Resaca anal
*Niños, no hagáis esto en casa sin el equipo de proteción adecuado.
Servidora, que se crió en provincias, se desvirgó analmente más bien hace poco y sin el glamour que le hubiese gustado para la ocasión. La historia fue de manual, chica y chica salen, conocen a chico y chico, se emborrachan y acaban en un chalet sin muebles a 50 km de Madrid.
El caso es que aquella noche el reparto de activos follables se hizo al azar. La primera pareja se constituyó a los 30 minutos del encuentro y los que quedábamos, para hacerlo más llevadero, nos pusimos mano a la obra en una esquina de la barra. Siento decir que del trayecto hasta el chalet recuerdo poco, pero menos mal que había una piscina, y sin pensárnoslo mucho el amable caballero que me tocó en suerte y yo nos tiramos a la piscina. No se pueden ver tantas películas soft italianas, porque luego una se lo cree todo. A 10 grados a las tres de la mañana no se puede follar en el agua.
obsérvese la cara de satisfacción...nuestros abuelos vivían mejor
Nos retiramos a una de las habitaciones y comenzamos con los rituales pertinentes. Beso, abrazo, te magreo las tetas, sí por favor que me encanta, ¿te gusta que te muerdan los pezones?, me gusta más que me los chupen y que me pellizquen, mira, así sigue tocándote, que me pones burro), comidita de coño por aquí, mamadita por allá. Una, que se despista en cuanto le meten dos dedos en la vagina, estaba retorciéndose de gusto y pidiéndole que parara, cuando, voilà, aparece otro dedo en su ano. Esta vez el dedo de mi compañero no se limitó, como me habían hecho en ocasiones anteriores, al sexoturismo, ya saben, esas experiencias sexuales que uno tiene sólo por decir yo ya lo he hecho como quien se va de vacaciones a Praga para enseñar las fotos a la vuelta.
Durante un buen rato estuvo dando vueltas alrededor, entrando y saliendo del ano, y una, calladita, que en la mesa no se habla y además, mientras se entretenía, aprovechaba para masturbarse. Por fin llegó la pregunta que unas horas antes habría respondido con un NO. POR AHÍ NO ME CABE NI EL BIGOTE DE UNA GAMBA. ¿Lo has hecho alguna vez por detrás?
Antes de hablar me puese boca abajo y levanté el culo en pompa. "No. Pero estoy deseando probarlo". Por suerte para mi, mi héroe tenía un miembro modelo Pataky: recto, torneado, proporcionado, sin olores estridentes, de un precioso color rosado, bien depiladito... pero más bien pequeñín. Yo me agarré a la sábana pensando que aquello iba a ser como un empaste sin anestesia y...en vez de eso me encontré una maravillosa sensación mucho más intensa y placentera que mis experiencias vaginales hasta la fecha. Empujaba con suavidad al principio, después más fuerte, pero siempre en la medida justa. Yo aproveché para meterme dos dedos por la vagina y sentir su polla mientras me corría. Como después de perdidos al río (otra vez las dichosas peliculitas), ya me puse vaquera y dándole la espalda, a petición de mi galán, empecé a dar botes encima de él con su polla dentro del culo. Ejercicio curioso pero que no me reportó tanto como el primer impacto.
La noche acabó como empezó, mamadita, comidita, polvito, sobeteo y yo había salido indemne del primer embite anal sin preservativo y sin una gota de lubricante. ¡Ay, ingenua! Después pasé tres días sin ser capaz de sentarme en la misma postura más de media hora. Por no hablar del pánico al WC.
Hace poco probé a introducirme un vibrador tamaño estándar, que supera con creces al miembro de mi acompañante, pero esta vez a lo legal, con grandes cantidades de lubricante, bien relajadita, después de acariciarme y masajearme el clítoris y un pelín antes de comenzar a tener orgasmos. Apabullante.
El pánico al WC me duró un día, eso sí. Y yo me pregunto, sobre todo teniendo en cuenta las precarias condiciones de mi primera vez:
¿El sexo anal no es tan doloroso ni peligroso como lo pintan, o es que servidora tiene un ano prodigioso como compensación cósmica a la celulitis que acumula en la susodicha zona?
Servidora, que se crió en provincias, se desvirgó analmente más bien hace poco y sin el glamour que le hubiese gustado para la ocasión. La historia fue de manual, chica y chica salen, conocen a chico y chico, se emborrachan y acaban en un chalet sin muebles a 50 km de Madrid.
El caso es que aquella noche el reparto de activos follables se hizo al azar. La primera pareja se constituyó a los 30 minutos del encuentro y los que quedábamos, para hacerlo más llevadero, nos pusimos mano a la obra en una esquina de la barra. Siento decir que del trayecto hasta el chalet recuerdo poco, pero menos mal que había una piscina, y sin pensárnoslo mucho el amable caballero que me tocó en suerte y yo nos tiramos a la piscina. No se pueden ver tantas películas soft italianas, porque luego una se lo cree todo. A 10 grados a las tres de la mañana no se puede follar en el agua.
obsérvese la cara de satisfacción...nuestros abuelos vivían mejorNos retiramos a una de las habitaciones y comenzamos con los rituales pertinentes. Beso, abrazo, te magreo las tetas, sí por favor que me encanta, ¿te gusta que te muerdan los pezones?, me gusta más que me los chupen y que me pellizquen, mira, así sigue tocándote, que me pones burro), comidita de coño por aquí, mamadita por allá. Una, que se despista en cuanto le meten dos dedos en la vagina, estaba retorciéndose de gusto y pidiéndole que parara, cuando, voilà, aparece otro dedo en su ano. Esta vez el dedo de mi compañero no se limitó, como me habían hecho en ocasiones anteriores, al sexoturismo, ya saben, esas experiencias sexuales que uno tiene sólo por decir yo ya lo he hecho como quien se va de vacaciones a Praga para enseñar las fotos a la vuelta.
Durante un buen rato estuvo dando vueltas alrededor, entrando y saliendo del ano, y una, calladita, que en la mesa no se habla y además, mientras se entretenía, aprovechaba para masturbarse. Por fin llegó la pregunta que unas horas antes habría respondido con un NO. POR AHÍ NO ME CABE NI EL BIGOTE DE UNA GAMBA. ¿Lo has hecho alguna vez por detrás?
Antes de hablar me puese boca abajo y levanté el culo en pompa. "No. Pero estoy deseando probarlo". Por suerte para mi, mi héroe tenía un miembro modelo Pataky: recto, torneado, proporcionado, sin olores estridentes, de un precioso color rosado, bien depiladito... pero más bien pequeñín. Yo me agarré a la sábana pensando que aquello iba a ser como un empaste sin anestesia y...en vez de eso me encontré una maravillosa sensación mucho más intensa y placentera que mis experiencias vaginales hasta la fecha. Empujaba con suavidad al principio, después más fuerte, pero siempre en la medida justa. Yo aproveché para meterme dos dedos por la vagina y sentir su polla mientras me corría. Como después de perdidos al río (otra vez las dichosas peliculitas), ya me puse vaquera y dándole la espalda, a petición de mi galán, empecé a dar botes encima de él con su polla dentro del culo. Ejercicio curioso pero que no me reportó tanto como el primer impacto.
La noche acabó como empezó, mamadita, comidita, polvito, sobeteo y yo había salido indemne del primer embite anal sin preservativo y sin una gota de lubricante. ¡Ay, ingenua! Después pasé tres días sin ser capaz de sentarme en la misma postura más de media hora. Por no hablar del pánico al WC.
Hace poco probé a introducirme un vibrador tamaño estándar, que supera con creces al miembro de mi acompañante, pero esta vez a lo legal, con grandes cantidades de lubricante, bien relajadita, después de acariciarme y masajearme el clítoris y un pelín antes de comenzar a tener orgasmos. Apabullante.
El pánico al WC me duró un día, eso sí. Y yo me pregunto, sobre todo teniendo en cuenta las precarias condiciones de mi primera vez:
¿El sexo anal no es tan doloroso ni peligroso como lo pintan, o es que servidora tiene un ano prodigioso como compensación cósmica a la celulitis que acumula en la susodicha zona?
Comentario:
Comentario:
ESte sin duda es el mejor de los que he leido dentro de tu blob
Comentario:
Gracias, querido público. Pero, unas aclaraciones:
1)Esto no son cuentos, son experiencias reales. La literatura erótica es un género muy difícil, y si quisiera dedicarme a él, lo haría por dinero, sin ninguna duda.
2)Declino toda responsabilidad de los efectos colaterales que provoque la lectura, pero me encanta que los disfruten.
1)Esto no son cuentos, son experiencias reales. La literatura erótica es un género muy difícil, y si quisiera dedicarme a él, lo haría por dinero, sin ninguna duda.
2)Declino toda responsabilidad de los efectos colaterales que provoque la lectura, pero me encanta que los disfruten.
Comentario:
Estoy en el trabajo, he leído tu último cuento y es una preciosidad...aprovechando que limpiban mi despacho, me he hecho una buena paja mientras en el baño. Felicidades y gracias.
LOBO29
LOBO29
Comentario:
Un post fastuoso!!! Enhorabuena. Tanto por el escrito como, especialmente por la experiencia. Ya has visto que hay otras formas de disfrute sexual, y te aseguro que según vayas investigando en ella, despacio, con mimo, haciendo las cosas bien, te darás cuenta de que el sexo anal puede ser tremendamente gratificante.
Me dejas más que caliente
Besos muy, muy Húmedos
Me dejas más que caliente
Besos muy, muy Húmedos
Comentario:
No califico en absoluto el aspecto moral bueno o malo, sólo el físico. Ya haré algún análisis más profundo del tema.
(ya me he dado una vuelta por tu página, sexcity, me la apunto)
(ya me he dado una vuelta por tu página, sexcity, me la apunto)
Comentario:
en realidad no es tan malo, en la variedad esta el gusto no?
Comentario:
me gustaría tener argumentos suficientes para responder adecuadamente a tan interesante cuestión ...





