Sexo de andar por casa
El blog de Sexo más divertido
Acerca de

- Agrosex: Porque el sexo en el pueblo es otra cosa
- A puntito: Siempre dispuesta a dar placer
- Loco_motoro: Lo mejor es hacerlo a todo tren
- Tántrica: Defensora del sexo ideal
- Mr. Catenaccio: La honestidad más brutal
- Mia: Lo mejor de hacerlo es contarlo.
- Ozule: Sin tabú alguno
- Aliena: Antes muerta que sin...sexo!
- Sesión Golfa: Lo mejor...siempre al final.
- The BuzzCock: Sin fronteras
- Misionero: Menos innovar y más copular
- La Trotona: En busca de una buena montura
- MissClimax: Provoca altas temperaturas

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Sindicación
 
Un polvazo en la oficina
Fui a buscar el otro día a mi chico a su oficina y como siempre me toco esperar a que acabara. Tenía tanto trabajo que por no dejarme en la calle pelándome de frío me dijo que subiera a la mesa de algún compañero a navegar por Internet mientras él terminara. Bueno, cuando veo que no me queda más remedio que aceptar, compruebo que no hay nadie por allí ante el que me vaya a ruborizar y acepto.

Y en éstas que entro en un chat en el que me empieza a tirar los trastos un tal Homa. Leo en voz alta lo que me dice y mi chico decide dejar de trabajar y ponerse a mi lado. Entre los dos nos inventamos respuestas calentorras para ver por donde sale Homa.

La historia es que con la chorrada, mi chico me empieza a meter mano y me propone hacerlo allí mismo. ¿En medio de la oficina? Yo, que aún no me he recuperado de mi educación monjil, le digo que no se lo cree ni él. ¿Y si entra alguien? A pesar de que él me asegura una y otra vez que no hay peligro, no me lo acabo de creer. Pero el hecho es que nos enrollamos, la cosa va a más y con el calentón le propongo terminar en los servicios de su oficina. No me preguntéis porqué en los servicios sí y en la mesa no. Supongo que sentía más seguridad. El hecho es que a pesar de la incomodidad obvia de un servicio fue todo un polvazo. No sé si por la sensación de peligro, el riesgo a que nos pillaran o qué, pero hacía tiempo que no me molaba tanto.
Aunque os tengo que reconocer una cosa, a pesar de todo, dudo mucho que repita porque cinco minutos después de salir del servicio de chicas, por separado por supuesto, entró un tipo que se había quedado a adelantar trabajo antes de vacaciones. ¿Os imagináis mi cara cuando le vi? Mi chico me tranquilizó asegurándome que siempre trabaja con cascos y que seguro que no se había enterado de nada. Pero quita quita, yo sigo dándoles vueltas.

Pirindulilla

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Querido sexo-adicto
Es hora de acuñar un nuevo concepto: “porno de andar por casa”. La liberalización está causando estragos no sólo en la manera de entender la religión, la política o el valor catastral del suelo, también está sufriendo una modificación el visionado de pornografía (eso que nunca, nunca, hemos hecho nosotros, salvo por reírnos un rato).

Antes estábamos acostumbrados a fantasear con un porno playboy: conejitas por aquí, conejitos por allá. Estética cuidada, cuerpos perfectos, eyaculaciones no precoces y todo eso. Un paraíso del sexo.

Pero ahora, en plena revolución virtual con el estreno de la Play Station III, lo que se demanda es algo más real: un porno de andar por casa. Gente corriente haciendo posturas posibles y con abundancia de planos cercanos y detallistas. Esto implica que o bien tenemos la imaginación muy corta o Hume tenía razón con su tesis del empirismo. Después de todo, quién no ha cogido la cámara alguna vez para ocultarla en la estantería segundo antes de que llegara su pareja. Porno de autor.

Y un apunte: ¿a que en algún momento en plena faena todos hemos pensado que nos merecíamos un Oscar?

Loco_motoro
 
Bailar es un gran placer…
Hay muchos placeres en esta vida que van más allá del sexo, miles de experiencias que pueden tener mucha más sensualidad que un beso y una de esas experiencias es bailar. Hay muchos bailes, muchas músicas…pero este blog exige una personalización del tema por parte del que escribe, así que me centraré en mis bailes preferidos: los bailes latinos. Si me hubiesen dicho hace unos años que me moriría por bailar un merengue cada vez que lo ponen en una discoteca, seguramente hubiera dicho que estaban hablando de otra persona.

Una buena salsa, una bachata o un buen merengue bien bailados pueden convertirse en un auténtico afrodisíaco para toda pareja que comparta ese gusto del momento, por disfrutar cada paso, por seguir el ritmo del otro cuerpo, por saber llevar pero también dejarse marcar el paso…en definitiva por llevar el baile más allá de unos pasos o unas vueltas. Evidentemente y como todo en esta vida, hay que hacer diferenciaciones y el baile es muy parecido al sexo en cuanto a clases…ya sabéis que según te muevas bailando, así funcionas en la cama.

El baile al igual que el sexo, se disfruta más en confianza que otra cosa, es decir, sexo con amor o sin amor. Como recomendación os diré que para bailar bien, que se estremezca todo tu cuerpo con ello y se te ericen todos los pelos, tienes que hacerlo con alguien a quien quieras, un cuerpo que conozcas al milímetro y sepas perfectamente cómo va a reaccionar a todos tus movimientos. El sentir que cada movimiento, cada caricia, cada sonrisa es sólo para ti, multiplica por mil el efecto placentero en cada baile. Evidentemente, se puede bailar con cualquier persona y pasar un rato divertido e incluso placentero, pero digamos que en confianza todo sabe mejor, te deja un regustillo y te deja con muchas más ganas de revivirlo una y otra vez…los bailes en confianza son eternos en la memoria.

Recomendación: Aprended a bailar y si queréis de verdad sensualidad bailar una bachata bien pegados…el ritmo os saldrá solo.

Ozule
 
El cine de las braguetas desabrochadas
Yo soy de los que nunca han entrado a una sala de cine X. Me costó entrar a un Sex Shop, como para no darme palo ir a una sala oscura, donde se oyen los gemidos de los protagonistas y también los de los espectadores… ¡¡demasiado para el body!!

Digo yo que este tipo de salas tiene que ser algo así como una sala de inseminación artificial de una granja. Todos ahí, dándole a la zambomba, dale que te pego, hasta que sale el ‘chorrito’ (no se me ocurre forma más sutil) y a por otra… madre mía, eso es un cementerio de espermatozoides malutilizados.

Otra duda que me surge: qué se hace con los cientos de Kleenex que en ese lugar se usan, ¿se reciclan? En esos sitios se están cargando el planeta, atento Kioto!!

Claro, tú entras ahí y buscas sitio, porque no creo que haya acomodador y piensas: “O me siento encima de una corrida o me siento encima de uno que se está corriendo”. Obviamente ninguna de las opciones te hace especial ilusión, por no hablar de que alguien te toque con la mano, te caigan gotas del techo o en tu coca-cola aparezcan cositas blancas…

Las películas porno son muy útiles, pero mucho, ahora que una vez conseguido el objetivo, ¿por qué seguir viéndola? ¿vas a descubrir un argumento increíble o planos de flipar? Es un desperdicio total de la entrada, sólo quieres ver una parte del filme, a no ser que seas un toro y aguantes varias escenas… entonces me callo.

Y lo último y no menos importante, mis pajas son mías y no tengo por qué compartirlas, al menos con desconocidos…

Agrosex
 
¿Lo dejamos?
El otro día hablando sobre cómo dejar a la gente, un amigo me dijo que no era forma de dejar a alguien pasando un día con él en un parque o yéndote de cañas. Y claro, yo me pregunté ¿bueno, pero es que hay alguna forma buena?

A todos nos han dejado y todos hemos dejado alguna vez, con lo cuál sabemos qué se siente estando en un lado y en otro y, vale que no es agradable, pero es parte de la gran aventura de tener relaciones…

Hay un técnica muy extendida que es ir diciendo que ése día te viene mal quedar cada vez que te llame, efectivo, pero muy cobarde. Aunque más cobarde aún es ni siquiera coger el móvil y eso es tentador pero muy cruel. El sms es la última modalidad en llegar en esto de romper, aunque no sé qué tal debe sentar eso de ‘Hla, lo dekamos ok?bsss’ o ‘No t kiero volver a vr, chao’ la cara que se te tiene quedar puede ser de cuadro…

A mí una vez me dejaron saliendo de marcha con amigos y la verdad es que no era el momento ni el lugar, aunque al menos esa noche ahogué mis penas en alcohol y eso que me llevé.

Sigo pensando que no hay un bar de ‘dejadas’ o un plan ideal para dejar a alguien, qué haces ¿le llevas a ver una peli de Garci para matalerle de aburrimiento y luego, anestesiado, le dejas?. ¿Lo mejor? ser honesto e intentar hacer el menor daño posible...

Tántrica
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Menage à trois



"¿Quieres hacer un trío?". El "no" es la respuesta refleja de la risa nerviosa. Y no sólo se ciñe a casos en los que el amor, los celos y el sexo están implicados:

-¿Te puedo preguntar una cosa?
-No.

-¿Te puedo decir una cosa que te va a sentar mal?
-No.

-¿Quieres conocer a un amigo al que le interesas?
-No.

Lo que pasa es que hay casos en que detrás del "no" inicial viene un "no sé" o un "quizá algún día". Y si somos un poco inquietos puede que le siga un: "¿Y si me muero mañana sin haber probado esto?".

La sociedad nos hace ver que unas prácticas sexuales están bien y otras no. También, por otro lado, la experiencia nos ha enseñado que las aventuras conllevan riesgos que muy a menudo terminan resultando terriblemente dolorosos. Sin embargo, limitar algunos temas como el intercambio de parejas o el clásico ménage à trois, al típico chiste entre amigotes o a la típica muletilla "yo, si es con otro tío, sí", "yo, si es con otra tía, no", es, en una palabra, triste.

No sólo puede ser morboso incorporar a un tercero a tu pareja. Resulta que también puede ser bonito observar a una pareja amarse y participar como miembro "por libre" (ver película en la imagen de hoy, 'Soñadores, de Bernardo Bertolucci). Al menos quizá debemos plantearnos si estamos seguros de que no queremos probarlo ni una vez, ni una sola vez antes de que se estropeen los cuerpos. ¿No merecerá este tema 5 minutos de nuestro tiempo?

Súper-X
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Trágame tierra
Te educan en un ambiente machista, donde día tras día te hacen saber que el sexo es algo malo, algo sucio. Terminas de cenar con tus padres en un ambiente donde la mayor parte del tiempo no eres tú y te pones a ver un rato la televisión con ellos. Y entonces los protagonistas de la película se empiezan a besar, y a quitarse la ropa… Y el primer comentario que hace tu madre es…

“Mira, qué fácil. Hace dos minutos que se conocen y ya están en la encamados”.

Y tú te quieres morir porque encima tus queridos personajes ya están en pleno disfrute, él con cara de éxtasis y ella gimiendo como si de una bestia se tratara. Tu padre entonces que estaba leyendo el periódico en la butaca, que no se había dado cuenta ni de que echaban una película, ahora con los gemidos mira por encima de las gafas, haciendo que lee pero no pierde ni medio detalle de lo que sucede en el aparato… Y entonces cuando ella se pone a gritar en la película “ohhh siii dame mássssssss”.

Tu madre que si no habla revienta, sale con el típico comentario de “Qué barbaridad. Qué exageración” y es que joder, es que te quieres morir porque ya no sabes qué hacer, ni qué decir y sólo quieres hacer ¡chas! con los dedos y estar en tu habitación, tirada en la cama, disfrutando tú solita de la escena y queriendo ser la protagonista que se está tirando al tío, porque por cierto cómo está de bueno.

Pero aquí no ha terminado todo. Cuando ya los actores se despiden y la película sigue su trama, tu madre se vuelve hacia a ti en el sofá y con voz de mujer que lo sabe todo te explica…

“Hija…En la vida real esto no es así”

A ti lógicamente te entra la risa, porque algo parecido te pasó hace unos fines de semana y todavía andas tapando el chupetón que tienes en la pechuga del tío ese que conociste en el bar. Y te dan ganas de coger a tu madre del cuello y decirla…

“Mamá, el sexo es fabuloso. Y me gusta tanto que yo lo busco, lo provoco y cuando estoy en faena ¡GRITO! ¿Ves? En la vida real sí es así… Afortunadamente hemos evolucionado y el sexo es bueno, divertido y las mujeres cada día son menos mojigatas.”

Mía
 
De discentes y docentes
Decía Séneca que quien se aflige antes de tiempo, se aflige más de lo necesario. No me tiro el filete con la cita. La leí el otro día en la parada del metro de La Elipa. No sé porqué pero la frase me hizo en pensar en los primeros momentos de la vida sexual de alguien; la vida sexual…con alguien que no seas tú mismo, quiero decir. Entonces no tienes ni puta idea de nada –en ocasiones pasan los años y algunos tipos siguen igual-. Llegado el momento de hacer algo, las preguntas te asaltan: cómo, qué, dónde, por dónde, etc. ¿Tiene sentido afligirse antes de tiempo? ¿No es mejor relajarse y dejar que todo siga su curso más o menos natural? ¿O quizás si te relajas entonces te conviertes en un paquete de por vida en lo que a sexo se refiere?

Yo recuerdo un verano en Moralzarzal, en el Parque de la Tejera. Recuerdo una noche. Recuerdo un beso. Horroroso. Recuerdo un comecome interior: “Yo soy de ciencias, a mí dame algoritmos, instrucciones paso a paso”, pensaba. Hay cosas que mejoran con la edad, afortunadamente. De una manera natural sabes cuándo es el momento de meter la mano debajo de las bragas, sin necesidad de una señal explícita. En Moralzarzal, en aquel parque, yo la metí y sorpresa: aquello no fue como me lo habían contado y sobretodo, la reacción de ella no fue la que esperaba.

Las personas se dividen en dos grupos: discentes y docentes. Aunque todos enseñamos y somos enseñados en varios momentos a lo largo de nuestra vida, hay una tendencia interior que va más allá, y de esta pulsión es de la que hablo. Yo soy netamente un docente, por ejemplo. Aquella chica, la de Moralzarzal, era claramente discente. Aparentemente éramos la pareja perfecta si no fuera porque yo era un docente…sin experiencia. A los docentes nos gusta ir de listos por la vida, seguros de nosotros mismos nos jode que nos digan que no lo estamos haciendo bien, aunque sepamos que es cierto. Los puramente discentes en cambio son más fáciles de tratar, pero en general aportan poco.

Me acuerdo muchas veces de aquellos veranos en Moralzarzal. Fui un docente encerrado en la vida de un discente. Volvería y vuelvo a Moralzarzal una y mil veces, pero a esa época ni loco.

discente.
1. adj. Dicho de una persona: Que recibe enseñanza.

docente.
1. adj. Que enseña.

Ataraxia
 
El amor útil
Este fin de semana he reflexionado mucho sobre el amor y sus muchas utilidades. Y es que quedarse solo en la vida no está mal, pero es menos práctico que tener pareja. Tu media naranja, tu medio limón, me da lo mismo como lo llames (hasta acepto cari o churri), lo importante es no ser un ‘uno’ a la izquierda, el que nunca aporta un par a la cuadrilla, el que jode todos los juegos de mesa, el que siempre se monta solo en las barquitas del Retiro…

Vacaciones: Mientras eres joven esto no es un problema. Te vas de Interraíl, aunque sea sólo, y ahí pillas cacho fijo. Peor se pone la cosa cuando ya pasas de dormir en las estaciones y parques públicos y quieres comodidades. Tú vas con tus amigos, sus novias, las amigas de sus novias, los novios de éstas… vamos, todos emparejados menos tú. Duermes sólo, comes sólo, paseas sólo y sales sólo… vacaciones en grupo, no si no eres par.

Fiesta: “Pesadilla del sábado noche” se llama la película que vives si sales de fiesta con parejas. Olvídate de que nadie medio normal se acerque a menos de 50 metros tuya, hueles a “pringao” y ese olor no se va con litros de ‘Homme’ de YSL o 'Anais Anais' de Cacharel; no, sólo se va alejándote de la pareja que te ha sacado de paseo, busca una buena excusa y huye.

Enfermedad: ¿Alguien a pasado la gripe sólo/a en casa? Eso es horrible. Dios, porque no me llevas ya contigo y me alejas de tanto sufrimiento. La pareja es hipernecesaria en esos momentos, tiene que preocuparse por ti, preguntarte una y mil veces cómo estás, qué quieres o qué puedo hacer por ti. La madre sirve de sustitutivo, pero sólo es eso, un sustitutivo.

Labores del hogar: Me encanta llegar a una nevera y ver un cuadro de tareas. Eso es sinónimo de hogar organizado, decente y pulcro. Ya se sabe que sólo sirven para incumplirlos, pero ¿han visto algún piso de soltero con un organigrama? Ahora entienden porque se llaman picaderos… ahí te puede picar cualquier cosa.

Discusiones y reconciliaciones: Dicen que la línea entre el amor y el odio es más delgada que Victoria Beckham de cuello para abajo. Me lo creo. No hay cosa que te toque más lo de abajo que madrugar más que tu churri/cari… a meter ruido se ha dicho y ojala no se vuelva a dormir. O por la tarde, que llegas con ganas de salir y te lo encuentras largo en el sofá con el pijama puesto y la manta hasta el cuello… pos a reñir, aunque no estuviera en tus planes. Claro que luego vienen las reconciliaciones y eso, aquí y donde Cristo perdió el mechero se llama…

Sexo: La mano no está mal pero lo dicho, es sólo eso, un sustitutivo, sino de que le íbamos a dedicar tantas líneas al invento!!!

AGROSEX
 
El cerebro masculino
Bienvenidos de nuevo a la consulta del Doctor Catenaccio, el facultativo más políticamente incorrecto de la red va a explicaros los secretos del cerebro masculino. El núcleo más duro de las feministas seguramente opine directamente que los hombres no tienen cerebro o que si lo tienen no funciona, de todas formas su odio hacia el sexo opuesto es un claro síntoma de malfolladitis por tanto las invito a visitar mi interesante estudio sobre el tema.

¿Es cierto que el hombre piensa con el pene? Digamos que el cerebro masculino forma un circuito sin conmutar con su sistema reproductor…me explico, si la bombilla del pene está encendida, la del cerebro está apagada ¿Por qué? Porque ambas actividades son incompatibles, para el hombre el sexo tiene un componente salvaje y el raciocinio sólo es un estorbo. Cuando un hombre entra en el estado “a-esta-me-la-follo” empieza a comportarse como si fuera el macho dominante de un clan de gorilas de las montañas, se han dado casos de sujetos que han llegado a gruñir como primates enfurecidos.

Visto así, parece que los hombres son más simples que el mecanismo de un botijo, pero este comportamiento tiene una explicación lógica. Las erecciones no son eternas y por lo tanto el control de su metabolismo pasa a estar bajo las órdenes de su caprichosa entrepierna que ve como tiene que tomar el mando para llevar a buen puerto el acto reproductivo, porque queridos lectores…el sexo se inventó para perpetuar la especie, lo que pasa es que nosotros le hemos añadido un poco de sal y de pimienta al asunto para que la receta sea mucho más sabrosa.

Los hombres también se ven sometidos a una extraña presión social, para subir en la jerarquía masculina tienes que ser el macho que más copule y a ser posible con la hembra más deseada, resumiendo, si follo más que tú soy mejor que tú, algo del todo falso porque lo que importa no es la cantidad ni la variedad…sino la calidad del sexo.

Conclusión, cuando el hombre se excita no le pidáis que haga integrales de tercer grado o que escriba poesía…muchos hombres lo admiten, en ocasiones piensan con el pene, por eso les encanta que las mujeres les coman la cabeza.

Mr. Catenaccio
 
Aquí y ahora...
Amor es dejarse devorar dicen...

Yo hoy no tengo ganas de amor, no quiero complicaciones del corazón, me traen dolor de cabeza.
Hoy quiero piel, mucha piel. Quiero que me devoren, no pido que me amen..., no lo necesito, no quiero cadenas, no quiero lazos. Aprietan demasiado, no me dejan respirar. Átame si quieres, pero hazlo ya, átame las manos no me ates el alma. Átame y disfrútame, me entrego entera a ti.

Hoy quiero cerrar los ojos y sentirte. Ni siquiera quiero mirarte a los ojos, no quiero reconocerme en ninguna mirada, sólo quiero tu cuerpo, tus besos, tus caricias. Deja que las sienta a fuego en mi carne, quémame con ellas, te lo pide mi boca ansiosa, te lo grita mi cuerpo sediento...

Dame ese gusto, compláceme. Quiero que vengas, que te acerques y me toques.
Hazlo despacito, déjame que me desespere aún más por sentirte. No lo quieras todo ya, descúbreme lentamente, ve conquistando cada rincón de mi cuerpo, ganátelo con tu lengua, húndela en mí, deja que sienta su humedad mezclándose con la mía...

Ahora ven aquí, rózate mientras te incorporas, ve dejando tu rastro, quiero seguirlo después... Acércate a mi boca, bésame. Lléname de ese sabor que me vuelve loca. Cómeme con ganas, déjate la piel en cada beso, muéveme a tu antojo, pierde tus manos por todo mi cuerpo. Sabes que si me rozas me quema la piel, lo sabes...

Ven y demuéstrame lo loco que te vuelven mis caderas, lo mucho que te gusta mi espalda desnuda. Manéjame a tu gusto, haz conmigo lo que quieras. Soy tu marioneta, un juguete entre tus dedos.

Esta noche me entrego a ti, me desnudo, me pierdo, me abro a tu llamada, renazco de mi letargo. Esta noche soy tuya.

Apaga la luz. Muérdeme de nuevo. Espera, ponte así...

Ahora...sigue.

Aliena
 
Aprender escuchando
Tomando un café y situando debidamente la antena, una se entera de muchas cosas, que está mal sí, pero así se aprende de la vida, a veces.

Tres mujeres en la treintena. La primera en hablar lo hace sin ganas, como cansada, de vuelta de todo. “Estoy harta de follarme a todo lo que me encuentro (de vuelta de todo, lo que yo decía). La verdad que necesito un cambio, estabilidad”. Estoy parafraseando a la pobre desventurada que ha follado mucho en la vida. Deduzco que tras un periodo de frenesí sexual, de no parar, de no mirar más allá de una noche, se busca otro, llegado el momento, (a cada uno el suyo), donde necesita todo lo que aporta el tener algo más.

La respuesta de su amiga, que tenía mueca de pasmo, no iba por ahí sin embargo. “Estás loca. ¡Si esa es la mejor parte! Ahora que he dejado a mi novio me dispongo a hacer lo mismo. A disfrutar, a aprender a usar la lengua, los labios, las manos, en el cuerpo de otro, (aquí ya se exaltó un poco más). Quiero follar, mucho, con todos. Menos con moteros”. (Esta parte no la entendí. En todo caso, mis respetos al gremio).

Una vez nos hizo entender las ganas inmensas de tener mucho mambo, durante mucho tiempo, con mucha gente y con cero compromiso, habló la última de ellas con cierto gesto de congoja. “Genial, entonces estoy jodida. Yo me casé con mi novio de toda la vida. Es decir, que mis manos, mi lengua y mis labios sólo conocen un cuerpo y ya no tendrán oportunidad de dejarse manejar por otro”. (Seguro no se ha leído el artículo reciente del análisis que versa sobre lo guapas, felices y atractivas que nos hace poner los cuernos. Decía además que nos brillan más los ojos y nos hace sentir más seguras. Que puede ser una estupidez vaya, pero para animar).

Es decir, que la que ha follado mucho quiere follar menos. La que ha follado menos quiere follar más y más variado. Y la que ya no va a follar, más variado al menos, vete tú a saber por dónde va a tirar. Yo, si se puede elegir, quiero follar mucho, sin que tenga que ser variado.

Cocomordan
 
Línea erótica, ¿dígame?
Siempre me ha llamado mucho la atención el servicio telefónico de sexo. ¿A la gente le excita masturbarse con el aparato en la oreja? Quiero decir, todos hemos hecho nuestros pinitos con el sexo telefónico, pero llamar expresamente a mujeres/hombres que sólo ponen su voz a tu servicio me parece un poco pobre.

Supongo que es como internet, tú llamas pensando en la morenaza de ojos verdes y pechos esplendorosos y probablemente te estés desahogando con una añeja señora más bien feucha pero, eso sí, con una voz sexy.

Lo reconozco, yo llamé en una ocasión. Más por curiosidad que por otra cosa, me puse cómodo con el pantalón del pijama (que se quita rápido) y tecleé el antiguo 900 que ahora se ha convertido en 800. La experiencia fue un chasco. Igual que le pasó a mi compañera Pirindulilla con el anillo vibrador, a mí que la conversación empezara con un largo precinto sobre el coste de la llamada y mi mayoría de edad, me cortó el rollo.

Luego, cierto es, la cosa mejoró relativamente. La mujer del otro lado de la línea, que según me comentó poseía la belleza de Angelina Jolie, la fogosidad de Jessica Alba y la energía de Demi Moore, me empezó a especificar con todo detalle las posiciones del kamasutra que le encantaría practicar conmigo. Pero claro, yo estaba más pendiente de la duración de la llamada que del orgasmo por el que llamaba, y así no hay nadie que disfrute. El caso es que al final lo único que saqué de allí fue una factura telefónica más elevada y la sensación de haber mantenido una relación con una telefonista.
Afortunadamente, esto cambió cuando experimenté el sexo vía móvil con mi pareja y apliqué mis conocimientos previos, paliando los defectos observados. Un éxito.

- Cariño, ¿qué llevas puesto?
- Sólo el condón y venga, date prisa que yo soy de Movistar y tú de Vodafone

Loco_motoro