Chocolatinas rotas

«Sus fiestas eran espantosas. Siempre había, en un platillo, chocolatinas rotas, como las que ofrecería a sus invitados una pobre familia de provincias. A veces me preguntaba a mí mismo ¿por qué la amo? Tal vez por el cálido iris avellana de sus plumosos ojos, o por el ondulado natural de su cabello castaño, o tal vez debido a cierto ademán especial de sus redondeados hombros. Pero probablemente la verdad fuese que la amaba porque ella me amaba a mí. Para ella yo era el hombre ideal: inteligente, con agallas. Y no había ninguno que vistiese mejor que yo. Recuerdo que, cuando estrené mi smoking, ella entrlazó las manos, se hundió en la butaca, y murmuró: 'Oh, Hermann...' Aquel embeleso rozaba casi la adoración.»
Valdimir Nabokov, Desesperación.
Comentario:
Esta noche a las doce sentirás un pincel acariciar tu corazón. Seré yo, escuchando el sonido de tu alma...
Feliz 2007 Bea. Besos.
Feliz 2007 Bea. Besos.





