Deshacerse de uno mismo

Esta es la historia de un hombre que quiso deshacerse de sí mismo. Levantado un día apenas con el pie izquierdo, decide perderse de vista, olvidar su cansancio, dejar a un lado su propia cabeza. Temiendo por el daño físico que pudiera suponerle, trazó un plan en el que resultaran con suerte más daños colaterales que propios. Y con ello buscó a su individuo más semejante, un doble femenino, que al menos el sexo diferenciara al uno del otro, al otro del uno, y el dañado fuese uno y el salvado fuese otro y así hubiese tan sólo una desaparición. Tardó algo más de un año en cerciorarse del parecido y cuando estaba seguro de la réplica perfecta, visitó un domingo al individuo, tan tranquila ella, tan desprevenida, y de una tajada la desapareció deshaciéndose de todo lo que él era, desquitándose de todo lo que le hacía temerse. A la semana el mundo despertó y resultó que ella no había muerto, y resultó que tampoco él se había restaurado y resultó…que no era posible deshacerse de uno mismo.
-fotografía de Vanessa Beecroft (The ponty sister)-
-fotografía de Vanessa Beecroft (The ponty sister)-
Rineke Dijkstra

'Para mí es un revelación importante comprender que cada persona está sola. No en el sentido de soledad, sino en el sentido de que nadie es capaz de comprender por completo al otro'.
Rineke Dijkstra, fotógrafa contemporánea.
A lo no dedicado






