logotipo

img_google
atado a mi vida
analisis sobre cómo estamos condicionados por los formalismos en nuestra vida cotidiana
Archivos
Sindicación
 
Qué hubiese sido de mi si....
Heme aquí, cuarentón avanzado, situado económica y socialmente pero domesticado, sometido, controlado, dirigido por las expectativas de los otros.
A menudo me pregunto si realmente somos libres, si acaso en algún momento de nuestra vida hemos decidido realmente nuestro siguiente paso en el camino hacia el futuro, esa es la idea que nos vende el sistema, pero, ¿es real?. ¿Por qué soy lo que soy?, ¿por qué esto donde estoy? ¿por qué hago lo que hago?. ¿De verdad soy lo que quiero ser?; ¿estoy donde quiero estar?, ¿hago lo que quiero hacer?.
Desde que naces, incluso antes, ya se te tiene previsto tu espacio, tu rol, y mucho más. Nací niño, y eso, claro está ,hizo que se tuviese previsto un camino completamente diferente del que me hubiese correspondido si aquel espermatozoide espabilado se hubiese despistado por el camino y un XX le hubiese avanzado. La ropita, azul, por supuesto, pantaloncitos, claro, nada de adornos superfluos o que puediesen derivar a aquel angelito hacia un papel diferente del de hombre, duro, con sensibilidad cero y con energía de carácter suficiente para dominar en su futura parcela de la sabana de la vida.
El niño crecía y crecía y rápidamente se le dirigió hacia el cole, donde le darían la suficiente base cultural para que fuese fructífero decían que a los demás, a sí mismo, etc, pero en realidad a quien tienes que ser fructífero es al sistema, a la máquina económica que nos atenaza. Sométete a la norma, aprende a controlarte, a asumir las prioridades de los otros, a conseguir los objetivos que los otros han decidido que son los válidos y calla.
El tiempo fue pasando y fuí configurando mi personalidad, y , mira que suerte para todos, buen estudiante, buen hijo, buen hermano , traduzcase como poco crítico, dispuesto a la resignación, abengado en el esfuerzo y yo que sé cuantas cualidades preciosas más.
Había que estudiar, claro, y ¿qué estudias si eres miembro de una familia con escasos recursos?, pues lo que puedes, lo que puedes permitirte, y ¿qué puedes permitirte?, pues lo que se imparte en la ciudad más cercana a tu residencia. !Mira que libertad en tus decisiones vocacionales¡. Has cumplido 19 años y no te has movido un ápice de tu camino, pero eso sí, con libertad, que esa es una carácterística esencial de nuestra sociedad avanzada y democrática. Bueno, pues ya has acabado tu carrerilla (el bolsillo no da para más), pero claro, esta carrerilla es de esas que todo el mundo dice que se hace y se desarrolla por vocación, así que peléate contigo mismo, con tu propia conciencia y autoconvéncete que es lo tuyo, que eres altruista y que eres muy, muy libre para ejercerla o buscarte la vida en cualquier otro sitio. Claro que has de recordar que tu no eres sólo tu, que y tus padres y sus sentimientos. Pues nada, a opositar en lo tuyo, y .... !que bien!, entras a la primera, !que suerte!, dice todo el mundo, la vida resuelta con 23 años, eso dice todo el mundo menos tu. Por tu mente pasa la idea una y otra vez de que no te han dejado moverte, que has seguido el camino y que ya los ves dibujado por delante de ti hasta que acabes.
Y comenzó el resto de mi vida... (seguirá)