Luego decís que no me implico, y mirar que comienzo, y es que estoy cambiando. Hace unos días una amiga me dijo que mi principal defecto es que era “políticamente correcto”, le voy a mandar este post a ver que opina. Para todos aquellos que en este blog encontráis (y encontramos) una vía de escape, para ellos, va mi declaración de intenciones: en estos meses mojo, y espero que no sólo sean los pies en el riachuelo de mi pueblo.
Estoy además con el ego crecido y eso es peligroso. Me creo que estoy bueno, da igual si nadie más lo nota, pero es que me lo creo. Dicen que si tú te quieres los demás te quieren y que en esta vida sólo hay que tener seguridad en uno mismo, yo ya llevo poniéndolo en práctica unas semanas y he de decir que de momento la cosa no va mal, no he mojado pero hay por ahí pequeños proyectos… hasta ahí puedo leer... mierda, yo iba a cambiar.Unos amigos se han comprado el libro de ‘El método’ pensando que así podrían llevarse a las mujeres de calle. Este libro habla de una sociedad secreta de seductores natos con lenguaje y técnicas propias, todo un manual del nuevo Casanova. Yo no lo necesito, ya me compré el de ‘Es fácil dejar de fumar si sabes como’ y sólo ha servido para calzar la estantería del salón. Pero bueno, que yo no lo necesito no por mi falta de afición hacia los libros de autoayuda, que la hay, es que además yo ya sé el método... ahora toca la práctica!!
Unas miradas, unas sonrisas (más o menos inocentes, allá cada cual con sus globos oculares), un meneíto por aquí, una conversación distendida, una aproximación disimulada, otra intencionada, una mano tonta al cuello/cintura/culete… lo que haga falta, que no se diga por mi parte, ya vale de timideces y remilgos, que sí, que sí, ¡¡QUE LA PRIMAVERA HA LLEGADO AL CUERPO DE AGROSEX!! (aprovechen las ofertas)
Agrosex
PD: Que mono salgo en la foto, jejeje
Así que me decidí a explorar el mundo de las muñequitas hichables que podemos adquirir y, queridos lectores, os vais a llevar más de una sorpresa con lo que podemos encontrar. Por ejemplo si os gusta el manga y además sois unos viciosos ya tenéis el producto ideal, se trata de “La muñeca hinchable japonesa” que por unos 30 euritos la tendréis a vuestra disposición, según indica el catálogo presenta “tres jugosos orificios y un tatuaje oculto” .
Lara Croft tampoco se salva de nuestras fantasías ya que podréis haceros con una replica de vuestra heroína favorita por otros 30 euros, la chica en cuestión viene con un juego de reparación incluido, no sea que de primeras seamos un tanto fogosos. A mí la que más me ha llamado la atención es Las Miranda , una tetona morena de según indican es de “material deslizante jelly de color piel.” Pero con la que me parto es con Fatima Fong , una señorita que en su referente real puede superar los 200 kilos, pero no te preocupes porque por 8 eureles puedes comprar una bomba de mano para inflar a tus “invitadas”. También me ha resultado curioso que las más caras sean las orientales, el doble de lo normal vale “la muñeca oriental” y eso que en la web pone que no viene con pilas, también nos recomiendan que no olvidemos su higiene ya que podremos lavarla con agua fría y jabón.
Y si lo que te gusta es un buen maromo pues píllate al rubiales “Justin: el loverboy" : Con su pene vibratorio natural, con su profunda boca que te mama y su ano estrecho, está preparado a darte placeres inolvidables” Además viene con pene desmontable y regulable, vamos que lo puedes customizar.
Pero no sólo los viciosos humanos tenemos derecho a estos disfrutes, un francesito llamado Clement Eloy ha diseñado una muñeca hinchable para perro, ¿No te lo crees? Pues pincha aquí para ver al perrito pasándoselo de lo lindo.
Para terminar este articulillo sólo una advertencia, ojito con lo que compráis y nos os pase como al inglés que compró un maniquí en Internet pensando que era una muñequita penetrable y que tuvo que llamar a urgencias después de que su miembro quedase atrapado en un agujero, menos mal que con ayuda de unas tijeras logró liberarse cuando estaban a punto de reclamar a los bomberos, el menda puso una queja reclamando su dinero y ahora la empresa Dispaysense ha tenido que poner una aclaración en sus productos, así que ojito.
Misionero
Aunque si os soy sincera esa pregunta no saldría de mi boca porque yo ya tengo mi elección, soy una fiel seguidora del NO, los flujos internos que salen al exterior en cantidades, en algunos casos, importantes, no deben introducirse en otros interiores, no, no, no para qué?

No quiero que ningún listill@ me diga que tengo que probarlo (lo siento esta semana ando peleona, no hay quién me tosa), y que es como si tragaras saliva, como me dijo una amiga, porque yo, como más de una mujer, alguna vez he tenido la desgracia de probar ese repugnante ‘liquidito’, no porque estuviera deseosa de probar un chupito de tan magnífico y caro manjar, sino porque a veces a los tíos se os olvida el pequeño detalle de avisar que estáis ‘a puntito’ de correros, y eso chicos, eso no está bonito.
Sé que a los tíos les pone muchísimo una felación con final glotón, y sé también que luego sería injusto pedir un buen cunilingus, pero es que no es lo mismo, claro que no me he comido yo ningún coño, pero a lo mejor para ellos es igual de repugnante que para mí tragarme el semen ajeno, pero eso que lo diga el público masculino.
No quiero ser más desagradable y hablar de los sabores y olores que el semen conlleva depués de comer espárragos, carne, piña... ay!!!!!!!!!! los pelos como escarpias se me ponen, creo que todos sabéis de lo que hablo.
Buen finde a todos y no seáis tragon@s por favor!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
A puntito
Todo comienza en el momento en que tu mirada y la suya se cruzan entre el acecho de tantos ojos deseosos de lo mismo. Si la conversación supera los cinco minutos, a veces suficientes para saber si ese tío tiene algo más que pájaros en la cabeza o si tendrás que taparle la boca y dejarte llevar rápidamente por tus instintos sexuales –si no quieres que tu libido se evapore tan rápido como el alcohol-, la idea del cuándo, el dónde y el cómo te lo follarás se convierte en el único pensamiento que ronda por tu cabeza.
Si tienes la suerte de acabar esa misma noche en la cama, has triunfado o no. Nunca se sabe. No obstante, mañana será otro día y quién sabe lo que te volverás a encontrar. Pero si la noche se tuerce y no acaba como te hubiese gustado, sólo te queda fijar otro día para esa primera vez.
Os dais el teléfono y quedáis para veros esta semana. Algún día, cuanto antes mejor, hay que acabar lo que no terminasteis. (La espera excesiva mata las ganas de buen sexo). A partir de ahí, tu mano mira una y otra vez el móvil en busca de alguna señal, pero nada. Pasan los días y tus ganas se van desvaneciendo ante la posibilidad de que el tonteo no vaya más allá de esa noche. Pero tu orgullo, aunque empieza a debilitarse, te impide ser tú la que haga una propuesta.
Al final, cuando menos te lo esperas, algo rompe tu tranquilidad sexual de viernes.
-“¿Nos tomamos unas cervezas esta noche?”- te dice- . Vacilas, te piensas la respuesta, te haces de rogar pero no tardas en contestar. Las ganas te pueden.
- “Vale. A las once y media… ¿en el bar donde nos conocimos?”
- “Perfecto. Luego nos vemos”.
Te pasas el día pensando en qué vas a ponerte. Falda, vestido, pantalón… Un pantalón está bien. Tampoco es plan de calentarnos nada más llegar. Al menos, un par de cervezas tendrán que caer.
Mientras sigues pensando en tu modelito de esta noche, te metes en la ducha y te enjabonas con ese gel que tan buen olor te deja en la piel. Envuelta en la toalla, pones en marcha la silk-epil para acabar con esos indeseables pelos. Cada tirón, te hace ver las estrellas pero piensas en lo que ambos agradeceréis esa suavidad, y el dolor se ve compensado. Hasta incluso le llegas a coger el gustillo.
Para rematar, un poco de crema por todo el cuerpo, y listo.
Miras el reloj y piensas, o te das prisa o acabarás llegando tarde como siempre.
Sacas del cajón ese conjunto de encaje negro que te compraste pensando en este día. ¡Te queda perfecto! Seguro que cuando me lo vea, me lo arranca con la mirada –te dices a ti misma-. Y sonríes satisfecha, al imaginarte ese momento. Te pones esos pantalones negros que tan buen culito te marcan (eso es lo que siempre te han dicho), tu camiseta favorita, que hasta ahora nunca te ha fallado y unos zapatos de tacón de aguja, sobre los que te cuesta andar pero que tan sexy te hacen sentir. Espero no quedar más alta que él, piensas.
Te peinas, te maquillas, no demasiado para no parecer una puerta, y te echas un poco de perfume. El cuello, el canalillo y las muñecas. Con eso basta.
Sales de casa, corriendo para no variar, con unas ganas inmensas de continuar lo de la última noche e imaginando cómo será él en la cama. Un montón de juegos y posturas se te ocurren durante el rato que dura el viaje. ¿Llegarás a ponerlas en práctica? Con sólo pensarlo, ya comienzas a excitarte.
Al fin, llegas. Ahí está él. Lo ves y dejas de imaginar. En un par de horas estarás descubriendo dónde os lo montareis, cómo os lo hará cada uno y sobre todo, si querréis repetir una segunda vez.
La Trotona

Entonces la cosa bonita y solidaria cambia. Vaya si cambia. Y cambia más todavía cuando te imaginas la cantidad de hijos suyos que andan sueltos por el mundo, y entonces te sorprendes en una cola de un cine buscando niños y niños con los mismos rasgos… Y en las revistas del corazón, buscas a famosas con niños parecidos a tu esposo y más ahora con los píxeles esos de desenfoque que les meten encima, que cualquiera puede parecerse y ya te vuelves medio loca.
En realidad esto no me lo había planteado hasta que unas amigas no paraban de hacerme preguntas como, ¿y no te pone celosa que tu esposo haya dado hijos a otras mujeres??? Creo que esas amigas tenían algo de “malicia” en sus palabras y al principio me lo tomaba de risa, pero con el paso del tiempo espero por favor no encontrarme a ningún niño que sea un verdadero clon de él y más si vive en el mismo edificio, que ya sería el colmo de todos los colmos.
Desde luego que el mundo se ha vuelto loco con esto de la inseminación. Hoy me contaba una compañera que un amigo suyo gay que quería un hijo, y una amiga suya lesbiana que quería otro, así que han hecho el apaño para tener el hijo deseado aunque cada uno viviendo en su casa. Él vive solo y la mujer con su novia. Hasta aquí todo bien, hasta que piensas en la lesbi tirándose al gay, o el gay tirándose a la lesbi y ahí la cosa deja de tener sentido… Pero al final la cosa va que no se tocan ni medio pelo y el chico sólo da a la chica su semillita en una jeringuilla que a ella le inyectan… Al menos la mujer tendrá tripa y no el hombre… ¡Porque lo fuerte del asunto es que ya hasta los tíos pueden tener tripa!!! No sé qué pensar de todo esto… Ah sí… Que lo de mi marido no es tan grave.
Mia
De repente dos manos que empiezan a desnudarme y mi cabeza que intenta arrancar (al lamentable ritmo que le permite tanto alcohol), con un único objetivo: recordar el nombre de la tía en cuestión.
La cosa va… nada más. Por supuesto ella encima, para evitar el riesgo de quedarme dormido en plena acometida. Ella sabe que en estos momentos se está follando a una piltrafa empapada de whisky, pero no parece importarle. Sigue botando sobre mí mientras el meneo sedante de sus enormes tetas se suma a la danza circular de las paredes. La habitación parece en un videoclip de Chimo Bayo en una noche de juerga.

Entonces me doy cuenta. No sé cuánto tiempo ha pasado pero lo sé. Es una idea que apenas surca fugaz mi pensamiento se instala irremediablemente en todo el espacio de mi mente. No voy a correrme. Es imposible, y tengo que asumirlo. Ella sigue saltando impasible cada vez más cerca de una gloria que yo no saborearé esta noche.
Sin embargo, me está guardando una sorpresa. Sin verlo venir me encuentro con sus tetas oprimiéndome el pecho, y noto el suave cosquilleo de su pelo enganchándose en mi barba, mientras sus labios se abren camino en escalada por mi cara, hasta la oreja. Entonces lo deja caer como una bomba atómica. Hiroshima en mi cabeza. Nagasaki en mi polla.
“Me encanta saber que estás tan borracho, porque sé que se te pasará cuando te chupe la polla y deje que te corras en mi cara.”
Apenas unos segundos después despertamos a unos cuantos vecinos llenando de gritos el aire de la habitación. Llegamos juntos. Ella se tumba a mi lado con media sonrisa mientras yo compruebo que en el arrebato he quemado todo el alcohol. La habitación ya no se mueve. En la oscuridad ella se acomoda en mi pecho y va quedándose dormida. Yo tardo un rato más, mientras me pregunto cómo ha podido adivinar exactamente lo que tenía que decir. Y sobre todo me atormenta una sola idea… ¿por qué no le he dicho yo todo lo que se me pasaba por la cabeza?
The BuzzCock
El caso es que yo, que estoy pasando una etapa de sequía severa (y es que me he propuesto acostarme sólo con aquellos tíos que realmente me pongan y dejar a un lado las medias tintas, porque al final son sólo eso, medias tintas: el mismo hambre y una frustación más), retomé el contacto no hace mucho con uno de esos que yo llamo empotradores (la palabra misma evoca una imagen bastante clara, creo, así que me ahorro la definición) y con el que afortunadamente tiempo ha pasé una de las mejores y más largas noches de sexo de mi joven historia vital. Describir nuestra relación (básicamente sexual) me desviaría del tema en cuestión y, como creo que no es imprescindible para hacerme entender, los interesados en detalles y demases tendrán que esperar a otro post que lo requiera (ganando adeptos).

El caso es que el macho en cuestión mantiene una relación sentimental y de convivencia con la que por aquel entonces reapareció en su vida reclamándolo y, en consecuencia, apartándolo de mí y, sobre todo, de mi cama (no puedo si no dedicarle un… ‘cacho puta’). Y el caso es también que el amante entre los amantes me ocultó esa información hasta prácticamente unos minutos antes del que yo creía nuestro reencuentro sexual (el cielo abierto veía y, efectivamente, menudo chaparrón me cayó al descubrir que el nuevo papel que pretendía tener en mi vida ‘mi pecado original’era de ‘amiguito’).
Esa primera noche, la de nuestro reencuentro no sexual, una vez en casa, le escribí para decirle que me había quedado caliente como una perra, y nunca mejor dicho porque despierta mis instintos más primarios, y, sobre todo, para decirle que eso no se hace: no se juega a seducir si uno no es libre para hacerlo, o no si al menos no tiene la intención de rematar, porque la seducida (o sea, yo) se queda jodida que te cagas. ¿Qué coño haces con esa energía? Vale, sí, se me ocurre qué hacer (se me ocurrió), pero no es lo mismo.Y claro, como el ser humano siempre tropieza dos veces con la misma piedra y a uno siempre le viene bien que le alimenten el ego, hemos reproducido la misma situación en más de una ocasión. Y ahora que, en consecuencia, hemos decidido dejar de vernos (básicamente por el bien de mi salud, porque o follamos o me vuelvo loca) somos lo que se dice más amiguitos que nunca. Puff, una alegría…
Hoy debuta: MissClimax
Siempre es el mismo ritual, no sabemos con que excusa pero de un modo u otro siempre acabamos dirigiéndonos a mi habitación, cerramos la puerta y ya puede haber una fiesta detrás que cualquier sonido se apaga una vez hace click el picaporte. Entonces da comienzo el espectáculo. Yo me tumbo en mi cama, me acomodo, me relajo y miro a esa esquina de mi cama donde te colocas siempre para desnudarte. Soy un mirón, que le voy a hacer, pero no soy un bicho ansioso por meterla, me gusta disfrutar del cuerpo ajeno, recorrerlo con los ojos y degustarlo con la mirada. Tú lo sabes, te gusta y quizás por ello eres tan “mala”. Te empiezas a desnudar poco a poco, lentamente y juegas dándome la espalda, sin dejarme ver lo que ansío…lo que a fin de cuentas sabes que me enciende como a ti te gusta. “¿Por qué no te das la vuelta?” – pregunto yo – “¿Para qué?” – preguntas tú de forma maliciosa – “¿Aún hace falta que te lo diga?”…tú te ríes mientras te giras en todo tu esplendor y entonces me doy cuenta una vez más de que me rindo ante tu desnudo. ¿Por qué me gusta tanto lo que veo? Y aún más intrigante, ¿por qué cuanto más lo veo me gusta más? Te acercas despacio, sin dejar de mirarme, aunque mis ojos están clavados en cada parte de tu cuerpo y deseas que mis miradas dejen paso de una vez a mis manos. Quieres que te recorra entera con mis dedos, esos que hacen que te retuerzas con cada botón que toco. Sabes que se me da de muerte este juego…y quieres que empiece a jugar.Después de jugar empezamos a hablar de cualquier cosa hasta quedarnos dormidos, ¿por qué me quedo dormido antes que tú? Te da igual, te quedas más tranquila cuando me ves dormido y te recuestas una noche más en mi brazo. Me gusta, duermo a gusto pero siempre me queda una pregunta: ¿cómo es posible que si tú siempre te duermes rodeada con mi brazo…me despierte yo rodeado por el tuyo y agarrado a una teta?
Ozule
- ¡Soso! ¿Cómo que donde esté la cama que se quite lo demás? ¡Con la de sitios para probar que hay!
- Si yo sólo digo que es lo más cómodo. En los demás sitios te acaba doliendo todo.
- ¿Quieres decir que entonces, si no es en un dormitorio, nada de nada?
- Hombre, también puedo aceptar el sofá…
- No sabes lo que te pierdes. Y el morbo que da hacerlo en la ducha, recorriéndote el agua por todo el cuerpo…
- O en la cocina. Y ya si pones el programa de centrifugado en la lavadora ni te cuento…
- Qué viciosa eres, jodía.
- ¿Yo? Oye, hay que disfrutar, ¿no?
- Pues a mí si me sacas del salón, el dormitorio o el baño… Ya no puedo opinar.
- ¿Cómo? ¿y no lo has hecho en un sitio público?
- Hombre, el coche…
- ¡Bah! Eso no cuenta, ahí lo ha hecho todo el mundo.
- Pues yo no, es lo que tiene el no tener coche. Pero existen los parques…
- Buff, a mí eso me daría mucha cosa. Sabiendo que puede pasar gente en cualquier momento…
- Hay más gente en Gran Vía de noche, y doy fe de que también se puede :P
- ¡¿Qué dices?! Qué valor.
- Pues tiene que estar bien, tiene su puntito… Me lo apunto para probarlo.
- Yo creo que lo más raro ha sido en unos baños de cine.
- Sí, sí, con la gente en el baño de al lado sin saber nada… jajaja.
- Uy qué cara tienes tú. ¿En dónde estás pensando?
- En un hospital, o en una casa con más gente en el resto de habitaciones, o en un autobús…
- Vale, te has ganado la insignia de pervertida.
- Jajajajajaja.- Jajajajajaja.
Cualquier noche, cualquier bar, cualquier grupo de amigos…
Y vosotros, ¿con qué sitio os quedáis?, ¿cuál queréis probar?
TaniT
Habíamos quedado para cenar y yo estaba en la ducha cuando él llegó a mi casa. Abrío la cortina de repente, me miró de arriba a abajo, se relamió los labios y me dijo: -cuando termines quiero que te pongas lo que te he traído. Sólo, y repito sólo, lo que te he traído-, sonrió y la puerta del baño se cerró tras él.
Intrigada, terminé rápido mi ducha y salí a comprobar cuál era el famoso regalo. Encima de la cama había una caja pequeña, una caja que contenía unos zapatos negros de tacón de aguja preciosos, sonreí maliciosa y feliz por la perversa imaginación que había tenido y sobre todo por la pasta que deberían haberle costado.

Después de secarme, echarme crema por todo el cuerpo y ponerme unas gotas de perfume, me calcé aquellos impresionantes tacones en mi pequeño pie, un 36 que me quedaba a la perfección. Y allí, desnuda y subida sobre aquel tacón que desafíaba la gravedad, me miré en el espejo antes de salir.
Creo que me excité sólo con pensar en la cara que pondría él...
No se equivocó con su regalo, ni tampoco yo al imaginar su cara. No terminé de arreglarme ni fuímos a cenar fuera. No me quité los tacones en toda la noche ni tampoco me vestí con nada más. No dejó un rincón de mi cuerpo sin recorrer ni yo escatimé en caricias, besos, lengua y piel...
Y descubrí, que, en ocasiones, la saliva es fuego y puede hacerte arder...
Aliena
Contexto: mi cumpleaños. Situación de partida: dos candidatas a seducir, una pareja que se está tomando un descanso, una pareja recién formada, no sé cuántos solter@s y muchas feromonas en el ambiente.
Pues bien, quizá fuera el alcohol, quizá fuera el destino, quizá fuera el mal de ojo, pero todo lo que tenía papeletas para ocurrir no ocurrió y lo que no debía ocurrir, ocurrió. O quizá lo que ocurrió fue lo que debía ocurrir. El resultado, para evitar continuar divagando, fue el siguiente: la primera chica fue seducida, pero se marchó corriendo cuando la segunda también cayó, que a su vez se marchó antes de tiempo porque ¿ya no estaba el morbo de la primera?; el descanso de la primera pareja acabó dando paso a la lujuria de antes y ninguno de los solter@s pilló cacho. Obviamente ante esto, te das cuenta de que en el sexo las reglas básicas no existen. Sólo salvaron la noche los miembros de la pareja recién arrejuntada, que no pararon de comerse mutuamente en la cocina y para quienes no existíamos el resto (de hecho no sé si llegaron a felicitarme, pero gracias por si acaso).Siempre se ha dicho que cuando tienes novia, te llueven las ofertas: si está con alguien, por algo será. Y cuando estás más solo y desesperado, ejem… ¿hay alguien ahí? Ley de Murphy.
En cualquier caso, la fiesta nunca se arruina por cosas como éstas, si ligas, bien, si no, el alcohol te hace imaginar que sí, o te saca del armario, o te vuelve a meter, o te hace ir corriendo a consultar en internet la edad de madurez sexual en España (14 para aquellas a las que les van los pitufos), y en fin, que con tanto lío, el verdadero objetivo que consistía en olvidar que te haces más viejo fue logrado. Y que cumplamos muchos más.
Loco_motoro
Una mañana recibí un paquete, sonreí cuando vi el contenido del paquete.
Un disfraz de enfermera con una nota que decía que me recogería después del trabajo. Me pasé la tarde arreglándome, me puse mi vestido de enfermera, una gabardina y bajé cuando sonó el timbre...
Él me esperaba con su flamante moto, le sonreí y subí a la moto.
Me llevó a su estudio, al entrar dentro estaba lleno de velas...
Pusó musica, rockera, bastante cañera, pero muy de su estilo... Me miró sonriendo y con la mirada más lasciva se acercó y me quitó la gabardina sabiendo que debajo se iba a encontrar su sorpresita.

Me besó en los labios casi de una forma inesperada, salvaje... Me daba a mi que no iba a tener mucho tiempo de jugar a médicos y enfermeras. Metió la mano por debajo de la faldita del vestido y pasó sus dedos por encima de la braguita de encaje, notando como la humedad ya traspasaba... Con la otra mano se dedicó a sacarme las tetas por el escote del vestido.
Me puso a cuatro patas sobre la alfombra del estudio, no me dió ni tiempo a pensar que ya me había metido la polla dentro... Y me susurraba al oído que me iba a echar el polvo más sucio y más guarro que nunca me habían echado...
No se andaba con tonterías, y yo encantada...
Me dió la vuelta, me quitó el vestido como pudo y me lamió en cada centimetro de mi cuerpo, me comió el coño como nunca, mi amante tatuador sabía lo que hacia... Me corrí en su boca y le dije que quería volver a correrme, una y otra vez... Pero él se merecía su parte, me metí su polla grande, dura y húmeda en mi boca y se la comí como nunca se la había comido...y tenía una buena polla...
Él se levantó y me tendió la mano para que fuera con él...
Al fondo había una cortina, detrás de la cortina una cama con un cabecero de hierro forjado, sacó unas esposas, me dijo que me tumbará sobre la cama, me esposó en el cabecero...
A él que es tatuador le da marcha que yo no tenga un solo tatuaje, desde que nos conocemos ha intentado convencerme, pero yo no termino de decidirme... Con un rotulador empezó a hacerme dibujos por el cuerpo, mientras me besaba, me mordía...
La sensación de estar inmovilizada mientras hacen contigo lo que quieren me provoca más morbo...
Me dejé hacer, y lo hizo muy bien...
Las aventuras con mi amante tatuador eran de lo más entretenidas, ya os contaré, mi tatuador era una monada, todos esos tatuajes que me daban una marcha...era un chico con pinta de chico malo, pero un buenazo al fin y al cabo...
Invitada: Casiopea
Todo empezó como un juego, decías q toda mujer tiene curiosidad pero que no tiene coraje para llevarlo a cabo y allí estábamos tu y yo, con mas gente alrededor y tonteando a medida que pasaba la noche… Llega la hora de irse de casa y dejas a todo el mundo antes que a mi, llegamos a mi casa y aparcas el coche mientras comentamos que ha pasado esta noche. De repente me besas, es un beso extraño, ahí estoy yo una mujer heterosexual besando a mi amiga lesbiana. La cosa se calienta y en un movimiento rápido te tengo encima de mí en el lado del copiloto, con una mano experta el asiento del coche se reclina y siento el peso de tu cuerpo encima mío.
Me besas, tus manos recorren mis pechos y yo estoy gimiendo de placer, mi cuerpo reacciona a tus caricias y lo sabes, sabes como tocar a una mujer.
En un momento dado estoy sin pantalones y mi tanga desaparecido, tus manos hábiles pasan por mi cuerpo y descienden un poco mas abajo. Esta húmedo, es la humedad q provocan tus manos, tus besos, tus palabras…. En un momento de lucidez me doy cuenta que estamos en medio de la calle y que la gente va pasando y mira que pasa dentro de ese coche.
Decidimos ir a tu casa y allí dar rienda suelta a la imaginación, en la entrada al portal cogemos el ascensor hasta el quinto pero tu vives en el primero así q vamos subiendo y bajando hasta que alguien se queja de tanto ruido a esas horas de la madrugada.
Al entrar en tu casa nos comemos a besos nos arrancamos la ropa con deseo y allí estoy yo tumbada desnuda a la merced de tus deseos sintiendo cosas que nunca había sentido con la misma intensidad.
Las horas pasan y el sueño nos vence, por la mañana el despertador nos dice que ya es hora de levantarnos, esta vez si me llevas a casa y me dejas bajar del coche pero no sin la promesa de volver a repetir esta misma noche…..
Que voy hacer contigo??? Pero lo mas importante… que voy hacer sin ti?????
P.D. Basado en un hecho real….. o no….. eso lo dejo a la imaginación de cada uno… pero habéis tenido experiencias con gente de vuestro mismo sexo??? Como las describiríais…
Invitada: KYRADAWN