Taller de costura
Si los enlaces describieran la realidad... yo tendría los cajones llenos de seda color champán y de esos maravillosos culottes de guipur y diseño de La Perla, o de los encantadares y provocadores conjuntos fifties de Agent Provocateur. Dicho sea de paso, me muero por esas modelos con gafas de maestra y tupés de la temporada pasada. Acabo de visitar la página y, voilà, han desaparecido.
Pero la cruda realidad es que una tiene que aprovechar las rebajas del Corte para agenciarse algún body de Chantelle (ventajas de tener una talla de pecho poco usual), y que lo más probable es que acuda a Women's Secret o a H&M para darse un capricho. Sobre todo a H&M, porque sus colecciones son mucho más canallas, de recién casada viciosilla. Casi como las del chino de la esquina.
Mi último capricho es un conjunto de tanga con banda ancha y sujetador morado de encaje a juego. El sujetador me provoca dudas. Es una talla 95C, pero, ¿qué mujer con 100 centímetros de pecho es capaz de llevar, en su sano juicio, un sujetador con relleno de espuma y almohadilla por debajo para realzar?
El caso es que cuando me miro al espejo y me veo, digamos, rebosante y temblorosa al caminar, con toda esa masa abultada por encima del souti, me pongo más cachonda aún.
Mi amante me ha dicho que ni se me ocurra quitarme las almohadillas, que ya que vienen de serie...
Con el sujetador rojo del chino he hecho un experimento. Lo he convertido en un quarter-cup. No me convence demasiado, pero lo guardaré a buen recaudo, porque nunca sabe una cuando la invitarán a una fiesta de disfraces, y siempre es bueno tener algo a mano para su traje favorito: porn-star.
Pero la cruda realidad es que una tiene que aprovechar las rebajas del Corte para agenciarse algún body de Chantelle (ventajas de tener una talla de pecho poco usual), y que lo más probable es que acuda a Women's Secret o a H&M para darse un capricho. Sobre todo a H&M, porque sus colecciones son mucho más canallas, de recién casada viciosilla. Casi como las del chino de la esquina.
Mi último capricho es un conjunto de tanga con banda ancha y sujetador morado de encaje a juego. El sujetador me provoca dudas. Es una talla 95C, pero, ¿qué mujer con 100 centímetros de pecho es capaz de llevar, en su sano juicio, un sujetador con relleno de espuma y almohadilla por debajo para realzar?
El caso es que cuando me miro al espejo y me veo, digamos, rebosante y temblorosa al caminar, con toda esa masa abultada por encima del souti, me pongo más cachonda aún.
Mi amante me ha dicho que ni se me ocurra quitarme las almohadillas, que ya que vienen de serie...
Con el sujetador rojo del chino he hecho un experimento. Lo he convertido en un quarter-cup. No me convence demasiado, pero lo guardaré a buen recaudo, porque nunca sabe una cuando la invitarán a una fiesta de disfraces, y siempre es bueno tener algo a mano para su traje favorito: porn-star.





