Muere sin diagnóstico certero


Noticia (elnuevodia.com):
Su familia cree que murió sin que los médicos dieran con un diagnóstico certero. Vea la fotogalería.
Por Ricardo Cortés Chico / rcortes@elnuevodia.com
PONCE - Lo que al principio parecía ser un simple virus estomacal desembocó en complicaciones médicas que terminaron con la vida de la niña de 7 años Leean Yari Badillo Grave el pasado domingo. Su familia cree que fue un caso de dengue no diagnosticado y quieren que se investigue. “Ella (Leean) estaba ardiendo en fiebre. Tenía 39.6 (centígrados). Ella se veía como que quemada. Estaba bien roja. El médico me dijo que era un virus y mandó un supositorio para los vómitos. En ningún momento le hicieron análisis”, dijo la madre de la niña, Esther Matilde Grave, ayer poco antes del sepelio de la menor. Un total de ocho días transcurrieron desde que la menor fue llevada al Centro de Diagnóstico y Tratamiento de El Tuque en Ponce con diarrea hasta que ocurrió el deceso en la Unidad de Cuidado Intensivo Pediátrico del Hospital San Lucas II en Ponce, el 16 de septiembre. La madre de la menor indicó que Norman Torres, el médico de cabecera de esta familia que recibe servicios a través de la reforma de salud, diagnosticó que tanto Leean como su hermana Valerie, padecían de un virus estomacal. Valerie mejoró al cabo de unos días, pero Leean no. El 12 de septiembre la menor sufría una fiebre intensa por lo que a eso de las 7:00 p.m. fue llevada por sus padres a la sala de emergencias del Hospital San Lucas II, relató. Cinco horas más tarde fue atendida por un médico que reafirmó el diagnóstico anterior y ordenó que se le añadiera un medicamento para los vómitos. La menor en ese momento sufría también mareos, dolor abdominal y tenía los labios oscuros, señaló. El 15 de septiembre, relató Grave, llevaron por la mañana nuevamente a la niña al hospital porque no mejoraba su condición y cada vez se mostraba más débil. “Entonces me preguntaban por qué había tardado en llevarla al hospital, cuando ya yo la había llevado”, añadió. Rápidamente fue atendida y a eso de las 3:00 p.m. fue trasladada a la Unidad de Cuidado Intensivo Pediátrico. En ese momento, una doctora, cuyo nombre no pudo precisar, le informó que los síntomas de la menor eran de dengue. El reporte policial del suceso señala que la doctora Waleska Arias fue la última que atendió la menor.“La doctora que estaba de turno se acostó a dormir... A las 6:00 a.m. vinieron a sacarle placas a la nena. Ella empezó a faltarle el aire. Yo empecé a darle golpecitos por los pies para que reaccionara mientras llamaba a las enfermeras y eso fueron los últimos minutos”, apuntó. Una doctora experta en dengue que prefirió que no se revele su identidad dijo ayer a El Nuevo Día que los síntomas que se ha informado sufría la menor son compatibles con dengue hemorrágico, el más mortal de los tipos de esta enfermedad y que se detecta mediante pruebas de laboratorio. “Para mí hubo bastante negligencia del hospital (Doctor San Lucas II). Cuando yo la llevé, ellos no se aseguraron de hacerle los exámenes que necesitaban para saber si lo que tenían era un virus o el dengue que es lo que parece que tenía”, señaló. Javier Malavé Rosario, director ejecutivo del hospital, señaló que investigarán administrativamente las alegaciones de Grave.
Trayectoria fatal
6 sept.
La niña Leean Yari Badillo Grave y su hermana Valerie son llevadas al doctor Mario Torres con síntomas de indigestión.
12 sept.
Leean sigue con una fiebre intensa y sus padres la llevan al Hospital San Lucas II. Se insiste en el diagnóstico de virus estomacal, se le receta medicamento para los vómitos y se da de alta.
15 sept.
Los padres vuelven al Hospital San Lucas II porque la menor no mejoraba y mostraba signos de debilidad. Es ingresada a la Unidad de Cuidado Intensivo.
16 sept.
Leean muere en horas de la mañana.
Comentario:
En este, mi amado país nada funciona como debería. Y uno puede resignarse a la irresponsabilidad y mediocridad adjudicándola lastimosamente a la idiosincrasia (solo de decir esto da vergüenza), pero cuando se trata de la salud y la vida no hay manera de morderse la lengua y tragarse la indignación. Si decadente es nuestro sistema de educación, patético es el de salud. La mediocridad existente en todas nuestras instituciones tanto de forma administrativa como lo que respecta al servicio se refiere es como para idear una calificación menor a la “f” o el “0”. Y aunque los servicios médicos deben ser de excelencia tanto en el sector privado como en el público, la realidad es que ya da igual a qué sala de emergencia se acude. Si no es un balazo o un infarto usted estará destinado a someterse a procesos de cobro y espera que guardan similitud con cualquier mecanismo de tortura. Un solo medico por turno y empleados totalmente insensibles al dolor del prójimo. No creo que alguien vaya a sala de emergencias porque a esa hora no hay nada bueno en la tele, el que acude lo hace porque necesita de los servicios. Que si fueran a su médico primario o de cabecera las salas de emergencias no estarían tan llenas… difiero. Trate usted de obtener una cita para el mismo día o el día siguiente, por más dolor que tenga la secretaria le dirá que tiene disponibilidad dentro de una semana o incluso el mes siguiente. El país agoniza en nuestros brazos y nosotros… nos resignamos. Mis condolencias a esa madre y al resto de la familia, la niña ya ha desencarnado y continuará evolucionando en otro plano.
Conozca los síntomas del virus
http://www.cdc.gov/NCIDOD/dvbid/dengue/spanish/dengue-qa-spa.htm
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/001374.htm





