Porno, Just for men?
Tengo 25 años y he dedicado los últimos meses de mi vida a la industria del porno. Consciente del morbo que pueda suscitar esta confesión y aun a riesgo de perder para siempre el interés del lector, reconozco que mi contribución al mundo de los contenidos para adultos ha sido, por el momento, desde la retaguardia de las cámaras. Sobre el porno se pueden plantear cientos de debates, pero hay algo sobre lo que casi nadie (al menos del bando masculino, que me ha tocado habitar) albergaría el mínimo atisbo de duda: El porno es cosa de hombres… ¿o no?
La historia que voy a contar sucedió hace apenas dos semanas. Un buen amigo comparte piso desde hace pocos meses con una joven estudiante de medicina. Dieciocho años, ”luz de mi vida, fuego de mis entrañas”. Dos horas de cena en compañía de varios amigos dieron paso a lo que prometía convertirse en una noche memorable, mejor, otra noche memorable. Llevábamos varios días preparando la cita, pero mis ganas de fiesta se fundieron con el hielo del último daikiri en el restaurante. El lugar de la cita estaba junto a la casa de mi amigo y yo ya tenía pensado quedarme a dormir allí, de modo que no le importó prestarme su habitación mientras los demás continuaban la jarana.

Apenas había dormido quince minutos cuando escuché cerrarse la puerta de la casa. Era muy pronto para que la juerga hubiera terminado, así que deduje que la compañera de mi amigo,“mi pecado, mi alma”, había llegado. Nos habíamos visto sólo tres o cuatro veces. La idea de estar los dos solos en la casa no nació de mi cabeza… mi polla se me había adelantado, y cuando quise pensar en ello conscientemente ya estaba metiéndome la mano dentro del pantalón. No esperaba demasiado. Una paja más o menos tranquila, eso sí, afinando el oído por si algún sonido -quién sabe si una ducha nocturna o el murmullo de su cuerpo librándose de la ropa- desde la otra habitación pudiera ayudarme a que la excitación creciera.
“Métemela por detrás”. Como si mis manos se hubieran aferrado a un jodido cable de 20.000 voltios, mi polla se sacudió eléctrica y durante algunos segundos no pude ni seguir con mi particular danza de Onán. “Quiero chupártela”. Otra descarga. Todo gratis. No podía creer en mi propia suerte así que me incorporé, y salí de la habitación. Caminaba despacio, sólo quería llegar a descubrir algo, llegar al campo de batalla (el salón, con una luz triste, como de neón, soplando por debajo de la puerta y por la pequeña ranura que había quedado entreabierta), antes de que todo hubiera terminado. Cuando alcancé mi puesto de observador aparecieron ante mí las siete maravillas del mundo multiplicadas; los Jardines de Babilonia en la forma de una muchacha de 18 años.
Tumbada en el sofá y completamente desnuda, con las piernas cruzadas, apretando la mano que escondía bajo su vientre, observaba como otra joven de pelo rubio se metía en perfecto compás dos enormes miembros negros en la boca. Yo apenas podía prestar atención a la película; mis ojos estaban clavados en ella, que ahora se lamía los dedos de la otra mano para humedecerse los pezones. Su mirada, colgada sobre el techo del revés, era para mí como la composición de un videowall translúcido, donde podía ver sus pensamientos. Podía verla a ella imaginando ser la fulana de la pantalla, colgada con ambas manos de aquellas dos enormes pollas ancestrales, bailando con ellas, como un barco, metiéndoselas en la boca, chupándolas… compulsivamente, en un compás frenético de placer.
Yo llevaba ya varios minutos masturbándome en la puerta, con la polla entre las manos. Fue entonces cuando ella sintió mi presencia y puso sus ojos sobre la puerta. Pero no se detuvo. Su búsqueda incesante a través de la penumbra (mientras su mano derecha seguía reposando sobre su coño, con las piernas ahora medio abiertas), alcanzó por fin a mirarme fijamente. “Entra”. Como si aún temiera ser descubierto me tumbé lentamente a su lado y empecé a acariciarla. “No sabía que a las tías os gustara el porno”. “Me vuelve loca”.”Sí, eso parece”. “Me encantaría masturbarme contigo”.”Tú disfruta de la película”. “De acuerdo”

Frente al televisor había un sillón de tela roja, la acompañé hasta allí, y la dejé sentada en aquel improvisado patio de butacas. Después me dispuse a convertir aquel pase de medianoche en la revolución industrial del cine para adultos. Acababa de descubrir el fuego en la prehistoria del porno. Me arrodillé de espaldas a la pantalla, frente a ella, mientras reposaba sus piernas sobre mis hombros. Mientras surcaba con mi lengua su holly hole, ella no quitaba ojo al televisor, donde ahora la misma rubia de antes estaba siendo salvajemente penetrada por aquellos dos quarterback de los Patriots de New England. Me había reducido a mi mismo a la mínima expresión de mi boca, desde donde podía dominarla a ella. Sus gemidos comenzaron a confundirse con los de la tía de la película y me invitó a sentarme junto a ella. Los dos completamente desnudos nos masturbamos mutuamente hasta que ella empezó a correrse, entre suaves gritos ahogados, mientras yo acompañaba su orgasmo con los dedos, liberando su coño de la presión para un instante después volver a acariciarlo muy despacio.
Se quedó unos segundo en silencio, recuperando la respiración, sin soltarme la polla en ningún momento.”Creo que podría correrme otra vez, pero quiero que lo hagas tú también, encima de mí”. Después de oír aquellas palabras podría haberme lanzado yo solo a la invasión de Polonia. Volví a poner mi mano sobre su vientre, bajando muy despacio, mientras ella me hacía la que podría haber optado al título de Paja del año. Me susurró al oído “quiero ver como te corres”. Comencé a eyacular sobre ella. En apenas un instante sus pezones, su vientre y sus muslos se cubrieron de infinitas gotas de semen, que al reflejo de la luz tenue de la pantalla parecían estrellas fluorescentes sobre su piel. Ella volvió a correrse durante mi éxtasis.
Después, el silencio durante varios minutos, acariciándonos. “Estoy cansada, creo que me voy a dormir. Dulces sueños”. Me besó en la frente y paseó su cuerpo desnudo hasta la habitación. Una mueca inocente antes de cerrar la puerta, fue la señal de que la noche había terminado. Fumé un cigarrillo y también me fui a dormir.
The BuzzCock
La historia que voy a contar sucedió hace apenas dos semanas. Un buen amigo comparte piso desde hace pocos meses con una joven estudiante de medicina. Dieciocho años, ”luz de mi vida, fuego de mis entrañas”. Dos horas de cena en compañía de varios amigos dieron paso a lo que prometía convertirse en una noche memorable, mejor, otra noche memorable. Llevábamos varios días preparando la cita, pero mis ganas de fiesta se fundieron con el hielo del último daikiri en el restaurante. El lugar de la cita estaba junto a la casa de mi amigo y yo ya tenía pensado quedarme a dormir allí, de modo que no le importó prestarme su habitación mientras los demás continuaban la jarana.

Apenas había dormido quince minutos cuando escuché cerrarse la puerta de la casa. Era muy pronto para que la juerga hubiera terminado, así que deduje que la compañera de mi amigo,“mi pecado, mi alma”, había llegado. Nos habíamos visto sólo tres o cuatro veces. La idea de estar los dos solos en la casa no nació de mi cabeza… mi polla se me había adelantado, y cuando quise pensar en ello conscientemente ya estaba metiéndome la mano dentro del pantalón. No esperaba demasiado. Una paja más o menos tranquila, eso sí, afinando el oído por si algún sonido -quién sabe si una ducha nocturna o el murmullo de su cuerpo librándose de la ropa- desde la otra habitación pudiera ayudarme a que la excitación creciera.
“Métemela por detrás”. Como si mis manos se hubieran aferrado a un jodido cable de 20.000 voltios, mi polla se sacudió eléctrica y durante algunos segundos no pude ni seguir con mi particular danza de Onán. “Quiero chupártela”. Otra descarga. Todo gratis. No podía creer en mi propia suerte así que me incorporé, y salí de la habitación. Caminaba despacio, sólo quería llegar a descubrir algo, llegar al campo de batalla (el salón, con una luz triste, como de neón, soplando por debajo de la puerta y por la pequeña ranura que había quedado entreabierta), antes de que todo hubiera terminado. Cuando alcancé mi puesto de observador aparecieron ante mí las siete maravillas del mundo multiplicadas; los Jardines de Babilonia en la forma de una muchacha de 18 años.
Tumbada en el sofá y completamente desnuda, con las piernas cruzadas, apretando la mano que escondía bajo su vientre, observaba como otra joven de pelo rubio se metía en perfecto compás dos enormes miembros negros en la boca. Yo apenas podía prestar atención a la película; mis ojos estaban clavados en ella, que ahora se lamía los dedos de la otra mano para humedecerse los pezones. Su mirada, colgada sobre el techo del revés, era para mí como la composición de un videowall translúcido, donde podía ver sus pensamientos. Podía verla a ella imaginando ser la fulana de la pantalla, colgada con ambas manos de aquellas dos enormes pollas ancestrales, bailando con ellas, como un barco, metiéndoselas en la boca, chupándolas… compulsivamente, en un compás frenético de placer.
Yo llevaba ya varios minutos masturbándome en la puerta, con la polla entre las manos. Fue entonces cuando ella sintió mi presencia y puso sus ojos sobre la puerta. Pero no se detuvo. Su búsqueda incesante a través de la penumbra (mientras su mano derecha seguía reposando sobre su coño, con las piernas ahora medio abiertas), alcanzó por fin a mirarme fijamente. “Entra”. Como si aún temiera ser descubierto me tumbé lentamente a su lado y empecé a acariciarla. “No sabía que a las tías os gustara el porno”. “Me vuelve loca”.”Sí, eso parece”. “Me encantaría masturbarme contigo”.”Tú disfruta de la película”. “De acuerdo”

Frente al televisor había un sillón de tela roja, la acompañé hasta allí, y la dejé sentada en aquel improvisado patio de butacas. Después me dispuse a convertir aquel pase de medianoche en la revolución industrial del cine para adultos. Acababa de descubrir el fuego en la prehistoria del porno. Me arrodillé de espaldas a la pantalla, frente a ella, mientras reposaba sus piernas sobre mis hombros. Mientras surcaba con mi lengua su holly hole, ella no quitaba ojo al televisor, donde ahora la misma rubia de antes estaba siendo salvajemente penetrada por aquellos dos quarterback de los Patriots de New England. Me había reducido a mi mismo a la mínima expresión de mi boca, desde donde podía dominarla a ella. Sus gemidos comenzaron a confundirse con los de la tía de la película y me invitó a sentarme junto a ella. Los dos completamente desnudos nos masturbamos mutuamente hasta que ella empezó a correrse, entre suaves gritos ahogados, mientras yo acompañaba su orgasmo con los dedos, liberando su coño de la presión para un instante después volver a acariciarlo muy despacio.
Se quedó unos segundo en silencio, recuperando la respiración, sin soltarme la polla en ningún momento.”Creo que podría correrme otra vez, pero quiero que lo hagas tú también, encima de mí”. Después de oír aquellas palabras podría haberme lanzado yo solo a la invasión de Polonia. Volví a poner mi mano sobre su vientre, bajando muy despacio, mientras ella me hacía la que podría haber optado al título de Paja del año. Me susurró al oído “quiero ver como te corres”. Comencé a eyacular sobre ella. En apenas un instante sus pezones, su vientre y sus muslos se cubrieron de infinitas gotas de semen, que al reflejo de la luz tenue de la pantalla parecían estrellas fluorescentes sobre su piel. Ella volvió a correrse durante mi éxtasis.
Después, el silencio durante varios minutos, acariciándonos. “Estoy cansada, creo que me voy a dormir. Dulces sueños”. Me besó en la frente y paseó su cuerpo desnudo hasta la habitación. Una mueca inocente antes de cerrar la puerta, fue la señal de que la noche había terminado. Fumé un cigarrillo y también me fui a dormir.
The BuzzCock
Comentario:
Me ha encantado. Lo mejor lo dle piti al final jajaja
MUAAAAAAAAA
MUAAAAAAAAA
Comentario:
Dice por ahí una amiga mía muy aficionada al porno, que existen géneros de porno específicamente para tías. Le he pedido que me pase alguna peli, por ver qué tal están.
Comentario:
Jajaja.
Reconozco que algunas frases como "pollas ancestrales", el "holy hole", "Después de oír aquellas palabras podría haberme lanzado yo solo a la invasión de Polonia" (muy Woody Allen), me han hecho descojonarme.
Espero que no se trate de una experiencia autobiográfica ;)
O, qué cojones, ¡sí lo espero!
Reconozco que algunas frases como "pollas ancestrales", el "holy hole", "Después de oír aquellas palabras podría haberme lanzado yo solo a la invasión de Polonia" (muy Woody Allen), me han hecho descojonarme.
Espero que no se trate de una experiencia autobiográfica ;)
O, qué cojones, ¡sí lo espero!
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Nunca agradeceré lo suficiente a mis padres las pelis porno que guardaban en el armario... Me llevaron a descubrir otro mundo, en el que el sexo no era pecaminoso sino excitante, y me hicieron pasar tan buenos ratos...
Comentario:
Lupen, esa sesión de papel higiénico y colegas es otro mito de los mitos, no todo el mundo pasa por ella. De hecho yo mismo te puedo aseverar que en la puta vida he hecho eso y ni se me pasó por la cabeza...para zumbármela me bastaba yo solito y sin amigos. XD
Pero bueno, es un interesante tema a debatir, porque no es ni la primera ni la última vez que escucho eso...si al final voy a resultar yo el raro. jajajjaja
Pero bueno, es un interesante tema a debatir, porque no es ni la primera ni la última vez que escucho eso...si al final voy a resultar yo el raro. jajajjaja
Comentario:
Hay cosas excitantes para nosotras como la recopilación de cuentos eróticos disponible a partir del próximo 14 de febrero. Se titulará "LO QUE LOS HOMBRES NO SABEN" y Lucía Etxebarria nos acerca a él en: http://loqueloshombresnosaben.blogspot.com/
Comentario:
A través de la experiencia de varios amigos he llegado a una conclusión: los tíos nos iniciamos en el porno como si fuera un ritual de paso, que nos lleva del descubrimiento de nuestra propia sexualidad al descubrimiento de la sexualidad de otr@s. O al menos eso queremos creer, para no morir aterrados frente al primer coño que se abra para nosotros (que momento). Por eso es bastante habitual que tres o cuatro adolescentes se reúnan en una casa, bien provistos de papel higiénico, para compartir una "sesión" con los colegas. Una sesión que siempre negaremos! ¿Alguien quiere aprovechar para confesarse?
Comentario:
Uno de los estrenos más esperados de la temporada, sin duda! Felicidades, es muy intenso.
Respecto al tema que nos ocupa, a mi me molesta profundamente que se piense que a las mujeres no nos pone el porno. Es totalmente falso! Además de un gran prejuicio. Me pone realmente de mala leche el concepto "porno para mujeres", ya sabéis, "menos explícito, más sensitivo, basado en el erotismo de la situación, bla bla bla"... ¡chorradas! A una mujer le puede excitar (y le excita, en mi caso) el porno "de toda la vida" (si queréis llamarlo, así). Directo, explícito y brutal... cuanto más mejor! Un abrazo para el autor..
Respecto al tema que nos ocupa, a mi me molesta profundamente que se piense que a las mujeres no nos pone el porno. Es totalmente falso! Además de un gran prejuicio. Me pone realmente de mala leche el concepto "porno para mujeres", ya sabéis, "menos explícito, más sensitivo, basado en el erotismo de la situación, bla bla bla"... ¡chorradas! A una mujer le puede excitar (y le excita, en mi caso) el porno "de toda la vida" (si queréis llamarlo, así). Directo, explícito y brutal... cuanto más mejor! Un abrazo para el autor..
Comentario:
Vaya PEDAZO de DEBUT!!! Enhorabuena.
A mí no me gustaba el porno porque siempre pensé que era machista y denigrante para las mujeres, hasta que una compañera cincuentona (repito, cincuentona) me dijo: "¿Por qué humillante?¿Crees que ellas no disfrutan también?" Me sentí yo la cincuentona carca, así que empecé a ver porno con otros ojos y he de decir que HAY PORNO, Y PORNO.......... ¡Hay cosas super excitantes también para nosotras!!!
A mí no me gustaba el porno porque siempre pensé que era machista y denigrante para las mujeres, hasta que una compañera cincuentona (repito, cincuentona) me dijo: "¿Por qué humillante?¿Crees que ellas no disfrutan también?" Me sentí yo la cincuentona carca, así que empecé a ver porno con otros ojos y he de decir que HAY PORNO, Y PORNO.......... ¡Hay cosas super excitantes también para nosotras!!!
Comentario:
Vaaaleeee no sé si era lo que te proponías peor a mí me has excitado. Prepárate Madrid que esta noche TaniT quiere guerra :D
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me he quedado sin palabras.... sin palabras y con las bragas por los tobillos jajajaj. Asi me gusta, un relato que reivindique la libertad sexual de las mujeres!!!
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Mu güen material si señor. Buen fichaje para este blog, que le hacía falta ya una buena ración de...¿¿porno?? jejejej
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que excitante, una tía masturbándose mientras ve porno, con los deditos dentrito... jejejej
yo conozco una directora que hace porno para mujeres ('Cinco historias para ellas'): http://www.lustfilms.com/blogEn/category/erika-lust/
La verdad es que creo que debe tener más morbo para nosotros que para ellas, sólo por saber con qué se excitan ellas!!!
yo conozco una directora que hace porno para mujeres ('Cinco historias para ellas'): http://www.lustfilms.com/blogEn/category/erika-lust/
La verdad es que creo que debe tener más morbo para nosotros que para ellas, sólo por saber con qué se excitan ellas!!!
Comentario:
Menudo debut has exo The BuzzCock espero que siga igual y que no decaiga!!Enhorabuena!
Pero a lo que importa, el porno, pues eso, que yo a lo mejor soy una de las pocas o de las muchas que no me ponen esa industria, vamos que no me veo tocándome mientras que en mi tele una tía se mete en la boca tres pollas por muy buenas que sean, pero bueno quizás tenga que repetir con un maromo observándome desde la barrera jejejeje
Bienvenido!!
Pero a lo que importa, el porno, pues eso, que yo a lo mejor soy una de las pocas o de las muchas que no me ponen esa industria, vamos que no me veo tocándome mientras que en mi tele una tía se mete en la boca tres pollas por muy buenas que sean, pero bueno quizás tenga que repetir con un maromo observándome desde la barrera jejejeje
Bienvenido!!
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Vaya estreno! Maaaaaaaaaaadre mía! Es lo mejor que he leído en muuuuucho tiempo. Brutalmente excitante y magistralmente escrito.
Menudo crack hemos fichado! Enhorabuena! :-)
Menudo crack hemos fichado! Enhorabuena! :-)
Comentario:
Maravilloso e intenso relato y excelente foto