Videojuegos y agencias hípicas en Puerto Rico

El pasado 16 de junio leí con pesar, que el Senado de Puerto Rico avaló el proyecto de ley que pretende instalar máquinas de videojuegos o tragamonedas en el hipódromo y las agencias hípicas del país. Esto después de haber realizado unas enmiendas con la intención de que la Cámara de Representantes, finalmente acceda a la aprobación del mismo. Pero cuando veo los intereses económicos tras el reclamo de la industria hípica, para quedar en igualdad de condición ante los demás juegos de azar legalizados en la Isla, no puedo evitar pensar que dichas enmiendas son una tomadura de pelos para los detractores del proyecto y servirán para allanar el camino para futuros cabildeos en pro del proyecto original. No me opongo al desarrollo del hipismo, pero deberán optar por alternativas menos invasivas a la ya deteriorada calidad de vida de nuestro país.El instalar las máquinas en las agencias hípicas significa llevar las apuestas a la vuelta de la esquina de cada hogar puertorriqueño; así como ya hicieron permitiéndolas en colmados urbanos donde se supone se venden artículos de primera necesidad.
Me pregunto. ¿A caso los Senadores analizaron el impacto social que tendrá el llevar el juego de apuestas directamente a la comunidad? ¿Cuentan con información actualizada sobre cuanto está gastando el puertorriqueño común en los juegos de azar?¿Se han ocupado de conocer el incremento de jugadores compulsivos,testimonios de individuos y familias afectadas? Señores, la adicción a las apuestas es tan destructiva como la del alcohol o cualquier otro tipo de droga. Comprendo que cuando las autoridades se ven imposibilitadas de erradicar ciertos males sociales, la única salida ha sido la regulación y fiscalización; pero jamás la eficiencia en dichos menesteres puede servir de justificación para la propagación indiscriminada de los mismos.
Es tiempo de ver las cosas como son y no jugar a inocentes extraviados en la retórica y demagogia. Hace mucho que los casinos en Puerto Rico dejaron de ser un mero complemento de la oferta turística. Basta con dar un paseo a cualquier hora del día o la noche para comprobar que a pesar de los eficientes controles existentes en el país, el grosor de la clientela en nuestras salas de juego es local. La mayoría esta compuesta por ciudadanos de clase media e incluso de algunos beneficiarios de ayudas gubernamentales, y aunque parezca mentira de ciudadanos de la tercera edad que dicen encontrar en las salas de juegos la distracción y la atención que en ocasiones sus familias no le dan. Mientras que irónicamente la minoría está constituida por clientes locales adinerados y por último quedan los turistas.
Es desmoralizante ver como en tiempos donde un gran sector de nuestra sociedad intenta rescatar los valores y las garantías de calidad de vida, muchos legisladores caen ante nuestros ojos, en la más bochornosa y peligrosa decrepitud moral y espiritual. Parecieran estar comprometidos con los grandes intereses económicos de los poderosos y no con los mejores intereses y bienestar del pueblo que los elige dándole un voto de confianza para dirigir el Puerto Rico de hoy y del mañana.
Daritza Rodríguez Arroyo - Lunes 20 de junio, 2005 - Vega Alta, Puerto Rico.
(Publicado en El Nuevo Día de Puerto Rico)
Comentario:
Leido y concurro.
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El que te haya dicho que no crea que eso vaya a cambiar, no significa que yo este de acuerdo, precisamente soy una persona muy poco materialista pero miro a mi alrededor y no puedo ignorar lo que hay.
Un saludo
Un saludo
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El hecho de que estemos consciente de que el dinero mueve este mundo, no necesariamente implica el que respaldemos y nos convirtamos en promotores de ello. Siempre hay que abrir la boca y levantar la voz en cuanto a estos asuntos, pues quienes hemos hecho al dinero la fuerza motora de nuestro planeta hemos sido nosotros mismos. Ante estas cosas la resignación y el silencio , jamas serán mi elección.
~Daritza Rodríguez Arroyo~
~Daritza Rodríguez Arroyo~
Comentario:
Por desgracia el dinero es el que mueve el mundo y mucho me temo que este no va a cambiar.
Un saludo
Un saludo





