Blog de Lorena Tortosa Guerrero para el módulo práctico de Relat Multimediade la Universitat de València.
La temática viene motivada por el grado insoportable de indignación entre los amigos de la autora y la autora misma tras comprobar la impunidad en la que quedan algunas prácticas turísticas de las agencias de viajes y tras comprobar sorprendentemente que EL CLIENTE NUNCA TIENE LA RAZÓN.
Sirva este blog como ilustración sorprendente de algo demasiado habitual...

NOS QUEDAMOS EN TIERRA
18.30 h. Barajas, mostradores 121 y 122.
La primera avanzadilla que consiguió llegar a los mostradores de facturación de Malev sufrió el primer disgusto. Los "billetes" que llevábamos no servían. Además, el avión solo disponía de 42 plazas libres no reservadas. Sorprendentemente, nuestros 60 asientos no estaban contemplados en ninguna lista de reserva. Vamos, que para ellos no existíamos.
¡Nos quedamos en Madrid! La noticia corrió entre la enorme fila que habíamos formado. Los primeros comentarios y reacciones fueron de incredulidad y de broma ya que nadie pensó realmente que el problema fuera tan serio, seguramente se trataría de un mal entendido que no tardaría demasiado en solucionarse.
Pero conforme pasaban los minutos y nos acercábamos a las 19.05 h., hora prevista para el despegue del vuelo, más impacientes nos poníamos. Tres facturadoras y una responsabe de Aena trabajaban intensamente para aclarar lo que pasaba con nuestros "billetes" de Tierra Joven, mayorista con la que nadie conseguía contactar un domingo de Pascua en plena Operación retorno (salida para nosotros). Tiraron de tantos hilos como les fué posible y tanto movieron que incluso llegó a presentarse allí un pez gordo de Malev, bastante cabreado, para dar la última palabra. "Se quedan en tierra".
Y en tierra nos quedamos. Y con un buen palmo de narices sin saber que hacer. Las chicas cerraron el chiringuito y nos dejaron solos ante el peligro.