
Estamos en plenas Fiestas en Honor a San Rafael, el patrón del town, y se pueden imaginar que comenzamos con la Iglesias. No van el otro día y me cuentan que han pillado al cura, Don José, saliendo del Club Momentos con unos cuantos tragos de más y unas cuantas perricas menos. Al parecer la Jennifer y la Amable lo quieren mucho al señor párroco y lo tratan muy bien, no en vano se deja todo el jornal en sus carnes y en la caja del puticlub, que malvive por culpa de las rumanas que hacen la carretera en el polígono del pueblo grande… no es racismo, es ley de vida. La Jennifer en su pasado fue para monja y se llamaba Anacleta, pero vio que si quería dejar un hábito (el de rezar) por el otro (el de follar) nada como hacerse la internacional. La Amable no, esa es más cortica de luces y con ese nombre tan cariñoso no tenía que buscar en tierras extrañas.
Otra movida es la que viene del barrio de abajo, y es que al parecer la peluquera se ha liado con su primo carnal, carnicero para más inri. El primo está divorciado y tiene un hijo ya “con to lo de abajo negro” pero se ve que ha buscado en casa lo que no había en la calle y ha cogido a la prima por banda, que de todo el pueblo es sabido que tiene dinero de cortar cabelleras, y la ha puesto mirando a la sierra. Al parecer a los padres de ambos, hermanos al final, no les hace mucha gracia pero donde hay amor sexual no hay familia y que digan lo que quieran el resto.
Pa’dime y direte este, que nos tiene constreñidos: se cuenta que hay un hijo ilegítimo por el pueblo, que se sabe de buena tinta, pero no se dan nombres y claro, anda la cola del ultramarinos revolucionada. Las señoras muestran su honra siempre que pueden y ya se sabe de más de cien que han jurado por el Santo que ellas llegaron vírgenes a la piltra matrimonial y que no conocen más verga que la de su marido… que fuerte, las que no juran o callan algo tendrán que esconder. Entre los jóvenes también hay revuelo, ¿seré yo? ¿será el de más allá? Lo cosa es que se está jugando a los parecidos, y aquí o eres igual que tu padre o andas jodido. Yo tengo a mi padre lo que un huevo a una castaña… ahí madre, a que me cae el premio!!!
Agrosex

Cinco minutos (si pasan más uno se duerme fijo). El tío empieza a arrimarse desde atrás clavando en el culo de la chica su más que eminente erección, pero con un aire de "oye, yo sólo me estoy arrimando para dormir, no quiero nada aunque a este paso te la voy a sacar por delante si sigo apretando". La chica se hace la semidormida como dando a entender, "estoy cansada, no quiero nada…o sí, joder es que ponerme ahora con lo a gusto que estoy…pero coño también me apetece…ufff que dilema" (pensamiento dicotómico). Pasan los minutos, y el tío se aparta simulando que ya no tiene ninguna intención, cuando en realidad piensa "a ver si haciéndome el remolón se acerca"…sin embargo ella sigue en su sitio: "se ha quitado esperando que vaya…¿voy? Joder estoy a gusto, pero también me apetece, tengo sueño…¿uno antes de dormir? Venga, si se acerca sí, si no pues mañana…¿o me acerco yo?" (pensamiento múltiple en décimas de segundo).
Pasan dos minutos y el tío empieza a perder la esperanza… "joder no se acerca, pero coño es que me apetece…venga solo una vez más (y unos cojones solo una vez más)". El chico vuelve una vez más con el inocente “frota que te frota” en el culo de la chica, pero con la novedad de una mano que empieza a situarse en zona peligrosa dentro de las bragas. Es como un aviso de "quiero algo, pero no jugueteo por esta zona para que piense que no estoy insistiendo (nooooooooooo vaya que no)". La chica en ese momento ya se encuentra con una polla que casi provoca ya fuego de tanto roce entre sus glúteos y con una mano ajena cuyos dedos parecen creer como raíces hasta la entrada de cierto agujerito.
Es el momento definitivo, o se queda durmiendo y dice tajantemente, "mañana cari anda", con el consiguiente no-mosqueo del tío que no tiene más cojones que aguantarse, o no dice nada y decide empezar el juego de una vez. Podríamos decir que 8 veces de cada 10, el chico consigue su objetivo con la falsa satisfacción de no haber provocado nada…pero coño consigue echar el polvo deseado. Así que ya sabéis, no hay enemigo pequeño si se esfuerza en el empeño…a insistir se ha dicho.
Ozule
Por ejemplo, si la conversación sexual acaba derivándose en lo que más nos pone de las personas… Entre las tías, si tienen que elegir lo que más les gusta de un tío, no hay duda. Los ojos o la boca. Sin olvidarnos del culo, por supuesto. Parte fundamental. Pero sexualmente hablando, las opiniones son muy variadas. Las preferencias van desde el cuello, la tripa y unos envidiables abdominales o ese culito redondito que tanto nos gusta tocar. E incluso hay algunas que admiten que lo que más les gusta de ellos es su entrepierna.
Pero si hablamos de los tíos, se podría decir que hay una opinión generalizada en cuanto a lo que más les gusta o les pone de una tía. Lo suyo es una oda a los pechos, las tetas, los senos, las domingas… una infinidad de nombres para una misma parte del cuerpo. Más grandes, más pequeñas, más tersas, más flácidas o puntiagudas. Pero todas provocan un mismo efecto en los tíos. Un calentón en cuestión de segundos.
Basta con que te pongas un escote más pronunciado de la cuenta, que la camiseta te contornee un poco las curvas de tus pechos o que provoques un movimiento o un roce, insinuando lo que hay bajo esa camisa semitransparente que llevas puesta para que todas las miradas se concentren en ellos.
Si hasta mantener una conversación a veces, puede resultar de los más complicado cuando los ojos que tienes enfrente se encuentran clavados debajo de tu cuello, llegando incluso a taladrarte.
En fin… así son los pechos, nuestros pechos. A unas nos encantan, a otras nos acomplejan pero lo que está claro es que son una buena arma para nosotras. Si hacemos un buen uso de ellos, por mal que pueda sonar, podemos conseguir todo lo que nos propongamos. Si es que ya se sabe que mueven más dos tetas que dos carretas.
La Trotona

El machismo también esta presente en el mundo animal, hay insectos que fabrican para la hembra una especie de cera que sella el orifico sexual, otros rocían de un líquido químico a la hembra para que repela a otros machos y otros, como los escarabajos y saltamontes, fabrican a su hembra un velo o burka fantasmal hecho como de hilos de araña para atemorizar. Por otro lado están los que ni se enteran como el calamar nautilus que tiene un órgano reproductor en forma de tentáculo, cuando el saco espermiótico cargado lo dispara en el agua y allí en la distancia está esperando la hembra que se abre para dejarlo pasar, no me convence a mi esta práctica mucho.
Y por último encontramos a los más románticos como los caballitos del diablo que son libélulas que se lo montan en el aire y ambos deben levantar mucho sus colas formando así un corazón. Y luego están los más íntimos como el hipopótamo, que tiene que copular dentro del agua porque sus huesos son muy frágiles y además su peso los hundiría en la tierra, asoman la cabeza fuera del agua gozando así de plena intimidad. Pero los más romanticones son los jabalís africanos, que para demostrar su afecto se besan en la boca (love is in the air….).
Para terminar basten dos conclusiones de expertos en el tema, la antropóloga y sexóloga Pilar Cristóbal señala que "Los animales hacen de todo, mejor y más que los humanos” mientras que el zoólogo Robert Wallace declara que "Cualquier cosa imaginada por nosotros es superada en alguna parte. Y hacen muchas cosas con las que nosotros ni siquiera soñamos". Ahí queda eso.
Misionero
Consciente de la imagen que la sociedad ha otorgado a las drogas en las dos últimas décadas (como diría Sabina, “lo que era un arte, mierda de pico, está empezando a degenerar), y más partidario del tulipán holandés que del triple lis católico isabelino, quiero tratar de dar a conocer lo que para mí se define como el maravilloso mundo del sexo, drogas y Guns N’ Roses.
Es obvio, y no quiero desviarme de esta visión a fin de evitar un vituperio público –otro–, que las drogas nos son beneficiosas para el cuerpo en casi ningún caso. Sin embargo, si nos referimos a la mente, la cosa cambia. No sabía muy bien como plantear esta apología del polvo-con-canuto-en-mano-y-sube-a-tope-ese-temazo así que me limitaré a dar la receta:

1. Dos de la mañana, post-concierto de... Aquí debe poner el usuario el nombre de aquella banda que verdaderamente se la ponga dura. Si por algún motivo (no se aceptará como excusa el abuso de estupefacientes) no viniera nada a la mente, “We won’t get fooled again”, The Who, “Bad to the Bone” de Backyard Babies o “Strange Kind Of Woman” de Deep Purple, podrían ser de gran ayuda.
2. Dispóngase de drogas sin mesura... de los tipos no hablo para no suscitar controversia. La imaginación debe seguir su curso y es aquí donde cada uno debe elegir si every little thing is gonna be all right o si, como diría Siniestro Total, es más partidario del “Todo por la Napia”.
3. Lo ideal es que antes de terminar de fumarse el primer petardo la cosa ya esté en marcha. Entre las diferentes posturas que puede darse (ilimitadas realmente) yo recomiendo que ella se coloque (en todos los sentidos) a cuatro patas y el detrás. Es la manera más sencilla de poder fumarse un buen porro sin dejar de follar.
En resumen (y en colaboración con el Ministerio de Sanidad y Consumo y el Plan Nacional sobre Drogas), el mensaje de este post podría ser “Di NO a las drogas... a no ser que te las ofrezca tu pareja con una botella de champagne en una mano y el Appetite for Destruction en la otra”.
The BuzzCock
Ellos que "supuestamente" están deseando que te acerques..., si lo haces, si te acercas... van y se asustan. Si, si, así tal cual.
Radar. Fichas objetivo. Chico majo a la vista. Miraditas. Te acercas, tonteas, juegas y le dejas caer más directa que indirectamente que estás 100% receptiva a cariñitos varios... Y se asustan los pobrecitos...
Les saltan todas la alarmas. Juass, ¡qué lanzada! Juass, ¡qué cañera! Juass ¡me ha dejado roto! Juass y ahora, ¿qué le digo? Y así podemos estar toda la noche... O terminas tú también la faena y le besas pa que quite ya la cara de imbécil que se le queda o te vas a tu casa frustradísima pensando ¿qué es lo que quieren? ¿Una chica sosa, ñoña, que no sepa conjugar un verbo, no haya leído un libro en su vida y que les espere en su casa haciendo punto hasta que ellos lleguen con su caballo blanco cual príncipe de Bekelar con capa y todo?

Indignadísima estoy. Y es que está el mercado fatal chicas. El porcentaje de gays crece a pasos agigantados, no sabía yo que había tanta peña escondida en los armarios..., otro alto porcentaje ya están emparejadísimos, otro no interesa porque su talla de cerebro es bastante cortita y para nada "admirable" o atrayente. Otros traen mil ex en los bolsillos, otros son expertos en contar cuentos [y ya nos sabemos el final de todos...], otros follan de pena y otros buscan una segunda madre-chacha que les tenga la casita reluciente...
En fin. No entiendo nada.
Supongo que mis días y mis noches serán así hasta que encuentre a un tio que sea todavía más cañero que yo y consiga dejarme con la boca abierta. Supongo que los que se asustan no convienen... Supongo que el hombre de mi vida anda por ahí harto de insípidas, esperando que llegue Aliena a darle unos azotitos :)
Aliena
KissX!
El primer día mi cita era a las 18.15 h, nerviosa, no sé por qué motivo, le pregunté a mis compañeros que qué ropa se suponía que me tenía que poner, que yo pasaba de ‘despelotarme’, en el fondo soy vergonzosa, así que decidí ponerme un vestidito palabra de honor, que dejaba al descubierto mi espalda, justo para que los profesionales hicieran su trabajo. Cuando entré a la clínica lo primero que vi fue a un chico vestido de blanco, con cara de tímido, con muy buen cuerpo, pelo alborotado, y un poquito de barba, me gustó. Me presenté y de repente apareció mi fisioterapeuta, otro joven, vestido de azul, con cara de pillo, más bajito, y con una sonrisa de oreja a oreja, también me gustó.

Una vez en la habitación me tumbé y mi corazón iba a mil por hora, no entiendo el motivo, creo que sus edades, diría que eran de la misma que la mía o incluso más pequeños, me intimidó un poco. “Relájate, no estás relajada, relájate…” joder era imposible. Y de repente unas manos acariciando fuertemente mi cuello, mi espalda, me dijo: “estás muy callada, yo quiero una mujer como tú”, le dije: “tengo mucho genio, yo no soy callada”, soltó una carcajada, le gustó mi respuesta.
Tras esa pequeña conversación se sucedieron unos roces casuales, en piernas, cara, muslos, yo estaba flipando, y me estaba poniendo muy caliente, tenía a dos tíos, a cuatro manos tocando mi cuerpo, y yo intentaba que mi voz no sonara temblona o por lo menos que no sonara llena de placer. Acabó la sesión, y yo a la ducha.
Al segundo día las bromas y roces del ‘profesional’, que no lo era tanto, iban a más, aunque creo que en su justa medida, excepto cuando su mano se posó en mi culo... la piel de gallina. El becario parecía que le iban bien sus practicas, como tocaba el nene… y yo con los ojos cerrados teniendo la mejor fantasía de mi vida... y esperando a que se cumpliera...
Me quedan solo cuatro sesiones y este calor veraniego me está matando, no quiero sus números de teléfono, no quiero que me rocen más, no quiero que me hagan más masajes quiero que me desnuden en esa camilla y que me hagan los mejores masajes que han hecho en sus vidas, quiero que me hagan la paciente del mes... quiero....
Mis amigas dicen que tenga cuidado, pero quién se puede resistir a una situación así??? A puntito no, lo siento. Ya os contaré como terminan mis cervicales...solo espero que acaben contra la camilla del hospital y rendidas a las manos y cuerpos de los 'no profesionales'.
A puntito
La excursión a Halong Bay comenzó saliendo desde Hanoi en minibús con otros guiris. Pronto mi marido y yo hablamos con el grupo con el cual íbamos a pasar 3 días dentro de un barco. Había una pareja de holandeses, una chica francesa que viajaba con un vietnamita, unos hermanos ingleses y un bombón londinense que cuando se quitó la camiseta en el barco por poco no me tienen que hacer el boca a boca… Desde el primer momento todos congeniamos con todos y pronto la maravilla de ir viendo 3.000 islas de formas mágicas nos iba haciéndonos sentir más libres, más contentos y más felices.

Después de cenar la primera noche nos subimos mojados después de un refrescante baño a la terraza del barco y vimos el atardecer entre risas y las primeras copas… No sé si era el alcohol o la belleza del lugar pero una magia extraña se iba apoderando de nosotros y ninguno quería irse a dormir. Alguien propuso un juego, y yo en mi pésimo inglés dije de broma “streappocker” y nadie dijo que no…
Al poco de jugar yo ya me encontraba junto con otras dos chicas, con tan solo las braguitas. De nuevo volví a perder y me las tuve que quitar sin importarme nada ni nadie. Al quedarme desnuda sentí como una oleada de placer se apoderaba de mis huesos y desde la terraza del barco me lancé 6m al agua…
Me hundí profundamente y cuando salí a respirar noté que otra persona se había tirado cerca de mí. Lo siguiente que sentí fue que unas manos firmes me cogían por detrás. Era Benjamin, el chico de Londres que viajaba solo, el del cuerpo y la cara escultural… Sin mediar palabra me cogió la cintura y me apretó contra él llevándome a la escalera del barco. Dejó que me agarrara en ella y me empezó a tocar las tetas de una forma en la que mi cuerpo sólo podía desear más. Me penetró por detrás sin articular sonido alguno y nos fundimos en un sin fin de movimientos rítmicos con medio cuerpo dentro del agua. El placer que ambos sentíamos no era comparable con nada parecido. Era como si de repente el mundo fuera diferente y no nos importara nada, como si estuviéramos drogados y nos dejáramos llevar por la más perversa de las atracciones. Yo me corrí en poco tiempo en un orgasmo largo e intenso. Y en cuanto él me oyó, la sacó de dentro de mí y se fue sobre mi espalda mojada… Arriba, en la terraza del barco se oían risas y otras personas que también se lanzaban al agua.
Nos quedamos unos segundos atónitos y nos deslizamos en el mar. Mientras Benjamin buceaba, subí por las escaleras del barco hasta la terraza donde se encontraba el resto del grupo. Muchos estaban dormidos desnudos con una gran sonrisa en el rostro. Uno de ellos era mi marido que yacía abrazado a dos mujeres. Una la jovencita francesa y otra la guía vietnamita. Creo que los tres tuvieron un momento también mágico, como el mío. Era maravilloso ver, que todos habíamos gozado.
Me metí en mi camarote y al rato llegó mi marido. Nos abrazamos con todo el deseo que nos tenemos e hicimos el amor como si jamás antes lo hubiéramos hecho. Dormimos toda la noche pegados.
Al día siguiente todos nos despertamos con una fuerte resaca. Creo que todos pensamos que nos habían echado alguna pócima rara en las bebidas, aunque nadie fue capaz de sacar el tema y el resto de los días todos actuamos como si nada hubiese pasado. Eso sí, la segunda noche en el barco ninguno pidió copa.
Mia
Este pensamiento me asaltó por sorpresa cual bandolero de sierra morena cuando estaba sumergido en mis pensamientos en el metro, sí queridos lectores, a pesar de mi evidente éxito literario todavía no me da para el Ferrari. El caso es que estando yo bajo las entrañas de la ciudad se subió al tren una adolescente semidesnuda acompañada de un descerebrado producto de la LOGSE aspirante a macarra de segunda. Mientras el descerebrado hablaba a volumen brutal mostrando al mundo con orgullo su dificultad para conjugar verbos, la adolescente de vestimenta fulanesca y tacones imposibles sólo reía y daba grititos insoportables, seguramente su desentrenado cerebro le decía "tienes un buen culo...no te hace falta hablar"
Los sorprendidos viajeros observaban a la extraña pareja con indignación y los miembros masculinos más jóvenes del vagón miraban a la chica como diciendo "Como te pille te hago un túnel que ni Gallardón" pero el descerebrado la sometía a un marcaje más duro que el del más experimentado defensa central italiano, yo mientras tanto pensaba que si fueran mis hijos ya les habría administrado un buen sopapo a cada uno.
Ahora todo se hace deprisa, ahora para provocar hay que vestirse con ropa tres tallas menor y enseñar cuanta más carne mejor, estamos convirtiendo el polvo en una mera transacción de fluidos ¿Donde está el arte de la seducción? En mis innumerables escarceos (no son tantos...pero dejadme fardar un poquito, al fin y al cabo soy un tío) he conocido a mujeres bien tapadas manejar la seducción con maestría y otras que por falta de recursos no les quedaba otra cosa que enseñar el género para conseguir su objetivo.
Queridas mías, desde que el mundo es mundo habéis tenido la sartén por el mango en esto de sexo, no hace falta que os arriesguéis a pillar una pulmonía por falta de ropa, sólo echarle un poquito de arte al asunto.
Mr. Catenaccio
...maldita sea, que entre los maromos embadurnados en aceite, los ositos, los rapados, las camisas de leñador y culos embutidos en cuero, estaban ellas. Las lesbianas. Bolleras. Tortilleras. El morbo personificado. Y yo no soy de piedra, y soy hetero, y mi camisa de flores temblaba sobre mis hombros viendo a semejantes seres angelicales desplegando todo su amor y cariño por doquier. Aquí y acullá, dos mujeres hermosas dándose besitos y arrumacos (porque se vuelven incluso más bonitas cuando dejan que sus bocas de labios pintados se acerquen y se estrellen contra la lengua de la de enfrente). Dos. Mujeres. Con poca ropa. Y yo allí, con mi botella medio vacía y mi camisa de flores. Con mi compi de penurias a mi diestra y un mundo multicolor rodeándonos. Atrapados. Empequeñecidos.
Mira que lo hemos visto casi todo, que es el quinto año que lo doy todo en Chueca, pero claro, éste es el año de las lesbianas (y yo que me creía que el término gay englobaba también a las lesbianas… qué incultura la mía), y para eso nadie está preparado. Nadie como yo, vamos, que entiende que no hay nada más bonito en este mundo que el cuerpo de una mujer, como para encima asistir a tan soñado espectáculo. Llamadme lo que queráis, machista, inmaduro, pajillero, integrante de la peor American Pie... me la suda, yo sólo digo lo que hay, y creo que no soy el único al que le pone sobre manera el rollo bollo.
Así pues, ¡qué orgulloso estoy de ser hetero y así poder disfrutar plenamente de tan estimulante escena! Lo malo es que la escena, en la noche del sábado del Orgullo Gay, se convierta en secuencia, y la secuencia en película, y tú sólo seas espectador, palomitas y butaca, cuando lo que sueñas en ese momento es en ser el director de la mejor peli que se ha hecho nunca.
Que nos quiten lo bailao, que estuvimos allí, nos emborrachamos como los rusos en semifinales, y disfrutamos del lesbianismo desatado, que siempre es bonito de ver... y de imaginar. ¿O es que a vosotros, heteros cerrados, no os pone el tema, y a vosotras nunca se os pasado por la cabeza probar de vuestra propia morfología? Probad, coño, probad, que mientras nos dejéis mirar...
Sesión Golfa
Me han regalado unas bolas chinas, que yo pensaba que servían para masturbarse, y no, según me han contado, lo que hacen es endurecer los músculos de la vagina y eso mejora la calidad de las prácticas sexuales.

Vienen de a dos, o sea, cuatro en una caja. Las mías, que también me han dicho que son las mejores que hay en el mercado, son rosas y azules. Dentro de cada bola hay otra más pequeña que es la que pesa y se mueve, y la responsable de que cuando te las metes, los músculos en cuestión quieran atraparlas para frenar así (o no) el desplazamiento de las bolas que provoca tu propio movimiento. Cojo, suelto, cojo, suelto… algo así. Las azules pesan más que las rosas para que puedan combinarse: hoy me pongo dos ligeras, hoy dos pesadas, hoy una pesada y una ligera… qué cosas… al final son como las pesas del gimnasio y los discos esos que puedes cambiar para añadir o quitar kilos (se nota que hago ejercicio). El caso es que ahí estaban, con el envoltorio puesto, y me dicho: ‘por qué no corroborar la teoría con la práctica en este preciso momento’. Así que les he dado un aire y he hecho una intentona, y la experiencia ha sido similar a la del primer tampax: un desastre. Definitivamente, voy a pedir ayuda, jajajja…
Lo que no sé, lo que no entiendo… por lo que me pregunto es por el beneficio exacto que puede aportarnos a las féminas tener desarrollados los músculos de la vagina. Y me lo preguntó no porque me niegue a ello, nada que ver, todo lo contrario, me pueden la ansiedad y las ganas de pasárlo mejor. ¿Será que ese ‘cojo, suelto, cojo, suelto…’ aplicado al pene les excite un huevo y en consecuencia su verga se ponga más dura y erecta? Y claro, eso repercute directamente en nosotras. ¿O tendrá que ver con nuestra propia anatomía y con que semejante ejercicio favorece la explosión del orgasmo? Bueno, como no me he leído las instrucciones, no he consultado ‘google’, no he puesto nada en práctica y aquí y ahora la cabeza no me da para más, igual hay por ahí algún o alguna iluminad@, intuitiv@ o experimentad@ que pueda ilustrarme gratuitamente.
Lo mejor que tienen estos cacharitos es que puedes ponértelos y quitártelos donde sea, siempre que tengas un baño cerca, claro, y hacer tus ejercicios diarios mientras trabajas, por ejemplo.. jajjaa.
Miss Climax
He encontrado la horma de mi zapato. Yo, que siempre fui ‘Mr. Freezer’ estoy cachondo como una burra por culpa de otro témpano de hielo. ¿De qué va? ¿Por qué me hace esto a mi? ¿Por qué me pone tanto que me lo haga?... Ahh, si esto fuera racional igual no existía ni este blog, así que vale de hacerse preguntas, entremos en acción.
Bueno, hablamos y hablamos, volvemos a hablar, los dos nos buscamos por el Messenger da igual la hora, nos contamos los días, las noches, las horas de trabajo, de ocio… nos contamos todo, sabe más de mi que yo mismo… y nos insultamos, eso mogollón. Nos servimos de la ventanita para ponernos a pelar, los dos jugamos a ser ‘House’ del amor, a decirnos de pc a pc las cosas que pensamos del otro… nadie se puede ofender, es un juego que los dos potenciamos… si te jode, cierra la ventana y punto!!Ahora llega la hora de quedar, de vernos las caras, de ver si lo que hemos vendido es cierto y ahora empiezan las largas… y más largas… largas todas. Y me pone también.
Vale, es verano y hace mucho calor, por la calle se ve mucha carne y en las piscinas mucho sobeteo… pero es que me pone mucho. Quizás hoy se produzca el encuentro, ‘maybe tomorrow’, no es este el mejor fin de semana del mundo pero el que viene tampoco y yo ya no puedo más… no sé si plantarle un beso y nada más o hacerme el tímido, no sé si me quedaré con la versión virtual y la real será otra decepción, en fin, vivan las incertidumbres!!
Agrosex