Sexo de andar por casa
El blog de Sexo más divertido
Acerca de

- Agrosex: Porque el sexo en el pueblo es otra cosa
- A puntito: Siempre dispuesta a dar placer
- Loco_motoro: Lo mejor es hacerlo a todo tren
- Tántrica: Defensora del sexo ideal
- Mr. Catenaccio: La honestidad más brutal
- Mia: Lo mejor de hacerlo es contarlo.
- Ozule: Sin tabú alguno
- Aliena: Antes muerta que sin...sexo!
- Sesión Golfa: Lo mejor...siempre al final.
- The BuzzCock: Sin fronteras
- Misionero: Menos innovar y más copular
- La Trotona: En busca de una buena montura
- MissClimax: Provoca altas temperaturas

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Sindicación
 
¿También en la biblioteca?
El viernes por la tarde no queda casi nadie en la biblioteca. La rubia que prepara el MIR, el gafas del doctorado en novela rusa del XIX, el investigador en política social rumana y yo, opositor.

Cuando vuelvo del baño me encuentro un post-it encima de mis apuntes: "En el baño de chicas a las ocho en punto. Te espero". Son los diez minutos más tensos que puedo recordar. Paso de la curiosidad al miedo, pasando por una erección y un calor desproporcionados. Decido bajar al baño sólo para saciar mi curiosidad y aclarar que soy fiel por principios.

Pero cuando abro la puerta la erección no ha pasado. Miro por debajo de las puertas de los retretes y sólo veo un par de pies. El resto está vacío. Abro despacio, sintiendo las palpitaciones y me excito aún más cuando veo que es ELLA. Nos lo montamos despacio, ahogando susurros y gemidos. Sin hablar. Sobran las explicaciones. Cuando hemos terminado salgo yo primero. La espero en el pasillo. "Hasta la cena, ¿quieres que compre algo?" "No hace falta. No te olvides de que mañana comemos en casa de Ana."

Lingus

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¡Por las pasiones turcas!
Ligue, polvo, rollete o aventura. Da igual siempre que se esté en el extranjero.
Las aventuras en otro país deberían contar doble por lo que se disfrutan y ¿quién no ha tenido su particular pasión turca?

Cuando estamos fuera nos cuesta menos liberarnos y entramos en una especie de “bueno, como estoy de vacaciones no pasa nada” y amparándonos en ese espíritu carpe diem hacemos locuras que ni de lejos haríamos aquí. De hecho quien ha ido de Erasmus-Orgasmus esto lo sabe bien.

Ejemplos hay muchos (algunos vividos, otros contados por amigas): liarse con un ruso con el que no te puedes comunicar, irte a la playa a hacerlo con uno que acabas de conocer, no pensar en alargar las vacaciones por un ligue del que apenas conoces nada, (excepto que besa de muerte), ligar con el conductor del autobús y montártelo en el baño, subirte a la moto de un desconocido en un país árabe y dejar que te sorprendan…

El morbo que da el saber que la historia se va a quedar ahí, vivir en primera persona que da igual que cada uno hable en un idioma mientras que el idioma universal funcione donde y cuando tiene que funcionar y no tener que dar explicaciones (muy importante este punto), la verdad, no tiene precio.

Así que yo en cada unos de mis viajes, si además de conocer la ciudad, su cultura, su noche.., tengo la oportunidad de que tener un guía personal sólo para mi, ¡mejor que mejor!

Tántrica
 
Sex-Piercing
“Mi ex novia tenía un piercing en la boca”. “Mi novio lo tiene en el ombligo”. “Yo por nada del mundo me pienso hacer uno en la punta de la polla”.
Hay gente para todo, pero vayamos por partes…

- Las orejas: ahí yo sí que tengo un pendiente, no obstante su funcionalidad es más estética que sensual; claro que a lo largo de mi vida sexual me he percatado que las lenguas tienen cierta tendencia a afincarse en él. Y es que en el fondo nos da morbo recorrer y que nos recorran (cuidado con los reflexivos) ubicaciones de las que nos enorgullecemos (de ahí también el éxito de la felación).

- Los pezones: ¡Ay maravilloso mundo de lujuria! ¿Quién no ha soñado con tener al alcance aquel pecho juguetón de Janet Jackson (da igual que no llevara tuerca)? ¿Qué chica no ha fantaseado con un torso musculado en el que brillara bien un tatuaje macarra, bien un piercing en el pezón? Quizá éste no sea para toda la vida, pero como dirían en la tele ¡vaya momentazo!

- El ombligo: todos los tíos nos morimos por el ombligo, si lleva pendiente, mucho mejor. Imaginaos por un momento a vosotros mismos sirviéndoos un Martini en la tripa de vuestra pareja sexual, cuya aceituna fuera ese pequeño brillante que luce con ilusión, ¡brutal!

- La lengua: ¡Ah pequeña y húmeda juguetona! Un beso no es igual una vez que lo has probado con ese elemento extraño. Y si lo que se chupa es otra cosa, lo dicho: mueres a base de placer.

- Los genitales: (aquí es donde queríais llegar todos ¿eh?) reconozco que no lo he probado, y tampoco es santo de mi devoción, probablemente porque el recuerdo de lo doloroso de la implantación del asunto es más fuerte que el morbo que me provoca. Claro que estoy seguro que una vez que caes, la tentación y el vicio arrollan con todo.

Nota bene: por supuesto que hay muchos más sitios, pero esos los dejos para los comentarios o un “continuará…”

Loco_motoro
 
Academia Mr. Catenaccio
Queridos lectores, me he puesto a pensar (cosa rara) y he llegado a la conclusión de que el sexo es mucho más que los preliminares, el mete-saca y el cigarrito de después. Para un pleno disfrute de tus relaciones sexuales debes de poseer un montón de conocimientos que yo denomino Disciplinas complementarias.


Por ello, vuestro amigo Mr. Catenaccio os presenta su curso de Disciplinas complementarias al sexo Si os inscribís ya veréis que pilláis más que Flavio Briatore

Gourmet
Aunque a ti te parezca la meca de la gastronomía, los “canapieses” y los fritos variados regados con vino de tetra-brick de Casa Pepe, no es el menú ideal para seducir a una dama.
En nuestro curso aprenderéis a elegir menú y restaurante dentro de vuestro presupuesto y también a no comportaros como animales en la mesa.

Nutrición
Una dieta equilibrada es muy importante para ser un maestro entre las sábanas, por ejemplo, antes de una noche de pasión desenfrenada debes de evitar la fabada asturiana o el cocido madrileño de tres vuelcos…por muy buenos que estén, pueden provocar situaciones embarazosas por las que no quieres pasar.

También os hablaremos de nuestro gran amigo “el potasio” que nos ayudará a evitar los calambres en momentos comprometidos.

Corte y confección
Muchas veces, cuando llega el momento de la verdad, te encuentras con botas demasiado apretadas, camisas imposibles de desabrochar y pantalones ajustados. Nosotros te explicaremos como mantener la calma en el momento del Calentonus máximus para encontrar esas malditas cremalleras ocultas.

Forma física
Las nuevas posturas sexuales son cada vez más complejas y si no estás preparado físicamente puedes llevarte algún que otro disgusto. Olvídate de esas agujetas mañaneras, de los tirones y de la lumbalgia con nuestro completo programa de ejercicios. Para los que quieran profundizar en el tema ofrecemos un módulo para contorsionistas, muy útil para desfogarse en lugares con poco espacio.

Carpintería
No seas soso, eso de hacerlo sólo en la cama es cosa del pasado, los muebles de la casa ofrecen infinitas posibilidades de placer, aprende a convertir ese horrible sofá del Ikea en la puerta al paraíso, y sobretodo aprende a reparar las inevitables averías que produce la fogosidad del momento.

Este es un breve resumen de las habilidades que enseñamos en nuestra academia, pero estas disciplinas son casi infinitas ¿Cuáles incluiríais?

Mr. Catenaccio
 
Friable
Supongo que muchas personas tienen la misma impresión. No estoy seguro. La imaginación supera con creces a la realidad en lo que al sexo se refiere. A mí por ejemplo los problemas logísticos me derrumban. A saber: “creo que me he puesto el condón al revés”, “me estás clavando el codo”, “qué raro huele” o “qué raro sabe”. Algunas de estas cosas simplemente ocurren y otras son pensamientos que te atraviesan la cabeza –casi literalmente- mientras estás intentando convencerte a ti mismo de que estás follando y es algo genial, ¿no? A veces el sexo no es lo que te habían contado, o lo que creías que iba a ser.

Pongamos que todos los días te encuentras en el metro con la misma persona. No os conocéis pero intercambiáis miradas. Os gustáis. Claramente. Un día, otro día, una semana, otra semana… Un conjuro del destino quiere que os conozcáis y así ocurre. Habláis. Han sido un día, otro día, una semana, otra semana…caliente, pensando en cómo sería el sexo con esa persona. Definitivamente vas a la cita con unas expectativas desbordadas; y la polla casi enarbolada, seamos francos. Y la primera vez que metes la lengua hasta traquea descubres que a esa persona le huele el aliento.

Entonces sucede la bilocación. De un lado está persona que veías todos los días en el metro, esa que te ponía tan cachondo. De otro está el ser humano, que suda y huele. Son primos cercanos, muy parecidos y al mismo tiempo muy diferentes. El primero te gusta. El segundo no tanto. El problema es que el primero no existe.

Los sueños son fácilmente friables. Los eróticos muchos más. Creo que todos hemos fantaseado con la idea de que nos toque la lotería, pero en realidad lo contemplamos como un hecho bastante improbable: es fantasía sin ansiedad. Sin embargo no sé por qué demonios tendemos a pensar que el sexo con alguien, con quien sea que de verdad nos guste, va a ser cojonudo, confiriéndole al deseo además mucho más realismo del que potencialmente tiene.

friable.
1. adj. Que se desmenuza fácilmente.

bilocación.
1. f. Acción y efecto de bilocarse.

bilocarse.
1. prnl. Dicho de una persona: Hallarse en dos lugares distintos a la vez.

Ataraxia
 
Tipos de pene
Hoy no vamos a hablar de micropenes ni de pollones, ni de penes-champiñón ni de penes torcidos. Vamos a hablar de penes con piel y penes sin piel. Hace años, hablando con las chicas de nuestro grupo, algunas fliparon cuando los chicos les dijimos que había penes sin piel, lo que en Estados Unidos llaman "cut", o sea, el resultado de ser judío o haber sido operado de fimosis.

Algunas incautas pensaron que las estábamos tomando el pelo. Sin embargo, gracias a un capítulo de 'Sexo en Nueva York', en el que una de las protagonistas obligaba a su novio a operarse para quitarse la piel del pene porque le daba asco, terminaron dándonos la razón.

Y es que son muchos los tipos de falo que os podréis encontrar en vuestra dilatada (o no) carrera. Aunque me consta que hay alguna que, a pesar de haber tenido novio uncut y novio cut durante largos años, aún no se entera muy bien, la diferencia es clara:

-En primer lugar están los penes con piel. Es el natural, todo el mundo, los hombres, claro, nacen así. Es el pene normal que conocemos en España.

-Y luego está el pene sin piel resultado de una operación de fimosis, de ser judío o de ser americano. Y es que en Estados Unidos, desde hace unos años, se quita el pellejito a muchos niños al nacer por razones de "salud e higiene". Acto que indigna a mucha gente y es calificado por algunos como "mutilación".

-Por último hay un término medio entre todo esto: hay piel pero poca o no cubre el glande. Fascinante, ¿verdad?

¿Consecuencias? Pues por partes: a la americana media, como a las chicas de 'Sexo en Nueva York', les da un poco de asco el pene con piel. Dicen que acumula más suciedad, que si te lavas y tal, pues va a ser que no. Y por el lado contrario, la europea media, ante un pene sin pellejo, no tiene ni idea de cómo masturbar eso que no se mueve ni para alante ni para atrás.

Como curiosidad, cabe destacar que hay alguno operado de nacimiento, desesperado por recuperar su piel. El proceso de volverse "uncut" siendo "cut" existe y se llama "decircumcision". Ya sabéis. Si os acostáis con alguien del otro lado del Atlántico, tema de conversación fijo.

Súper-X.
 
La doble penetración
Que se me llame simple si así se cree conveniente, pero yo lo de meter dos cosas en un mismo hueco lo veo bastante complicado. No me convence eso de la doble penetración, me da tanta aprensión lo que tiene que estar pensando la pobre mujer al verse tan ‘doblemente follada’ que se me baja todo.

El primer y principal problema de esta practica es donde coño te metes; perdón, lo del coño debe estar claro, me refiero a la postura. Lo he visto hacer, que uno tiene sus fuentes en el videoclub, de muchas formas y todas me parecen de lo más incomodas.


Emparedado tradicional con la mujer al estilo jamón york: al que le toca abajo hubiera preferido morir virgen, pues no es poco es peso que sostiene, el de arriba tiene que tener unos brazos que ni Arnold en sus buenos años, venga a hacer flexiones. La muchacha, por una vez, le basta con los diez minutos clásicos.

Emparedado lateral: uno debe tenerla de elefante, por lo menos, la mujer es como que está pero no se haya y el otro, a verlas venir, pensando en que modelo de coche le pega más con su nuevo estilo de follador de tríos. El resto de acrobacias no puedo ni relatarlas, que debes de estar al menos en el Circo du Soleil para echar un polvo en condiciones.

Por no hablar, que lo hago, de la mezcla de fluidos que ahí se produce. Si los dos miembros van por el mismo agujero y el agraciado es el de adelante, imagínense. Que vamos, que si a los nueve meses hay sorpresa debe ser que sale con rasgos de los tres, porque están tan mezclados esos espermatozoides que por el camino ya se han hecho hasta colegas y han decidido fecundar en común.

El tema agujeros es para detenerse. Vale que hay dos, tres si te pones, pero no todos son tan cómodos y no siempre los quieres compartir. Con lo que cuesta convencer a una para que se deje penetrar por el que dios manda como para encima ir con remilgos de “quiero elegir agujero”, “a él siempre le toca el mejor”, “hoy éste no lo tengo muy católico” (si mi profesor de catequesis leyera esto, hola Amado).

Y claro, ya se sabe, el roce hace el cariño, porque entre postura y postura, agujero y otras aventuras no olvidemos que estás haciéndolo con otro tío, quizás hasta amigo tuyo, y que eso a la larga no puede ser bueno. Yo, que siempre he reconocido jugar “a la galleta”, me metería en el papel, corre que corre, y seguro que dejábamos a la tía más insatisfecha que otra cosa, con lo que prometía el polvo.

Bendito el escozor que luego debe sufrir la susodicha, que encima se ha sentido jamón york mientras dos tíos elegían hueco donde jugar a la galleta, no me digan ustedes que esto puede ser bueno. Nada, otra fantasía que tendremos que saciar a base de porno… y van tantas ya.

AGROSEX
 
Coitus interruptus o cómo joder el karma
¡Aaaah! Sí, sí… ¡venga, venga; sigue, no pares! Sííí, eso es campeón ¡Ya va! ¡¡¡Yaaa… STOP. El condón con sabor a melocotón sigue encima de la mesita de noche (o de la encimera de la cocina, según el caso). Y es que a pesar de lo increíblemente torturadora amén (y no por ser precisamente católicos apostólicos) de lo insegura que resulta la “marcha atrás” ¿quién no la ha practicado debido a las “circunstancias”? Que si no era previsible que el tren de la bruja del parque de atracciones fuera a estar vacío y mi amig@ tan buen@, que si las estrías no imitan de la misma forma tus venas tan morbosas, que si yo te aviso siempre antes de… ¿empastarla?

El caso es que el método anticonceptivo más antiguo de la historia (que seguramente tenga más de método que de anticonceptivo) sigue siendo muy utilizado entre los inconscientes, como yo, a los que el padre de la novia jode (obviamente no literal) el “asunto”, por atrevernos a intentar hacerlo en el hogar familiar. Y que conste que yo sí llevaba puesto el preservativo, pero por lo visto el espermicida no bloquea a la generación anterior, para alivio de los suegros.

Pero como decía el gran Casanova “si empiezas, acaba”, porque todas estas nuevas teorías absurdas del sexo tántrico (con perdón de mi compañera) de intentar retrasar lo inevitable, no es bueno para nada.

Podemos respirar acompasadamente, podemos pensar en la abuela, podemos hacerlo en el ascensor, pero con capuchón. Porque si llega el momento, llega, y como con los fuegos artificiales, lo mejor es ponerse en primera fila y disfrutar. Que el que tradujo del latín se equivocó: el coitus no es para interrumpirlo sino para repetirlo, REPETIRLO.

Loco_motoro
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Brindemos por las nuevas experiencias
Cuando organizas una cena con ciertas amigas sabes que, en cualquier momento, vas a acabar hablando de sexo y soltando todo tipo de barbaridades alentadas por dos botellas de vino vacías y una a estrenar. La mitad de las cosas que cuentas van camino de la ordinariez más absoluta de la mano de la falsedad más acérrima, pero el resto son verdades como puños por muy grotescas que parezcan.

Una de las últimas reuniones resultó ser especialmente reveladora. Nada de lo que se contó allí pareció sorprender a mis tertulianas, pero yo tuve que llevarme las manos a la cabeza un par de veces. Hablábamos de nuevas experiencias, e irrumpió la masturbación entre una exaltación generalizada y la consternación de una tez sonrojada. La más joven de las comensales, había descubierto en la ducha un ‘placer indescriptible’, según sus propias palabras. “Con el chorro de agua apuntando hacía el tema durante cierto tiempo (no especificó cuanto), dejamos que la presión haga el resto”, quise traducir el famoso ‘resto’ como maravillas acuosas.

Mientras se hacían preguntas sobre el grosor del chorro y temperatura del agua, yo pensaba en la sequía y en lo limpio que debía de tener el coño, con perdón. Fue en ese momento cuando supe que tal vez tenía un problema, seguramente que sin el ‘tal vez’. Pero si aquello fue un atisbo precoz de mis limitaciones, lo que vino a continuación fue la consumación de una verdad manifiesta. Cuando la siguiente en participar de la conversación aseguró que lo mejor para masturbarse era empezar suave, frotándote acompasadamente contra un cojín cualquiera hasta bosquejar en tu interior el preludio orgásmico, mis pensamientos, de nuevo desacordes con el momento, no dejaban de recordarme la de siestas que me he echado sobre esos maltrechos cojines.

No había manera. A todo le sacaba yo una pega cuando debía de estar tomando apuntes o al menos notas mentales. Hablando de apuntes, de nuevo la benjamina declaró que, tras ver como una porno star se metía un bolígrafo en el mismísimo y con sutiles movimientos escribía un poema de verso endecasílabo y rima asonante, decidió intentarlo con un terceto echando mano de la estilográfica. Llegó al orgasmo antes de acabar la última estrofa.

Llegados a este punto ya me había parapetado en un estatismo verbal que me condenó a ojos de mis compañeras sin remedio. Pero entonces recordé el primer encuentro de una amiga con las ‘bolas chinas’ y, por mucho que me pese aún hoy, profané su intimidad para sacarle provecho. Y relaté la experiencia oriental con todo tipo de detalles e incluso tuve el acierto de recordar la opción de bolas anales para principiantes y los diferentes materiales de las mismas, llegando incluso a recomendar las de silicona por tener una textura más abocada al regodeo impúdico. El éxito me llegó tarde, pero llegó. Tras la cena me hice a mí misma una promesa: para la próxima experiencia masturbatoria dejaré lo ajeno y tomaré un ejemplo propio.

Cocomordan
 
Lo mejor: follar con el/la de siempre
Ahora se lleva lo de vacilar del polvo de la noche anterior o del número de ti@s a l@s que te has tirado. Como también hubo un tiempo en que había quien se tiraba el pisto por hacerse Madrid-Valencia en cuatro horas. Pues muy bien para el que lo valore, pues más muescas para vuestro cinturón. Guauuuuu. Qué super macho o qué super hembra. Yo me he follado a 15. Pues yo a 17. Yo este sábado mojé. Pues yo el viernes y el sábado.

Que sepáis que no os envidio en absoluto. Prefiero un polvo redondo a cien de andar por casa. Y debo decir que las mayores posibilidades de tener un polvo de cine las tienes con tu pareja de hace tiempo. Con un desconocido es casi imposible una buena cópula. Muchos satélites tienen que alinearse al mismo tiempo para que eso funcione de verdad.

Qué pereza, un@ ti@ nuev@. Donde esté un@ conocid@... Tu pareja de toda la vida sabe exactamente qué te gusta, qué no soportas, cuándo tiene que girar la cadera, dónde agarrar, dónde presionar, dónde chupar, qué se puede tocar y qué no, cuándo empieza a resultar pesada determinada postura...

Con tu pareja de siempre no te da ningún corte probar eso nuevo que has leído que es lo más, o ese artilugio que revoluciona el mercado. Tampoco te llevas los chascos típicos de una primera noche, porque de haber una decepción sabes que habrá segunda parte.

Además cómo le explicas a alguien desconocido que no te mola algo que en teoría le mola a todo el mundo. Pufff. Qué pereza. Cuánta palabrería. Te ahorras un montón de pensamientos del tipo: “Joder, si ahora hiciera…” porque tu pareja va, y, al segundo de pensarlo, lo hace. Increíble y ¡no se lo has dicho! Y entonces te mueres de placer. Porque además de lo físico, en ese momento valoras también que te conozca hasta ese punto. Y qué coño ¿es que con tu pareja está prohibido el aquítepilloaquítemato? La gracia está en la variedad ¿no? Cada día una cosa.

Vale, está bien. Me podréis decir que con tu pareja de siempre se pierde el nerviosismo ese de lo desconocido, que habrá a quien le ponga. Y también me diréis, como ya se ha escrito en este blog, que el sexo siempre con el mismo es aburrido. Queridos míos, eso es que no lo habéis probado. Si no, no lo diríais.


Pirindulilla

 
Jodida adolescencia
Muchas veces cuando las cosas se ponen feas, pienso en que me encantaría volver a ser pequeña cuando las preocupaciones eran menores, pero inmediatamente me viene a la mente el tener que volver a pasar la adolescencia y………………… ¡Virgencita que me quede como estoy!

Ayer justamente me puse a recordar las cosas ridículas que me han pasado, a mis amigas y a mí………….. Iba conduciendo y es que me iba desternillando de la risa… ¿Pero es que éramos idiotas o qué???? Desde luego que teníamos la boquita para pintarnos los morros, porque desde luego para opinar…………¡ NO!

Mi primera vez fue espantosa, ni en mis peores pesadillas… Y desde luego que no era por el chico, que vale que no era un dios del amor, pero joder, es que yo no podía ser más imbécil…

El chaval con su super moto, se curra una escapada a una casa para culminar el acto… Vale que la casa no era un apartamento de lujo, pero joder, ¡que en peores plazas hemos toreado! Y monta un colchoncito en el suelo, y se curra una chimenea romántica a la par que necesaria (hacía un frío de pelotas) y cuando nos disponemos al jugueteo, ya tumbaditos en la camita del amor… ¡Noto que los pelillos de mi brazo izquierdo casi huelen a cochifrito!!!!! Vamos… Que el chavalito poco más y mete el colchón dentro de la chimenea, y es que yo me estaba achicharrando el lado izquierdo y el derecho estaba en proceso de estado de congelación.

Y él estaba tan emocionado y yo era tan estúpida, que me callé como una puta y aguanté con sonrisa de Mona Lisa todo lo que me vino encima (misionero, of course, para esa primera vez)

En fin………………. Que a mí ESO me dolía y que ni para atrás ni para delante y que el tío por fin se retira porque soy una mezcla entre una estatua de ébano (lado izquierdo carbonizado) y una de mármol (que ya tiene hasta color azulillo de la rasca que entraba por debajo de la puerta – lado derecho)

Vamos, que fue una velada exquisita… Tanta parafernalia para ir y venir en cuestión de 3 horas (trayectos incluidos)

Otra cagada curiosa fue una noche de esas en las que te sientes espléndida y te acuestas con el amigo ese con el que siempre te acuestas… Claro, porque eres muy liberal y pasas de todo… HASTA QUE PASA…

Pasó que , porque una cosa era follar con ese amigo y otra muy distinta era que se convirtiera en el padre de tus hijos (porque con la suerte que tengo, ¡seguro que hubieran venido 2 ó 3 de golpe!)

Así que al día siguiente, llorando en el hombro de mi AMIGA en la que muchas veces lloro, conseguimos las píldoras del día después pero no sabíamos la dosis exacta, así que con una guía telefónica iniciamos la búsqueda de ayuda…

“Sí, ¿dígame?”

(Léase de carrerilla, casi sin respirar)

“Buenas tardes… Mire… Ehhhh… Llamaba porque esta misma noche… Umm… Se me ha roto un preservativo y… y… Ando un poco perdida, porque tengo la Neogynona pero… pero… Ummm… Es que no sé cuántas pastillas tomar… Si 6 ó 12 porque cada uno me dice una cosa y… y… y…”

Al otro lado del teléfono, noto un silencio sepulcral...

Después de unos segundos, por fin me arranco a preguntar…

“Perdone… ¿Es Planificación Familiar, verdad?”

“No, mire… Esta es la casa de un particular”

Por la cara que se me debió quedar, mi amiga al instante soltó una de sus impresionantes carcajadas y el problema se hizo más pequeño……………. Me tomé la mayor dosis de pastillas que pude (otra gilipollez) para no quedarme embarazada de semejante cabrón y a día de hoy la historia todavía me hace reir.

Mia
[Ni decir tiene que le dedico este post a la amiga que me consoló]
 
Ellas y sus grititos
Vamos a empezar directos al grano, follar mola, pero follar mientras estás con una tía que grite…más. Las hay de todos los tipos: la tímida (que casi la tienes que meter un meneo para saber si está viva o muerta), la estándar (que gime normal) y la escandalera (sobran las explicaciones). Sin embargo, todos y cada uno de estos tipos se rigen por una máxima: “que nos van a oír”. Vale, estoy de acuerdo en lo de que te oigan los vecinos chillando y gimiendo no mola, precisamente porque luego el momentazo en el ascensor con ellos puede ser bestial…sobre todo si vives en un octavo.

Pero el problema con la mayoría de las mujeres es que se pasan con el límite de comodidad que tienen que sentir para “explayarse” a gusto. Es decir, que para que pueda desinhibirse a gusto y como Dios manda, no vale con estar solos en casa, ni siquiera en un chalet y ni siquiera si la vecina es sorda (doy fe de ello). Parece ser que hay que irse al polo norte, alejarse de toda civilización conocida, donde ni siquiera haya cobertura y aún así todavía seguiremos oyendo: joer kari, que nos van a oír. Pero vamos a ver hija mía, libérate, grita, gime, ¡¡¡haz lo que quieras!!! Los tíos en eso nos diferenciamos bastante, ya que una vez metidos en el asunto nos da igual 8 que 80 y no digamos una vez que llegamos al famoso “punto de no retorno”, donde el cerebro masculino corta cualquier conexión neuronal existente.

Mi consejo para vosotras chicas: gritad todo lo que queráis, vuestro novio os lo agradecerá y es posible que hasta vuestro vecino encerrado en la espiral de no echar un quiqui desde hace tiempo también. Para vosotros chicos: llevaos a vuestra novia, pareja, rollete, hasta el infinito y más allá, aunque tengáis que hacerlo en el coche…agradeceréis la experiencia de una mujer liberada.

Ozule
 
Quiero ser ‘chica Carrie’
Quien más y quien menos ha visto alguna vez ‘Sexo en Nueva York’. Y quien más y quien menos ha deseado ser Carrie o Amanda y ser una devora-hombres de pura raza. Pero, ¿es posible vivir así en la vida real?

Lo que nos pasa a muchas mujeres, y me incluyo entre ellas, es que por más que intentemos ser una ‘chica Carry’ no lo conseguimos. Puestas en situación, conoces a un chico, la cosa se pone bien, te invita a su casa, pierdes la cabeza y te dejas llevar… hasta la mañana siguiente.

De repente, las dudas llegan sin saber muy bien cómo a tu cabeza (por más que anoche te prometiste que nada de preguntas): ¿le habré gustado? ¿me pedirá el teléfono? ¿nos volveremos a ver? ¿qué he hechoooo? Mientras, él no ha acabado de abrir los ojos y está pensando si habrá café hecho o no…

Y llegas a tu casa pensando en cómo Carrie y sus amigas volvían a casa caminando por Brooklyn con el maquillaje corrido, tacones en mano y tan felices por el polvo-sin-compromiso que habían echado la noche anterior. Y te desesperas por ser así, a la vez que te consuelas pensando que no era más que una serie... Pero en el fondo de tu ser una vocecilla sigue diciendo: quiero ser ‘chica Carrie’.

Tántrica