FBI - Operativos a Independentistas en Puerto Rico

FBI- Allanamientos a Independentistas en Puerto Rico

“El FBI está allanando casas de independentistas…fue la información recibida mediante llamada telefónica a media mañana del pasado viernes 10 de febrero, desde Mayagüez. Más tarde un amigo me sugirió que sintonizara la emisora local Radio Isla.
Estaba confirmado. El Negociado Federal de Investigaciones (FBI – en inglés) se encontraba realizando allanamientos en residencias y lugares de trabajo de compatriotas independentistas en diferentes puntos del país. Según los agentes, actuaban de acuerdo con informes que establecen la posibilidad de un supuesto ataque de terrorismo domestico en Puerto Rico, vinculado al Ejercito Popular Boricua “Los Macheteros”. Organismo a favor de la independencia que hasta el pasado 23 de septiembre de 2005 fue comandado por el Sr. Filiberto Ojeda Ríos, quien murió desangrado tras haber sido baleado por un contingente del FBI durante un operativo en el cual una orden de arresto se convirtió en la ejecución de la Pena de Muerte, aun cuando la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico en su Artículo II Carta de Derechos Sección 7 establece como prohibida la pena capital en el país.

Este artículo no intenta elucubrar sobre los verdaderos motivos e intenciones que llevan al FBI a ejecutar en suelo boricua este tipo de intervenciones de corte cinematográfico. Dejare eso en manos de independentistas que cuentan con verdadero dominio del tema, tras su lucha de muchos años en contra del imperio y del coloniaje norteamericano. Este coloniaje desfachatadamente económico.
Nací en 1973 y crecí entre dos familias muñozistas, y al igual que todo puertorriqueño viví las contiendas de este quehacer político antillano -siempre apasionado y por épocas agresivo- como si fuera parte integral de mi formación y desarrollo humano. Porque en Puerto Rico se respalda a un líder político por uso y costumbre, por tradición familiar. Pertenezco a la generación de niños y jóvenes a quienes sus padres llevaban a los mítines vistiendo camisas y ondeando banderas alegóricas al candidato y al partido respaldado. Niños que sin edad suficiente para ejercer el derecho al voto acudíamos eufóricos a las caravanas recorriendo barrios al compás de bocinazos, altoparlantes y el “jingel” del momento. Pertenezco a esa generación que como patrimonio familiar por excelencia heredaba el ideal de sus padres y abuelos, para quienes los comicios electorales representaban una fecha tan esperada como la Navidad o la Semana Santa. Incluida la algarabía o la solemnidad según aplicara. Y es que siendo niños podíamos sentirnos victoriosos o derrotados según la actitud asumida de nuestros mayores. Los lideres se veneraban y el que un hijo o algún miembro de la familia abandonara la tradición político partidista era motivo de vergüenza, indignación y en las mas extremas consecuencias, motivo suficiente para desheredar.
Sin duda alguna esto es parte de nuestra idiosincrasia y hasta cierto punto podríamos verlo con simpatía e incluso habrá quien hasta orgullo sienta pero la realidad es, que en ese ejercicio germina el cáncer del fanatismo y hoy día tenemos a una mayoría de puertorriqueños que votan por tradición familiar, dentro de un único criterio político partidista sin siquiera considerar el sano ejercicio de elegir el mejor candidato según el bien común del pueblo, por miedo a que el padre, la madre o algún abuelo fallecido se revuelque en su tumba ante la supuesta traición al ideal familiar.
Y así en medio de una política protagónica en la historia patria y las vistas del Cerro Maravilla; crecí escuchando a los adultos decir que los independentistas eran unos comunistas y ateos, que era una pena que un hombre tan inteligente como Rubén Berríos no fuera popular como Cuchín, que los más malos eran los socialistas, que los nacionalistas de boinas negras eran los de Albizu y que los mas peligrosos eran "Los Macheteros".
Hablar de un independentista era hablar de un delincuente, de un criminal, de un “pone bomba”, no era conveniente estar cerca de esa gente porque ser independentista era igual a ser un rebelde sin causa, un controversial, un inadaptado social, comunista y ateo. Nunca se me instruyo sobre el ideal en el contexto histórico de mi país. Pero eso también era parte del sistema...aun así alimentaron mi curiosidad y abonaron a un interés particular. Tras una misión de carácter laico con Obras Misionales Pontificias por diferentes regiones de la República Dominicana en 1990, (en ese entonces católica práctica) y después de razonar entre varios libros de texto y un poco en la historia (un texto crucial en mi proceso fu “Hacia Una Visión Positiva del Puertorriqueño” de Juan Ángel Silen), para hacerles el cuento largo uno corto...hoy tengo 33 anos de edad y soy puertorriqueña de nacimiento y crianza, e independentista no afiliada por convicción.
No sufrí la persecución, la represión, el rechazo y el discrimen. Tampoco fui víctima del carpeteo o en el peor de los casos, el encarcelamiento; eso les toco a muchos otros antes de mí. Seria lamentable e innecesario que el gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica nos utilice a beneficio único de sus grandes intereses particulares en relación a su política exterior mediante la criminalización del ideal independentista. Lamentablemente su nación fue víctima de un brutal ataque terrorista sin precedentes y no olvidemos el caso de España y un sinnúmero de actividades terroristas que se dan en el planeta, pero tampoco olvidemos el papel que ha jugado y juega el gobierno norteamericano en todos estos conflictos. Recordemos la actual intervención en Irak y esta guerra “petrolera” que continua cobrando vidas.
En la mañana del pasado viernes solo tenia una idea fija en mente; "Da miedo pensar que la historia esta retrocediendo, que regresara la persecución, la represión e incluso el rechazo por parte de ciertos sectores o individuos por temor a la vinculación. "
El criminalizar el ideal independentista puertorriqueño, incrementara el fanatismo en diversos sectores políticos del país. Muchos seguidores que desconocen la historia (el fanatismo esta diseminado en todas las ideologías políticas existentes en el país) y no les importa continuar ignorantes a la misma, retomaran las posturas en desuso donde lo desconocido, lo no comprendido y no respaldado tenía que ser erradicado al costo que fuese. Pero repito, “me parece lamentable e innecesario” retroceder en la historia. No podemos perpetuar la acción cimentada en la mediocridad y la ignorancia, no podemos sucumbir ni prestarnos ante manipulaciones externas en beneficio de los intereses egoístas y particulares del imperio norteamericano, no podemos bajo ningún concepto prestarnos como hacen los gobiernos que hasta hoy día han estado en el poder liderando nuestro suelo.
Se avecinan tiempos difíciles, tiempos de importantes transformaciones a todos los niveles; entiéndase políticos, económicos, sociales, espirituales y culturales. De nosotros como pueblo dependerá que enfrentemos estos tiempos que nos ha tocado vivir, con dignidad y verdadera conciencia. El gobierno de Estados Unidos en su proceder bárbaro, egoísta e indiferente a la dignidad de los pueblos, a los derechos civiles y el sufrimiento del resto de los habitantes del planeta no puede bajo ninguna condición o circunstancia sabotear el proceso de desarrollo y madurez al que toda sociedad tiene derecho como pueblo. Los pueblos deben defender su soberanía y el derecho natural de dirigir su destino por sobre todas las cosas.
Estados Unidos de Norteamérica ha comprobado no tener la capacidad de entender que no son los dueños del Planeta y que lo justamente democrático es el compartir los recursos y respetar las determinaciones con las demás naciones., que no son una especie de raza suprema, pero para detrimento de los países menos poderosos y pacíficos, el gobierno norteamericano vive enajenado, en el poderío capitalista, y una nefasta y tergiversada democracia.
Mi respeto y amor por mi persona, la dignidad humana de todas las razas, por el ideal independentista y por mi tierra no me permiten catalogarme como una antinorteamericana, estoy consciente que hay muchos ciudadanos estadounidenses que están en contra de la política exterior de su administración actual. Incluso en determinado momentos en mi vida he tenido oportunidad de conocer a personas de origen norteamericano a quienes inclusive he llegado a apreciar como parte de mi familia. Mis valores tampoco me permiten apoyar la lucha armada mientras existan canales y escenarios de dialogo y verdadera democracia cuanto menos apoyaría un buen patriota, un verdadero independentista en estos tiempos, en las circunstancias actuales un “ataque terrorista domestico en nuestro amado archipiélago”. Estamos en el año 2006 y los puertorriqueños no podemos abandonar las aperturas dadas al consenso. No caigamos en la trampa del imperialismo, ya somos mas viejos y se supone más sabios.

Conclusión:
-Sera saludable que sin entorpecer el proceso investigativo del FBI, llegado el momento este organismo norteamericano muestre al pueblo puertorriqueño en un gesto demostrativo de respeto, consideración, transparencia y pureza procesal las pruebas que justifiquen los allanamientos, pero más aun las pruebas de que realmente existía tal plan para que puertorriqueños independentista en su lucha por la independencia y soberanía de su terruño atenten contra la seguridad y la vida de sus mismos compatriotas. Si en Irak nunca se hallaron las armas de destrucción masiva, seria interesante saber si en un territorio donde ellos tienen control absoluto, la historia es diferente y aparecen los supuestos explosivos. Ante el descrédito del FBI en y fuera de Puerto Rico, tendríamos que preguntarnos si estas intervenciones y las pruebas que más tarde se puedan presentar en justificación de las mismas, cumplirán con los parámetros de credibilidad.
La mayoría de los independentistas en Puerto Rico somos personas de paz, ciudadanos de ley y orden. Entendemos que como una propiedad territorial de Estados Unidos de Norteamérica el FBI se atribuye el derecho de realizar sus investigaciones y operativos. Es nuestra desventajosa y vergonzosa situación dentro de la colonia en la que vivimos y nos desarrollamos, pero eso no le da derecho a ese organismo imperialista a mancillar nuestra dignidad como pueblo como lo hicieron el 23 de septiembre de 2005 cuando teniendo la capacidad y recursos tecnológicos y tácticos en vez de ejecutar una orden de arresto asesinaron a Ojeda Ríos, de violar los derechos civiles de los independentistas intervenidos mediante un proceso consciente e intencionalmente corrompido y viciado y coartar el derecho de libre expresión que periodistas de todo el mundo defienden con su vida.
¿Existía un perímetro visible? No lo se, yo estaba trabajando, según trabajaban en ese momento los periodistas y los agentes federales. Pero si algo me consta sin temor a equivocarme, es que Sí existe un perímetro de justicia y de democracia y que todos los países e ideologías debemos respetar y defender, se trata de la dignidad y el respeto a uno mismo como ser individual y a los pueblos que como parte de un colectivo formamos.
Trivia del cinismo:
¿Quiénes son los únicos que mencionan en Puerto Rico la palabra terrorismo, se organizan, planifican y actúan a plena luz del día?
Daritza Rodríguez Arroyo / Viernes 17 de febrero de 2006 / Santurce, Puerto Rico (01:07p.m.).
Enlaces relacionados:
Videos de uno de los allanamiento
http://mm.primerahora.com/ph/fbivsprensa.wmv
Foto recursos: Expresión pública...Libertad de Expresión!!!



