Anecdotario
Hoy llevo un día con algunas anécdotas que quiero dejar aquí.
Entran tres enfermeras, la que tiene experiencia les explica a las novatas cómo han de tomar la presión arterial, lo hacen y se despiden muy simpáticas, unos ángeles, siguiendo a la maestra en otras enseñanzas. A los minutos vuelven capitaneadas por el enfermero, viejo, como yo más o menos, a realizar la cura en la herida de mi madre, pidiéndome que salga al pasillo. Normal. Salgo intuyendo lo que iba a pasar, sin atreverme, ni poder advertirles.
Lo que cuesta encender la radio y comprobar que todas las emisoras hablaban del entierro de lo que queda de papa (sus vísceras se adelantaron), todas menos, anecdóticamente la Cope... sale una de las nuevas enfermeras más blanca que su uniforme, incluyendo las suelas de sus zuecos.. con los ojos como queriendo verse los interiores del cráneo...y... “al suelo”. El resto de compañeros (menos el viejo) acudieron enseguida, carreras para aquí y para allá; Aire; Subir sus piernas por encima de su cabeza; medirle la tensión arterial; Y camilla para llevarse un cuerpo desmayado y avergonzado, empezando a recuperar color.
Cuando salió de la habitación el enfermero después de terminar la faena, nos cruzamos dos muecas con sonrisa de medio labio. Adivinó mi mirada adivinatoria, en la que le decía que sabía el por qué había metido a esas criaturicas a curar la herida de mi madre. Y es que aveces, éste es un método de enseñanza. De peor a mejor. El otro método con la dirección inversa, puede que genere menos deserciones vocacionales.
Pasadas estas cosas me disponía a realizar esa necesidad humana, que los hombres tenemos más ventajas o facilidades que las mujeres. Como digo, maniobrando para sacármela... y nada. Esta mañana me he puesto los calzones al revés. Llevaba la bragueta en la trasera. De inmediato a darles la vuelta, que uno nunca sabe en que situaciones se pude encontrar.
Otro caso anecdótico, 62 millones en un premio... al pasar por el garito de las loterías, (recordando que ropa puesta al revés indica sorpresa o suerte) he entrado y le he dicho al del quiosco que me hiciera una apuesta, de esas automáticas, al azar por el azar.
¿Una solo? Me ha preguntado a través de cristales.
Sí... un piropo para “Fortunata” (mi preferida divinidad)
Si tuviese alguna relación con ella, mi santa esposa no pondría reparos. No le molesta que la piropee y le eche el tiento de vez en cuando. En este sentido yo también soy muy liberal. No me importaría que le tocase el Gordo. Es más, nos confesamos éstas infidelidades.
62 millones, ¡y de euros!
Me dedicaría ha hacer lo que más me gusta...
¡NADA!
A estas horas ya se ha celebrado el sorteo, voy a mirar, y si ya no me ven escribir, sabrán que estoy “haciendo” o es... “no haciendo” ¿?.
Entran tres enfermeras, la que tiene experiencia les explica a las novatas cómo han de tomar la presión arterial, lo hacen y se despiden muy simpáticas, unos ángeles, siguiendo a la maestra en otras enseñanzas. A los minutos vuelven capitaneadas por el enfermero, viejo, como yo más o menos, a realizar la cura en la herida de mi madre, pidiéndome que salga al pasillo. Normal. Salgo intuyendo lo que iba a pasar, sin atreverme, ni poder advertirles.
Lo que cuesta encender la radio y comprobar que todas las emisoras hablaban del entierro de lo que queda de papa (sus vísceras se adelantaron), todas menos, anecdóticamente la Cope... sale una de las nuevas enfermeras más blanca que su uniforme, incluyendo las suelas de sus zuecos.. con los ojos como queriendo verse los interiores del cráneo...y... “al suelo”. El resto de compañeros (menos el viejo) acudieron enseguida, carreras para aquí y para allá; Aire; Subir sus piernas por encima de su cabeza; medirle la tensión arterial; Y camilla para llevarse un cuerpo desmayado y avergonzado, empezando a recuperar color.
Cuando salió de la habitación el enfermero después de terminar la faena, nos cruzamos dos muecas con sonrisa de medio labio. Adivinó mi mirada adivinatoria, en la que le decía que sabía el por qué había metido a esas criaturicas a curar la herida de mi madre. Y es que aveces, éste es un método de enseñanza. De peor a mejor. El otro método con la dirección inversa, puede que genere menos deserciones vocacionales.
Pasadas estas cosas me disponía a realizar esa necesidad humana, que los hombres tenemos más ventajas o facilidades que las mujeres. Como digo, maniobrando para sacármela... y nada. Esta mañana me he puesto los calzones al revés. Llevaba la bragueta en la trasera. De inmediato a darles la vuelta, que uno nunca sabe en que situaciones se pude encontrar.
Otro caso anecdótico, 62 millones en un premio... al pasar por el garito de las loterías, (recordando que ropa puesta al revés indica sorpresa o suerte) he entrado y le he dicho al del quiosco que me hiciera una apuesta, de esas automáticas, al azar por el azar.
¿Una solo? Me ha preguntado a través de cristales.
Sí... un piropo para “Fortunata” (mi preferida divinidad)
Si tuviese alguna relación con ella, mi santa esposa no pondría reparos. No le molesta que la piropee y le eche el tiento de vez en cuando. En este sentido yo también soy muy liberal. No me importaría que le tocase el Gordo. Es más, nos confesamos éstas infidelidades.
62 millones, ¡y de euros!
Me dedicaría ha hacer lo que más me gusta...
¡NADA!
A estas horas ya se ha celebrado el sorteo, voy a mirar, y si ya no me ven escribir, sabrán que estoy “haciendo” o es... “no haciendo” ¿?.
Comentario:
suerte!
Comentario:
¿Dónde te metes? es que te ha tocado algo? o te has tocado algo?
Comentario:
en mi casa siempre se ha dicho que ponerte algo al revés presagia una buena sorpresa... a ver si es cierto en tu caso.
Un beso grande, espero que todo vaya mejorando.
Un beso grande, espero que todo vaya mejorando.
Comentario:
Me acuerdo mucho de tí. De verdad. Y de lo tuyo.
Que todo vaya lo mejor posible, lo deseo con fuerzas.
Yo, mira si seré desastrosa, que paseando mi perro entré a comprar unas cositas a un garito. Le até a un arbol de la entrada.
Ya adivinarás.
Volví a recogerle cuando llegué a casa y no salió dando saltos a recibirme.
Y eso es solo una cosita. Si supieras como soy...
Muchos besos
Que todo vaya lo mejor posible, lo deseo con fuerzas.
Yo, mira si seré desastrosa, que paseando mi perro entré a comprar unas cositas a un garito. Le até a un arbol de la entrada.
Ya adivinarás.
Volví a recogerle cuando llegué a casa y no salió dando saltos a recibirme.
Y eso es solo una cosita. Si supieras como soy...
Muchos besos
Comentario:
Si te digo la verdad... más de una vez me he sorprendido a mi misma con una camiseta del revés o algo similar y jamás me ha tocado nada... aunque pensandolo bien, es que yo no juego a la lotería ¿Será eso? :P
Besitos grandes ;)
Besitos grandes ;)
Comentario:
jeje me ha gustado mucho este post. llevaba unos días sin pasarme por aquí por falta de tiempo. espero que tu mamá se recupere muy pronto y que todo salga bien, y también espero que a partir de ahora mires bien dónde llevan la etiqueta tus calzones... :P
un saludo
un saludo
Comentario:
Vaya diíta. Espero que al menos te haya tocado algo.
Besos de una maia.
Besos de una maia.