Sexo de andar por casa
El blog de Sexo más divertido
Acerca de

- Agrosex: Porque el sexo en el pueblo es otra cosa
- A puntito: Siempre dispuesta a dar placer
- Mr. Catenaccio: La honestidad más brutal
- Mia: Lo mejor de hacerlo es contarlo.
- Ozule: Sin tabú alguno
- Aliena: Antes muerta que sin...sexo!
- The BuzzCock: Sin fronteras
- Misionero: Menos innovar y más copular
- La Trotona: En busca de una buena montura
- MissClimax: Provoca altas temperaturas
- Dominatrix:¡ Qué Dios te pille confesado!

¿Quieres participar? manda tu post, divertido y original, a redaccion@mujeraldia.com

Sindicación
 
El hotel de enfrente
Hay una mujer desnuda.

Son las once de la noche y en el hotel Excelsior se adivinan pocas luces encendidas. Con mis prismáticos oteo en busca de más figuras humanas que se dejen ver, pero sólo encuentro televisiones encendidas en el resto de las habitaciones.

Vuelvo a la mujer desnuda.

Desde la ventana de mi cuarto estoy a buen recaudo. Puedo hacer mis ejercicios de voyeur sin ser descubierto. Como mucho, la mujer desnuda verá una figura en penumbra, en una casa del edificio de enfrente. Pero yo, gracias a mis prismáticos, sí que la veo.

Y la veo bien.

Treinta y pocos, de pelo negro y moreno. En la distancia, sus curvas se anuncian peligrosas. Las tetas son pequeñas pero firmes, como las de una niña de dieciséis. No tiene vello púbico. Las piernas son largas, tal vez demasiado para su estatura. No debe medir más de uno sesenta. Es pequeñita, pero bien hecha. Unos centímetros más harían de la mujer con cuerpo de niña una mujer con cuerpo de mujer. Me gusta más así. Rasgos infantiles edulcorando a una hembra madura. Fuma un cigarro con calma. Se pasea por su habitación, por lo que sólo la veo a intervalos cuando vuelve a pasar frente a la ventana que a mí me sirve de mirilla de intimidades.

Ha abierto la ventana y se ha quedado inmóvil ante ella. Y estamos en enero. Los pezones se le han puesto como escarpias. El cigarro casi consumido aún se sostiene en su boca. Una erección se empieza a hacer notar bajo mis pantalones. Es la primera vez que logro ver a una mujer desnuda en el hotel de enfrente. Y encima no hace por vestirse, o por correr las cortinas, o por apagar la luz. No. Abre la ventana y se queda con ella como marco. Como si quisiera ponérmelo más fácil. Pero no me puede ver.

Se está exhibiendo. Y yo soy un espectador de lujo.

Para mí, ya no hay más habitaciones en ese hotel. Sólo me despierta interés la habitación que se corresponde con la décima ventana, contando desde la derecha, del segundo piso. Bueno, no sólo interés. El ansia de sexo también se despierta en mi cabeza. Vuelvo a contar. Sí, es la décima ventana. Me pregunto que número habrá en la puerta. Tal vez un doscientos diez. Me imagino llamando, a la mujer abriéndome, igual de desnuda que en la ventana, y luego cogiéndome por la camiseta y metiéndome para adentro para satisfacer los deseos que la han llevado a posar sin ropa. A posar para mí. He visto suficientes películas como para saber que eso no es imposible. Con un bulto cada vez más incipiente en la entrepierna, bajo los prismáticos. Enciendo la luz de mi cuarto y abro la ventana. Me quedo mirándola, esperando que algún gesto suyo me diga que me ha visto. Ni se inmuta. Me quito la camiseta. Me castañean los dientes, pero aguanto el frío invernal. De repente una ola de calor me hace sudar.

Me está mirando.

Me arranco y la saludo con la mano. Como si fuera una amiga. Nada más hacerlo me arrepiento. Mierda, me digo. Un auténtico hombre no la hubiera saludado. Un macho apreciable ya estaría desnudo frente a su ventana. Pero las películas sólo son películas. Y es que es ella ahora la que me saluda a mí. Yo diría que está sonriendo, pero sin los prismáticos la cara no es más que un borrón pálido. Lo que sí puedo ver es como su mano derecha tira el cigarro por la ventana para luego perderse en su sexo. Esto no pasa en las películas. Ni en las de Rocco Sigfredi, ni en las de Nacho Vidal, ni en ninguna de las porno que me he visto. Y son muchas. Petrificado asisto al espectáculo más erótico de mi joven vida. Sólo había visto a Andrea masturbarse. Fue el año pasado, en una fiesta en su casa. Yo me quedé a dormir. Me levanté el primero de los seis que estábamos tirados en el salón. Abrí la puerta de su cuarto, pues alguien me había dicho que Andrea solía dormir desnuda. Y no sólo lo estaba sino que se masturbaba con fruición. Ella no reparó en mi presencia. Pero la mujer de la ventana no sólo sabe que la estoy mirando, sino que se está frotando porque sabe que la observo.

Reacciono por fin.

Mis pantalones están por los tobillos. El frío me estimula más si cabe, por lo que, para mi orgullo, debo estar más duro que nunca. Sin pestañear, busco sus ojos en una cara que no distingo bien.

Pero no son los ojos lo que encuentro.

Encuentro su boca abierta. La mano ya no está en su sexo, está tapando su boca, como si se riera.

Se está riendo.

No me da tiempo a pensar el por qué. Mi madre está detrás mío, escandalizada y llamando a mi padre para que venga a ver lo que está haciendo el cochino de su hijo.

Sesión Golfa

Etiquetas:      
 
Comentario:
Lo se Sesión Golfa te prometí que te leería pero más vale tarde que nunca!!
Como siempre tus historias geniales, lo bordas!!
un besote y Feliz Año de nuevo!!!!
 
Comentario:
Hoy me he acordao de vosotros!!!! Estaba en la habitación de un hotel, abrí la ventana y me asomé con toda normalidad, y en ese momento caí en que así comenzaba esta historia!!!!

Feliz año muchachada!
 
Comentario:
jejejejeje, muy bueno, que peazo de corte que te pille la mamá cuando estás en plena efervescencia... cuantas pajas interrumpidas por una visita a destiempo al cuarto de la progenitora... jejejeje, cuantos brincos hemos pegado todos para disimular, subida rápida de pantalones y cambio de canal en la tele, apagado de ordenador, escondida de revista... como si fueran tontas!!!

es mu difícil ser hombre en estos casos, tu piensas todo el rato en machacartela (como un mono) y tu madre en interrumpir, que si no te quedarás ciego, como decía el cura de mi pueblo.

feliz 2008, sexobloggeros!!!
 
Comentario:
jajajajja Maka, eso mismo dice mi padre!!!! Está el mundo lleno de desvergonzados, y nosotras contribuimos a ello :P
 
Comentario:
buenisimo, supongo que yo siempre me he considerado un voyeur , ademas tenia el hotel enfrente de casa , jajajjaj, felicidades a sesion golfa
 
Comentario:
muy bueno, lo he leido todo pero me quedo con lo de la chica que le da igual que la miren, porque mi padre no se cansa de repetirme que hay personas en el edificio de enfrente que pueden estar mirandome cuando me cambio. siempre se queja de que no bajo lapersiana ni corro la cortina cuando acabo de ducharme y me cambio, pero yo mientras no me entere me da igual que me miren. jaja que desvergonzada yo.
 
Comentario:
Esas pilladas son lo peor... Te sientes el ser más ridículo del universo.

Pasaba por aquí... Qué bien que te hayas animado a escribir. Espero que ya que has empezado no dejes de hacerlo!!!

Feliz Año a todos.
 
Comentario:
Hace tiempo que os leo, y me encanta, a veces me rio un monton pero nunca me habia decidido a escribir, pero...sesion golfa eres genial y es un placer leer lo que escribes, no dejes de hacerlo.
Feliz año nuevo a todos, porque todos sois geniales
 
Comentario:
¡Vaya!, con lo que prometía la historia, al más puro estilo Hitchcock... y vas tú y la terminas al más puro estilo Santiago Segura...

Feliz Año, Sesión Golfa, como siempre un placer leerte, y sigue oteando por las ventanas, nunca sabe uno lo que puede encontrar.
 
Comentario:
Relato muy divertido. Me ha gustado.
 
Comentario:
AAAAAAAAAhhhhhhhhhhhh qué corteeeeee!!!! Con el cariz lujurioso que estaba adiquiriendo el texto, pero nada comparado con la cara del muchacho al volverse, vaya. Y la de descojone que tenía que tener ella... jajaja.

Joé Sesión Golfa, cómo sabes encendernos.... y lueog castigar nuestras mentes enfermas jajajajaja. Muy buen texto!

PD: yo pensaba que de lo que se reía la chica era de cómo se había encogío aquello con el frío...
No