Sí, no hay nada de interés sexual mutuo, o al menos por una de las partes, que siempre suele ser la masculina. Una amiga mía dice que sólo ha podido tener amigos masculinos en el mundo gay… es verdad que mi amiga está como un quesito… en este caso francés, para más morbo.
2.- Se me perdió tu teléfono// No vi tu llamada
Los móviles de hoy son tontos y sólo llevan cámara, radio, mp3, gps, bluetooth, manos libres, umts, airbag, dirección asistida, batería de doble litio reforzado… pues justo el mío no registra los números y no recoge las llamadas perdidas… en breve lo iré a devolver.
3.- Me gustaste desde la primera vez que te ví
Claro, llevaba cuatro copas, estaba en una discoteca llena de humo y ya me habían rechazado las tres tías del centro de la pista, las dos del baño, una en el ropero y qué decir tiene que ninguna go-gó estaba por la labor, pero sí, me gustaste un montón, lo que viene a ser un flechazo.

4.- Yo con esa, ni borracho
Cuantos matrimonios se habrán formado tras la maldita frase. Nunca digas de esa agua no beberé… beberás hasta el día que te mueras y encima le cogeras el gusto.
5.- Dame tiempo para aclarar mis ideas
Lo malo de la palabra tiempo es que puede ser un segundo, una hora, unos días o “nunca más vuelvas a llamarme, me das asco (físico)”. Lo de 'mis ideas' es más concreto: no me gustas, y punto.
6.- Seguiremos siendo amigos
De nuestros amigos, claro, de los que cada cual de nosotros conservemos de nuestra anterior vida de solteros y si éstos no se han ennoviado, arrejuntado o lo que es peor e indisoluble, casado. Si no, directamente no tendremos amigos porque tú y yo no lo vamos a volver a ser a no ser que quieras volver a tener tema conmigo...
Y ahora entramos en las puramente sexuales…
7.- Esto no es lo que parece
Nada que ver, que estemos yo y tu hermana en la cama marital, desnudos y con mi miembro dentro de ella no tiene nada que ver con que te esté poniendo los cuernos, pero cómo eres tan fantasiosa, yo es que lo flipo, no te pienso perdonar en la vida (en la poca que me queda).
8.- No te va a doler
Aplícalo a “probemos cosas nuevas” y saca el bote de vaselina, esto suele estar relacionado directamente con la puerta de atrás del cuerpo humano. ¿Por qué nos obsesiona tanto a los hombres? ¿será porque lo prohibido atrae? ¿todos tenemos un gay dentro del armario?
9.- La puntita nada más
Si hay en este blog alguien capaz de meter sólo la puntita, por favor, que se muestre. El resto, seguiremos mintiendo como bellacos y metiéndola hasta donde quepa.
10.- Chupa, chupa, que yo te aviso
Bajo ningún concepto fiarse de un hombre en plena excitación, y más si se trata de una señora mamada. La lengua, y no me refiero a la de la RAE, es poderosa y sus triquiñuelas por los bajos fondos dan eyaculaciones alborotadas y casi nunca controladas. Con ellas es casi lo mismo, aunque muchas dicen que ellas no manchan…
Agrose xXx
La otra noche contando nuestras experiencias sexuales yo les reconocí que para mí una de las cosas más placenteras, sexualmente hablando, es que mi ‘amante’ se adentre en mi sexo, me recorra con su lengua y me lleve al sitio más recóndito jamás conocido. Para mi sorpresa una de mis amigas me miró con cara de asco… ¿perdona?, ¿no me dirás que a ti no te gusta que te lo coman?, yo no me lo podía creer, pero sí, sí hay féminas que le desagrada el cunilingus. Ahí mi primer dilema.

Vale, la primera vez que te lo comen puede resultar algo incómodo, y si encima el sujeto en cuestión se pierde por tu bosque encantado mucho más, pero queridas ‘give me’ una razón por la que no os pueda gustar. Escrúpulos, vergüenza, algo sucio, desagradable por favor una sola razón justificada para que yo pueda entenderlo. Lo sé, en el sexo como en la vida, todo es cuestión de gustos, pero mi conclusión es la siguiente: Si a una tía no le gusta que le practiquen sexo oral es porque quien le ha surcado sus bajos fondos no es un marinero experimentado y lo de 'bajar al pilón' no es su especialidad, vaaaaalee puede que sea cuestión de gustos, pero yo sigo sin entenderlo, joder es un preliminar más, ¿qué tiene de malo?.
Otra de mis amigas dice que ella se la come a su chico porque sabe que a él le gusta, porque a ella no le disgusta del todo y porque si lo hace ella también recibirá su merecido cunilingus, pero que a ella chupársela no le pone nada. Segundo dilema. ¿Es posible que no te exite agarrar el miembro enhiesto de tu chico y hacer con él todo lo que se te antoje?
Hablando con mis experimentados amigos me comentaron que a ellos simplemente el hecho de 'comérselo' a sus chicas les exita muchísimo, y que cuando ven que su chica se vuelve loca por ello, les estimula mucho más. ¿Por qué a algunas chicas o a muchas de ellas no les pone a tono hacerle una mamada a su chico? ¿ni si quiera un poco de excitación ver que a él le gusta y que se vuelve loco cuando tú se lo haces?
En fin estoy demasiado aturdida como para encontrar respuestas a mis preguntas, lo sé no tiene más explicación que la de para gustos los colores, pero que no, que no, que no lo entiendo, ¿alguien me lo explica?
A puntito
La historia que voy a contar sucedió hace apenas dos semanas. Un buen amigo comparte piso desde hace pocos meses con una joven estudiante de medicina. Dieciocho años, ”luz de mi vida, fuego de mis entrañas”. Dos horas de cena en compañía de varios amigos dieron paso a lo que prometía convertirse en una noche memorable, mejor, otra noche memorable. Llevábamos varios días preparando la cita, pero mis ganas de fiesta se fundieron con el hielo del último daikiri en el restaurante. El lugar de la cita estaba junto a la casa de mi amigo y yo ya tenía pensado quedarme a dormir allí, de modo que no le importó prestarme su habitación mientras los demás continuaban la jarana.

Apenas había dormido quince minutos cuando escuché cerrarse la puerta de la casa. Era muy pronto para que la juerga hubiera terminado, así que deduje que la compañera de mi amigo,“mi pecado, mi alma”, había llegado. Nos habíamos visto sólo tres o cuatro veces. La idea de estar los dos solos en la casa no nació de mi cabeza… mi polla se me había adelantado, y cuando quise pensar en ello conscientemente ya estaba metiéndome la mano dentro del pantalón. No esperaba demasiado. Una paja más o menos tranquila, eso sí, afinando el oído por si algún sonido -quién sabe si una ducha nocturna o el murmullo de su cuerpo librándose de la ropa- desde la otra habitación pudiera ayudarme a que la excitación creciera.
“Métemela por detrás”. Como si mis manos se hubieran aferrado a un jodido cable de 20.000 voltios, mi polla se sacudió eléctrica y durante algunos segundos no pude ni seguir con mi particular danza de Onán. “Quiero chupártela”. Otra descarga. Todo gratis. No podía creer en mi propia suerte así que me incorporé, y salí de la habitación. Caminaba despacio, sólo quería llegar a descubrir algo, llegar al campo de batalla (el salón, con una luz triste, como de neón, soplando por debajo de la puerta y por la pequeña ranura que había quedado entreabierta), antes de que todo hubiera terminado. Cuando alcancé mi puesto de observador aparecieron ante mí las siete maravillas del mundo multiplicadas; los Jardines de Babilonia en la forma de una muchacha de 18 años.
Tumbada en el sofá y completamente desnuda, con las piernas cruzadas, apretando la mano que escondía bajo su vientre, observaba como otra joven de pelo rubio se metía en perfecto compás dos enormes miembros negros en la boca. Yo apenas podía prestar atención a la película; mis ojos estaban clavados en ella, que ahora se lamía los dedos de la otra mano para humedecerse los pezones. Su mirada, colgada sobre el techo del revés, era para mí como la composición de un videowall translúcido, donde podía ver sus pensamientos. Podía verla a ella imaginando ser la fulana de la pantalla, colgada con ambas manos de aquellas dos enormes pollas ancestrales, bailando con ellas, como un barco, metiéndoselas en la boca, chupándolas… compulsivamente, en un compás frenético de placer.
Yo llevaba ya varios minutos masturbándome en la puerta, con la polla entre las manos. Fue entonces cuando ella sintió mi presencia y puso sus ojos sobre la puerta. Pero no se detuvo. Su búsqueda incesante a través de la penumbra (mientras su mano derecha seguía reposando sobre su coño, con las piernas ahora medio abiertas), alcanzó por fin a mirarme fijamente. “Entra”. Como si aún temiera ser descubierto me tumbé lentamente a su lado y empecé a acariciarla. “No sabía que a las tías os gustara el porno”. “Me vuelve loca”.”Sí, eso parece”. “Me encantaría masturbarme contigo”.”Tú disfruta de la película”. “De acuerdo”

Frente al televisor había un sillón de tela roja, la acompañé hasta allí, y la dejé sentada en aquel improvisado patio de butacas. Después me dispuse a convertir aquel pase de medianoche en la revolución industrial del cine para adultos. Acababa de descubrir el fuego en la prehistoria del porno. Me arrodillé de espaldas a la pantalla, frente a ella, mientras reposaba sus piernas sobre mis hombros. Mientras surcaba con mi lengua su holly hole, ella no quitaba ojo al televisor, donde ahora la misma rubia de antes estaba siendo salvajemente penetrada por aquellos dos quarterback de los Patriots de New England. Me había reducido a mi mismo a la mínima expresión de mi boca, desde donde podía dominarla a ella. Sus gemidos comenzaron a confundirse con los de la tía de la película y me invitó a sentarme junto a ella. Los dos completamente desnudos nos masturbamos mutuamente hasta que ella empezó a correrse, entre suaves gritos ahogados, mientras yo acompañaba su orgasmo con los dedos, liberando su coño de la presión para un instante después volver a acariciarlo muy despacio.
Se quedó unos segundo en silencio, recuperando la respiración, sin soltarme la polla en ningún momento.”Creo que podría correrme otra vez, pero quiero que lo hagas tú también, encima de mí”. Después de oír aquellas palabras podría haberme lanzado yo solo a la invasión de Polonia. Volví a poner mi mano sobre su vientre, bajando muy despacio, mientras ella me hacía la que podría haber optado al título de Paja del año. Me susurró al oído “quiero ver como te corres”. Comencé a eyacular sobre ella. En apenas un instante sus pezones, su vientre y sus muslos se cubrieron de infinitas gotas de semen, que al reflejo de la luz tenue de la pantalla parecían estrellas fluorescentes sobre su piel. Ella volvió a correrse durante mi éxtasis.
Después, el silencio durante varios minutos, acariciándonos. “Estoy cansada, creo que me voy a dormir. Dulces sueños”. Me besó en la frente y paseó su cuerpo desnudo hasta la habitación. Una mueca inocente antes de cerrar la puerta, fue la señal de que la noche había terminado. Fumé un cigarrillo y también me fui a dormir.
The BuzzCock
El onanismo tampoco sirve para olvidar o superar, pero es más constante. Está más presente, a las duras y a las maduras, y hasta que la artrosis o la apatía se apodere de uno.
Si estás en pareja, te sigues masturbando. Si estás solo, tu mano es tu mejor amiga. Si no estás ni acompañado ni solitario, siempre sirve como alternativa, como afición, como manera de matar el tiempo hasta que llamen a tu puerta.
Esto es un canto al onanismo, sí, y es un homenaje a Walt Whitman , también. Llamadme pedante, o sólo enfermo de melancolía. Tachadme de hedonista, o calificarme sólo de depresivo puntual.
Nadie ha conseguido masturbarme como lo hago yo. Me gusta como me lo hacen, pero reconozco que sólo cuando es mi experta mano la que acuna mi líbido es cuando mi mente se deslumbra por centelleos y mi médula se contrae como una serpiente.
No hay nada como un cacho de polvo, pero no es eso de lo que estoy hablando. Sólo desnudo mi conciencia reconociéndome que no hay mano como la mía, aunque el roce de cinco dedos extraños consigue cotas que yo solo no. Pero es en la fricción y el movimiento donde mi derecha se alza como ganadora absoluta. Mi mano es hermana de mi polla, pero mi polla es polígama y no se contenta, quiere otras manos, aunque luego comprueba que sólo una, mi diestra, consigue maravillas. Aun así, el resto, por sugestión o por notar en mi piel otra piel que no es mía, también termina conquistando mi Everest.
Mi mano es el sherpa Norgay, las otras manos son Edmund Hillary. El autóctono llegó con Hillary, pero conocía el entorno. Hillary, extranjero, logró la mayor satisfacción. ¿Quién se acuerda de Norgay? Sólo el monte Everest, que entonces fue montaña.
Sesión Golfa, en tratamiento psiquiátrico.
No sé qué pasa últimamente, que no soy capaz de cruzarme con un tío que me haga inventarme una historia de lujuria, pasión y desenfreno. Quizá con la edad me vuelva más exigente, pero es que me da la impresión de que la mayoría de los tíos que me encuentro por la calle son feos que se visten de modernos para parecer interesantes, pero en definitiva SON FEOS. Lo que pasa es que se dejan el pelín largo, un poco de barbita y se ponen ropa grunge………. Que no digo que muchos no sean atractivos, ni tengan su morbo… Pero cansa que se pierda la autenticidad y que todos vayan vestidos como clones. Nunca he sido de tíos guapísimos, pero tengo un momento en mi vida en el que busco lo contrario y quiero un hombre de esos que huelen a colonia, que van completamente afeitados, y a ser posible con camisa planchada……………… Estoy harta de pantalones cagados que no dejan ver nada de culo y de citas en las que pagas todo a pachas.
Quiero fantasear aunque sólo sea para una noche, con una cita en un hotel caro. Tampoco carísimo pero no consiento menos de cuatro estrellas. Y si me reciben con una cesta de frutas mucho mejor, porque ya que me voy a bajar las bragas igualmente, al menos que sea en un colchón grande, limpio y con un cuerpo que huela a after shave…………
Y aunque sea por un día estar en un mundo material donde todo lo que te rodea sea impersonal pero lujoso. Qué más me da. Que no me quiero casar con el tipo encorbatado de la habitación pero quiero una cita en la que no haya que reparar en gastos ni en la que haya que hablar demasiado. Que quieres una piña colada, pues que te la suban… Que quieres unas fresas con champán, ¡a la habitación 210!!! Que quieres un baño con chorros de espuma, a llenar la bañera y lo mejor viene luego cuando te secan con una toalla de esas blancas que tienen el escudo bordado del hotel y que tienen un espesor de 8 cm……………….. Ummmmmmmmmm por dios qué gusto. Que en tu casa huelen a la madera del cajón donde las guardas y rascan mucho porque la ultima vez se te olvidó el suavizante (y por supuesto no las planchaste…)
Mia
Encuentro Nº2
Si el sujeto Nº1 se sorprendió cuando intenté desbrochar su bragueta, el Nº 2 me sorprendió a mi desabrochándosela el solito a los tres minutos de comenzar nuestra primera cita. No había ninguna duda, el chico iba a lo que iba, y una que está más que escarmentada y no está para muchos rodeos, prefiere la franqueza de un tío que sabe lo que quiere, a un remilgado que ni te lo come, ni te la deja comer
La cosa salió tan bien que decidimos quedar al día siguiente. Ese robusto obrero de pequeño cerebro, parcas palabras pero generosos atributos, me dejó de nuevo tan satisfecha que no pude evitar un: “Ufff, habrá que repetir otro día ¿no?”. Un torpe comentario que obtuvo como recompensa estas duras palabras -“Lo siento Nena pero no debes enamorarte de mí, soy un espíritu libre y podría hacerte daño”-. La frase de mi amante de gran tranca y corto intelecto produjo en mí tanta risa como rabia. ¿Qué podía hacerle pensar que una mujer como yo desea desayunar día tras día en ese apartamento de extrarradio? ¿Qué puede hacerle pensar que me estoy enamorando de alguien que cobra la mitad que yo, que necesita de su madre cada vez que pone una lavadora y que no es capaz si quiera de preparar un plato precocinado?.

Los hombres piensan que en la segunda cita ya hemos elegido iglesia y convite, sabemos el número y nombre de los hijos que queremos tener y al colegio al que los debemos llevar. Creen que nuestro único objetivo en la vida es pillar a tiempo a cualquier mozo antes de que se nos pase la paella, lo que no saben es que desde hace ya mucho tiempo las féminas nos hemos pasamos al Brillante y ese arroz ya no se pasa. Y si no, preguntarle sino a A.R., con gemelos a los cuarenta.
Una nueva cita, una nueva derrota. ¿Qué deparará la tercera?
Megavixens
A día de hoy y a mis veintitantos me siguen sorprendiendo sus reacciones y pensamientos.El otro día comiendo con mis compis de trabajo (una de esas comidas 'chicas contra chicos'), una de mis compañeras muy graciosa ella a cuento de una historieta en la que estoy metida que ya os contaré otro día, dijo "¿A que vosotros en lo primero que os fijáis en una chica es en la boca y en las tetas"?

y las respuestas os las imagináis: "Sí, en las tetas hasta que se da la vuelta y le miro el culo" o "sí, sí, ¿no os pasado que estáis hablando con alguna chica y hacéis esfuerzos por no mirale las tetas?. Comentarios de esta linde se multiplicaron por la mesa.
Realmente no debería sorprenderme, peor es que no estamos hablando de adolescentes salidos sino de hombres hechos y derechos. Pero lo mejor fue cuando tocó la ronda de cuál es vuestro mito erótico y uno de ellos (treinta y muchos) dijo que Paris Hilton, ¿me lo puedes repetir? PARIS HILTON??? Pensé, ilusa de mi, que el mito de la rubia tonta ya estaba más que caído... pues va a ser que no. Aunque claro, también de estudiar sería el que dijo que Ana Rosa le ponía mogollón... no coments.
Y es que chicas, no nos engañemos a ellos les siguen tirando las tetas, los culos, las facilonas, las rubias, y todos los topicazos...
Tántrica
A veces he llegado a pensar si lo mío era una obsesión, puesto que no sólo me gustan las mujeres de 95 para arriba, si no las que además los tienen bonitos. Y es que esto de los pechos es todo un mundo, puesto que en muchas ocasiones lo que a simple vista puede parecer el paraíso, puede luego llegar a ser un auténtico derrumbe al verlo al descubierto…pero afortunadamente con la edad, uno empieza a desarrollar una vista de Rayos X, llegando a adivinar tallas al cm con sólo mirar y saber si será o no una decepción (esto ya para los licenciados en tetas). A estas alturas de post muchos pensarán como un amigo, que asegura que mi madre no debió darme el pecho lo suficiente ya que lo mío es de juzgado de guardia. Como he dicho antes, soy exigente y señores y señoras, la talla 95-100 natural que desafía las leyes de la gravedad, existe, NO ES UN MITO. Es cierto que cuesta encontrar un pecho grande, bonito y que no se caiga…pero bueno como todo, o lo acabas encontrando o te acabas tropezando con él (ellos).Así que en resumidas cuentas amantes de los pechos, si vuestro gusto es similar al que aquí escribe, no desesperéis…por ahí hay algún par esperando vuestra llegada.
Ozule

Queridos lectores, que complejo es el ser humano y a la vez que simple...milenios y milenios de constante evolución y sin embargo hay algo que no ha cambiado y nunca cambiará: Desde que aquel mono desconcertado se bajó del arbol y comenzó la imparable carrera de la humanidad...nos morimos por echar un buen polvo.
Esta profunda reflexión que acabo de hacer asaltó mi mente por sorpresa y a traición un día que iba yo paseando, pensando en si el universo sería cóncavo o convexo, y de repente me tropecé con el contenedor de basura de la imagen, con esa frase que se grabó a fuego en mi retina "Follar bien importa".
Sí, estimados seguidores de este humilde blog, follar bien importa y mucho...no solo follar, sino quedarse bien agusto después de una buena sesión de vicio y fornicio, vaciarse por completo en un polvo de esos que hacen que se te olvide la mierda de mundo que nos rodea, en un polvo de esos que te hace sentir el rey del mundo.
Follar bien importa, y por mucho que investiguemos, que evolucionemos, que aprendamos...siempre nos quedará ese impulso primitivo que hace mucho más interesante descubrir lo que hay debajo de una falda que lo que está al otro lado del universo. Pero entonces...¿Pensar en el sexo es un obstáculo para la evolución? Au contraire amigos mios, el sexo equilibra al ser humano y le proporciona tranquilidad, si eres un malfollao ya tienes bastante con lo tuyo como para ser útil a la sociedad.
Recordad queridos amigos "Follar bien importa" y nos hace convivir en armonía con el universo que nos rodea.
Mr. Catenaccio
Las situaciones incómodas son la salsa del sexo. En un alto porcentaje algo siempre falla, aunque no por eso hay que dejar que se corte el rollo.

Al contrario, lo bonito de esto es que no se trata de una ciencia exacta sino de una teoría inversamente proporcional a lo premeditado. Si dices que no vas a untarte nunca con mantequilla, acabarás usando hasta mermelada por lubricante; si piensas que nunca harás un trío, al final habrá un vídeo tuyo colgado en internet haciendo una orgía en el Festival Erótico de Barcelona.
Los gatillazos, por ejemplo, aparecen cuando más ganas tienes de dar la talla. Claro que cuando más ganas tienes de dar la talla, más alcohol te metes para el cuerpo con la intención de desinhibirte y más papeletas tienes para que el gatillazo haga su jodida presencia. Círculo vicioso (o no vicioso, según se mire). Pero vamos que las cosas se repiten y conozco casos de incluso tener que esperar a eso de “a la tercera va la metida”.
Somos humanos y (con todo el respeto del mundo a la zoofilia) eso hace que el folleteo sea interesante. ¡Feliz año nuevo!
Loco_motoro
Un año más vieja dirían algunos, un año más cerca de los 30 que son 26 ya y pesan, un año más... Si. Pero para Aliena es un año más... ¡¡a estrenar!! Un año que empieza casi con el calendario 2008 e intuye y ansia lleno de magia, de cosas buenas, de sorpresas, de cambios.
Un año más como un regalo que desenvolver, poco a poco. Deshaciendo primero el lazo rojo que lo rodea, tirando despues de cada punta, quitando el papel, abriendo la tapa, asomándome dentro, descubriendo despacio... Y así mismo veo el sexo. ¿Quién sabe qué nuevos labios me rozarán? ¿Quién sabe cúantos besos me robaran o robaré? ¿Quién sabe si haré el amor, si entregaré el corazón en cada caricia o me dejaré la piel echando el polvazo de mi vida con un extraño?

El sexo como regalo de la vida también. Como un placer que se nos da, que damos, que ofrecemos y que tenemos al alcance de la mano para saborearlo. No sabes lo que te espera, así es el misterio que nos rodea. Intriga..., curiosidad. Miradas que sabrán desmontarnos, que nos alterarán el pulso y harán que nos salga el alma por la boca. Orgamos que convulsionarán nuestros cuerpos, calor, caricias, una lengua que marca con su punta cada hueso de nuestra columna vertebral, unos dientes que nos muerden despacio, unas manos que nos rozan los labios apenas con la yema de los dedos...
La vida señores, el sexo, las sonrisas, el placer de compartir y de hacer sentir al otro. Pura vida, puro sexo. Un año más...
No dejéis de disfrutar. Salud!
Aliena
El día de Nochevieja yo y mis amigos nos lanzamos a ello y vaya lo que salió por ahí… yo acabé en estado semicomatoso, fueron tantas las preguntas… Os pongo en la situación: siete mujeres, dos chicos, alcohol por doquier, un piso sólo para nosotros y la última noche del 2007… ¡¡no se me ocurre mejor marco para empezar a soltar verdades a golpe de brindis!!

Pero vamos a la carnaza. La cosa empezó suave: yo nunca, nunca he puesto los cuernos, yo nunca, nunca lo he hecho en un sitio público, yo nunca, nunca lo he hecho en el coche, yo nunca, nunca me he enrollado con varios/as en una misma noche, yo nunca, nunca me he tirado a alguien que conocí esa misma noche…
La cosa se iba caldeando, efectos del alcohol que duda cabe, y empezaron las preguntas más calentonas. Nunca, nunca me he comido una polla (todas tímidas), un coño (primera sorpresa de la noche, una chica confesó), yo nunca, nunca me he follado a uno de la sala (sólo bebieron dos, hagan cálculos), yo nunca, nunca me he pajeado con alguien de la sala (los dos chicos bebimos, maldito juego de la galleta), yo nunca, nunca me he masturbado (pleno general… que notición, todas ellas se tocan), yo nunca, nunca he tenido un gatillazo (uffff, sudores fríos), yo nunca, nunca he hecho el misionero (una no sabía ni lo que era, explicación al canto y trago de la susodicha y de todos, que originalidad), yo nunca, nunca me he metido frutas (una asegura que el plátano congelado es una maravilla, sospechosamente junto al sorbete de la cena, en el congelador, había una bolsa llena de ricas bananas), yo nunca, nunca he oído a mis padres follar (otro pleno, que fogosidad, leche), yo nunca, nunca he estado con alguien de mi mismo sexo (no sólo la come-coños bebió), yo nunca, nunca....
Aquí el que escribe perdió hace mucho la cuenta de los tragos que se echó con el jueguecito, y de las risas también… de las mejores Nocheviejas de mi vida, invito a todos a que lo hagáis, la sinceridad está sobrevalorada pero en este caso es de lo más divertida.
AGROSEX
Luego vino la siguiente pregunta, ¿con dos hombres o con hombre y mujer?, yo: claro, con dos hombres, pero ¿conocidos o desconocidos?, nunca me lo había planteado, pero pensé por unos segundos, y me decanté por dos amigos, dos conocidos, siempre mejor, ya que te decides a hacer un menoige a trois, por lo menos que tengas confianza con ellos.

Ahí quedó la cosa, no pensé más en el tema, simplemente fue un vacile de este amigo, unas preguntas que conllevan unas risas, unos juegos provocadores y nada más. Ninguna proposición.
Esa historia, esa charla se quedó aparcada en mi cabecita, hasta hace unos días, hasta el mismo día de año nuevo. Ya se sabe mucha fiesta, mucho alcohol, la gente se desinhibe y de repente, dos amigos, digo amigos entre ellos, no amigos míos, se acercaron, a bailar conmigo.
No estaban mal, pero pensé, los típicos babosos y buitres que lo único que quieren es follar, y bueno no iba mal descaminada. Bailé, me rocé, reí, me empujaron, y me empujaron, demasiada gente en el garito, y de repente me ví en la cola de los baños con dos desconocidos que me propusieron la fantasía sexual del amigo de mi amigo, y que para mi sorpresa de nuevo no rechacé, pero esta vez de verdad.
Me dejé hacer e hice, demasiado trabajo para una sola, y mucho placer para una sola, lo que está bien. Los detalles para el próximo post, que aun ando resacosa y cansada. Solo puedo decir que lo recomiendo, y que aun estáis a tiempo de hacer un buen trío, nada mejor para empezar este año con un muy buen pie.
Si el amigo de mi amigo me pregunta de nuevo que si lo haría con un desconocido, ahora diré libremente que sí, mucho más excitante. ¿Y tú te has atrevido con el menoige a trois?, o ¿has vivido alguna historia más salvaje de año nuevo?
Sexodeandarporcasa adictos FELIZ AÑO!!! Y mucho sexo para todos!!! (eso sí del bueno)
A puntito