<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1" ?><rss version="2.0" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"><channel><title><![CDATA[Dime Oliverio, ¿encontraste ya a la que vuela?]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/rss20.xml]]></link><description><![CDATA[&#32;]]></description><language><![CDATA[ES]]></language><generator><![CDATA[http://www.ya.com]]></generator><item><title><![CDATA[Mudanza]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_108.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/files/cucu.gif" alt="" border="0" width="400" height="350"/><br/><br/><h5>Por razones de espacio hago mudanza a <a target="_blank" href="http://www.blogs.ya.com/sinosabenvolar2">'En nuestro país no hay más que un día a la vez'</a>. Vente, que te escribo. Besos de cierre<h5>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[Traga mucha saliva]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_107.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/files/nostalgiajuguetesminir4.gif" alt="" border="0" width="410" height="266"/><br/><br/><h5>Candela es, perfectamente y para cualquier hombre, 'la mujer de su vida'. Tiene un molde acoplable por lo que son sus venitas que la convierte en el sueño de toda percepción masculina, viril o más pausada. Aparte de su cuerpo flexible y articulado, y sobretodo (esto es de mucha importancia para algunos) estipulado como bello, tiene por genética una cabeza de muñeca estándar que podría enroscarse en toda fantasía nocturna. Que cose y que barre Candela, que usa más Cristasol que nadie y pasa la mopa saltándose un día: lunes, miércoles, viernes, domingo, martes. Que huele a crema hidratante y sabe peinarse sola. Candela encaja porque a gusto del que acompaña es la más sumisa o la más ardiente, a gusto del que la escucha es partidista o novelera, porque a gusto siempre de otro resulta totalmente convincente que ella siempre fue así. <br/><br/>&#9;Es educada y todo terreno, conversa con más o menos nervio sobre cualquiera viniese a ser el tema preferido del hombre que la mira. Se deja tocar y mira con dulzura como en las películas de encuentros aeropuertarios. Animada, locuaz, semi-inocente y joven, protagoniza un personaje perfecto para hacer la serie televisiva con más temporadas: Candela consigue sin esfuerzo la máxima audiencia.<br/><br/>&#9;Cuando otro hombre dice <i>‘yo sé que la mujer de mi vida es Candela’,</i> ella traga mucha saliva.  <h5><br/>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[Chocolatinas rotas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_106.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/files/plato.gif" alt="" border="0" width="400" height="300"/><br/><br/><h5>«Sus fiestas eran espantosas. Siempre había, en un platillo, chocolatinas rotas, como las que ofrecería a sus invitados una pobre familia de provincias. A veces me preguntaba a mí mismo ¿por qué la amo? Tal vez por el cálido iris avellana de sus plumosos ojos, o por el ondulado natural de su cabello castaño, o tal vez debido a cierto ademán especial de sus redondeados hombros. Pero probablemente la verdad fuese que la amaba porque ella me amaba a mí. Para ella yo era el hombre ideal: inteligente, con agallas. Y no había ninguno que vistiese mejor que yo. Recuerdo que, cuando estrené mi smoking, ella entrlazó las manos, se hundió en la butaca, y murmuró: <i>'Oh, Hermann...' </i>Aquel embeleso rozaba casi la adoración.»<br/><br/>Valdimir Nabokov, <i>Desesperación</i>.<h5><br/><br/>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[El octavo cuadro]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_105.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/files/micahel.gif" alt="" border="0" width="430" height="367"/><br/><br/><h5><i>'Cuando un peón atraviesa el tablero de ajedrez y consigue llegar hasta la última fila tiene la oportunidad de convertirse en otra pieza. Usualmente, elige transformarse en una reina, y así pasa de ser una figura torpe y débil a ser la pieza más potente del tablero.'</i><br/><br/>Introducción de una columna de la revista lápiz nº226 en la que se presentaba  la exposición <i>The Eight Square. Gender, Life and Desire in Art Since 1960</i>, una muestra en la que aparecieron cambios de género e intercambio sexual de roles: homosexualidad, intersexualidad, transgénero, travestismo, transexualidad, etc.<br/><br/>Fotografía: obra de Michaël Borremans, 'Portrait 2', 2006<h5>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[Animalito herido]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_104.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/files/WhiteTears2005daniele.gif" alt="" border="0" width="340" height="442"/><br/><br/><h5>Ajándome por entre las manitas<br/>partiéndome los pechos <br/>en dos para empezar.<br/>Ninguna de mis hijas<br/>se da por aludida<br/>les canto, las aniso,<br/>no dejan de llorar. <br/>Berrean como nortes venteados,<br/>se enfadan y me gritan, <br/>que acabé ya, mamá.<br/>Andando con los puños, <br/>vereda de nudillos,<br/>jureles en la tripa,<br/>quisquilla de alta mar. <br/>Habito lo más culto de mi boca<br/>palabras tan calientes <br/>como el pan. <br/>Animalito herido, pata de cabra<br/>abracada-inútil dispuesto a conversar.<br/><br/>(Fotografía: obra de Daniele Buetti, 'White Tears', 2005)<h5>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[Discordias]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_103.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/files/red.gif" alt="" border="0" width="433" height="267"/><br/><br/><h5>La más firme dirección de mi resuello,<br/>la discordia de querernos los contrarios:<br/>de yo querer lo tuyo, de buscarte, <br/>de consumirme tú, de arrodillarte.<h5><br/>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[Salvapantallas]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_102.htm]]></link><description><![CDATA[<object width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/-mv6EL45yOA"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/-mv6EL45yOA" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed></object><br/><h5>'Brindo por las veces<br/>que perdimos<br/>las mismas batallas'.<h5>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[Telegrama]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_101.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/files/arbol.gif" alt="" border="0" width="383" height="500"/><br/><h5>¡El timbre! Me igualo los hombros de la blusa y abro en un golpe seco que deja entrar el aire del rellano. Huele a sello lamido, es el cartero y esa tez marrón de huevo de alondra que me habla en una sola clave:<br/>- <i>Telegrama para la señorita</i>.<br/>Las primaveras se habían ido llamando unas a otras en el tiempo: por fin había respuesta. El latido de mi corazón era tan intenso que pensé que sacudiría todo el edificio. Me pulsaba las mejillas, golpeaba rítmico mis extremidades cilíndricas, presionaba mi cabeza como un compás violento, como alguien que estuviera siendo perseguido y llamase a la puerta insistentemente: pom pom pom. Toda la espera se desparramaba en mi mano derecha, temblando vibrato, cada dedo por un lado para agarrar el papelito.<br/><br/>&#9;<i>Olvídalo todo</i> STOP <i>no quiero verte más</i> STOP.<br/><br/>El cartero se fue y el mundo le siguió escaleras abajo. Yo ya no poblaba nada. Minutos después cayó mi cuerpo, quebrado como una caña. <h5><br/>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[Aborígenes en guerra]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_100.htm]]></link><description><![CDATA[<img src="http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/files/tanga.gif" alt="" border="0" width="411" height="304"/><br/><h5>Cuando llegué del trabajo, él estaba encerrado en uno de los baños. No se oía más que la fábula del silencio levantado como un estornino afónico por toda la casa. Las ventanas, cerradas, frenando la corta caricia de un otoño tímido que se arrimaba con pereza. Allí estaban todas las señales, la ceremonia debía comenzar. Dejé los tacones en el pasillo y recorrí descalza el suelo de gres hasta el otro baño. Pinzas fuera y la melena me vestía los hombros como un monzón blasfemo. Cada uno en su clausura, se coloreó el cuerpo con marcas y tiznes, nos maquillamos el rostro como dos aborígenes en guerra, como dos nativos tatuados de pies a cabeza en todos los colores y formas. Aceitado el cuerpo, engalané mis mejillas con pan de oro, pan de oro en los muslos, pan de oro en el pezón izquierdo, pan de oro en el sexo. La liturgia me estaba inflando de hambre, salivaba como nunca me lo permitió la boca, humedecida y febril como un ciclón ansioso, un círculo de fuerzas consagrando con lo más humano. Me sabía preciosa, la piel me brillaba entre esferas azules y espirales amarillas, una línea roja me cruzaba todo el abdomen y paralelas verdes me cerraban las piernas. <i>Tranquilas, quietas, que ya vais a comer</i>. Salí del baño y nos encontramos de frente, los ojos como carbones, notablemente encendidos por la lúbrica de la emoción. La desnudez del otro nos dio el inicio de la guerra, que inauguramos feroces, como dos bárbaros enérgicos que se devoraban las carnes. El contacto nos hizo pedazos hasta irnos poco a poco desmembrando, gimiendo todo el cuerpo por alcanzar un acuerdo. <br/>No mucho más tarde, hicimos el amor como en una gran batalla.<h5>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item><item><title><![CDATA[Tu nombre]]></title><link><![CDATA[http://blogs.ya.com/sinosabenvolar/c_99.htm]]></link><description><![CDATA[<object width="425" height="350"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/eFfP88rccgA"></param><param name="wmode" value="transparent"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/eFfP88rccgA" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" width="425" height="350"></embed></object><br/><h5>Tu nombre, <br/>veneno que me alucina<br/>me cura porque me hiere<br/>tu ausencia como una espina.<br/><br/>Tu nombre<br/>resuena en los bulevares<br/>y cuelga de los balcones<br/>atravesado en la calle.<br/><br/>Tu nombre<br/>en cines y escaparates<br/>tu nombre que me persigue<br/>tu nombre es mi disparate.<br/><br/>Tu nombre<br/>mantiene viva la lumbre<br/>que me acelera la sangre<br/>para que no me derrumbe.<br/><br/>Tu nombre<br/>palabra contra el olvido<br/>testigo que me defiende<br/>de mi peor enemigo.<br/><br/>Tu nombre<br/>me salva de lo innombrable<br/>y me abre el dulce camino<br/>de tu boca incomparable.<br/><br/>Tu nombre<br/>contra el edén de mentira<br/>contra los ángeles grises<br/>contra la tierra prohibida.<br/><br/>Tu nombre<br/>para llenar esta casa<br/>y contemplar su misterio<br/>mientras la vida nos pasa.<br/><br/>Tu nombre <br/>que ponga llena la luna<br/>y si amanece se lleve<br/>tus dudas una por una<br/><br/>me salva de lo innombrable<br/>y me abre el dulce camino<br/>de tu boca incomparable.<br/><br/>Tu nombre<br/>en cines y escaparates...<br/><br/>(<i>Tu nombre</i>, Javier Ruibal)<h5>]]></description><author><![CDATA[L'Abbaye de Flavigny]]></author></item></channel></rss>
