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"Todos ven lo que pareces pocos ven lo que eres" Maquiavelo
Sindicación
 
¿Cuál es el problema o no existe tal problema?
¿Existe en los días en los que vivimos un problema serio acerca de encontrar pareja?, curioseando sobre los ‘single’, lo que toda la vida se ha venido a llamar ‘solterones’, aunque lo cierto es que el nuevo término parece que suena mejor, bueno pues me encuentro con que el 42% de la población española no encuentra a su media naranja.

¿Se trata de una opción de vida o es que algo falla en las relaciones personales?, ¿es que a la gente no le gusta estar enamorada? Según diversas agencias dedicadas a buscar parejas por Internet el problema radica en que cada vez tenemos menos tiempo para el ocio y encima con eso de que las mujeres nos dedicamos a trabajar, pues no resulta fácil.

Hay una parte que no llego a entender, mi madre y yo nos llevamos veinte años (según la edad que ella da a todo el mundo, la cual yo no voy a contradecir), pero eso no importa, lo que sí importa es que ella llevaba la misma vida que yo, con el mismo tiempo de ocio que yo y currando como una ‘perra’ como yo, en cambio, tuvo tiempo para conocer a un hombre maravilloso, mi padre, y tener a dos hijas estupendas, entre las que me encuentro. Por lo tanto esas razones no me convencen.

No digo que todo el mundo deba casarse y procrear como si fuera lo único que saben hacer, pero creo, desde mi más humilde opinión, que nos estamos equivocando en algo. He llegado a tener dos trabajos, estudiar a la vez y tener que irme todas las semanas de compras, que eso también lleva su tiempo, sin embargo, siempre he tenido tiempo para salir con el chico que llenaba mis días de incertidumbre, no se si se puede decir lo mismo de ‘ellos’. La conclusión es que no es una cuestión de tiempo.

Yo tiraría más por eso del ‘miedo’, creo que tenemos miedo, miedo al compromiso, miedo a que salga mal otra vez, miedo a lo que pueda pasar o no pasar, y con miedo señores no se puede vivir (no quiero dar lecciones a nadie, es que si lo escribo a lo mejor me lo voy creyendo un poco).

Un caso práctico

Chica conoce a chico en la discoteca, en el bar o recogiendo los excrementos del perro, eso me da igual. Se miran, se atraen, se gustan. Ella sonríe, el fija su mirada en su rostro. ¿Qué pasa entonces?, no pasa nada porque de repente viene un intruso llamado miedo. Que quede dicho que hablo desde mi inexperiencia, no seamos tan negativos, resulta que el chico o la chica se tiran a la piscina venciendo ese ‘corte’ inicial, más bien ese miedo al rechazo, y se ponen hablar, incluso se dan los teléfonos para quedar otro día, ahora que lo pienso me alegro tanto de haber nacido en la era de los móviles, antes si que debía ser difícil, en cambio no lo era, madre mía que lío tengo en la cabeza. Me refiero a esos pequeños aparatos que sirven para mandar mensajes ‘cobardes’ cuando no te atreves a llamar directamente.

Bueno el caso, que aquí aparece otro ‘amigo’ de las anti-relaciones, la falta de sinceridad, es tan malo que te guste alguien y que se lo digas, que le puedas decir directamente mira que me gustas, que quiero quedar contigo y conocerte, eso no significa que lleves los anillos y los saques cuando pillas al otro en un momento desprevenido. Eso significa algo tan bonito como que has conocido a una persona estupenda que quieres conocer y que ya se verá lo que surge, ¿no creéis? Sí tenéis toda la razón, ando un poco a la defensiva.