Sexo de andar por casa
El blog de Sexo más divertido
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Sindicación
 
Como en la cama…
Hablando el otro día con amigos de sitios en los que practicar sexo, quien más y quien menos había experimentado en lugares poco frecuentes como los probadores de unos grandes almacenes, la playa, en unas escaleras, un portal, en el parque, en la piscina…

Al principio todo eran maravillas y contaban que habían sido sus mejores polvos, pero luego al rato, empezaron a salir los ‘peros’. Las películas te venden como ideal, una noche de luna llena, la brisa del mar y tú haciéndolo con el chico que te gusta y muriendo de placer. ¿La realidad? Mucho morbo, sí, pero la arena se te mete hasta el higadillo, te pica todo y notas como, a pesar de la brisa, tus gritos llegan hasta el paseo marítimo.

La piscina puede ser otra opción para romper con la monotonía sexual pero te tienes que olvidar del preservativo y encima el agua no es un buen lubricante, no facilita la penetración y mucho menos el orgasmo.

En unas escaleras, en fin, mucha urgencia hay que tener, que muchas veces las hay, para que no te importe clavarte un escalón en plena columna o en el cuello…

De todas las opciones quizá me quedaría con los probadores, por el morbo que da el que te puedan pillar pero claro, te tienes que controlar, no vaya a ser que los gemidos pongan en alerta a las dependientas….

Bueno, dicho esto, que excepto contadas ocasiones, me quedo con la cama donde me puedo mover, saltar, gritar, y por supuesto, dormir.

Tántrica
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¿A tí te importa el sexo?

Leo un informe de la Federación Española de Sociedades de Sexología en el que intentan averiguar la importancia que tiene la actividad sexual en nuestras vidas. Y claro: más del 80% declara que sí que le importa. Luego a uno de cada cuatro que veas le trae sin cuidado la actividad sexual. No ya tu actividad sexual, sino la suya propia. ¿Es que está muerto? NO!!! Seguro que es que está desesperado, harto, hastiado, hasta el gorro. Hasta hace unos días también le importaba el asunto, y dentro de dos semanas le volverá a interesar, pero ahora mismo está más frío que un salmón noruego.


Es lo que tienen las frustraciones. Pones todo tu empeño en echarle el lazo a una tía. Estás días dando la brasa, buscando excusas para cruzarte con ella, pidiendo informes a todo el mundo para saber qué le interesa. Por fin te ve (no eres transparente); incluso se ríe contigo. “Vale: nos vemos el sábado” dice después de tres semanas de acoso.

¿Pero qué pasa el sábado? Que no todo sale según lo planeado. Se tira toda la noche hablando sin parar [y uno aguanta por que hay que conocerse]. Te toca pagar todas las copas [y se soporta por que no quieres quedar como un roñoso]. Y por fin te pide que le acerques a casa en coche [y la llevas, buscando tu oportunidad].

Paras el coche, tiras de freno de mano y cuando crees que ha llegado el momento te lanzas. Ella también está receptiva y no aparta su cara. Se deja besar, ella también besa, incluso se deja acariciar un poco. apartas para decirle algo agradable, y recuperar la postura, que te estás clavando el cinturón de seguridad en el esternónla toma aire y se despide “hasta mañana”.

[¿Cómo?¿Esto es todo?¿Es que tenemos quince años y te espera tu mamá despierta? Esto no es lo planeado. No puedes irte ahora y dejarme con “esto” a mí solito.]

Intentas acercarte de nuevo, volver a retomar el beso donde lo dejasteis, pero ella ya está abriendo la puerta y buscando las llaves en el bolso. [Toma ya velocidad!!!] Te toca sonreír y decir “Vale: mañana hablamos”.

¿Con qué careto llegas el lunes al curro? No me extraña que al veinte por ciento de la población no le interese nada la actividad sexual. Ha decidido hacerse hermafrodita. Para lo que le cunde...

Lingus
 
No todo es malo la primera vez
Siempre que se habla de la primera vez se suele hablar con sorna sobre la inexperiencia, la torpeza, las risas, el nerviosismo… pero hoy me he propuesto mirarlo desde otro punto de vista. A ver, evidentemente no es igual el comienzo que el resto de experiencias, sobre todo porque se va cogiendo práctica y gusto (nunca mejor dicho), al asunto en cuestión. Pero esa primera vez es algo realmente curioso, porque o piensas en todo o no piensas en nada, sólo sabes que ese momento cambia tu vida y no porque sea o no sea la persona de tu vida con la que te estás acostando, sino porque a partir de ese momento ya no eres virgen.

Evidentemente este es un pensamiento efímero que tienes al día siguiente, junto con la cara desencajada y una extraña sensación de culpabilidad, pero orgullosa…¿qué curioso no? No me refiero a que sea un momento trascendental, pero sí a que esa es la sensación que te da en ese momento. Aunque ya hayas podido ver desnuda a la persona que tienes ante ti en la cama, la ves diferente porque sabes que ese es el primer desnudo de cuando lo vas a hacer…tus primeros pechos, tus primeros muslos, tus primeros besos, todos de cama. Puede que haya mil experiencias mejores, sexis, eróticas, complacientes o como queráis, pero a éste le guardo un especial recuerdo ya que nunca vuelve a ser la primera vez…o sí, nunca se sabe.

Ozule
 
Porno casero
Se ven muchas películas a lo largo de la vida. Están aquellas que no te acuerdas de cómo empiezan o de cómo terminan, y aquellas con escenas memorables que por alguna razón no te puedes sacar de la cabeza. Una de ellas, para mí, es la de Pamela Anderson y Tommy Lee 'Trainspotting'. Cómo olvidar, por ejemplo, esa escena en la que una pareja que se ha grabado a sí misma en la cama, de repente, sorpresa, sorpresa, no encuentra su cinta de porno casero porque ha sido sustituida por otra… y ha terminado en el videoclub por equivocación.

Tu pareja puede proponerte grabar un vídeo porno para los momentos picantes. Te lo pasas bien grabándolo, te echas unas risas y te puedes poner a tono en un momento dado volviendo a visualizarlo. La pregunta es si alguna vez lo encontrará nuestra madre, nuestro hijo o se filtrara en la red. ¿Nos hemos preguntado alguna vez de dónde salen todos esos vídeos de porno casero que inundan la red? ¿Se encargan de subirlos ex novios y ex novias vengativos?

El porno casero es uno de los subgéneros de mayor éxito de Internet de los últimos años, hasta el punto de que seguramente en más de la mitad de los casos estemos presenciando algún que otro fake. Vídeos que en realidad pretenden engancharnos a alguna página de pago megaorganizada. Pero lo bueno es que las tías son reales y los tíos no tienen problemas de erección como en ciertas peliculillas porno de mala muerte. Lo malo es terminar siendo protagonista de ellas. Que se lo cuenten a Pamela Anderson, a Paris Hilton o a Colin Farell. Todos han salido muy bien parados de sus asuntos de cama. Parecen expertos en el tema y están dotados, pero a qué precio nos hemos enterado...

Súper-X
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El vibrador de la Señora Beckham
Como todos ya sabréis, David le ha regalado a Victoria un artilugio de dos millones de dólares. No sé lo que pensaréis de todo esto, pero a mí como mujer lo primero que me viene a la cabeza es………….. ¿De qué tamaño será????

El caso es que no, que el juguetito tiene un tamaño estándar y que la pasta gansa que ha costado es por el platino y los diamantitos que lleva adornando cual corona.

Sinceramente con la cantidad de materiales maravillosos que existen hoy en día para dildos, algo metálico se me queda poco funcional para vibradores… ¿Cuánto pesará eso???? Porque menos mal que el David tiene cachas, porque como ella un día ande baja de libido lo mismo se le funde el bíceps de tanto darle… Y ya no digo si es ella la que lo usa… Con semejantes bracines que tiene... En fin, que no entiendo nada y que imagino que uno de 50€ hará el mismo efecto, y digo IMAGINO porque no creo que en mi vida pruebe uno de platino y diamantes… ¿O es que a los Beckham sólo les excita “el colorao”???? También puede ser, porque imagino que todo irá por un rollo fetiche… O porque son un poquito gilipollas.

Para mí que estos dos ya no saben en qué gastarse la pasta y nos dan el coñazo con sus tonterías… Porque como siempre una fuente interna da el chivatazo, pero vamos, que para mí ellos mismos son los que se encargan de publicitarlo… Aunque como bien dice el dicho… Dime de qué presumes y te diré de qué careces… Porque vamos, si a mí me regalan un vibrador (sea del precio que sea) lo único que me preocupa es tenerlo limpito cerca de la mesilla y no preocuparme de que medio mundo lo sepa… Aunque afortunadamente no soy Victoria Beckham.

Mia
 
Conversaciones íntimas de amigas
No hay nada más embarazoso que ser hombre y hablar con unas amigas sobre sexo, sobre sus gustos y preferencias, sobre lo que le dicen a los chicos en la cama para que se exciten, sobre cómo les gusta que les toquen… pero qué se creen, que uno es de piedra.

Tal cosa me pasó este fin de semana y como me tocaba hoy escribir no he tenido que rebanarme los sexos, quise decir sesos, con que escribir, ya que hablan mucho de la primavera pero con estos fríos no hay dios quien se altere… al tema, que viví en primera persona una de esas conversaciones súper íntimas de amigas del alma y que me tuve que ir al baño a ver si la cosa se rebajaba, y todos sabemos de qué hablo…

La una le contaba a la otra que su nuevo ligue es una máquina sexual, que nada que ver con el “pichacorta” de su ex, que ese no sabía ni donde estaba el punto A… ni cómo empezar. La otra le contaba a la una que a esos chicos que hay que explicarles todo no mola, que los experimentados son la leche y que si quieres clases que vayan a Home English.

Claro, para saber por qué era una máquina le interrogó en técnicas sexuales: por lo que se ve el chico en cuestión, que además es un yogurín para mi amiga, sabe hacer maravillas con su instrumento, que lo mismo va lentito que acelera, que además sabe besar, tocar, chupar, mover, respirar… una máquina, lo dicho. La otra, que estaba con su novio pero no se cortaba un pelo, aseguró que se lo tiene que presentar, que a ella eso del cambio de ritmo le pone loca de contenta y que si además sabe hacerlo todo bien que casi le enseñe técnicas al suyo… el novio se puso rojo, yo me fui al baño.

Vamos, que me puse malo de contento, que no vivía en mi y que no pensé en otra cosa en toda la noche, a partir de entonces sólo eran carne para mi, ya no eran amigas…por cierto, conocí a la máquina y la verdad, ¡¡era bastante poca cosa!!

AGROSEX
 
Potestativo. Los bonobos y nosotros.
Un bonobo es un mono muy parecido a un chimpancé. Recientemente el primatólogo Frans De Waal ha escrito un libro titulado Bonobo: The Forgotten Ape. ¿Cuál es una de las características más llamativas de los bonobos? Practican el sexo a todas horas, en todas las combinaciones y posturas posibles. ¿Y cuál es la ventaja evolutiva de este comportamiento? Los científicos sospechan que este frenesí sexual es una estrategia de la hembra para aumentar lo que se conoce como incertidumbre de la paternidad: que las hembras hagan sexo con muchos machos significa que ninguno puede descartar que la cría sea suya, lo que hace el infanticidio contraproducente. Por otro lado, entre los bonobos no hay grandes tensiones y si se producen, no se matan entre ellos como los chimpancés sino que se ponen a practicar el sexo, todos con todos. Si aceptamos como válida la hipótesis de que el ser humano es el animal más evolucionado sobre la faz de la Tierra: ¿en qué momento los bonobos nos adelantaron?

Si Rajoy y Zapatero echaran un casquete antes y después de cada sesión en el Congreso, la política nacional seguramente no estaría tan envilecida. ¿Y por qué no hablar de un polvo entre Esperanza y Gallardón? Necesitan rebajar tensiones. ¿Tu vecino te jode con la música a todo volumen? ¡Tíratelo! ¿La policía te para en la carretera? Antes de que termine de escribir la multa, baja la cremallera del pantalón del agente y chúpasela; es más que probable que él haga algo parecido contigo poco después. ¿El albañil está machacándote con esa obra que nunca termina? ¡Dale por el culo! Él te lo agradecerá, y vuestra relación seguramente prosperaría, azulejos del baño incluidos. ¿Y qué me dices de esa funcionaria que parapetada tras una ventanilla no mueve un dedo por hacerte la vida más fácil? Usa tu polla, por Dios, no tu ira: fóllala hasta que descubra que es multiorgásmica.

A mí lo de los bonobos me parece todo un invento, francamente. Y yo, de verdad, tengo naturaleza de bonobo, pero es que años y años de colegios de curas, quieras que no, dejan su impronta. Aunque seas bonobo, el sexo no es todo lo potestativo que debiera. Si lo fuera…aquí iba a estar yo escribiendo, no te jode.

potestativo
1. adj. Sujeto a la libre facultad o potestad de cada uno.

Ataraxia
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La profe de mate...
A Samuel siempre le habían gustado las matemáticas y desde que Ana se convirtió en su profesora particular muchísimo más. Era su último curso en el instituto y sus padres le apuntaron a unas clases intensivas de mate para aprobar la selectividad con nota.

El día que Samuel abrió la puerta de clase y se encontró con aquella mujer apenas pudo pronunciar palabra en media hora. Su pulso se alteró, el corazón le latía descontrolado y cada hormona de su cuerpo iba enloqueciendo a cada segundo por Ana.

Ella no era tonta y notó la excitación del muchacho desde el primer momento. Al principio sólo le hizo gracia y quizá se sintió un poco incómoda, pero a medida que pasaban los días empezó a gustarle ese calor que la invadía todo el cuerpo al sentirse observada cada vez que se daba la vuelta para escribir en la pizarra, cada vez que se agachaba a recoger la tiza, cada vez que sentía la mirada de Samuel clavada en su escote, cada vez que...

Y, de repente, empezó a provocar ella misma esas situaciones. Un botón desabrochado "casualmente" antes de entrar en clase, un tacón más alto de lo habitual, una falda más corta, brillo en los labios, una gota de perfume, un roce con su pecho en el brazo de él al inclinarse sobre su mesa para explicarle aquella integral que no sabía resolver...

Por su parte Samuel ya no era capaz de pensar en otra cosa que no fueran mil y una fantasías con Ana. La imaginaba desnuda, sobre aquellos tacones y con la tiza en la mano, haciendo derivadas con toda la naturalidad del mundo. La imaginaba sentada en la mesa, abierta de piernas para él, sonriéndole y pronunciando Samuel..., como sólo ella sabía hacerlo, con aquella boca sensual, con aquella voz dulce, con aquellos ojos atravesando los suyos.

La tensión sexual impregnaba cada pared de aquella habitación, había llenado el oxígeno de deseo y cada neurona de sus cuerpos sólo sabía pensar en el otro, comiéndoselo a besos, lamiendo cada centímetro de piel, saboreando cada roce...

Un día al terminar la clase, Samuel tomó el valor suficiente como para invitarle a tomar algo y se dirigió decidido hasta su mesa. Al tenerla en frente y encontrarse con aquella sonrisa espléndida se le fue todo el valor y las palabras se le ahogaron en la garganta. Ella le sonrió de nuevo, y adivinando el motivo de su timidez le dijo: Samu, he pensado que..., tal vez..., no sé..., te gustaría ir a tomar algo ahora. No tengo nada mejor que hacer, tú... ¿quieres...? Él tragó saliva, y mientras el corazón se le salía por la boca, contestó: claro, quiero..., vamos...!

Le ayudó a recoger los libros esparcidos sobre la mesa y ambos se rozaron las manos, los dedos... Al momento salieron de la clase y Samuel, con una sonrisa inmensa dibujada en la boca, pensó, de pronto, que era un tipo realmente afortunado.

Aliena
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De cómo montárselo como Ralph Fiennes (sin que te juzguen)
Andábamos preocupadas un par de amigas y yo acerca de la ninfomanía y de dónde está el límite. Me explico, ¿hasta qué punto hay que llegar para que otros, aquejados muchos de una doble moral aplastante, te juzguen ninfómana?


Señoras/-es no hay imparcialidad, es decir, no se nos aplican los mismos criterios a unas que a otros. He aquí un Ralph Fiennes que se beneficia a una azafata en el aseo de un avión (que alarde de destreza) y que más tarde es sorprendido en la piscina de un hotel con cuatro jovencitas danzando en pelotari alrededor de su bienaventurado miembro de casanova inglés. Ole Ralph! Pues sí oigan, y otro ole para la mozazafata que se lo tiró ¿no? Pues no, para muchos una golfa que le sedujo con malas artes (¿?). Preguntaba yo pues, ¿dónde está el límite? Ay de mí si me fotografían con cuatro deidades bailándome el agua. Mi padre pide mi ingreso inmediato-sin-retorno en la comunidad Amish de Ohio. A mi amiga, que trabaja en un hotel y satisface necesidades con varios miembros de la convención de turno, le aconsejarían tratamiento. Y a mí, que si me presentan a un tío guapo pienso en morderle un pezón, también.

La ninfomanía es una disfunción seria, insaciable, normalmente insatisfactoria, y tratable. Tener un apetito sexual sano y exultante y querer disfrutar plenamente de un festival de polvetes sólo es reprochable para el que quiere y tratable también claro, con el susodicho festival. Pero es muy recurrente un: ¿que se tiró a cuántos dices? Uich tía, tu amiga es ninfómana.

Y sin embargo poco se escucha un: Ay madre que va a ser que Ralph es satiromaníaco, que fuerte. Por cierto que yo el apelativo es que no lo he oído en mi vida!!

Todo es cuestión de criticar, pero siempre al mismo frente…

Cocomordan
 
Tiran más que dos carretas
Queridos lectores voy a confesaros algo, me encantaría ser rubia, estar buena y tener un buen par de tetas para conseguir efectos hipnóticos sobre los hombres y obtener cualquier cosa de ellos por humillante que les resulte.

Imagina que, por ejemplo, no te funciona el teléfono en la oficina y necesitas con urgencia que los “amables” informáticos te lo arreglen. Si eres una rubia despampanante sólo tienes que sonreír, tocarte el pelito, desabrocharte un botón y decir “Por favor…me lo arreglas? Sé que no he puesto una incidencia…pero lo necesito ahora” el técnico se pone a babear y actúa rápido y eficazmente esperando impresionarte, tú como premio le acaricias el cogote como si fuera tu mascota y el técnico piensa que algún día igual moja el churro…lo que no sabe es que tú eres plenamente consciente de que ese día nunca llegará.

Ahora pongámonos en el caso contrario, eres un tío normal y corriente que se queda sin teléfono por caprichos de la técnica, tu jefe te ha jurado que como no resuelvas un conflicto con un proveedor japonés te puedes ir despidiendo de tu empleo, puede que la empresa quiebre y además va a arrancarte de cuajo los genitales sin anestesia…necesitas desesperadamente que tu teléfono funcione. Como eres una persona muy disciplinada pones una incidencia como mandan los cánones y como el técnico no te hace ni puñetero caso decides ir a su mesa.

-Perdona, te he puesto una incidencia super urgente como hace cuatro horas…y como te veo por el tercer café…igual tienes tiempo ahora.
-Las cosas de palacio van despacio…¿Qué pasa tienes prisa?
-Nooooo Sultán de Arabia…vengo aquí para escuchar tu linda voz.
-No te pongas borde, ponme una incidencia.
-¡Lo hice hace cuatro horas! además… ¿La rubia te pone incidencias? ¿O le rompes el teléfono aposta para ir a meter ficha?
-Bueno tranquilo…pásame la incidencia otra vez, esta vez en grado “urgencia crítica” eso sí, tu supervisor debe de darme el visto bueno firmando el formulario P-42 y además debes conseguir la firma del secretario general de la ONU y la bendición del Papa.

Como veis en muchos aspectos de la vida estar buena tiene muchas ventajas, sobretodo porque siempre habrá una legión de babosos dispuestos a servirte los pensamientos, está claro que los hombres somos más simples que un cubo y la mera posibilidad de acercarnos a una tía buena ya nos estimula. Mi consejo, hazte amigo de la buenorra de la oficina y si tienes algún problema con el teléfono o el ordenador, que sea ella la que llame a su esclavo para que te lo arregle.

Mr Catenaccio
 
¿Qué tienen las películas porno?
El último post de Locomotoro me recordó mis primeras experiencias y mis sensaciones con las películas porno.

Lo primero fue una confusión pues pensé que era una película porno lo que no lo era. Me refiero a esas películas eróticas de serie Z donde intentan inútilmente que haya un argumento, aparecen follando de forma tan chabacana y tan cutre, y están tan mal hechas que es muy probable que tengas pesadillas.

Luego vino la peli del Plus y sinceramente la experiencia no fue mucho mejor. Al ver tan de cerca esos penes enormes, esos primeros planos tan desagradables, esos flujos… no entendí qué tenía eso de excitante y mi reacción fue bastante negativa, vamos que lo tuve que quitar porque se me estaba revolviendo la cena… Es que, ¿por qué ser tan explícito? ¡No hace falta mostrarlo TODO ni hacer esos zooms que no aportan nada!

En definitiva, no me ponen demasiado por no decir nada este tipo de películas, hacen que me tense y no me relajo. Sinceramente me excita mucho más una escena sensual y tórrida tipo ‘El cartero siempre llama dos veces’ en la que sin enseñarlo todo te pueden poner a 100 en 5 segundos.

Pero vamos sé que normalmente las películas porno gozan de un gran número de seguidores que no entenderán mi postura. Pero sobre gustos...

Tántrica