Ñeta Está Al Frente

Ñeta está al frente
Daritza Rodríguez Arroyo
Inspectora de Juegos de Azar
El Departamento de Justicia y el Sistema de Corrección de Puerto Rico no reconocen que la Asociación Pro Derechos de Los Confinados (Ñeta) ha demostrado una capacidad organizacional superior a la del Estado. Con sus códigos de ética moral, sistema de derecho penal y orden jurídico ha logrado trascender las instalaciones carcelarias teniendo representación penal y ciudadana en Estados Unidos, Latino América y Europa. Han sido portavoces para la prevención de las muertes por balas perdidas y actualmente de la campaña contra el maltrato y la violencia a mujeres, niños y ancianos.
Corrección por su parte, no ha cumplido con la responsabilidad de custodia digna, tratamiento y rehabilitación de los convictos, más bien ha propiciado las condiciones óptimas para que Ñeta a través de sus reclamos alcance impacto y aceptación social a través de la exposición pública, evidenciando así la incapacidad administrativa de un gobierno inmerso en la más indignante debacle moral y legal de la historia puertorriqueña. Estamos liderados por delincuentes de cuello blanco que delegan sus responsabilidades de manera inconsecuente y en la más absoluta indiferencia. Por eso Ñeta está al frente y a esta caricatura de gobierno no le ha quedado más opción que consentir el mensaje preventivo a través del miedo y la intimidación en lugar de un proceso educativo. Pero si la consigna es “a grandes males, remedios drásticos” tal vez mejor opción sería tomar en cuenta la disponibilidad de los convictos como recurso, pero atemperado al conocimiento y experiencia de profesionales de la conducta humana llevando el testimonio de forma presencial a nuestras comunidades, escuelas, iglesias y demás espacios de interacción social. Los depredadores sexuales y maltratantes se hallan diseminados en nuestro entorno cotidiano, en instituciones que tradicionalmente constituyen espacios fundamentales en la formación de nuestros niños; lugares donde se supone estos se sientan protegidos y amados.
Tal vez hay mucho que aprender de los confinados y es valida su aportación e integración a la sociedad, pero no podemos justificar, ni permitir la ineficiencia y dejadez gubernamental que poco a poco nos está liquidando como individuos y como sociedad. Ñeta está organizada y activa en su ley y orden, pero nosotros la sociedad civil... qué estamos esperando?
http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2006/372/1163008155.html
http://www.diariodigital.com.do/articulo,6209,html
http://elguanche.net/elgritodehonor.htm





