Blog de Lorena Tortosa Guerrero para el módulo práctico de Relat Multimediade la Universitat de València.
La temática viene motivada por el grado insoportable de indignación entre los amigos de la autora y la autora misma tras comprobar la impunidad en la que quedan algunas prácticas turísticas de las agencias de viajes y tras comprobar sorprendentemente que EL CLIENTE NUNCA TIENE LA RAZÓN.
Sirva este blog como ilustración sorprendente de algo demasiado habitual...

UN PODER FÁCTICO CLARAMENTE RECONOCIBLE
Perdimos la noción del tiempo. Agitación y estrés nublaron nuestros sentidos.
Y así fué como la vocación/obsesión mediática que todos llevamos dentro entró en esta aventura conectando, una vez más, la faceta lúdico-personal con la profesional-laboral. (Estamos enfermos, ¡ni si quiera cuando nos vamos de vacaciones podéis dejarnos en paz!).
Nos pusimos en contacto con la Cadena Ser (con la redacción en Madrid, que se encargó de difundir la situación a su redacción en Valencia y también a la de Barcelona, por simpatía del editor que además nos ayudó a levantar la moral aunque no tenía nada que ver), con el diario Levante-EMV y con la televisión autonómica Canal 9. Creo incluso que alguien llegó a avisar a TVE pero no nos hicieron mucho caso allí (ningún caso vamos).
A todo esto, seguíamos sin saber nada de Viajes Marsans.
Se produjo un intenso y ajetreado cruce de llamadas entre los afectados (nosotros), los medios y la agencia de viajes. Los medios llamaban a nuestro agente para que les confirmara lo que ocurría y para ver si se iba a solucionar (trámite rutinario para comprobar si un hecho es noticiable o no); nos volvían a llamar para contarnos que el agente negaba saber nada de nosotros y que rechazaba que hubiese ocurrido algún incidente con el viaje; los agentes de Marsans [eran 3 ya que las 60 personas habíamos contratado por separado el viaje y luego nos habían unido] nos llamaban "sugiriéndonos" que no siguiéramos llamando a los medios porque no habían tenido casi tiempo para reaccionar (habría pasado ya cerca de una hora y media, o sea, que eran casi las 20.30 h.); los medios volvían a llamarnos avisándonos de que habían averigüado que los agentes trataban de desviar algún vuelo hasta Barajas para recogernos y llevarnos cuanto antes a Budapest (Hungría)...
La verdad es que pocas llamadas hubo provenientes de Marsans pero una de ellas fué para decinos que mandaban a un representante a Barajas para ayudarnos en lo que fuera. En esa llamada no nos confirmaron si íbamos a pasar la noche en Madrid, si íbamos a salir en avión ese día ni nada de nada. El representante que mandaron nunca llegó a aparecer y si lo hizo no se presentó ante nosotros porque nadie lo vió (y estaba aquello bastante vacío a esas horas) aunque nos llamó por teléfono para decir que venía y que había estado.
El que sí se presentó y nos ayudó a tranquilizarnos fué el responsable de Aena para personas que se han quedado tiradas en Barajas. Él nos dijo que ya habían realizado las gestiones oportunas por si finalmente teníamos que pasar la noche en Madrid. Habían reservado habitaciones en un hotel de la ciudad por si acaso...