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SIN REMILGOS
Un espacio donde Daritza Rodríguez Arroyo comenta a Puerto Rico; SIN REMILGOS.
Acerca de
¡Bienvenidos a SiN ReMiLgOs! Blog donde comento los últimos acontecimientos de impacto social en Puerto Rico y otras partes del mundo.Un espacio donde compartir mis opiniones, pero de igual forma brindar oportunidad a cada uno de sus visitantes.Les invito a reaccionar a las columnas publicando sus comentarios. ~PERFIL~ Tengo 34 años y soy puertorriqueña por nacimiento y convicción; natural del pueblo de Vega Alta, pero en la actualidad residiendo en Santurce. Desde 1994 me desempeño como Inspectora para la División de Juegos de Azar de la Compañía de Turismo de Puerto Rico. Curso estudios en Administración de Recursos Humanos en la Universidad Inter Americana, Recinto de Ponce y estudio Espiritismo Científico en la Escuela Espirita Allan kardec en Río Piedras. Amante de la conversación, de la gente, este mundo, la vida y sus historias; pero también, del cine independiente, de la Literatura, de la Internet, del turismo y cualquier forma de compartir cultura.
Sindicación
 
El Ocaso del Mesías

Por Mario Ramos Méndez
marioramos@libertypr.net

¿Puede una persona que se cree sucesor de Jesucristo, Gandhi, Martin Luther King y de Nelson Mandela gobernar con sensatez y ecuanimidad a Puerto Rico? ¿Puede una persona que se cree así misma un personaje divino con poderes sobrenaturales para repartir a diestra y siniestra los perdones que en nada lleva guardados en su carcaj vengativo, servir de agente catalítico para la reconciliación y la paz? Veamos.

Pedro Rosselló se fue de Puerto Rico el 2 de enero de 2001 para no regresar jamás a la política puertorriqueña. El pueblo lo vio a todo color por los noticiarios. Vio como prácticamente corría y se alejaba del pueblo que en dos elecciones, la de 1992 y la de 1996, masivamente votaba por él y ciegamente depositaba su confianza –incluyéndome a mí- para que por ocho años dirigiera los destinos de Puerto Rico. Sin embargo, regresó y lo hizo presentándose como el Mesías.

Dondequiera que llegaba sus alicates lo presentaban como el Mesías que salvaría a Puerto Rico de la catástrofe y de la calamidad. Su mejor activo en la campaña de 2004 era su obra, que fue abundante, pero su mayor impedimento fue su dejadez contra el asalto a la moral pública que se perpetró bajo su gobernación. Asalto llevado a cabo, principalmente, por sus amigos más cercanos.

Para sepultar en el olvido de la memoria colectiva de un pueblo que se distingue por su déficit de recuerdos, las fechorías cometidas bajo su administración, Rosselló decidió que en el cierre de campaña de 2004 la tarima se elevara hacia el cielo rodeado de humo, para asemejar que el Mesías había resucitado al tercer día y subía al cielo y entre las nubes. Fue un sacrilegio de gran envergadura, aunque la osadía, para desgracia nuestra, no se quedó ahí.

Lo que hicieron sus amigos, que asaltaron los fondos públicos como si fuera una piñata, lo quiso hacer Rosselló con la Presidencia del Senado. Porque su corrupción es el poder y su medio ecológico, la arrogancia y la prepotencia. Activos que obsequia a mansalva al primer cristiano que se encuentra. Para bien de la democracia y por la gracia divina del verdadero Mesías el asalto fue un fracaso. La arrogancia y la prepotencia ayudaron al error de cálculo.

Cuando ya todos creíamos que el auto sacramental llegaba a su fin reaparece este dilatado Corpus Christi puertorriqueño, que ha opacado abrumadoramente al Mesías de Ponce, y que, como el jugador de Dostoyevski, se ha sacado otra carta de la manga para en ésta nueva oportunidad ganarle otra partida a la cordura y a la lucidez.

El perdón de Rosselló a los corruptos es el disfraz de la arrogancia. Es la maldad agazapada a punto de atacar. ¿Cómo puede éste hombre estar dispuesto a perdonar a Aníbal Acevedo Vilá y a Roberto Sánchez Ramos, cuando ha hecho todo lo posible, a través de sus alicates, de destruir a Luis Fortuño y a los que no comulgan con él?

Fortuño le pidió perdón en febrero del año pasado y Rosselló todavía no ha contestado. ¿Por qué el Mesías no ha oído la plegaria de un cristiano que le ha implorado por su perdón? La humildad y el perdón, ¿se vuelven suspiros cuando se dirigen al cielo, lugar que Rosselló divinamente confiscó?

El Mesías mejicano, Manuel López Obrador, no ha sido ni será el único farsante castigado por su pueblo. El pueblo de Puerto Rico también lo hará.

A propósito, y en Salinas. ¿Quién se robó las hostias de la Iglesia? ¿Quién se robó el cuerpo del Mesías? ¿Será perdonado quién se las llevó?

Foto tomada del Blog:
Pedro Rosselló Diario personal de un Mesías
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