Antes, durante, después…y otros cuentos de alcoba
Antes: O la fábula de la polla independentista
Queridos lectores, aunque no soy ningún viejo carcamal, hace ya tiempo que abandoné mis años de lozana adolescencia y claro, ya tengo menos resistencia al esfuerzo físico.
Mis músculos se cansan más que antes pero mi estimado miembro viril se empeña en llevarles la contraria, y este cuento lo hemos vivido todos los tíos en alguna ocasión.
Llevamos toda la vida con el mismo pene, si embargo no conseguimos calmar sus ansias de independentismo. Mientras los músculos de tu espalda dicen “Chaval, que ya no estás para maratones sexuales” tu pene grita “¿Qué pasa chaval? ¿Te estás volviendo homosexual? Estás con una tía y dices que te duelen los riñones ¿Qué han hecho los riñones por ti? NADA, sin embargo, yo te he dado todo”
Además, el pene tiene un arma infalible para llamar la atención… la erección y claro, en cuanto la bella dama que te acompaña se percata de las protestas independentistas del amigo que vive en tu pantalón, te dedica una pícara sonrisa y dice la palabra que todo hombre quiere oír “Vamos”
Durante: O el ataque de los calambres asesinos
Tu revolucionaria polla ya ha llamado a zafarrancho de combate y ha dado un golpe de estado en el cerebro. Has perdido por completo el norte y la capacidad del habla y sólo piensas (por decirlo de alguna manera) en que entre las sábanas va a arder Troya.
Sin embargo, tus músculos no se han olvidado de que les has traicionado y piensan tomarse cruel venganza. Cuando estás lanzando tus tropas en feroz ataque contra las líneas enemigas con brutales embestidas…sientes el dolor más horrible en el gemelo.
“Joder…un calambre, mierdaaaaa” has perdido por completo la capacidad de hablar y por ello sólo aciertas a emitir un alarido de dolor, el cual tu compañera de cama interpreta como que estás alcanzando cotas de placer nunca antes conocidas por el ser humano…y entonces se emociona y contraataca.
Mientras tanto el calambre sigue doliendo…y levantas la pierna en un patético intento por encontrar un saliente para apoyar los dedos y estirar el maldito gemelo que te está matando y ella piensa que es una nueva postura del Kamasutra, se le salen los ojos de las órbitas y te clava las uñas…sueltas otro alarido de dolor y piensas “No hace falta que me lesiones…en eso me apaño bien solito”
Después: Tempestad, calma…y vientos racheados
Estás sudando, músculos de los cuales ignorabas su existencia duelen horrores, y ella se tumba a tu lado todavía jadeando y mirándote como si fueras Nacho Vidal “Me encanta cuando probamos cosas nuevas…vicioso” No se imagina que tu ansia por probar posturas inverosímiles era un vano intento por evitar el dolor.
Al día siguiente te levantas con graves secuelas, tu pierna acalambrada ya no la puede recuperar ni el Doctor House, abres el suplemento semanal del periódico y lo primero que lees son las declaraciones de alguna sexóloga con malfolladitis “Los hombres son una panda de capullos que sólo buscan su propio orgasmo” y acto seguido suena tu teléfono, es tu compañera de alcoba de la noche anterior que te llama para decirte “Tengo una agujetas horribles…no puedo moverme, claro, todo el día abierta de piernas…es que los tíos tenéis suerte hasta para eso” Tú asientes mientras se te infla una vena del cuello, no sabes si matarla o ir derechito a la farmacia para gastarte una pasta en calmantes.
Mr. Catenaccio
Queridos lectores, aunque no soy ningún viejo carcamal, hace ya tiempo que abandoné mis años de lozana adolescencia y claro, ya tengo menos resistencia al esfuerzo físico.
Mis músculos se cansan más que antes pero mi estimado miembro viril se empeña en llevarles la contraria, y este cuento lo hemos vivido todos los tíos en alguna ocasión.
Llevamos toda la vida con el mismo pene, si embargo no conseguimos calmar sus ansias de independentismo. Mientras los músculos de tu espalda dicen “Chaval, que ya no estás para maratones sexuales” tu pene grita “¿Qué pasa chaval? ¿Te estás volviendo homosexual? Estás con una tía y dices que te duelen los riñones ¿Qué han hecho los riñones por ti? NADA, sin embargo, yo te he dado todo”
Además, el pene tiene un arma infalible para llamar la atención… la erección y claro, en cuanto la bella dama que te acompaña se percata de las protestas independentistas del amigo que vive en tu pantalón, te dedica una pícara sonrisa y dice la palabra que todo hombre quiere oír “Vamos”
Durante: O el ataque de los calambres asesinos
Tu revolucionaria polla ya ha llamado a zafarrancho de combate y ha dado un golpe de estado en el cerebro. Has perdido por completo el norte y la capacidad del habla y sólo piensas (por decirlo de alguna manera) en que entre las sábanas va a arder Troya.
Sin embargo, tus músculos no se han olvidado de que les has traicionado y piensan tomarse cruel venganza. Cuando estás lanzando tus tropas en feroz ataque contra las líneas enemigas con brutales embestidas…sientes el dolor más horrible en el gemelo.
“Joder…un calambre, mierdaaaaa” has perdido por completo la capacidad de hablar y por ello sólo aciertas a emitir un alarido de dolor, el cual tu compañera de cama interpreta como que estás alcanzando cotas de placer nunca antes conocidas por el ser humano…y entonces se emociona y contraataca.
Mientras tanto el calambre sigue doliendo…y levantas la pierna en un patético intento por encontrar un saliente para apoyar los dedos y estirar el maldito gemelo que te está matando y ella piensa que es una nueva postura del Kamasutra, se le salen los ojos de las órbitas y te clava las uñas…sueltas otro alarido de dolor y piensas “No hace falta que me lesiones…en eso me apaño bien solito”
Después: Tempestad, calma…y vientos racheados
Estás sudando, músculos de los cuales ignorabas su existencia duelen horrores, y ella se tumba a tu lado todavía jadeando y mirándote como si fueras Nacho Vidal “Me encanta cuando probamos cosas nuevas…vicioso” No se imagina que tu ansia por probar posturas inverosímiles era un vano intento por evitar el dolor.
Al día siguiente te levantas con graves secuelas, tu pierna acalambrada ya no la puede recuperar ni el Doctor House, abres el suplemento semanal del periódico y lo primero que lees son las declaraciones de alguna sexóloga con malfolladitis “Los hombres son una panda de capullos que sólo buscan su propio orgasmo” y acto seguido suena tu teléfono, es tu compañera de alcoba de la noche anterior que te llama para decirte “Tengo una agujetas horribles…no puedo moverme, claro, todo el día abierta de piernas…es que los tíos tenéis suerte hasta para eso” Tú asientes mientras se te infla una vena del cuello, no sabes si matarla o ir derechito a la farmacia para gastarte una pasta en calmantes.
Mr. Catenaccio
Comentario:
te amo
Comentario:
jajajaja pues a comer platanos, uno cada dia por lo menos, que es el rey del potasio.
Comentario:
pues hacer ejercicio q no hace ni puta gracia¡¡hay q entrenarse chaval¡¡
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pues hacer ejercicio q no hace ni puta gracia¡¡hay q entrenarse chaval¡¡
Comentario:
juaaaaaaassssssss!!! Me he partio. Y para eso de los tirones como aconsejan por ahi calentamiento y luego estiramientos. Hay algunos que resultan muy erotico festivos XD
Comentario:
Mira las ventajas:
a- Nuevas posturas
b- quedas como un dios del sexo en la cama
y c... esto... son 2 ventajas muchas no?
Pero estoy con abeja maya, dile que estás lesionao y que se dedique, que se dedique...
Besotes
(enlazaos!!)
a- Nuevas posturas
b- quedas como un dios del sexo en la cama
y c... esto... son 2 ventajas muchas no?
Pero estoy con abeja maya, dile que estás lesionao y que se dedique, que se dedique...
Besotes
(enlazaos!!)
Comentario:
Jajajajajjajaja. Coño pues dile que te ha dado un tirón en el gemelo, a lo mejor tienes suerte y le da por dejarte tumbadito boca arriba y dedicarse ella a ser la única que tenga agujetas al día siguiente.
A muchas de nosotras nos gusta sentir que somos las que llevamos el control de la situación (aunque no siempre, eh¡).
Bueno, la próxima vez después del acto sexual te levantas de la cama y te pones a hacer estiramientos para que todos los músculos se relajen.
Un beso.
A muchas de nosotras nos gusta sentir que somos las que llevamos el control de la situación (aunque no siempre, eh¡).
Bueno, la próxima vez después del acto sexual te levantas de la cama y te pones a hacer estiramientos para que todos los músculos se relajen.
Un beso.
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Yo estoy con Massassi, porque nosotras, además de las agujetas a las que tenemos que hacer frente en muchas de las ocasiones, también somos sufridoras de tirones y otros dolores musculares varios!!...
Si es que los tios os quejais de un tironcito en el gemelo... como para aguantar un parto!.
Ale un besito a todos
Si es que los tios os quejais de un tironcito en el gemelo... como para aguantar un parto!.
Ale un besito a todos
Comentario:
Me parece todo muy cierto, habria que hacer un precalentamiento como los deportistas. Yo lo hice una vez con mi novio en el asiento de un coche pequeño y tuve agujetas una semana, ja,ja,ja.
Comentario:
Odio que se me suba el gemelo.
Y no hablo de ese molesto calambre o similar.
Hablo de uno de los gemelos que tengo como vecino y que sube a mi casa cada dos por tres prometiéndome amor eterno.
Y no hablo de ese molesto calambre o similar.
Hablo de uno de los gemelos que tengo como vecino y que sube a mi casa cada dos por tres prometiéndome amor eterno.
Comentario:
Jajaja, muy bueno. Que conste que los calambres no sólo os dan a vosotros, a mí me pasó una vez y casi me quedo en el sitio. Y el cabrón de mi novio me dice que no me dolería tanto cuando seguí con la faena... si no podía articular palabra y él se creía que me lo estaba pasando de vicio!!
Por cierto, gracias por enlazar mi blog.
Besos
Por cierto, gracias por enlazar mi blog.
Besos
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Ni puta gracia!
Que teneis calambres, haced ejercicio!
Que teneis calambres, haced ejercicio!
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Jajajaja, me parto. Mira la parte buena, ella se piensa que eres un folleti de los buenos, así que tirones como ése... bienvenidos sean!
Comentario:
Jeje... muy bueno y muy cierto....
Que aunque a mi aun no me pillan los calambres, es verdad que también poseo un miembro revolucionario, empeñado en hacer un alzamiento aun cuando las condiciones objetivas -que diría Lenin- lo desancosejan totalmente.
Salud y viva la REVOLUCIÓN.
Que aunque a mi aun no me pillan los calambres, es verdad que también poseo un miembro revolucionario, empeñado en hacer un alzamiento aun cuando las condiciones objetivas -que diría Lenin- lo desancosejan totalmente.
Salud y viva la REVOLUCIÓN.
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Bueno, bueno, bueno..., que peazo de post! He estado riéndome todo el post! Qué razón tiene usted Mr. Catenaccio! Este tipo de cosas son bastante más usuales de lo que parece, pero tu mérito es que lo has contado con mucha chispa, enhorabuena!
Pd. No puedo moderme la lengua rey. Me encantó especialmente eso de "revolucionaria polla", jejeje, grandioso!
Un beso!!
Pd. No puedo moderme la lengua rey. Me encantó especialmente eso de "revolucionaria polla", jejeje, grandioso!
Un beso!!