A quién madruga...
El ruido de la puerta la sacó de su ensoñación, ya eran las 7h pensó, es increíble, como pasan las horas cuando se esta en un placentero sueño.
Como siempre, él entró se desvistió y se metió en la cama que seguía caliente. Allí tenían una hora por delante antes de que sonara de nuevo el despertador.
Ella notó como se acurrucaba a su lado en busca de calor, pero su cuerpo reaccionó de otra manera y ella buscaba algo más que calor.
Se acercó a él y le susurro algo al oído, en pocos segundo notó la reacción a sus palabras sabia que su perdición era esa.
El calor comenzó a notarse debajo de las sábanas, las manos empezaron a buscar la piel debajo de la ropa que la cubría y la respiración se aceleraba cada vez un poco más.

Él le dijo cuanto la deseaba y ella le gustaba sentirse así deseada en ocasiones dominadora. Se sentó encima de él y le ató las manos al cabezal de la cama quería sentirse dueña de sus emociones y sabia muy bien por donde empezar….
Él arqueaba a espalda y pedía q lo soltara, necesitaba tocar su piel sentirla cerca pero ella no le dejó, por un día quería sentirse ama y señora de lo q tenia entre y debajo de las piernas.
Beso tras beso, caricia tras caricia la cosa fue en aumento, cuando la penetró notó todo su calor, todo el deseo acumulado con el que se había despertado esa mañana. Empezó el movimiento y con el, el ruido de la cama pero en ese momento fue la menor de sus preocupaciones. Cuando más se acercaba al orgasmo más gemía ella, no había nada mejor que un poco de sexo por la mañana y más después de una noche en soledad y un sueño húmedo de madrugada.
Cuando acabaron, ella lo desató y dejó que sus manos recorrieran su cuerpo mientras decía entre jadeos y risas que como siguiera así un día de estos lo mataría a placer.
Pero sonó el despertador, ella salió de la cama, se pegó una ducha y lo dejó allí sumido en un sueño reparador post-coital.
Al coger el ascensor le dedicó una amplia sonrisa al vecino de arriba. Le esperaba un largo día de trabajo y que mejor que empezarlo con una sonrisa en los labios y una sensación de poder recorriéndole el cuerpo.
Invitado: KYRADAWN
Como siempre, él entró se desvistió y se metió en la cama que seguía caliente. Allí tenían una hora por delante antes de que sonara de nuevo el despertador.
Ella notó como se acurrucaba a su lado en busca de calor, pero su cuerpo reaccionó de otra manera y ella buscaba algo más que calor.
Se acercó a él y le susurro algo al oído, en pocos segundo notó la reacción a sus palabras sabia que su perdición era esa.
El calor comenzó a notarse debajo de las sábanas, las manos empezaron a buscar la piel debajo de la ropa que la cubría y la respiración se aceleraba cada vez un poco más.

Él le dijo cuanto la deseaba y ella le gustaba sentirse así deseada en ocasiones dominadora. Se sentó encima de él y le ató las manos al cabezal de la cama quería sentirse dueña de sus emociones y sabia muy bien por donde empezar….
Él arqueaba a espalda y pedía q lo soltara, necesitaba tocar su piel sentirla cerca pero ella no le dejó, por un día quería sentirse ama y señora de lo q tenia entre y debajo de las piernas.
Beso tras beso, caricia tras caricia la cosa fue en aumento, cuando la penetró notó todo su calor, todo el deseo acumulado con el que se había despertado esa mañana. Empezó el movimiento y con el, el ruido de la cama pero en ese momento fue la menor de sus preocupaciones. Cuando más se acercaba al orgasmo más gemía ella, no había nada mejor que un poco de sexo por la mañana y más después de una noche en soledad y un sueño húmedo de madrugada.
Cuando acabaron, ella lo desató y dejó que sus manos recorrieran su cuerpo mientras decía entre jadeos y risas que como siguiera así un día de estos lo mataría a placer.
Pero sonó el despertador, ella salió de la cama, se pegó una ducha y lo dejó allí sumido en un sueño reparador post-coital.
Al coger el ascensor le dedicó una amplia sonrisa al vecino de arriba. Le esperaba un largo día de trabajo y que mejor que empezarlo con una sonrisa en los labios y una sensación de poder recorriéndole el cuerpo.
Invitado: KYRADAWN
Comentario:
No hay nada como la seguridad de querer hacer algo en el sexo!!!
Carlosss si quieres participar, manda tu relato (real o ficticio) a redaccion@mujeraldia.com
Estaremos encantados de publicarlo!!!
Carlosss si quieres participar, manda tu relato (real o ficticio) a redaccion@mujeraldia.com
Estaremos encantados de publicarlo!!!
Comentario:
Me encanta este relato! Logra sumergir al lector en esa agradable sensación al despertar y disfrutar del sexo junto a la pareja.
Una gran escritora! (sin duda)
Una gran escritora! (sin duda)
Comentario:
Me gusta el blog; cómo se puede colaborar?
Comentario:
La verdad es que la sensación de dominar es increible, yo la prefiero a la de ser dominada, aunque claro tb me gusta, y bueno si encima te vas con esa sensacion a primera hora de la mñn mucho mejor!!!
KYRADAWN bienvenida!!!!
KYRADAWN bienvenida!!!!
Comentario:
Si es que el sexo matutino es genial; bueno, matutino, vespertino, nocturno... ¡¿a qué hora no es bueno?!
Me gusta el párrafo final, sobretodo porque em ha recordado a mí en más de una ocasión. Cuántas veces habré ido en el metro viendo a la gente con la cara hasta el suelo yendo a trabajar y yo yendo a casa de mi pareja a montárnoslo, con una sonrisa pícara asomando. Al igual que cuando después vuelves a la Facultad y te dá lo mismo el rollo que te suelte el profesor de turno, que tú sigues con el relax postcoital...
Me gusta el párrafo final, sobretodo porque em ha recordado a mí en más de una ocasión. Cuántas veces habré ido en el metro viendo a la gente con la cara hasta el suelo yendo a trabajar y yo yendo a casa de mi pareja a montárnoslo, con una sonrisa pícara asomando. Al igual que cuando después vuelves a la Facultad y te dá lo mismo el rollo que te suelte el profesor de turno, que tú sigues con el relax postcoital...