrevería a intentar alguna aproximación más del habitual y simpático “Hola,qué tal? y mi petición findesemanera de cubata de Santa Teresa Selecto . La verdad es que no es fácil iniciar un amago de conversación con una chica que trabaja en una barra, que sólo conoces de verla los viernes y sábados (bueno, el día de navidad a la mañana me la crucé y me saludó muy simpática, iniciando o despertando mi interés en ella), y que cuando no está ocupada sirviendo copas, está haciendo no sé qué. Además siempre me ha parecido un poco ridículo esa situación de cliente-hablando-con-camarera. Así que no encontré ni el momento ni el modo de decirle algo. Txintxin me decía hace unos meses, al poco de empezar a dejarnos caer con frecuencia por su barra, que me sonreía mucho. Tampoco le dí mayor importancia, ya que no soy de echar las campanas al vuelo en este tipo de cosas al primer síntoma por muy bueno que sea. Y porque además ni me enteraba, soy así de alelado. Será que, como me decía él al día siguiente a la mañana en el Puerto Viejo, cuando le decía que ella era lo único y lo más interesante que había visto desde que me había separado, que hasta ahora igual no había mirado mucho. Porque no es lo mismo ver que mirar. Y seguramente tenga razón.
Esa noche del viernes, volví a confirmar que puede haber algo, que alguna que otra mirada nos cruzamos y que soy bastante tonto por no atreverme a preguntarle ni siquiera su nombre. Lo seré o no lo seré? Qué debería hacer? Cómo hablar con ella? Qué decirle? Interrogantes que doy vueltas en mi cabeza. Se admiten comentarios por vuestra parte.
Nos encontramos con pongamos B y A de camino al Bowie, al que no pudimos entrar por estar petao como de costumbre al (permitidme esta gracia) ser más estrecho que el ojal de un heterosexual en un cuarto oscuro. Así que nos dirigimos al Cam-In, en el que unos treintañeros (menos For) como nosotros, conseguimos que bajara la media de edad un poco, porque en un karaoke a esa misma hora, a la 1, o en un bingo había más juventud que allí.
B. y A. habían ido a cenar para celebrar el cumpleaños del primero al restaurante de un lujoso hotel. B es amigo como Txintxin de mis veranos juveniles. A. su mujer es su pareja desde que les recuerdo.Después de largarnos del hogar del jubilado, la parada fue en el Cab, en el que nada más llegar sonaban Franz Ferdinand. Bien!. B empezaba con su segundo canuto de maría y nosotros seguíamos contando historias de un primo de Txintxin, amigo común de ambos, cuyo cerebro hacía tiempo al que tenía olvidado.
Después de despedirnos de B. y A., lo de costumbre, ir al Loft y acomodarnos en nuestro lugar favorito, en el hueco de entrada y de salida al lado de la barra. Allí estaba I. una camarera amiga de For, que siempre es muy simpática con nosotros y que nos dio el CD que regalaban el día de nochevieja y que no teníamos. Cerca nuestro había un grupo de 4-5 chicas, bebiendo y sacándose fotos. Una de ellas al pasar varias veces por nuestro territorio dejó su intenso perfume. Al instante supimos cuál era: Eau de Sobaco.
Desde hace un tiempo estamos intentando reducir las visitas al Flash, no nos gusta ni la música ni la gente que hay, pero a For le gusta una camarera que conoce hace un tiempo. Ella, pensamos Txintxin y yo, que no está muy por la labor y que es amable con él pero por no disgustarle. Acabamos seguido en el Soho y posteriormente el bocata de rigor para empapar los cubatas nocturnos. Despedida y cierre y el sábado sería otro día.
La mañana de los sábados estamos empezando a instaurar el ir a tomar unas rabas al Puerto Viejo, y allí repetimos Txintxin y yo. Paseando al lado de la playa me dijo la frase que comentaba antes, la diferencia entre mirar y ver. Y también otra mítica: “yo no suelo hablar conmigo mismo”. El caso es que un domingo, después de una salida noctámbula de las nuestras, fue a comer a casa de sus padres. Y cuando entró y fue a devolver el saludo a su madre, de su boca no salía sonido alguno. Ella con el instinto maternal y protector habitual, mostraba preocupación por el estado de la voz de su hijo. Enseguida se dio cuenta de que se debía al frío producido por los hielos de las copas que había ingerido y/o de la baja temperatura que hay a esas horas de dios. Txintxin me decía que como él no suele hablar consigo mismo, hasta que no llegó el momento de hablar con su madre no cayó en la cuenta de que tenía la garganta hecha una alpargata. Cosas que tiene la autoincomunicación oral.
El sábado, un día antes, íbamos a celebrar mi cumpleaños. Cenamos en casa de Txintxin, I. se apuntó después de pinchar el jueves y también vino El Techo. Tras dar buena cuenta de los alimentos y de un par de cubatas de ron Guayabita dulce, nos fuímos para variar al Oker. Esta vez había tanta gente pidiendo que ya me sirvió de medida disuasoria para dar por imposible alguna charla con ella. Mientras servía otras copas antes de que me tocara mi turno, me saludó con su gesto simpático y cordial, ni demasiado frío ni demasiado efusivo, pero sí lo suficiente como para que me supiera a gloria.
En una esquina nos encontramos con E., una amiga de Txintxin con la que últimamente tiene cierto roce carnal. Estuvimos hablando con ella un rato, y casualmente su jefe es amiguete mío. Me presentó a unas amigas suyas y nos despedimos de ella. Hicimos la ruta Cab, Indie, Caos…. El colocón lo iba notando llegar, no en vano me había metido ya 6 cubatitas. El del Loft fue el que terminó de cerciorarme que no debía seguir bebiendo.
Para pedir hicimos la táctica de cuando hay mucha gente en la barra principal, y no es otra que ir a la barra más escondida en la que suele haber menos gente y se pide más rápidamente. Al girar a la izquierda hacia la barra Txintxin se topa con su amiga que directamente le agarra del cuello con sus brazos y le come literalmente. For y yo que éramos los únicos que quedábamos a esas horas, seguimos hacia nuestro destino y pudimos observar con mejor punto de vista la situación. Nuestro amigo dándolo todo en medio del pasillo y ella que no le soltaba. Después aparecieron un par de amigas de ella, y estuvimos hablando con ellas. Cuando terminaron lo suyo, vinieron donde nosotros y Txintxin me suelta que una de ellas está más caliente que el cenicero de un bingo conmigo. La chica no me llamaba mucho la atención y aunque mi índice etílico era elevado, no estoy por la labor de liarme con alguien que no me gusta. No sé si seré gilipollas pero ahora más que nunca no quiero mitigar mis necesidades físicas con la primera que se cruza en mi camino.
Antes de irse a terminar lo que habían empezado con tanta efusividad, me dice E. lo mismo que me dijo Txintxin: que le ponía a mil a su amiga. Cuando salimos del Loft y nos quedamos For y yo sólos con las dos amigas, ambos habíamos decidido antes replegarnos hacia nuestras respectivas casas. Ellas querían continuar la noche en el Congreso, lo que suponía por lo menos acabar a las 8 como pronto, y con la presión añadida de que había una tía con ganas de hacer la caidita de Roma conmigo. Así que zafándome incluso de algún agarrón me despedí y me fui directo a mi cama, que es donde mejor iba a estar. Y mientras caminaba hacia mi ansiado descanso, no tenía dudas de que había hecho lo que tenía que hacer.
Escuchando The hardest part - (CD - X&Y 2005) - "Coldplay"
Friday I'm in love
Hoy tengo un dolor de cabeza que me está tocando las bowlings hasta límites insospechados. Estoy pasando las horas en el trabajo como puedo, sin descolgarme de mis tareas (a ver si algún día lo lee algún jefe despistado) pero sin poder superar la situación.
Esto me recuerda a la típica ascensión del típico puerto de montaña por parte del típico ciclista de turno, que parece que no puede, que va de lado a lado, que se va a descolgar de un momento a otro de su grupo....y que no se sabe cómo pero que aguanta....y aguanta....sin brillantez....pero aguanta. Así he pasado gran parte del día. Sin llegar a ser un "jornalero de la gloria", pero al fin y al cabo, jornalero.
No suelo tener dolores de cabeza en el trabajo. Pero cuando tengo uno, es curioso, pero generalmente cuando salgo de mi oficina esos dolores suelen desaparecer. Como decía La Bombi: ¿Por qué será?
Creo que el cuerpo es sabio y reacciona ante el ataque feroz que recibe durante,casi siempre,más de 8 horas. Se suele decir en broma que trabajar es malo para la salud.¿En broma?..el que acuñó la frase tenía más razón que un santo.No puede ser bueno algo así,y no hace falta que lo digan 9 de cada 10 médicos consultados, como hacen en los anuncios.
Espero que cuando salga por la puerta mi cabeza vuelva a su estado natural. Más tarde he quedado con Txintxin, mi amigo desde hace ya bastantes años de cuadrilla en el pueblo donde pasábamos (ya menos) los veranos. Nuestra amistad se ha intensificado y reforzado estos últimos meses por rupturas sentimentales casi consecutivas, y porque se ha trasladado a la ciudad muy cerca de donde vivo yo. También van a venir P. y A., una pareja amiga de Txintxin que he conocido últimamente y que son muy majos, y I. otro amigo suyo.
La última vez que quedamos un jueves los mismos que hemos quedado hoy, empezamos en La Viña, un bar donde ponen unos pintxos de jamón buenísimos, intermedio en el Soho y terminamos cenando en El Colmado Ibérico,donde está igual o mejor.
A ver que me cuenta Txintxin. El martes me llamó un poco disgustado porque había ido a simular un cruce fortuito a la salida de la clase semanal de alemán de una chica con la que ha empezado a quedar, y ella se quedó un poco desconcertada e incómoda. Al parecer iba con una bolsa de deporte y la iban a recoger. El me dijo después que le da que había quedado con otro.Igual sé el desenlace esta tarde, porque además la hermana de la estudiosa del idioma germano trabaja con mi amigo,y conociéndole habrá intentado averiguar algo, cual Colombo en sus mejores momentos.
Y mañana será viernes, el comienzo del añorado fin de semana. Ganas tengo además porque veré a la única chica interesante que he visto desde hace casi 5 meses, o lo que es lo mismo, desde que llevo otra vez de soltero. Me encanta para qué me voy a engañar. Es guapa, normal,sencilla y nada artificial. Un oasis en el desierto nocturno de mi ciudad, en estos tiempos de apariencias y de maquillajes.
Y tal vez mañana me atreva a hablar un poco más con ella y conseguir una cita. Tendré el valor suficiente para lograrlo? Me daré con un canto en los dientes?
Escuchando "Lovers" - (CD-Here comes the tears 2005) - "The Tears"
Esto me recuerda a la típica ascensión del típico puerto de montaña por parte del típico ciclista de turno, que parece que no puede, que va de lado a lado, que se va a descolgar de un momento a otro de su grupo....y que no se sabe cómo pero que aguanta....y aguanta....sin brillantez....pero aguanta. Así he pasado gran parte del día. Sin llegar a ser un "jornalero de la gloria", pero al fin y al cabo, jornalero.
No suelo tener dolores de cabeza en el trabajo. Pero cuando tengo uno, es curioso, pero generalmente cuando salgo de mi oficina esos dolores suelen desaparecer. Como decía La Bombi: ¿Por qué será?
Creo que el cuerpo es sabio y reacciona ante el ataque feroz que recibe durante,casi siempre,más de 8 horas. Se suele decir en broma que trabajar es malo para la salud.¿En broma?..el que acuñó la frase tenía más razón que un santo.No puede ser bueno algo así,y no hace falta que lo digan 9 de cada 10 médicos consultados, como hacen en los anuncios.
Espero que cuando salga por la puerta mi cabeza vuelva a su estado natural. Más tarde he quedado con Txintxin, mi amigo desde hace ya bastantes años de cuadrilla en el pueblo donde pasábamos (ya menos) los veranos. Nuestra amistad se ha intensificado y reforzado estos últimos meses por rupturas sentimentales casi consecutivas, y porque se ha trasladado a la ciudad muy cerca de donde vivo yo. También van a venir P. y A., una pareja amiga de Txintxin que he conocido últimamente y que son muy majos, y I. otro amigo suyo.
La última vez que quedamos un jueves los mismos que hemos quedado hoy, empezamos en La Viña, un bar donde ponen unos pintxos de jamón buenísimos, intermedio en el Soho y terminamos cenando en El Colmado Ibérico,donde está igual o mejor.
A ver que me cuenta Txintxin. El martes me llamó un poco disgustado porque había ido a simular un cruce fortuito a la salida de la clase semanal de alemán de una chica con la que ha empezado a quedar, y ella se quedó un poco desconcertada e incómoda. Al parecer iba con una bolsa de deporte y la iban a recoger. El me dijo después que le da que había quedado con otro.Igual sé el desenlace esta tarde, porque además la hermana de la estudiosa del idioma germano trabaja con mi amigo,y conociéndole habrá intentado averiguar algo, cual Colombo en sus mejores momentos.
Y mañana será viernes, el comienzo del añorado fin de semana. Ganas tengo además porque veré a la única chica interesante que he visto desde hace casi 5 meses, o lo que es lo mismo, desde que llevo otra vez de soltero. Me encanta para qué me voy a engañar. Es guapa, normal,sencilla y nada artificial. Un oasis en el desierto nocturno de mi ciudad, en estos tiempos de apariencias y de maquillajes.
Y tal vez mañana me atreva a hablar un poco más con ella y conseguir una cita. Tendré el valor suficiente para lograrlo? Me daré con un canto en los dientes?
Escuchando "Lovers" - (CD-Here comes the tears 2005) - "The Tears"
A Sort Of Homecoming
Bienvenido/a a mi blog personal. Túmbate y pónte cómodo/a.
Estaré sentado al borde de ti contándote mis caídas y auges diarios. Mi intención es la de comprometerme a contarte la verdad, mi verdad, y que entre tu y yo comentemos y reflexionemos si es posible sobre las cosas que nos alegran, gustan, preocupan o nos atemorizan. La referencias musicales serán constantes, forman parte de mí y también lo serán de este blog. Eso sí, abstenerse jueces de vidas ajenas y profesionales de similar categoría. Las lapidaciones fueron en la era a.c.
No sabía muy bien cómo empezar este blog. Al final me he decidido que sea el resumen de mi final del 2005.
El título de mi primer post sintetiza lo que han sido mis últimos meses del año, una especie de vuelta a casa. Aunque más que especie, ha sido un real y efectivo regreso a la casa familiar.
Volví al hogar paterno hace ya casi 3 meses. El final de mi relación matrimonial lo precipitó. Casi fueron 2 años de casado. Ahora a la espera de recibir el dinero que me corresponde por "mi casa", disfruto de las comodidades del hotel casero y me adapto como puedo después de tantos años de emancipación.
Creo que acotumbrarme a ello no me voy a acostumbrar del todo, pero intento que no me arrastre a la desolación. Ya ha pasado un tiempo y poco a poco la "desemancipación" se está estabilizando...y es que si no, sería un sinvivir y una frustración contínua. Quién dijo que el hombre se adapta al medio? Pues eso, que si no te adaptas, si no lo haces más llevadero, estás abonando un terreno propicio para que los instintos negativos se apoderen de ti. Y una cosa tengo clara, que ni mi separación ni ninguna situación más van a hacer que se instalen dentro de mi sentimientos ni comportamientos negativos. El odio, el rencor, la crispación, la mala leche,etc no los quiero dentro de mi.
En septiembre del 2005 se cerró (cruzo los dedos...eso espero) el círculo de circunstancias y hechos negativos en mi vida. Han sido casi 2 años con momentos muy duros, que tal vez en siguientes post los cuente, y que han reforzado si cabe mis ganas de afrontar todo con más optimismo (nunca lo perdí). Dicen que en los momentos difíciles es cuando se aprende....pues yo creo que estoy rozando la sabiduría (no quiero aprender más jajaja). Mis espaldas son más anchas pero también me he dado cuenta de que soy débil, de que los humanos lo somos.
En poco tiempo me han sucedido cosas que a muchas personas no le suceden ni en toda su vida. Esto me ha servido para pensar muchas cosas y aprender otras tantas. A recordar de forma brusca que somos un accidente, a sentir un dolor que antes jamás había sentido, el dolor más intenso y duro, el vital.
Pero por otra parte no he dejado de ver la botella medio llena, a ver más lo positivo que lo negativo, tanto en las personas como en cualquier situación. He vuelto a ser el chico que hace ya bastantes años se fue de casa casi sin saber que empezaba a emanciparse.
Por eso, es una especie de vuelta a casa, en lo material y en lo intangible. En lo "terrenal" y en lo "espiritual".
Escuchando "Of A Life" - (CD-Siberia 2005) - "Echo & The Bunnymen"
Estaré sentado al borde de ti contándote mis caídas y auges diarios. Mi intención es la de comprometerme a contarte la verdad, mi verdad, y que entre tu y yo comentemos y reflexionemos si es posible sobre las cosas que nos alegran, gustan, preocupan o nos atemorizan. La referencias musicales serán constantes, forman parte de mí y también lo serán de este blog. Eso sí, abstenerse jueces de vidas ajenas y profesionales de similar categoría. Las lapidaciones fueron en la era a.c.
No sabía muy bien cómo empezar este blog. Al final me he decidido que sea el resumen de mi final del 2005.
El título de mi primer post sintetiza lo que han sido mis últimos meses del año, una especie de vuelta a casa. Aunque más que especie, ha sido un real y efectivo regreso a la casa familiar.
Volví al hogar paterno hace ya casi 3 meses. El final de mi relación matrimonial lo precipitó. Casi fueron 2 años de casado. Ahora a la espera de recibir el dinero que me corresponde por "mi casa", disfruto de las comodidades del hotel casero y me adapto como puedo después de tantos años de emancipación.
Creo que acotumbrarme a ello no me voy a acostumbrar del todo, pero intento que no me arrastre a la desolación. Ya ha pasado un tiempo y poco a poco la "desemancipación" se está estabilizando...y es que si no, sería un sinvivir y una frustración contínua. Quién dijo que el hombre se adapta al medio? Pues eso, que si no te adaptas, si no lo haces más llevadero, estás abonando un terreno propicio para que los instintos negativos se apoderen de ti. Y una cosa tengo clara, que ni mi separación ni ninguna situación más van a hacer que se instalen dentro de mi sentimientos ni comportamientos negativos. El odio, el rencor, la crispación, la mala leche,etc no los quiero dentro de mi.
En septiembre del 2005 se cerró (cruzo los dedos...eso espero) el círculo de circunstancias y hechos negativos en mi vida. Han sido casi 2 años con momentos muy duros, que tal vez en siguientes post los cuente, y que han reforzado si cabe mis ganas de afrontar todo con más optimismo (nunca lo perdí). Dicen que en los momentos difíciles es cuando se aprende....pues yo creo que estoy rozando la sabiduría (no quiero aprender más jajaja). Mis espaldas son más anchas pero también me he dado cuenta de que soy débil, de que los humanos lo somos.
En poco tiempo me han sucedido cosas que a muchas personas no le suceden ni en toda su vida. Esto me ha servido para pensar muchas cosas y aprender otras tantas. A recordar de forma brusca que somos un accidente, a sentir un dolor que antes jamás había sentido, el dolor más intenso y duro, el vital.
Pero por otra parte no he dejado de ver la botella medio llena, a ver más lo positivo que lo negativo, tanto en las personas como en cualquier situación. He vuelto a ser el chico que hace ya bastantes años se fue de casa casi sin saber que empezaba a emanciparse.
Por eso, es una especie de vuelta a casa, en lo material y en lo intangible. En lo "terrenal" y en lo "espiritual".
Escuchando "Of A Life" - (CD-Siberia 2005) - "Echo & The Bunnymen"





