vergüenza propia
Sé que me voy a arriesgar. Que me lo estoy buscando. Que con este post voy a ser objeto de burla y escarnio y que ofenderé a muchas, a muchísimas damas educadas en el buen gusto, pero no puedo resistirme a compartir mi desviadas preferencias en cuestión de hombres y os enseño, humildemente, un escogido ramillete de los varones más o menos mediáticos que pueblan mis fantasías y que, por más que jure y rejure en despedidas de soltera y reuniones de antiguas alumnas y/o compañeras de trabajo, nadie se toma en serio. Por suerte tengo un círculo íntimo que no me comprende en absoluto, pero me quiere e intenta reconducirme sin mucho éxito.

Es cierto, Miguel Ángel Rodríguez y Raúl Cimas, que son algo así como las dos caras de una misma moneda ibérica, me ponen berraca. Uno por chabacano y otro por hortera (esos pantalones de pinzas a lo Cachuli no se pueden aguantar).
De estética un poco más afinada me quedo con Figo, que promete horas de sexo mudo, sudoroso y cabreado.
También me quedo con Stuart Staples, cantante de un grupo intelectualizado a su pesar (que sólo hacen canciones de amor sincero en clave de soul blanco, dicen ellos) que solía idolatrar hasta que decidí que la depresión no es un estilo de vida.

Con Stuart pasaría una noche en algún lado de terciopelo rojo, espejos oxidados y cortinas, aspirando el humo de sus labios y bebiendo whisky barato con hielo hasta llegar al catre de una pensión de mala muerte con papel de flores en las paredes.

El tierno torso de Josh Hartnett me serviría para alimentar la nostalgia en cualquier parque, detrás de unos arbustos o sentados en un banco. Después nos fumaríamos un porro y me regalaría una de sus pulseras de cuero.
Pero mis fantasías más jugosas tiene que que ver con grupos genéricos. Gafopastas, ejecutivos, metrosexuales, cerveceros desharrapados, lesbianas butch, ninfas electroclash y madres del barrio de Salamanca. Mayormente.

Es cierto, Miguel Ángel Rodríguez y Raúl Cimas, que son algo así como las dos caras de una misma moneda ibérica, me ponen berraca. Uno por chabacano y otro por hortera (esos pantalones de pinzas a lo Cachuli no se pueden aguantar).
De estética un poco más afinada me quedo con Figo, que promete horas de sexo mudo, sudoroso y cabreado.
También me quedo con Stuart Staples, cantante de un grupo intelectualizado a su pesar (que sólo hacen canciones de amor sincero en clave de soul blanco, dicen ellos) que solía idolatrar hasta que decidí que la depresión no es un estilo de vida.

Con Stuart pasaría una noche en algún lado de terciopelo rojo, espejos oxidados y cortinas, aspirando el humo de sus labios y bebiendo whisky barato con hielo hasta llegar al catre de una pensión de mala muerte con papel de flores en las paredes.

El tierno torso de Josh Hartnett me serviría para alimentar la nostalgia en cualquier parque, detrás de unos arbustos o sentados en un banco. Después nos fumaríamos un porro y me regalaría una de sus pulseras de cuero.
Pero mis fantasías más jugosas tiene que que ver con grupos genéricos. Gafopastas, ejecutivos, metrosexuales, cerveceros desharrapados, lesbianas butch, ninfas electroclash y madres del barrio de Salamanca. Mayormente.
el frotar se va acabar
Al fin cita con el macarra que me dejó por una gambilla pelada (no, no soy rencorosa) hace dos semanas. Es cierto que la paciencia es una gran virtud. Pero estoy tan aturdida, y además tengo que salir pitando en cinco minutos, que no sé ni por donde empezar.
Puedo empezar porque tiene una piel deliciosa, suave y con un delicado aroma a carne fresca y una preciosa y depilada polla que da gusto lamer y chupar y tragar lo que te echen.
¡Ay! A este paso como le vea dos veces más me voy a enamorar.
Vade retro. Sape, gato.

Puedo empezar porque tiene una piel deliciosa, suave y con un delicado aroma a carne fresca y una preciosa y depilada polla que da gusto lamer y chupar y tragar lo que te echen.
¡Ay! A este paso como le vea dos veces más me voy a enamorar.
Vade retro. Sape, gato.

orgasmo simultáneo
Aquí otra vez, cual Santiago Segura promocionando Torrente.
Yo iba hablar de un orgasmo simultáneo, pero acabo de leer el último post de dosjerez (enlace al lado) y se me ha olvidado contar el fin de la corta historia con la amiga de mi amigo. La chica, sensatamente, no estuvo con nosotros el sábado, en cuanto le dije que no éramos novios, que como mucho éramos pareja de pecho. Yo, ahora que estoy en un periodo fluctuante de "me gustan todas" después de algunos años sin relaciones (completas) con mujeres, porque tengo la poca vista de fijarme en mi entorno y no frecuentar ambientes, intenté quedar a solas con ella. Total, si estabas dispuesta a acostarte con los dos, mejor que nos vayamos conociendo las dos. Solitas. Encanto. Pues no funcionó, no. Vaya, que de repente era mas recta que (y aquí iba a poner ejemplos de algunas ex-ministras del gobierno anterior, pero me da que voy a salir escaldada). Él sabrá donde se las busca.
Ahora, a mi orgasmo. A mi edad (casi 30) tendría que estar pagando hipoteca con el churri o viviendo en un coqueto apartamento tipo loft de soltera triunfadora, en zona de tapeo artistero, sufragado con mi megasueldo de consultora de proyectos y recursos metahumanos aplicados a la jardinería de interiores. Pero como mi estado evolutivo es algo más retrasado que el del resto de mi generación y me ha dado por intentar vivir de cosas inútiles, vivo en un campo de refugiados con tabiques de papel de arroz y otros dos entes de similar edad y estado evolutivo.
Durante la semana suelo ir de cañas por el barrio con compañeradepiso1. El martes pasado probamos en uno nuevo. Había dos o tres parejas cenando, nosotras en la barra hinchándonos de champiñones con jamón y aceitunas, cortesía de la casa y ÉL, un rubio americano de cerca de dos metros que llegó a cenar sólo. Compañera1 ya me había advertido que el chico era vecino y hasta en qué portal vivía. Así es que como me hizo tilín y estaba encelada, me propuse captar su atención. Para mí que estaba más pendiente de compañera1, que es una morenaza racial que lleva el pasaporte en la frente, pero aun así lo intenté con miraditas, sonrisillas, y todas esas cosas que nos dicen que funcionan. La verdad es que no nos quitaba ojo. Yo incluso me puse más seductora todavía, y cuando nos sirvieron las costillas de cerdo le dije a compañera1: verás, verás, esto hay que llevárselo a la boca con aire sensual y ojos de vicio, y cae. Pues no, no cayó. También he probado la seducción a base de porras con chocolate y parece que la gente se resiste a la gastronomía autóctona. Pero eso es culpa de los americanos, que les sacas del helado y la piruleta, y se pierden. Porque una, cuando se come una buena costilla relamiéndola con deleite, es una bomba. Total, que el hombretón se marchó muy serio creyendo que nos reíamos de él, y yo me quedé allí, empuntá y encelá, con compañera1.
Para que el día no acabase tan tristemente, me acosté desnuda, en plan sensual, acariciándome, dispuesta a hacerme un pedazo de masturbación a mano, no a máquina. Me costó poquísimo. Sentía la humedad resbalando, el clítoris duro y respondón a cada vez que frotaba. Me acariciaba los pezones a través de la sábana, el roce a través de la tela me resulta una de las sensaciones más excitantes. Se me estaba arqueando la espalda por momentos y antes del fin de fiesta, empuñé tres deditos, y a bailar. Cuando ya estaba gimiendo y retorciéndome, sintiendo una, dos, tres, yo que sé cuantas contracciones, porque esa noche estaba decidida a aguantar todas, oigo los alaridos de compañera1, que estaba hablando con su santo por teléfono. No puede ser, aquí no hay eco, y yo hablo bajito hasta cuando me corro.
Sí que era, tuvimos un orgasmo simultáneo del que nos estuvimos riendo mucho a la noche siguiente. Nosotras y la mitad del patio que no saben ni cuantos novios tenemos, ni cuantas "livianas" habemos (palabras textuales de Mari, sevillana de pro y futbolera de setenta tacos).
Aunque me da que no fue un simultáneo muy ortodoxo.
(Ay, que ya me han reñido los de flickr por subir guarrerías)
Yo iba hablar de un orgasmo simultáneo, pero acabo de leer el último post de dosjerez (enlace al lado) y se me ha olvidado contar el fin de la corta historia con la amiga de mi amigo. La chica, sensatamente, no estuvo con nosotros el sábado, en cuanto le dije que no éramos novios, que como mucho éramos pareja de pecho. Yo, ahora que estoy en un periodo fluctuante de "me gustan todas" después de algunos años sin relaciones (completas) con mujeres, porque tengo la poca vista de fijarme en mi entorno y no frecuentar ambientes, intenté quedar a solas con ella. Total, si estabas dispuesta a acostarte con los dos, mejor que nos vayamos conociendo las dos. Solitas. Encanto. Pues no funcionó, no. Vaya, que de repente era mas recta que (y aquí iba a poner ejemplos de algunas ex-ministras del gobierno anterior, pero me da que voy a salir escaldada). Él sabrá donde se las busca.
Ahora, a mi orgasmo. A mi edad (casi 30) tendría que estar pagando hipoteca con el churri o viviendo en un coqueto apartamento tipo loft de soltera triunfadora, en zona de tapeo artistero, sufragado con mi megasueldo de consultora de proyectos y recursos metahumanos aplicados a la jardinería de interiores. Pero como mi estado evolutivo es algo más retrasado que el del resto de mi generación y me ha dado por intentar vivir de cosas inútiles, vivo en un campo de refugiados con tabiques de papel de arroz y otros dos entes de similar edad y estado evolutivo.
Durante la semana suelo ir de cañas por el barrio con compañeradepiso1. El martes pasado probamos en uno nuevo. Había dos o tres parejas cenando, nosotras en la barra hinchándonos de champiñones con jamón y aceitunas, cortesía de la casa y ÉL, un rubio americano de cerca de dos metros que llegó a cenar sólo. Compañera1 ya me había advertido que el chico era vecino y hasta en qué portal vivía. Así es que como me hizo tilín y estaba encelada, me propuse captar su atención. Para mí que estaba más pendiente de compañera1, que es una morenaza racial que lleva el pasaporte en la frente, pero aun así lo intenté con miraditas, sonrisillas, y todas esas cosas que nos dicen que funcionan. La verdad es que no nos quitaba ojo. Yo incluso me puse más seductora todavía, y cuando nos sirvieron las costillas de cerdo le dije a compañera1: verás, verás, esto hay que llevárselo a la boca con aire sensual y ojos de vicio, y cae. Pues no, no cayó. También he probado la seducción a base de porras con chocolate y parece que la gente se resiste a la gastronomía autóctona. Pero eso es culpa de los americanos, que les sacas del helado y la piruleta, y se pierden. Porque una, cuando se come una buena costilla relamiéndola con deleite, es una bomba. Total, que el hombretón se marchó muy serio creyendo que nos reíamos de él, y yo me quedé allí, empuntá y encelá, con compañera1.
Para que el día no acabase tan tristemente, me acosté desnuda, en plan sensual, acariciándome, dispuesta a hacerme un pedazo de masturbación a mano, no a máquina. Me costó poquísimo. Sentía la humedad resbalando, el clítoris duro y respondón a cada vez que frotaba. Me acariciaba los pezones a través de la sábana, el roce a través de la tela me resulta una de las sensaciones más excitantes. Se me estaba arqueando la espalda por momentos y antes del fin de fiesta, empuñé tres deditos, y a bailar. Cuando ya estaba gimiendo y retorciéndome, sintiendo una, dos, tres, yo que sé cuantas contracciones, porque esa noche estaba decidida a aguantar todas, oigo los alaridos de compañera1, que estaba hablando con su santo por teléfono. No puede ser, aquí no hay eco, y yo hablo bajito hasta cuando me corro.
Sí que era, tuvimos un orgasmo simultáneo del que nos estuvimos riendo mucho a la noche siguiente. Nosotras y la mitad del patio que no saben ni cuantos novios tenemos, ni cuantas "livianas" habemos (palabras textuales de Mari, sevillana de pro y futbolera de setenta tacos).
Aunque me da que no fue un simultáneo muy ortodoxo.
(Ay, que ya me han reñido los de flickr por subir guarrerías)
capitulaciones
Efectivamente, el sábado quedamos para un polvo primitivo. ¿Por qué? ¿Por qué qué, lo de quedar o lo otro? Lo primero, señorita. Bien. Pues para explicarlo tengo que echar mano de una cosa que me ha parecido inútil incluso de antes de tener uso de razón. Conjuntos e intersecciones. No, no, mejor me voy a las letras, que si no me lío. A ver, al chico le gusta hacer A. B, C, y D, mientras que yo prefiero practicar C, D, E y F. Bien, al principio no había problema, todo era C y D y sus variantes. Para animar un poco, decido llegar a B, que no es lo que más me guste pero no me causa problemas ni éticos ni morales ni físicos. Así pasamos una temporada en la que yo intento, sin chantajear, conducirle hasta E. Pero él siempre se las arregla para escaquearse, lo cual no le impide, por supuesto, pedir y rogar que hagamos A. como si fuera un derecho universal contemplado por la ONU.
Primera conclusión: ahora no es que sigamos en Cy D, sino que me tomo D como un trámite (con lo que me gusta a mí D) y pasamos a C directamente. Ya se sabe, donde las dan las toman, y donde no las dan, pues que no las tomen.
Segunda conclusión: nos vimos el sábado.
A mi me gusta la pompa y el boato, y hubiera preferido esperarle con una camisola de cebra putonera transparente, el conjunto de encaje morado y el vibrador en la mano. Poco me faltó para esperarle en chandal. Ropa de calle, bragas de algodón y sujetador beige ortopédico. No puedo negar que me apetecía, que me tiré al cuello en cuanto apareció por la puerta, pero fue más reacción física que ganas de una celebración con banquete por todo lo alto.
Nos desnudamos abrazados, rápidamente. Yo aprovechaba para poner la palma sobre su paquete y relamerme, él para meterme la mano entre las piernas, apartando las bragas, y pasar los dedos entre mis labios.
Después se echó, o casi le tumbé en la cama (en fin que una no es una forzuda de circo, que no me costó nada) y comencé una cabalgada rabiosa, apretando todo lo que podía, hasta que se corrió. Yo tardé un poco más. Estuvimos durmiendo un rato. Creo que él echaba de menos una mamada (no es que yo sea una experta mamadora, pero era el único ser más o menos humano en todo el piso), pero me parece que mientras no amplie su zona de intersección, nanay. Total, tengo aproximadamente 3.000 millones de pollas a mi disposición en el mundo. Como para preocuparse.
En fin, a pesar de no haber aprovechado mis encajes este fin de semana, me siento feliz, porque hoy es hoy. Luego me escribo otro post antes de que se me pasen los efectos.
P.D. Hoy tengo un día muy esnob, un poco de Filmoteca y galería de arte, así es que dejo unos links de erotismo de diseño, todo muy modelno pero con poca chicha. Yo aviso.
bam-b
pornocombo
luvgalz
No encuentro dos de mis sitios favoritos, The Secret Museum y Pornocha. Si alguien sabe algo, por favor, que deje recado.
Primera conclusión: ahora no es que sigamos en Cy D, sino que me tomo D como un trámite (con lo que me gusta a mí D) y pasamos a C directamente. Ya se sabe, donde las dan las toman, y donde no las dan, pues que no las tomen.
Segunda conclusión: nos vimos el sábado.
A mi me gusta la pompa y el boato, y hubiera preferido esperarle con una camisola de cebra putonera transparente, el conjunto de encaje morado y el vibrador en la mano. Poco me faltó para esperarle en chandal. Ropa de calle, bragas de algodón y sujetador beige ortopédico. No puedo negar que me apetecía, que me tiré al cuello en cuanto apareció por la puerta, pero fue más reacción física que ganas de una celebración con banquete por todo lo alto.
Nos desnudamos abrazados, rápidamente. Yo aprovechaba para poner la palma sobre su paquete y relamerme, él para meterme la mano entre las piernas, apartando las bragas, y pasar los dedos entre mis labios.
Después se echó, o casi le tumbé en la cama (en fin que una no es una forzuda de circo, que no me costó nada) y comencé una cabalgada rabiosa, apretando todo lo que podía, hasta que se corrió. Yo tardé un poco más. Estuvimos durmiendo un rato. Creo que él echaba de menos una mamada (no es que yo sea una experta mamadora, pero era el único ser más o menos humano en todo el piso), pero me parece que mientras no amplie su zona de intersección, nanay. Total, tengo aproximadamente 3.000 millones de pollas a mi disposición en el mundo. Como para preocuparse.
En fin, a pesar de no haber aprovechado mis encajes este fin de semana, me siento feliz, porque hoy es hoy. Luego me escribo otro post antes de que se me pasen los efectos.
P.D. Hoy tengo un día muy esnob, un poco de Filmoteca y galería de arte, así es que dejo unos links de erotismo de diseño, todo muy modelno pero con poca chicha. Yo aviso.
bam-b
pornocombo
luvgalz
No encuentro dos de mis sitios favoritos, The Secret Museum y Pornocha. Si alguien sabe algo, por favor, que deje recado.
el ama(rra)nte
Hace tres semanas que no nos vemos (bodas , bautizos, invitados en pisos y todo tipo de inconvenientes) y nos apetecía quedar para el fin de semana. Hablamos un par de veces, algún mensaje tonto en horario laboral (Te esperaré en el ... y arréglatelas para saber si llevaré ropa interior o no mientras nos tomemos la primera) (Estoy deseando tener tus pechos en mi boca). Yo me pasé el jueves imaginándome que en cuanto hoy me mirara de cerca con los ojos de bestia parda que se le ponen, me lanzaría a chupársela como una posesa antes de que tuviera tiempo de decir ni mú para dejarle boqueando. Sí. Me moría (ayer) de ganas de tenerle debajo y correrme mientras él no deja de mirar mientras salto. Y sí, esta vez quería tener su polla dentro de mi culo (hasta ahora me había asustado un poco el tamaño).
También me había comentado que el sábado vendría una amiga. La idea había surgido un día cuando empezamos a recordar experiencias. No suelo ir diciendo por ahí (bueno, por aquí sí, con máscara) que soy bisexual (ni light ni curiosa, he llegado a querer), en primer lugar porque hay quien (chicas) deja de darte dos besos cuando te las encuentras por la calle, y en segundo porque los hetero-militantes (chicos) o bien te pasan el teléfono de Aquilino Polaino con cara de asco o bien te acosan para que llames a una amiguita, que él ya tiene la cámara preparada. Pero aquí ya había confianza de más de un año y me parecía buena idea cuando me lo propuso, total, si algo no te gusta, lo único que hay que hacer es no repetir.
Me sentía cómoda con el tipo de relación que teníamos, una especie de amante fijo, que te permite tener algún satélite alrededor de vez en cuando, pero con quien todo es más fácil porque has aprendido de su cuerpo. En algún momento me había insinuado que podríamos dar un paso más, pero siempre me lo había tomado a broma. Hasta que esta mañana me llama su amiga para quedar el sábado contigo y con tu novio, ya me ha contado que lleváis dos años saliendo y que tú tenías muchas ganas.
Me siento muy muy estúpida (hay algun temilla más que no he querido ver a tiempo, pero los dramas dan mejor en el teatro). Supongo que no es mucho pedir que nadie hable en mi nombre y que nadie engañe en mi nombre. Estúpida no. Gilipollas. Gilipollas perdida.

También me había comentado que el sábado vendría una amiga. La idea había surgido un día cuando empezamos a recordar experiencias. No suelo ir diciendo por ahí (bueno, por aquí sí, con máscara) que soy bisexual (ni light ni curiosa, he llegado a querer), en primer lugar porque hay quien (chicas) deja de darte dos besos cuando te las encuentras por la calle, y en segundo porque los hetero-militantes (chicos) o bien te pasan el teléfono de Aquilino Polaino con cara de asco o bien te acosan para que llames a una amiguita, que él ya tiene la cámara preparada. Pero aquí ya había confianza de más de un año y me parecía buena idea cuando me lo propuso, total, si algo no te gusta, lo único que hay que hacer es no repetir.
Me sentía cómoda con el tipo de relación que teníamos, una especie de amante fijo, que te permite tener algún satélite alrededor de vez en cuando, pero con quien todo es más fácil porque has aprendido de su cuerpo. En algún momento me había insinuado que podríamos dar un paso más, pero siempre me lo había tomado a broma. Hasta que esta mañana me llama su amiga para quedar el sábado contigo y con tu novio, ya me ha contado que lleváis dos años saliendo y que tú tenías muchas ganas.
Me siento muy muy estúpida (hay algun temilla más que no he querido ver a tiempo, pero los dramas dan mejor en el teatro). Supongo que no es mucho pedir que nadie hable en mi nombre y que nadie engañe en mi nombre. Estúpida no. Gilipollas. Gilipollas perdida.

alianza de civilizaciones
Yo no he disfrutado lo que me hubiera gustado de las ventajas de la globalización, lo que me ha llevado a mentir bellacamente para salvaguardar el tipo en más de una ocasión. Pongamos por caso la vuelta al cole en septiembre, 14 o 15 años. Entonces se trataba sólo de cambiar babillas y algún intento de masturbación con otras Comunidades Autónomas. Si tenían lengua propia, rechachi, aunque cualquier abanderado de ciudad de más de un millón de habitantes solía valer.
-Yo este verano he estado con un madrileño, un vasco y un catalán.
- Un catalán, ¡puajj, qué asco! (esta era siempre la ennoviada precoz).
-Yooo, mmm (hacemos repaso mental... Tomelloso me parece que no va contar). Ah, sí, claro, claro, con un valenciano.
Al año siguiente era mucho peor, porque mis compañeras ya hacían de botellón con sus hermanos mayores cuando iban a la playa.
- Jo, tía, este verano he conocido a un italiano que me hablaba en italiano.
- Pues como los españoles, nada (la novia precoz, ya cornificada con una alemana)
- Bueno (otro repaso mental.. Medina del Campo y Móstoles no van a contar tampoco)... yo... yo estuve con un inglés.
- ¿De los del intercambio? Pero si vinieron en Semana Santa.
- Ya, pero seguimos escribiéndonos.
Rdo. de Vizcaya (ver sombrero)
Para remediar estas carencias educativas, la UE dispone de varios programas de becas universitarias que si se hubieran hecho extensivas a la población general, otro gallo hubiera cantado con la Constitución Europea.
A los veinte se me plantearon tres opciones para seguir haciendo como que estudiaba. Universidad católica en Bélgica, Paris-Francia o Portugal. La última, a cuatro horas en coche, ni me lo pensé. Eso no era ni extranjero ni nada. Total, que sin ningún interés previo en la cultura gala excepto el francés (oral) que practicaba muy aplicada cada vez que podía, aunque pocas veces para nota, aterricé en una residencia de estudiantes que era un putiferio, con perdón.
Aquello era un auténtico paraíso que no supe valorar en su justa medida. Tenía sus pegas, como ir al mercado y que te persigan media hora implorando que necesitan conocerte en profundidad (que una era más joven y más boba, pero no tan tonta, y pasiones como para cruzar un barrio entero en horario laboral tampoco ha despertado nunca).
Y tenía sus pequeñas recompensas, como hacer un descanso en una biblioteca pública y que un amable joven te haga un masaje tradicional africano -para relajarte- en un pasillo y acabes medio en bolas en el lavabo de la biblioteca quedando para otro masaje, que estás muy tensa, en su casa o en la tuya.
Aquellos hombres maravillosos no eran ni más altos ni más rubios ni más guapos, pero a tu misma edad follaban entresemana (sin pareja, si no no tiene gracia) y no necesitaban tres copas de más para iniciar transacciones.
Yo intenté ampliar mi curriculum, para cuando volviera, pero es que a mi las zonas en vías de desarrollo, Carabanchel y Aluche incluidos, me han sacado siempre de muchos apuros y claro, volvía a los repasos mentales (y encima después de las Torres Gemelas no se puede presumir mucho de conocer el Magrheb) y al final sólo podía reconocer una aventura:
- Pues yo tuve un novio indio. Pero indio de la India, de donde los elefantes.
- Hala, que exótico.
- Je, je, síii (y tanto que era exótico, yo creyendo que se dedicaban a rezar mantras y no a coleccionar el Penthouse en carpetitas negras).
¡Qué tiempos! ¡Ay, que nostalgia cacharrera! ¡Qué desperdicio de juventud!
Al final le he tenido que dar la razón a mi madre con eso de que si me hubiera ido con dos o tres años más hubiera aprovechado mejor el tiempo.
Por supuesto.
-Yo este verano he estado con un madrileño, un vasco y un catalán.
- Un catalán, ¡puajj, qué asco! (esta era siempre la ennoviada precoz).
-Yooo, mmm (hacemos repaso mental... Tomelloso me parece que no va contar). Ah, sí, claro, claro, con un valenciano.
Al año siguiente era mucho peor, porque mis compañeras ya hacían de botellón con sus hermanos mayores cuando iban a la playa.
- Jo, tía, este verano he conocido a un italiano que me hablaba en italiano.
- Pues como los españoles, nada (la novia precoz, ya cornificada con una alemana)
- Bueno (otro repaso mental.. Medina del Campo y Móstoles no van a contar tampoco)... yo... yo estuve con un inglés.
- ¿De los del intercambio? Pero si vinieron en Semana Santa.
- Ya, pero seguimos escribiéndonos.
Rdo. de Vizcaya (ver sombrero)Para remediar estas carencias educativas, la UE dispone de varios programas de becas universitarias que si se hubieran hecho extensivas a la población general, otro gallo hubiera cantado con la Constitución Europea.
A los veinte se me plantearon tres opciones para seguir haciendo como que estudiaba. Universidad católica en Bélgica, Paris-Francia o Portugal. La última, a cuatro horas en coche, ni me lo pensé. Eso no era ni extranjero ni nada. Total, que sin ningún interés previo en la cultura gala excepto el francés (oral) que practicaba muy aplicada cada vez que podía, aunque pocas veces para nota, aterricé en una residencia de estudiantes que era un putiferio, con perdón.
Aquello era un auténtico paraíso que no supe valorar en su justa medida. Tenía sus pegas, como ir al mercado y que te persigan media hora implorando que necesitan conocerte en profundidad (que una era más joven y más boba, pero no tan tonta, y pasiones como para cruzar un barrio entero en horario laboral tampoco ha despertado nunca).
Y tenía sus pequeñas recompensas, como hacer un descanso en una biblioteca pública y que un amable joven te haga un masaje tradicional africano -para relajarte- en un pasillo y acabes medio en bolas en el lavabo de la biblioteca quedando para otro masaje, que estás muy tensa, en su casa o en la tuya.
Aquellos hombres maravillosos no eran ni más altos ni más rubios ni más guapos, pero a tu misma edad follaban entresemana (sin pareja, si no no tiene gracia) y no necesitaban tres copas de más para iniciar transacciones.
Yo intenté ampliar mi curriculum, para cuando volviera, pero es que a mi las zonas en vías de desarrollo, Carabanchel y Aluche incluidos, me han sacado siempre de muchos apuros y claro, volvía a los repasos mentales (y encima después de las Torres Gemelas no se puede presumir mucho de conocer el Magrheb) y al final sólo podía reconocer una aventura:
- Pues yo tuve un novio indio. Pero indio de la India, de donde los elefantes.
- Hala, que exótico.
- Je, je, síii (y tanto que era exótico, yo creyendo que se dedicaban a rezar mantras y no a coleccionar el Penthouse en carpetitas negras).
¡Qué tiempos! ¡Ay, que nostalgia cacharrera! ¡Qué desperdicio de juventud!
Al final le he tenido que dar la razón a mi madre con eso de que si me hubiera ido con dos o tres años más hubiera aprovechado mejor el tiempo.
Por supuesto.
Más vale malo conocido
(Atención: este post debería contener sexo explícito)
Después de un viernes estándar, de esos de airearse un poco por la noche pero sin meterse en ningún campo de nabos, llega el sábado con dos perspectivas. A saber: cita con amante habitual o jornada de reflexión.
Como no me tiene nada contenta, opto por lo último, adelantar un poco de curro y memorizarme las andanzas de los triunfitos en Salsa Rosa con un gin-tonic. Pero, tachán, tachán, en esto que se me abre una nueva dimensión. Pro-metedor encuentro con semidesconocido (una, que se instaló el messenger un largo verano recién abandonada y de vez en cuando recae) que se convierte en plantonazo de tomo y lomo, con lo que cuesta ¡ay! (hondísimo suspiro) depilarse ciertas zonas de difícil acceso. El presunto se encuentra a una amiga, y en un descuido (mío), va, OPA nada hostil, por lo visto, y se fusionan.
Estas cosas me pasan porque ser fácil es muy difícil. Claro, una va de coherente y liberal (acepciones 1. adj. Generoso, que obra con liberalidad. 3. adj. expedito (ǁ pronto para ejecutar algo). 5. adj. Inclinado a la libertad, comprensivo.) y aquel largo verano me pregunté:
-Vamos a ver bonita, ¿tú estás dispuesta a aguantar tres o cuatro cafés y dos cines para llegar a la primera cena romántica, y después de dos semanas jugando a los novios, hacer el amor apasionada y románticamente con ese medio higo chumbo que el mágico destino te ha plantado delante?
-No, no, -me contesté- si yo sólo quiero follar un poquito, que ya que me he acostumbrado...
Y en vez de acudir a la sección "amistad y lo que surja" me apunté a la de "si surge, sexo", sin tener en cuenta los básicos de la psicología masculina con los que Cosmopolitan nos instruye de vez en cuando. Pero como la universidad tenía que servir para algo, una aprende rápido, y la próxima vez, lo juro por mis pezones, que Mary Poppins va a parecer salida del reparto de "Chorizo de Cantimpalo".
La noche transcurrió por derroteros más tradicionales pero igualmente patéticos que dejo para otro día, porque algo que mi lado masculino no me consiente es pararme a pensar después de dos copazos si debo sentirme humillada o no.
Mi presunto llamó a la mañana siguiente.
Tía, de verdad que me encanta que seas tan comprensiva. Me divertí mucho contigo (aquí mi lado femenino-lingüista interpreta "bueno, que poner, no me pones mucho, pero a huevo sí que me lo estás poniendo"). Tenemos que quedar.
Que vuelva a quedar, es posible. Un macarra tan íntegro es muy difícil de encontrar y se merece una segunda oportunidad.
Que la próxima vez que me ocurra esto sodomice al presunto con el tubo de escape de un trailer, es probable. Muy probable. Segurísimo.
Después de un viernes estándar, de esos de airearse un poco por la noche pero sin meterse en ningún campo de nabos, llega el sábado con dos perspectivas. A saber: cita con amante habitual o jornada de reflexión.
Como no me tiene nada contenta, opto por lo último, adelantar un poco de curro y memorizarme las andanzas de los triunfitos en Salsa Rosa con un gin-tonic. Pero, tachán, tachán, en esto que se me abre una nueva dimensión. Pro-metedor encuentro con semidesconocido (una, que se instaló el messenger un largo verano recién abandonada y de vez en cuando recae) que se convierte en plantonazo de tomo y lomo, con lo que cuesta ¡ay! (hondísimo suspiro) depilarse ciertas zonas de difícil acceso. El presunto se encuentra a una amiga, y en un descuido (mío), va, OPA nada hostil, por lo visto, y se fusionan.
Estas cosas me pasan porque ser fácil es muy difícil. Claro, una va de coherente y liberal (acepciones 1. adj. Generoso, que obra con liberalidad. 3. adj. expedito (ǁ pronto para ejecutar algo). 5. adj. Inclinado a la libertad, comprensivo.) y aquel largo verano me pregunté:
-Vamos a ver bonita, ¿tú estás dispuesta a aguantar tres o cuatro cafés y dos cines para llegar a la primera cena romántica, y después de dos semanas jugando a los novios, hacer el amor apasionada y románticamente con ese medio higo chumbo que el mágico destino te ha plantado delante?
-No, no, -me contesté- si yo sólo quiero follar un poquito, que ya que me he acostumbrado...
Y en vez de acudir a la sección "amistad y lo que surja" me apunté a la de "si surge, sexo", sin tener en cuenta los básicos de la psicología masculina con los que Cosmopolitan nos instruye de vez en cuando. Pero como la universidad tenía que servir para algo, una aprende rápido, y la próxima vez, lo juro por mis pezones, que Mary Poppins va a parecer salida del reparto de "Chorizo de Cantimpalo".
La noche transcurrió por derroteros más tradicionales pero igualmente patéticos que dejo para otro día, porque algo que mi lado masculino no me consiente es pararme a pensar después de dos copazos si debo sentirme humillada o no.
Mi presunto llamó a la mañana siguiente.
Tía, de verdad que me encanta que seas tan comprensiva. Me divertí mucho contigo (aquí mi lado femenino-lingüista interpreta "bueno, que poner, no me pones mucho, pero a huevo sí que me lo estás poniendo"). Tenemos que quedar.
Que vuelva a quedar, es posible. Un macarra tan íntegro es muy difícil de encontrar y se merece una segunda oportunidad.
Que la próxima vez que me ocurra esto sodomice al presunto con el tubo de escape de un trailer, es probable. Muy probable. Segurísimo.
amas de casa desesperadas
Yo también tengo mis fantasías, claro. Algunas son irrealizables por completo, al menos con los avances técnicos de ahora. Por ejemplo, me gustaría que me comieran el coño debajo del agua, (un ser humano, se entiende) pero vamos, que comprendo que esto ya es pasarse de idealista. Luego las tengo más de andar por casa.
El dolor físico no me va mucho, me tomo antiinflamtorios para hacerme la manicura. La violencia verbal, pues como que tampoco, porque cuando una se calienta se olvida de estarse quietecita, y si le dicen "zorrón pedazo de puta" pues responde con un "cornudo cabrón impotente" y se rompe la magia. A mi lo que me va es el rollo geisha, pero no se trata de componer haikus al estilo dinastía Ming mientras hace papiroflexia en la punta del glande, sino de la esencia del concepto.

Yo sería más bien geisha cañí, marujona, de glassex y mamada mañanera. Por ejemplo, como el que manda es él, tendría que ir de encaje rojo, con braguitas abiertas y tacón, pero ya matizaría yo con medias y bata de tul negro. Y luego lo tengo todo planeado. Él llega del trabajo y ahí estoy yo para darle un beso bien apretada y cogerle el maletín. Como la jornada laboral estresa mucho, le quito la camisa, botón a botón, me arrodillo a quitarle los calcetines, el cinto, el pantalón... y le meto en la bañera hasta que quede bien limpito y perfumado frota que te frota. Después, para liberar tensiones, un masaje. Ni tantra ni leches. Yo intento un tailandés amateur en el sofá. Me embadurno de aceite y teta para arriba, teta para abajo por todo el pecho y la espalda. Como es mi fantasía, él todavía lo lleva bien, sin prisa pero sin pausa.
Ese día echan fútbol. Final de liga no, porque final de liga yo lo asocio más al sexo en grupo, pero mejor que sea un partido importante o del Atleti. Le llevo su dyc-cola fresquito a la mesa mientras él, pobrecito mío, que no es muy fino, se toca los huevos en el mejor sentido de la palabra. Me arrodillo y empiezo a lamerle las bolas, las aprieto con los labios, me las meto en la boca y las empujo con la lengua succionando un poco. Después empiezo a lamerle toda la polla hacia arriba y se la meneo un poco. Cuando llego al final me la meto en la boca hasta donde puedo sujetándola por la base y lamo la punta despacio. Empiezo a mover la mano como para abrir el pomo de la puerta mientras succiono con la boca y con la otra mano sigo acariciándole y apretándole los huevos. Después de un rato, cuando él ya ha asimilado la situación y está bien duro, empiezo a subir y bajar con la mano y la boca mientras intento chupar y chupar más el capullo y el gime con los ojos clavados en la tele.
Entonces Torres se acerca a portería, dos regates, y justo cuando va a correrse se levanta para gritar gooool y su semen va resbalando por mis pechos.
(De momento mi fantasía está complicada, porque la convivencia quemará mucho, pero también calienta lo suyo, y compartiendo piso es más dificilillo que se presente un día gritando ¡¡¡Vilma, ya estoy en casa!!!)
De fútbol tengo otras fantasías. Una consiste en una orgía wagneriana y ario-eslava con las aficiones del Bayern Leverkusen y el Dinamo de Kiev en el bar de debajo de mi casa después de una final de Champions y la otra es un gang-bang con el consejo de administración de ACS (un suponer) en el palco vip del Bernabeu. Pero tengo que pensármelas mejor.
El dolor físico no me va mucho, me tomo antiinflamtorios para hacerme la manicura. La violencia verbal, pues como que tampoco, porque cuando una se calienta se olvida de estarse quietecita, y si le dicen "zorrón pedazo de puta" pues responde con un "cornudo cabrón impotente" y se rompe la magia. A mi lo que me va es el rollo geisha, pero no se trata de componer haikus al estilo dinastía Ming mientras hace papiroflexia en la punta del glande, sino de la esencia del concepto.

Yo sería más bien geisha cañí, marujona, de glassex y mamada mañanera. Por ejemplo, como el que manda es él, tendría que ir de encaje rojo, con braguitas abiertas y tacón, pero ya matizaría yo con medias y bata de tul negro. Y luego lo tengo todo planeado. Él llega del trabajo y ahí estoy yo para darle un beso bien apretada y cogerle el maletín. Como la jornada laboral estresa mucho, le quito la camisa, botón a botón, me arrodillo a quitarle los calcetines, el cinto, el pantalón... y le meto en la bañera hasta que quede bien limpito y perfumado frota que te frota. Después, para liberar tensiones, un masaje. Ni tantra ni leches. Yo intento un tailandés amateur en el sofá. Me embadurno de aceite y teta para arriba, teta para abajo por todo el pecho y la espalda. Como es mi fantasía, él todavía lo lleva bien, sin prisa pero sin pausa.
Ese día echan fútbol. Final de liga no, porque final de liga yo lo asocio más al sexo en grupo, pero mejor que sea un partido importante o del Atleti. Le llevo su dyc-cola fresquito a la mesa mientras él, pobrecito mío, que no es muy fino, se toca los huevos en el mejor sentido de la palabra. Me arrodillo y empiezo a lamerle las bolas, las aprieto con los labios, me las meto en la boca y las empujo con la lengua succionando un poco. Después empiezo a lamerle toda la polla hacia arriba y se la meneo un poco. Cuando llego al final me la meto en la boca hasta donde puedo sujetándola por la base y lamo la punta despacio. Empiezo a mover la mano como para abrir el pomo de la puerta mientras succiono con la boca y con la otra mano sigo acariciándole y apretándole los huevos. Después de un rato, cuando él ya ha asimilado la situación y está bien duro, empiezo a subir y bajar con la mano y la boca mientras intento chupar y chupar más el capullo y el gime con los ojos clavados en la tele.
Entonces Torres se acerca a portería, dos regates, y justo cuando va a correrse se levanta para gritar gooool y su semen va resbalando por mis pechos.
(De momento mi fantasía está complicada, porque la convivencia quemará mucho, pero también calienta lo suyo, y compartiendo piso es más dificilillo que se presente un día gritando ¡¡¡Vilma, ya estoy en casa!!!)
De fútbol tengo otras fantasías. Una consiste en una orgía wagneriana y ario-eslava con las aficiones del Bayern Leverkusen y el Dinamo de Kiev en el bar de debajo de mi casa después de una final de Champions y la otra es un gang-bang con el consejo de administración de ACS (un suponer) en el palco vip del Bernabeu. Pero tengo que pensármelas mejor.
Anál isis
(Atención: este post no contiene sexo explícito)
Veamos... después de mi experiencia anal, como ya dije, me quedaron dudillas ideológicas, porque una siempre se ha considerado profeminista* (ver nota al final del post), sobre todo después de que en las entrevistas de trabajo, con eso de que está en edad fértil (real y no biológica), casi que le revisan el útero en las dinámicas de grupo.
Celebrando los 400 años del Quijote...
El caso es que las sisters dicen que eso es muy malo y que, bueno, la penetración vaginal ya es una violación simbólica (¿aunque una lo pida? brrr, qué frío), pero esto, vamos, esto ya no tiene ni nombre, y si lo tiene es sadismo y maltrato por mucho que una quiera. Conclusión: ahora tengo tantas dudas de fe que voy a dejar la iglesia de las sisters. Y si añadimos que hace poco me encontré un articulillo de un reputado estudioso en el que afirmaba que la pornografía heterosexual estaba tomando un sesgo claramente homofílico por su creciente enfoque sobre prácticas como felación y sexo anal, pues ya sí que he empezado a tener pesadillas.
Afortunadamente no se me ocurrió tragármelo entero y mi pobre cerebrito no ha salido demasiado dañado. Si llego a asimilarlo creo que cierro el chiringo.
... como se merece un genio
Otro tema que me descentra mucho es la mitología Tampax "¿duele la primera vez?" con la que nos bombardean, especialmente a las mujeres, a intervalos regulares durante toda la vida. ¿Es que el miedo da dinero? ¿O será que el Opus patrocina secretamente Vale y Ragazza, dado que ya no pueden con Cosmopolitan?
(Aviso que no pienso castigar a nadie con mi primera vez al final de la adolescencia. Lo tengo reservado para cuando no se me ocurra nada. Pero adelanto un detalle muy muy morboso. Yo no me quité en ningún momento los calcetines. Blancos, de deporte, con su rayita roja y azul)
A todo esto, mi amante lleva varios meses detrás de mi "para probarlo", pero como últimamente no se porta bien, le tengo castigado a misioneros mondos y lirondos.
*Nota: no, no tengo bigote, ni odio a los hombres, ni tengo 45 años y soy virgen, ni me molestan los pelillos negros de la maquinilla de afeitar en el lavabo ni que cambie cromos por el emule.
Otra nota: el onanismo mental es muy peligroso. Yo estoy intentando quitarme, pero ruego comprensión en estos momentos de debilidad
Veamos... después de mi experiencia anal, como ya dije, me quedaron dudillas ideológicas, porque una siempre se ha considerado profeminista* (ver nota al final del post), sobre todo después de que en las entrevistas de trabajo, con eso de que está en edad fértil (real y no biológica), casi que le revisan el útero en las dinámicas de grupo.
Celebrando los 400 años del Quijote...El caso es que las sisters dicen que eso es muy malo y que, bueno, la penetración vaginal ya es una violación simbólica (¿aunque una lo pida? brrr, qué frío), pero esto, vamos, esto ya no tiene ni nombre, y si lo tiene es sadismo y maltrato por mucho que una quiera. Conclusión: ahora tengo tantas dudas de fe que voy a dejar la iglesia de las sisters. Y si añadimos que hace poco me encontré un articulillo de un reputado estudioso en el que afirmaba que la pornografía heterosexual estaba tomando un sesgo claramente homofílico por su creciente enfoque sobre prácticas como felación y sexo anal, pues ya sí que he empezado a tener pesadillas.
Afortunadamente no se me ocurrió tragármelo entero y mi pobre cerebrito no ha salido demasiado dañado. Si llego a asimilarlo creo que cierro el chiringo.
... como se merece un genioOtro tema que me descentra mucho es la mitología Tampax "¿duele la primera vez?" con la que nos bombardean, especialmente a las mujeres, a intervalos regulares durante toda la vida. ¿Es que el miedo da dinero? ¿O será que el Opus patrocina secretamente Vale y Ragazza, dado que ya no pueden con Cosmopolitan?
(Aviso que no pienso castigar a nadie con mi primera vez al final de la adolescencia. Lo tengo reservado para cuando no se me ocurra nada. Pero adelanto un detalle muy muy morboso. Yo no me quité en ningún momento los calcetines. Blancos, de deporte, con su rayita roja y azul)
A todo esto, mi amante lleva varios meses detrás de mi "para probarlo", pero como últimamente no se porta bien, le tengo castigado a misioneros mondos y lirondos.
*Nota: no, no tengo bigote, ni odio a los hombres, ni tengo 45 años y soy virgen, ni me molestan los pelillos negros de la maquinilla de afeitar en el lavabo ni que cambie cromos por el emule.
Otra nota: el onanismo mental es muy peligroso. Yo estoy intentando quitarme, pero ruego comprensión en estos momentos de debilidad
Resaca anal
*Niños, no hagáis esto en casa sin el equipo de proteción adecuado.
Servidora, que se crió en provincias, se desvirgó analmente más bien hace poco y sin el glamour que le hubiese gustado para la ocasión. La historia fue de manual, chica y chica salen, conocen a chico y chico, se emborrachan y acaban en un chalet sin muebles a 50 km de Madrid.
El caso es que aquella noche el reparto de activos follables se hizo al azar. La primera pareja se constituyó a los 30 minutos del encuentro y los que quedábamos, para hacerlo más llevadero, nos pusimos mano a la obra en una esquina de la barra. Siento decir que del trayecto hasta el chalet recuerdo poco, pero menos mal que había una piscina, y sin pensárnoslo mucho el amable caballero que me tocó en suerte y yo nos tiramos a la piscina. No se pueden ver tantas películas soft italianas, porque luego una se lo cree todo. A 10 grados a las tres de la mañana no se puede follar en el agua.
obsérvese la cara de satisfacción...nuestros abuelos vivían mejor
Nos retiramos a una de las habitaciones y comenzamos con los rituales pertinentes. Beso, abrazo, te magreo las tetas, sí por favor que me encanta, ¿te gusta que te muerdan los pezones?, me gusta más que me los chupen y que me pellizquen, mira, así sigue tocándote, que me pones burro), comidita de coño por aquí, mamadita por allá. Una, que se despista en cuanto le meten dos dedos en la vagina, estaba retorciéndose de gusto y pidiéndole que parara, cuando, voilà, aparece otro dedo en su ano. Esta vez el dedo de mi compañero no se limitó, como me habían hecho en ocasiones anteriores, al sexoturismo, ya saben, esas experiencias sexuales que uno tiene sólo por decir yo ya lo he hecho como quien se va de vacaciones a Praga para enseñar las fotos a la vuelta.
Durante un buen rato estuvo dando vueltas alrededor, entrando y saliendo del ano, y una, calladita, que en la mesa no se habla y además, mientras se entretenía, aprovechaba para masturbarse. Por fin llegó la pregunta que unas horas antes habría respondido con un NO. POR AHÍ NO ME CABE NI EL BIGOTE DE UNA GAMBA. ¿Lo has hecho alguna vez por detrás?
Antes de hablar me puese boca abajo y levanté el culo en pompa. "No. Pero estoy deseando probarlo". Por suerte para mi, mi héroe tenía un miembro modelo Pataky: recto, torneado, proporcionado, sin olores estridentes, de un precioso color rosado, bien depiladito... pero más bien pequeñín. Yo me agarré a la sábana pensando que aquello iba a ser como un empaste sin anestesia y...en vez de eso me encontré una maravillosa sensación mucho más intensa y placentera que mis experiencias vaginales hasta la fecha. Empujaba con suavidad al principio, después más fuerte, pero siempre en la medida justa. Yo aproveché para meterme dos dedos por la vagina y sentir su polla mientras me corría. Como después de perdidos al río (otra vez las dichosas peliculitas), ya me puse vaquera y dándole la espalda, a petición de mi galán, empecé a dar botes encima de él con su polla dentro del culo. Ejercicio curioso pero que no me reportó tanto como el primer impacto.
La noche acabó como empezó, mamadita, comidita, polvito, sobeteo y yo había salido indemne del primer embite anal sin preservativo y sin una gota de lubricante. ¡Ay, ingenua! Después pasé tres días sin ser capaz de sentarme en la misma postura más de media hora. Por no hablar del pánico al WC.
Hace poco probé a introducirme un vibrador tamaño estándar, que supera con creces al miembro de mi acompañante, pero esta vez a lo legal, con grandes cantidades de lubricante, bien relajadita, después de acariciarme y masajearme el clítoris y un pelín antes de comenzar a tener orgasmos. Apabullante.
El pánico al WC me duró un día, eso sí. Y yo me pregunto, sobre todo teniendo en cuenta las precarias condiciones de mi primera vez:
¿El sexo anal no es tan doloroso ni peligroso como lo pintan, o es que servidora tiene un ano prodigioso como compensación cósmica a la celulitis que acumula en la susodicha zona?
Servidora, que se crió en provincias, se desvirgó analmente más bien hace poco y sin el glamour que le hubiese gustado para la ocasión. La historia fue de manual, chica y chica salen, conocen a chico y chico, se emborrachan y acaban en un chalet sin muebles a 50 km de Madrid.
El caso es que aquella noche el reparto de activos follables se hizo al azar. La primera pareja se constituyó a los 30 minutos del encuentro y los que quedábamos, para hacerlo más llevadero, nos pusimos mano a la obra en una esquina de la barra. Siento decir que del trayecto hasta el chalet recuerdo poco, pero menos mal que había una piscina, y sin pensárnoslo mucho el amable caballero que me tocó en suerte y yo nos tiramos a la piscina. No se pueden ver tantas películas soft italianas, porque luego una se lo cree todo. A 10 grados a las tres de la mañana no se puede follar en el agua.
obsérvese la cara de satisfacción...nuestros abuelos vivían mejorNos retiramos a una de las habitaciones y comenzamos con los rituales pertinentes. Beso, abrazo, te magreo las tetas, sí por favor que me encanta, ¿te gusta que te muerdan los pezones?, me gusta más que me los chupen y que me pellizquen, mira, así sigue tocándote, que me pones burro), comidita de coño por aquí, mamadita por allá. Una, que se despista en cuanto le meten dos dedos en la vagina, estaba retorciéndose de gusto y pidiéndole que parara, cuando, voilà, aparece otro dedo en su ano. Esta vez el dedo de mi compañero no se limitó, como me habían hecho en ocasiones anteriores, al sexoturismo, ya saben, esas experiencias sexuales que uno tiene sólo por decir yo ya lo he hecho como quien se va de vacaciones a Praga para enseñar las fotos a la vuelta.
Durante un buen rato estuvo dando vueltas alrededor, entrando y saliendo del ano, y una, calladita, que en la mesa no se habla y además, mientras se entretenía, aprovechaba para masturbarse. Por fin llegó la pregunta que unas horas antes habría respondido con un NO. POR AHÍ NO ME CABE NI EL BIGOTE DE UNA GAMBA. ¿Lo has hecho alguna vez por detrás?
Antes de hablar me puese boca abajo y levanté el culo en pompa. "No. Pero estoy deseando probarlo". Por suerte para mi, mi héroe tenía un miembro modelo Pataky: recto, torneado, proporcionado, sin olores estridentes, de un precioso color rosado, bien depiladito... pero más bien pequeñín. Yo me agarré a la sábana pensando que aquello iba a ser como un empaste sin anestesia y...en vez de eso me encontré una maravillosa sensación mucho más intensa y placentera que mis experiencias vaginales hasta la fecha. Empujaba con suavidad al principio, después más fuerte, pero siempre en la medida justa. Yo aproveché para meterme dos dedos por la vagina y sentir su polla mientras me corría. Como después de perdidos al río (otra vez las dichosas peliculitas), ya me puse vaquera y dándole la espalda, a petición de mi galán, empecé a dar botes encima de él con su polla dentro del culo. Ejercicio curioso pero que no me reportó tanto como el primer impacto.
La noche acabó como empezó, mamadita, comidita, polvito, sobeteo y yo había salido indemne del primer embite anal sin preservativo y sin una gota de lubricante. ¡Ay, ingenua! Después pasé tres días sin ser capaz de sentarme en la misma postura más de media hora. Por no hablar del pánico al WC.
Hace poco probé a introducirme un vibrador tamaño estándar, que supera con creces al miembro de mi acompañante, pero esta vez a lo legal, con grandes cantidades de lubricante, bien relajadita, después de acariciarme y masajearme el clítoris y un pelín antes de comenzar a tener orgasmos. Apabullante.
El pánico al WC me duró un día, eso sí. Y yo me pregunto, sobre todo teniendo en cuenta las precarias condiciones de mi primera vez:
¿El sexo anal no es tan doloroso ni peligroso como lo pintan, o es que servidora tiene un ano prodigioso como compensación cósmica a la celulitis que acumula en la susodicha zona?
Montage-a-google

montage-a-google:sex
He aquí un jueguecito que encontré hace tiempo enredando por esos interneses de Dios. Se trata de introducir una palabra, y el montage-a-google de Grant Robinson te montará un collage-orgía en cuestión de segundos. A gusto del consumidor.
Observen, además, querido público, una foto en blanco y negro, hacia el centro, de pastores y ovejas. resonancias escalofriantes, ¿no?
Que tengan una buena noche. De momento dejaré los juegos anales con vibrador para festivos de importancia. Ya les explicaré por qué.
Taller de costura
Si los enlaces describieran la realidad... yo tendría los cajones llenos de seda color champán y de esos maravillosos culottes de guipur y diseño de La Perla, o de los encantadares y provocadores conjuntos fifties de Agent Provocateur. Dicho sea de paso, me muero por esas modelos con gafas de maestra y tupés de la temporada pasada. Acabo de visitar la página y, voilà, han desaparecido.
Pero la cruda realidad es que una tiene que aprovechar las rebajas del Corte para agenciarse algún body de Chantelle (ventajas de tener una talla de pecho poco usual), y que lo más probable es que acuda a Women's Secret o a H&M para darse un capricho. Sobre todo a H&M, porque sus colecciones son mucho más canallas, de recién casada viciosilla. Casi como las del chino de la esquina.
Mi último capricho es un conjunto de tanga con banda ancha y sujetador morado de encaje a juego. El sujetador me provoca dudas. Es una talla 95C, pero, ¿qué mujer con 100 centímetros de pecho es capaz de llevar, en su sano juicio, un sujetador con relleno de espuma y almohadilla por debajo para realzar?
El caso es que cuando me miro al espejo y me veo, digamos, rebosante y temblorosa al caminar, con toda esa masa abultada por encima del souti, me pongo más cachonda aún.
Mi amante me ha dicho que ni se me ocurra quitarme las almohadillas, que ya que vienen de serie...
Con el sujetador rojo del chino he hecho un experimento. Lo he convertido en un quarter-cup. No me convence demasiado, pero lo guardaré a buen recaudo, porque nunca sabe una cuando la invitarán a una fiesta de disfraces, y siempre es bueno tener algo a mano para su traje favorito: porn-star.
Pero la cruda realidad es que una tiene que aprovechar las rebajas del Corte para agenciarse algún body de Chantelle (ventajas de tener una talla de pecho poco usual), y que lo más probable es que acuda a Women's Secret o a H&M para darse un capricho. Sobre todo a H&M, porque sus colecciones son mucho más canallas, de recién casada viciosilla. Casi como las del chino de la esquina.
Mi último capricho es un conjunto de tanga con banda ancha y sujetador morado de encaje a juego. El sujetador me provoca dudas. Es una talla 95C, pero, ¿qué mujer con 100 centímetros de pecho es capaz de llevar, en su sano juicio, un sujetador con relleno de espuma y almohadilla por debajo para realzar?
El caso es que cuando me miro al espejo y me veo, digamos, rebosante y temblorosa al caminar, con toda esa masa abultada por encima del souti, me pongo más cachonda aún.
Mi amante me ha dicho que ni se me ocurra quitarme las almohadillas, que ya que vienen de serie...
Con el sujetador rojo del chino he hecho un experimento. Lo he convertido en un quarter-cup. No me convence demasiado, pero lo guardaré a buen recaudo, porque nunca sabe una cuando la invitarán a una fiesta de disfraces, y siempre es bueno tener algo a mano para su traje favorito: porn-star.
De mayor quiero ser así

Sin presionar tanto, claro está.
Parada técnica
Aprovecho los últimos días del verano para mirar cuerpos por la calle. Los chicos que corren sin camiseta y con esos pantalones tan ajustados y tan cortos, sudando, en grupos de cinco o seis.
(Prohíbanlos, por favor)
Las mujeres que enseñan sus canalillos y sus magníficos culos, sabiendo que queda poco para volver a esconderse en el abrigo.
Pero en invierno hace frío, y con el frío me vuelvo muy cariñosa.
Tengo que reactivar mi agenda.
(Prohíbanlos, por favor)
Las mujeres que enseñan sus canalillos y sus magníficos culos, sabiendo que queda poco para volver a esconderse en el abrigo.
Pero en invierno hace frío, y con el frío me vuelvo muy cariñosa.
Tengo que reactivar mi agenda.
Lencería festín
Me encanta la lencería fina, llena de broches y encajes y lacitos y aberturas y colorines y transparencias. Todas esas prendas que evidentemente ni abrigan ni son cómodas y en las que la mayoría de los hombres sólo se fija para decirte "¡Joer! ¿eso cómo se quita, que tengo prisa?". Aunque para lencería incomprensible, está traducción de braguitas abiertas en e-bay
ATRACTIVO EXCELENTE NUEVO NUEVO
¡CLA ABERTURA ROSA ATRACTIVA DEL HOMBRE DE PERIZOMA LOS CENTRA!!!! PERIZOMA ATRACTIVO
¡CLA ABERTURA ROSA DEL HOMBRE LOS CENTRA!!!! SOLAMENTE RESCATE
(juro que es verdad)
Da igual, el gustazo está en mirarse travestida delante del espejo, mientras los pezones se transparentan debajo de una flor de tejido negro, el vello se asoma por encima de un culotte de talle bajo y si la transparencia acompaña, cuando separas levemente las piernas, te ves el coño arrugado, atrapado, hinchado, y un poco de humedad comienza a extenderse entre la malla.
ATRACTIVO EXCELENTE NUEVO NUEVO
¡CLA ABERTURA ROSA ATRACTIVA DEL HOMBRE DE PERIZOMA LOS CENTRA!!!! PERIZOMA ATRACTIVO
¡CLA ABERTURA ROSA DEL HOMBRE LOS CENTRA!!!! SOLAMENTE RESCATE
(juro que es verdad)
Da igual, el gustazo está en mirarse travestida delante del espejo, mientras los pezones se transparentan debajo de una flor de tejido negro, el vello se asoma por encima de un culotte de talle bajo y si la transparencia acompaña, cuando separas levemente las piernas, te ves el coño arrugado, atrapado, hinchado, y un poco de humedad comienza a extenderse entre la malla.
Chica nueva en la oficina
contando esas guarrerías que no le puede contar a sus amigas, por más que a alguna quisiera meterle mano.
Y aunque soy consciente de que el diseño puede mejorar, me cuesta tanto esperar para verme las palabras.
Las justas. Ahora mismo me voy a por mi vibrador.
Buenas noches
Y aunque soy consciente de que el diseño puede mejorar, me cuesta tanto esperar para verme las palabras.
Las justas. Ahora mismo me voy a por mi vibrador.
Buenas noches





