POR INVITACIÓN: Arquitecto Carlos Alfonso Ferrán

Falto de FILOSOFÍA de diseño el Plan de Usos y Terrenos de La Junta de Planificación...
CF
Carlos Ferrán
Arquitecto Licenciado
PO BOX 366981
SAN JUAN PR 00936-6981
E-mail: cferran@prtc.net
Me parece que por primera vez desde su fundación en el 1942, la Junta de Planificación esta llevando a cabo la titánica encomienda de establecer definitivamente el Plan de Usos de Terrenos (PUT) para todo Puerto Rico. Según se han expuesto en los medios, las criticas no se han hecho esperar. Desde falta de información, datos equivocados, novatadas y bases de informáticas cuestionables. Esta propuesta ha visto la luz para que los que viven en esta bendita tierra opinen sobre el mismo. Hay que señalar que las palabras de los ciudadanos sera escuchada, pero no garantiza que moverá o alentará acción alguna o medida que modifique el plan.
Avalando la intención y obligación ministerial de la Junta de Planificación, reconozco que la implementacion del plan de usos de terrenos va a ser bien cuesta arriba. Anteriormente, hemos consentidos a los inversionistas y desarrolladores por mucho tiempo. En muchas ocaciones sigilosamente conspiran con los politicos de turno, en una actitud gansteril y sediciosa. Permitimos que cada uno, ya sean alcaldes, legisladores, desarrolladores y otros realengos defiendan su finquita con miras mezquinas sin mirar el todo, el macro de la isla completa. Permea la actitud tribal hasta entre municipios y peor aún, la diferenciación tajante y divisoria por partidos politicos, olvidándonos que somos todos puertorriqueños y que compartimos esta isla- nación.
También, en el momento en que se esta implementando, Puerto Rico esta sufriendo un disloque y bombardeo a su mas profunda psiquis, fija ya en la mente de los puertorriqueños. Desde los pasados cien años, más intenso en los recientes veinte y como va la cosa, parece que incluirá este cuatrienio también culminando con la crisis existencial que se vive todos los días. Estamos actualmente sufriendo una mutación en la cual el puertorriqueño promedio esta sumido entre lazos depresivos, tristes y trastornados ocacionados por el constante bombardeo de todos los medios informativos (haciendo lo que tienen que hacer, gustele al FBI o no) sobre la proyección inestable del gobierno, la cáfila politica, todo tipo de violencia, en la que se incluye doméstica, por el trasiego de drogas y las ganas o deseos aguantados o reprimidos debido al stress diario. Y para rematar la cosa, hemos convertidos en profesiones de carrera a políticos y legisladores cuya incompetencia intelectual y enagenación cultural la envidenciamos a diario. Creo que lo hacemos inconscientemente para que nos entretengan con sus avanzadas que nos dejan atónitos, horrorizados, perplejos, sin entender nosotros y mucho menos ellos la gran responsabilidad y confianza que hemos depositado en ellos. El hoyo en la que estamos sumido parece cada vez mas profundo y no tocamos fondo.
Al PUT le falta (no asumiendo que esto sea una postura incorrecta) de algún tipo de filosofia de diseño o idea que amarre sus preceptos. Alguna fuente definitoria. Digámos, esta basado en la teoria del experimentado planificador fulano de tal, cuyas ideas de planificación han sido implementadas en estos o aquellos paises del mundo, con mucho éxito. Y no necesariamente tiene que ser extranjero, norteamericano o estraterrestre. Muy bien puede ser unos entregados puertorriqueños a estas causas. Tenemos buenos ejemplos de planificación (y malos tambien) en toda las Americas incluyendo a nosotros mismos y Europa. España, nuestros anteriores dueños, puede haber sido un buen ejemplo de estudio y no podemos negar que nuestras raíces todavía están con ellos, no importa lo mucho que nos han tratado de transformar u olvidarla.
A esto me referiero, en cuanto a la planificación física. Hemos obviado conceptos como el desarrollo de la ciudad compacta, multiuso y multifasética como la del Antigüo San Juan, que en su momento, aunque con apoyo militar circunstrita dentro de las murallas, fue una ciudad planificada. Y sus ideas básicas de potencialidad están a estas altura de nuestros tiempos todavía reconecerse. El legado es como en otros ejemplos nuestros, lo viejo no sirve.
Si esta postura sin filosofía o teoria de diseño urbano aparentemente es para atajar la planificación urbana, nos preocupa más aún, los criterios a implementar sobre la protección de las áreas naturales, el desarrollo de una agricultura con una multiplicidad de cultivos que no afecten las naturales promoviendo congruencia y compatibilidad entre ambas. Además, el manejo de nuestros recursos, por nosostros y no por “otros”, todo ante una visión de un crecimiento “sustentable” Es un adjetivo que empieza a tener una sintomatía de desgaste y no se entiende con exactitud lo que realmente establece, por lo menos ante la apreciación del pueblo. También, la insertación de áreas industriales de todo tipo dentro de este esquema, es preocupante.
Al parecer el plan trata de recoger una teoria pragmática del bregar con lo que hay, bien o mal, exitoso o fracasado y el ahora. Es imprescindible fomentar el desarrollo de las áreas impactadas y desarrolladas existentes (re-desarrollo) para minimizar el costosísimo desparrramamiento y que en vías del crecimiento y progreso, nos comamos la escasa tierra de nuestra isla- nación. Además, posee mucho sentido económico, ya que la infraestructura esta construída, es cuestión de adaptarla o mejorarla. Controlar la gran dependencia del uso del automovil y fomentar la transportación colectiva y el caminar. Hoy en día la mayoria de personas, lo hacen en un gimnasio. Además, renueva la vida de nuestros centros urbanos y fomenta la interación de los diferentes nivéles de las estratas sociales, si es que debe existir esa diferenciación.
Ayudaría además, un lenguaje menos técnico y mas real como en arroz y habichuelas, siguiendo con estos parámetros de pragmatísmos funcionales, para el entendimiento de todos los ciudadanos. Nadie pondría en duda el establecer nomenclatura clara y básica, especialmente el reconocer de una vez y por todas las áreas que nunca se podrán intervenir. Reconocer y (por favor que se amplie) aquellas áreas ecológicas frágiles en cuanto a su consevacion se requiere que sea incuestionablemente obligatoria su implementación, siendo estas las más críticas y las que todo el mundo desea saber: Nada de Intervención (NDI) y punto.
Si realmente se quiere ser revolucionario y trascendental en este plan se deberián considerar: Primero la eliminación de una colonia y 78 repúblicas. Abogo por siete municipios con 72 condados integrados a estos, en la cual se consoliden servicos escenciales y compartan gastos e inversiones. De todas las maneras, como va la cosa económica del país, esta será la solución obligada. Esto cambiará nuestra percepción colectiva de otra manera mucha más positiva, ya que lo importante es que soy de Puerto Rico y no exclusivamente de San Juan, Aguas Buenas o Ciales, etc.
Si no hay más remedio de bregar con la distribución tal como está entonces, se identificarán aquellos municipios que van a ser afectados adversamente por la imposibilidad de desarrollo, ya que su territorio esta ubicado en áreas que obligatoriamente, tienen que ser protegidas a toda costa. Esto podrá ser vía la implementación del re-desarrollo en las tierras ya impactadas y existentes o mediantes grandes subsidios que compensen la falta de remuneración por la protección de las reserevas protegidas de sus comarcas.
Creo que no se han avalado o reconocidos aquellos recursos que nos hace apetecible y a todo tipo de desarrollo y la envidia de muchos países. Primero, tenemos que sacarnos de la cabeza de una vez y por todas la baja auto estima colectiva imprimida por tantos años dentro en nuestra psiquis por el segundo dueño que ha arrojado sombra a nuestros logros y potencialidades. Segundo, la idea equivocada que no podemos sobrevivir por nuestros propios esfuerzos. Tercero, el reconocer lo que los puertorriqueños hemos sido capaces de hacer, crear y producir en nuestro pais. Cuarto: Que dejemos de ser el quinto mercado cautivo exclusivo a los EEUU. Sexto: La eliminación de las leyes de cabotajes. Recursos como la inteligencia, la zagacidad de nuestra gente y destrezas manuales de todo tipo. Quinto: un clima bondadoso, bueno y consistente durante todos el año en la cual hasta para los huracanes, que son una de las pocas amenazas naturales, podemos prepararnos de antemano con una buena planificación. Sexto: las bellezas paisajístas que en todo Puerto Rico se da en todo su perimetro y su interior. El hecho que seamos una isla, nos no hace menos ante un mundo en la cual existen contrastes marcados entre el poderoso por tamaño o el poderoso por tecnología e inteligencia. En el segundo, el espacio ocupado sobre la tierra es mínimo.
El puertorriqueño ha sabido aprender, y hemos sido esponjosos en la adquisición del conocimiento, la experiencia y el maltrato producto de la actitud del colonizado y el colonialista. Somos una isla- nación, con un mar a todo su alrededor, algo que desde su colonización no lo hemos reconocido por ser un pais militarizado. Para eso refierace a las murallas de San Juan y al desarrollo del Condado. Es ahora que poco a poco hemos aprendido a apreciarlo. El mar es tan grande que no lo veíamos. Es otro de nuestros invaluable recurso.
Hay buenos ejemplos de planificación a nivel mundial de la cual podemos aprender, extraer y muy bien implementar en nuestra isla- nación. Si es eso lo que nosostros deseamos para nuestra tierra. Primeramente y sobre cualquier ideal, tendencia, inclinación es el hecho indudable e inalienable que Puerto Rico es y será nuestro y que lucharemos para mejorarla, para demostrarle al mundo que estamos listo a hacer de nuestra nación un ejemplo a seguir en el inicio del Siglo XIX.
Es conocido que los mismos problemas compartidos con otras naciones hermanas y que nos restán a nuestra calidad de vida incluyén, el desparramamiento urbano, subutilización de los recursos, alto costo de una expansiva infraestructura, alto costo y polución ambiental de la energía basada en el uso de productos derivados del petróleo, influencia indebida de potencias extrangeras en cuanto a las inversiones posibles en nuestro suelo, un turísmo muy mal enfocado y a costa de mucha inversión con pocos dividendos, entre otros. Además ya es tiempo de haber aprendido de nuestros errores. Tambien, reconocemos que hemos pecado de no implementar una filosofia de planificación urbana clara desde el mismo momento de la creación de la Junta de Planificación, común objetivo, diáfanao y entendido por todos los ciudadanos hacia como queremos desarrollar nuestro pais. Hoy en día estuvieramos cocechando sus frutos. Hemos copiado tendencias de uso y manejo de las tierras según los norteamericanos y hemos compartido junto a ellos, los mismos fracasos. Les hemos tolerado la función importantísima de planificación a los desarrolladores privados o extrangeros y ellos pendientes a los dividendos de la inversión en mente planifican para ellos, no para el país.Y no los culpo, porque si las directrices hubiesen estado claras desde el principo, todos hubiesemos ganados y hay mucho dinero que se puede producir a la par de una excelente planificación.
Arqto. Carlos FerránMarzo de 2006
VERSIÓN PARA EL PERIÓDICO
Me parece que por primera vez desde su fundación en 1942, la Junta de Planificación está llevando a cabo la titánica encomienda de establecer el Plan de Usos y Terrenos para todo Puerto Rico. Aunque avalo la intención y la obligación ministerial de la Junta, reconozco que la implementación del plan propuesto será cuesta arriba. Aparte de las muchas criticas señaladas por diversos sectores, no podemos obviar que el momento en el que se pretende implementar dicho plan es uno en el cual el país vive una inestabilidad política, económica y social sin precedentes. Además, han sido demasiados años consintiendo la conspiración entre inversionistas, desarrolladores y políticos de turno que en actitud gansteril y sediciosa buscan satisfacer sus intereses particulares a costa de los del pueblo y en desfachatada mezquindad con el concepto macro isleño. A simple vista podríamos pensar que esta propuesta abre un foro a la voz ciudadana, pero la realidad es que nada garantiza que la misma se tome en cuenta a la hora de realizar las apremiantes modificaciones que exige el plan propuesto.
Por encima de todos los señalamientos hechos al plan, entiendo que el mismo carece de una filosofía de diseño, de una idea que amarre sus preceptos. En suma a esto me preocupa como se obvia el concepto de las ciudades compactas y multifacéticas, como también el “re-desarrollo” de áreas ya impactadas donde la infraestructura existente es viablemente modificable. Me preocupa igualmente la incertación de áreas industriales y los criterios de protección de nuestras áreas naturales. Es necesario que se tome en cuenta el desarrollo de una agricultura de multiplicidad de cultivos y un manejo de crecimiento sustentable aplicado a todos nuestros recursos naturales. Pero es fundamental identificar aquellas áreas ecológicas frágiles en cuanto a conservación se refiere y designarlas como áreas de no intervención (NI). Igualmente pienso que un lenguaje menos técnico ayudaría al entendimiento por parte de la ciudadanía en general.
La crisis actual que atraviesa Puerto Rico se debe a diversos factores, pero sobre todo a graves errores cometidos por estos políticos que a pesar de demostrar ser unos incompetentes intelectuales y enajenados culturales hemos convertido en profesionales de carrera. Hay buenos ejemplos de planificación mundial de los cuales podemos aprender e incluso implementar, pero de nada vale si no aprendemos de nuestros errores. Es vital que la Junta de Planificación implemente una filosofía de planificación urbana de objetivo común, diáfano y entendido para todos y en beneficio del mejor y optimo desarrollo del país. Las puertas a la inversión extranjera puede seguir abierta, pero debemos ser nosotros los puertorriqueños quienes establezcamos las reglas que ante todo salvaguarden nuestros intereses, nuestros recursos y sobre todo nuestro patrimonio más importante; nuestra tierra.
Arquitecto Carlos Alfonso Ferrán
Abril, 2006.





