Restando días
Acabo de llegar de la Isla, pero el jueves me marcho de nuevo de la Fortaleza, esta vez a la ciudad de origen, donde no vuelvo desde hace seis meses.
Se puede decir que éstas si van a ser unas verdaderas vacaciones, porque vuelvo a casa, al entorno en el que he crecido y que ha hecho de mí todo lo que soy. Me gusta volver a casa porque me reencuentro conmigo mismo, y porque, una vez que éste en mi viejo cuarto, tumbado en mi cama de noventa, mientras ojeo los libros que alimentaron mis sueños y miro las cuatro paredes donde los dibuje como búfalos de pinturas rupestres de color ocre, echaré cuentas para ver los que he cumplido hasta ahora.
Volver a casa es mirarse al espejo del alma. Todos los espejos reflejan mi imagen, pero sólo los espejos de mi casa no me engañan.
Esta vez tengo un motivo añadido que me llena de alegría y es que te voy a ver, añadiendo unas pizcas de realidad, a lo que hasta ahora parecía la receta de otro de mis sueños. Tú eres el ingrediente secreto que me ha reinstalado en el presente.
Me gustaría dedicarte esas palabras que, en ocasiones, he dedicado a otras.
No quiero que mi blog se vuelva a convertir de nuevo en un medio de seducción, aunque creo que ya no puede volver a serlo porque has sido tú quien me has seducido cada vez que rompías un código, y has quitado de esta manera los signos de interrogación al café de todas las mañanas. Son tan sólo un pequeño colgante del todo a cien de mi abecedario con el que quiero adornar tu cuello por todo lo que me has hecho sentir estos días.
Me gustaría dedicarte esas palabras que, en ocasiones, he dedicado a otras.
Empecé hablándote de todos mis miedos y aunque no sé como terminará lo nuestro (los dioses, mientras se emborrachan reclinados en sus triclinios, están jugándose a los dados nuestro destino) ya no tengo miedo al futuro, porque sé que ya ha comenzado, porque sé que aunque los dados decidan que terminemos siendo tan sólo amigos, sé que pagaré la deuda que mi karma tiene con tu ciudad, sé que seremos compañeros de ese viaje que los dos tenemos pendientes, sé que pueda continuar mirando a los ojos de los habitantes de la Fortaleza y gritarles con mi mirada que, cuando ya estaba a punto de abandonar la esperanza en el contenedor de vidrio de las botellas de naufrago, he descubierto que existes.
Me gustaría dedicarte esas palabras que, en ocasiones, he dedicado a otras.
Me dices que cuando hablo parezco serio y, a veces, hasta borde, que no parezco el mismo que te escribe. Lo sé. En apariencia soy distante, una carretera sin tráfico que une dos puntos de la meseta castellana. Pero mi yo más profundo no es de este mundo. Los oráculos anunciaron en mi nacimiento, después de hacer sonar sus trompetas, que sería capaz de decir todo lo que siento, pero que sólo lo podría decir por escrito. Soy un guerrero samurai con la armadura manchada de sangre y barro que escribe haikus que nadie lee, mirando como caen las gotas de lluvia en el estanque de su jardín de flores de cerezo. Desde que nací me inculcaron que tenía que ser fuerte. Los hombres no lloran. Los hombres no sienten. Como mucho pueden ahogar los desengaños de mujeres fatales de cine negro en una copa de whisky on the rocks mientras farfullan incoherencias en inglés a ritmo de jazz.
Me gustaría dedicarte esas palabras que, en ocasiones, he dedicado a otras, pero creo que esta vez, te he dedicado otras completamente distintas, porque tú has sido quien me ha desnudado y me ha curado todas las heridas que tengo bajo la armadura.
Se puede decir que éstas si van a ser unas verdaderas vacaciones, porque vuelvo a casa, al entorno en el que he crecido y que ha hecho de mí todo lo que soy. Me gusta volver a casa porque me reencuentro conmigo mismo, y porque, una vez que éste en mi viejo cuarto, tumbado en mi cama de noventa, mientras ojeo los libros que alimentaron mis sueños y miro las cuatro paredes donde los dibuje como búfalos de pinturas rupestres de color ocre, echaré cuentas para ver los que he cumplido hasta ahora.
Volver a casa es mirarse al espejo del alma. Todos los espejos reflejan mi imagen, pero sólo los espejos de mi casa no me engañan.
Esta vez tengo un motivo añadido que me llena de alegría y es que te voy a ver, añadiendo unas pizcas de realidad, a lo que hasta ahora parecía la receta de otro de mis sueños. Tú eres el ingrediente secreto que me ha reinstalado en el presente.
Me gustaría dedicarte esas palabras que, en ocasiones, he dedicado a otras.
No quiero que mi blog se vuelva a convertir de nuevo en un medio de seducción, aunque creo que ya no puede volver a serlo porque has sido tú quien me has seducido cada vez que rompías un código, y has quitado de esta manera los signos de interrogación al café de todas las mañanas. Son tan sólo un pequeño colgante del todo a cien de mi abecedario con el que quiero adornar tu cuello por todo lo que me has hecho sentir estos días.
Me gustaría dedicarte esas palabras que, en ocasiones, he dedicado a otras.
Empecé hablándote de todos mis miedos y aunque no sé como terminará lo nuestro (los dioses, mientras se emborrachan reclinados en sus triclinios, están jugándose a los dados nuestro destino) ya no tengo miedo al futuro, porque sé que ya ha comenzado, porque sé que aunque los dados decidan que terminemos siendo tan sólo amigos, sé que pagaré la deuda que mi karma tiene con tu ciudad, sé que seremos compañeros de ese viaje que los dos tenemos pendientes, sé que pueda continuar mirando a los ojos de los habitantes de la Fortaleza y gritarles con mi mirada que, cuando ya estaba a punto de abandonar la esperanza en el contenedor de vidrio de las botellas de naufrago, he descubierto que existes.
Me gustaría dedicarte esas palabras que, en ocasiones, he dedicado a otras.
Me dices que cuando hablo parezco serio y, a veces, hasta borde, que no parezco el mismo que te escribe. Lo sé. En apariencia soy distante, una carretera sin tráfico que une dos puntos de la meseta castellana. Pero mi yo más profundo no es de este mundo. Los oráculos anunciaron en mi nacimiento, después de hacer sonar sus trompetas, que sería capaz de decir todo lo que siento, pero que sólo lo podría decir por escrito. Soy un guerrero samurai con la armadura manchada de sangre y barro que escribe haikus que nadie lee, mirando como caen las gotas de lluvia en el estanque de su jardín de flores de cerezo. Desde que nací me inculcaron que tenía que ser fuerte. Los hombres no lloran. Los hombres no sienten. Como mucho pueden ahogar los desengaños de mujeres fatales de cine negro en una copa de whisky on the rocks mientras farfullan incoherencias en inglés a ritmo de jazz.
Me gustaría dedicarte esas palabras que, en ocasiones, he dedicado a otras, pero creo que esta vez, te he dedicado otras completamente distintas, porque tú has sido quien me ha desnudado y me ha curado todas las heridas que tengo bajo la armadura.
Comentario:
No es por na, eh?? Pero ojito vacaciones que te has pillao!!!! Espero que te lo estes pasando muy bien
Un beso
Un beso
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Volver a tu ciudad de origen es volver a ser niño, a rememorar todos los buenos momentos, a emborracharte de sensaciones y como no a volver con pena pero lleno de energia.
Te lo dice una persona que acaba de volver de su ciudad de origen.
Mil besos.
Te lo dice una persona que acaba de volver de su ciudad de origen.
Mil besos.
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Disfruta de tu viaje. El talento -grandísimo- lo llevas contigo.
Abrazo
Abrazo
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Disfruta por tu tierra. de tu mundo. Y del reencuentro.
Un saludito y suerte!
Un saludito y suerte!
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Que bonito....sigo en mis trece..si eres como escribes...nada ni nadie se te podrá resitir..
Disfruta de tu vuelta a casa..
Besitos.
Disfruta de tu vuelta a casa..
Besitos.
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Vuelves a casa, y eso siempre reconforta.
Pero que comentar del resto... ufff, imposible encontrar palabras que no parezcan indiscretas con tu historia. Solo: Enhorabuena... y A disfrutar!
Muakssss
Pero que comentar del resto... ufff, imposible encontrar palabras que no parezcan indiscretas con tu historia. Solo: Enhorabuena... y A disfrutar!
Muakssss
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No sé si será cosa mía y en realidad no es algo que tu pretendas, pero me transmites mucha serenidad en tus escritos, es un placer leerte..
Saludos.
Saludos.
Comentario:
Te admiro por no sentir miedo del futuro y olvidar tus reticencias.
Siempre mirando al frente con unan sonrisa, que te queda muy bien hombre!
:)
1beso
Siempre mirando al frente con unan sonrisa, que te queda muy bien hombre!
:)
1beso
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Vuelta al hogar, a reencontrarse con uno mismo, donde comenzó todo y donde aprendiste a ser quien eres. Disfrutalo
Un beso
Un beso
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Hermosas letras guiadas por un alma en búsqueda y captura.
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qué bueno!!
vuelvo por aquí y te encuentro enamorado!!
un abrazo, y enhorabuena
vuelvo por aquí y te encuentro enamorado!!
un abrazo, y enhorabuena
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Qué bonito, Oren.
Un beso.
Un beso.
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Bonito, muy bonito. Vívelo apasionadamente,sin mirar atrás... sólo piensa que hay un camino bello por recorrer. BEsos
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Muy bonito lo que escribes... esa armadura...Sólo se puede ser valiente siendo vulnerable...los verdaderos samuráis lo saben.
un saludo!
un saludo!
Comentario:
uiuiuiuiuiuiuiui....esto suena a algo que no sé si quiero nombrar....
Salud y suerte...ahora más que nunca.
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qué bonito...disfruta sin mirar hacia el futuro.... y diviertete en tus cercanas vacacaciones (volver a casa, aunque no sea navidad, es fantástico).
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Yo también daría algo porque alguien fuera capaz de decir cosas así de mí. De momento no tengo tanta suerte, pero me alegro de que alguien haya llegado a tocar lo que hay debajo de tu armadura.
Comentario:
......
Lo siento, me he quedado con la boca abierta con el último párrafo...
Volver a casa es reconfortante. Es una forma de reencontrarte contigo mismo, con tu esencia y raíces y con quién eres ahora por lo tanto.
Un abrazo.
Lo siento, me he quedado con la boca abierta con el último párrafo...
Volver a casa es reconfortante. Es una forma de reencontrarte contigo mismo, con tu esencia y raíces y con quién eres ahora por lo tanto.
Un abrazo.
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Muy afortunados los dos. A disfrutar.
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oren no sabes cuanto me alegra verte así.. disfrutalo mucho, lo mereces de eso estoy segura.. besos muy grandes
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Al verme en la cadena bloguera de Boneca junto ti pensé que debía pasarme. Así que llego gracias a ella y ya empiezo a agradecérselo. Veo algunas cosas que me son muy familiares,...un trabajao lejos, una chica que llega, una fortaleza, y un hombre conociendose y queriendo desprenderse de chatarras axfisiantes.
A quien me recuerdas...Un saludo.
A quien me recuerdas...Un saludo.
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ooooooooooooohhhhhhhh!!!!!!!!! que bonito.........!!!!!!!!
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El regreso a casa, el lugar donde pensaste tus sueños. Pero, siguen ahí dibujados o todos aquellos q cumpliste salieron volando por la ventana?
Feliz regreso a tu casa.
Saludos desde el Inframundo.
Feliz regreso a tu casa.
Saludos desde el Inframundo.
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Pues si, el volver a kasa debe ser un sntimiento uniko, pero para mi tb lo sria marcharme(para sntir uno debo primero sntir el otro:))...
Me alegro ke esta vez dedikes esas palabras solo a una, porke eso dice mucho, la vrdad, un bsazo y suerte a los dos(tu dama supongo:))muak
Me alegro ke esta vez dedikes esas palabras solo a una, porke eso dice mucho, la vrdad, un bsazo y suerte a los dos(tu dama supongo:))muak
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A lo largo de nuestra vida aparecen contadas personas que nos hacen sentirnos asi: acogidos. Y con ellos podemos mostrar nuestros sentimientos y partes ocultas de nosotros mismos.
Felicidades por haberla encontrado.
Besos
Felicidades por haberla encontrado.
Besos
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Quién será esa mujer que provoca que de tí salgan estas palabras...
Un saludo enorme
Un saludo enorme
Comentario:
Y yo que "mataría" porque me dedicaran unas palabras así, o por sentirme así.
Sé feliz.
besos
Sé feliz.
besos
Comentario:
ahhhh el amor!!!!!!
Me alegro
Un beso
Me alegro
Un beso
Comentario:
....Sabes que seguiré besando cada una de tus heridas...Nuestras almas están unidas...y eso ya ha sido obra de los dioses.





