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¿Sexo en Nueva York?... ¡¡Sin Sexo y en Mostoles!!
Tener 20 y tantos, ser independiente y vivir en Mostoles. No tiene desperdicio...
Acerca de
Me llamo Patricia, tengo ventitantos, vivo en un piso compartido en Mostoles, una gran ciudad al sur de Madrid y comparto mi vida con mis 3 amigas. Mis historias no son mas que nuestro dia a dia y la plasmacion de todas mis locuras mentales y las de ellas. Las cuatro somos bastantes distintas y cada una aporta lo suyo a la relacion. Las cosas que nos pasan, las aceptamos y las vivimos exageradamente. Pensamos sobre hombres y, sí, pensamos en eso. Nos reímos y lloramos juntas. Nos viene a todas seguidas la regla y ni te cuento como se pone la casa con el bendito SPM (síndrome pre-menstrual). Salimos y nos emborrachamos. Nos enamoremos o no, siempre hay tecnicas para olvidar o para recordar que no sólo hay uno. Hacemos dietas imposibles, nos embadurnamos en cremas, tardamos horas en maquillarnos y despues aseveramos que los hombres no nos importan. Somos asi de sencillas. Ya os seguire contando mas adelante. Un beso grande, Patricia SM
Sindicación
 
Paternidad Moderna
Estoy redescubriendo a mi padre.

Mi padre, cuando actúa como padre (porque casi siemrpe es más amigo), tiene alterados y aumentados dos sentimientos muy dispares y dificiles de combinar: Es muy liberal, pero también es muy celoso. Me deja hacer total libertad para manejar mi vida a mi antojo y capricho, con simples consejos para alisar el terreno. El tb tuvo mi edad y todo lo comprende. Pero que ni se me ocurra hecharme novio (¿Como osaría yo querer a otro hombre en mi vida que no sea él?)

Cuando llegué a mi casa, me di cuenta de que mi habitación parecía un bunker. Solo faltaba Sadam Hussein escondido en un agujero debajo de todas sus maletas, ropa, papeles y libros.
Trajo regalos, cigarrillos (¿Por qué aquí no venden Virginia Slims?) y carne… muchísima carne argentina para deleite de esta pobre trabajadora cuyo sueldo le da para comprar muchas verduritas, pero pocos filetes de ternera. Eso es definitivamente un punto a favor.

A la noche hizo la cena: Ternera asada al horno rellena con patatas a la crema (lo pongo en negrita para que me odieis mucho mucho mucho). Así sí que da gusto comer, ya estaba harta de tanta verdurita congelada del Día%. Otro punto a favor.

Todo iba tan bien....
Cuando fuimos a la dormir, miró las fotos que tengo enmarcadas en la pared. Yo pensaba que había quitado todas las fotos que no pueden ser vistas por el ojo paterno. Y voilá, que va a ser que no.

- ¿Y esa foto de que es? - dijo mi padre
- Ahhhh... (Me cago en tó)... esa foto somos pablo y yo.... besándonos.
- ¿¿Besandose se sacan fotos?? - se altero mi padre, pensando si nos haríamos fotos "solo" besandonos ...
- Siiiii... ehhhh... es que la foto es muy artística... no?.... Bah, a mi me encanta porque el contraste de la luz, con la foto en blanco y negro....
- Dejá de hacerte la boluda, Pato. Que yo a tu edad ya tenía una hija encargada y otra en camino


Shit!

Casi cinco años de independencia me han transformado en alguien que lleva su vida a su puro antojo. Y a mi padre, el choque de ver a "Patito" en "Patricia" le esta haciendo hasta daño.

El por su parte ha hecho regla de tres simple con la mayoria de sus cosas: la acentuación de todos sus defectos, el crecimiento de su barriga y el de sus celos, son proporcionales al paso de los años. Menos mal que los años no lo han hecho mas cascarrabias ni mas uraño. La desgracia es que está igual de celoso.

Aún así, intentó auto-superarse y ponerse a la altura de las circunstancias. El viernes se puso el chip de Padre Moderno.
Nos fuimos de cañas a un bar Irlandes de al lado de casa. El camarero que nos atendió, un uruguayo en edad de merecer que a mas de una (yo incluída) le gustaría tenerlo en tamaño "KEN"*, estaba como un fucking tren.
Mi padre se pidió unos whiskys. Y ahí empezó a decir gilipolleces.

- y, Pato, que vas a querer?
- Nada, Papá...
- Daaaaaaaaaaleeeee, ¿¿ que te pensas, que soy boludo yo, que no se que tomás??
- Así, haciendose el padre moderno.
- Bué, pero, pa...
- Daaale, chanta, no te hagas la mosquita muerta y tomate algo....


Yo, ante la presión y las ganas de que por fin se callara opté por beberme algo. Nada que tenga tanto alcohol como para hacerme decir tonterías, pero lo justo para darle ese toque "Alegrillo" a la noche en ciernes: Un Baileys de toda la vida.
En eso lo escucho continuar su declaración de principios fundacionales de la Paternidad Moderna:

-¿Te das cuenta? -le dice al fucking tren uruguayo- .. se hace la buena porque está el padre... o porque estás vos, vaya uno a saber por cuál de los dos esta queriendo hacerse la buena.... -Y siguió- ... Vos que le recomendás que se tome?, quizás a vos te hace caso.... Jejeje, es que le estoy buscando novio a mi hija... Mirala, a que me salió linda la pendeja...eh??....

Roja como un tomate y buscando visualmente un hoyo donde esconder la cabeza para no salir en mi vida, decidí mandar todo a la re mierrrrda.

- Quiero un Doble Gin Tonic, por favor....
- ¿¿¿UN QUÉEE???... ¿¿Pero estas loca?? ¿¿Sabes el alcohol que tiene eso??
- Si por eso me lo pido. Dicen que el primer sentido que anula el alcohol es el oído.


Y así continuamos, mi padre y yo, la primera noche de cañas juntos en nuestra vida. Mi padre terminó mandando a tomar por culo las ideas de la paternidad modernista, porque la modernidad cayó sobre él con un peso aplastante. Pero bien tierno fué en haberlo intentado, ¿a que sí?



*KEN era la preja de la muñeca Barbie.
 
Ya llegó mi padre a mi casa
Luego de meses de tierna (y tensa) espera, mi padre se ha venido desde el mismisino cono sur del mundo a verme. El día de su llegada (que finalmente fue ayer) fue un secreto de sumario porque quería darme una sorpresa. Y vaya si me la dio.

Cuando tu padre, a quien hace año y medio que no ves, te avisa que se va a venir a tu casa unos días, la sensación de alegría que te produce inmediatamente se ve nublada dos segundos después por una sensación de congoja por todo lo que no vas a poder hacer en presencia de tu padre, o con tu padre cerca.

Todo eso sumado a que, como no te confirma ni la fecha ni la hora de su llegada, te pasas varios días escondiendo esos objetos que tu padre sabe que usas (joder, porque el tb tuvo 24 años) pero que aún así, prefieres que no vea: las fotos menos "mostrables", la ropa menos "ponible" y demás. Pensando además en lo peor: "¿Y si viene y no estoy?".... "¿Y si viene y estoy justo con Pablo?".......... ¡¡Joder que así no se puede vivir!!!

Todos mis días se convirtieron en un revuelo terrible arreglándolo todo para que mi padre no se termine de pensar que soy ése desastre humano que ya sabe que soy pero prefiere no admitir.

Así que, si bien la alegria de verlo me llena y me colma, comencé a enumerar todos los pros y los contras de su visita a mi “hogar dulce hogar”.

1- Mi casa: ¿le gustará? ¿Qué pensará de ella?
PRO: Le encantó. ¿Y a quién no? Mi casa es muy linda por ser de alquiler…
CONTRA: Cuando se enteró CUANTO pago de alquiler.

2- Mostoles:
PRO: “Muy lindo este barrio…[…]”
CONTRA: “[…] La putada es que está en el culo del mundo” (EH! Mas respeto que al menos tenemos metro)

3- Mi habitación:
PRO: Ya no duermo sola, el me hace compañía por las noches (para los que no sepan, tengo como miedo a dormir sola, por eso duermo con la tele encendida).
CONTRA: Ronca. Y mucho.

4- Comidas:
PRO: Trajo comida como para alimentarnos en caso de bombardeo nuclear, pandemia de gripe aviar y guerra bactereologica, todos juntos. Aparte que tiemble Arguiñano: Mi padre es un AS en la cocina.
CONTRA: Ensucia una barbaridad para hacer “dos churrasquitos”. Y después no limpia.

5- Salidas con amigas: Estos días no voy a salir tanto, para estar con él.
PRO: Voy a ahorrar plata.
CONTRA: Que si no me doy el chute de gintonic al menos dos veces al mes, tengo síndrome de abstinencia.

6- Salidas con Pablo: Estos días lo veré menos. Casi nada.
PRO: Tendré mas tiempo para mí y para mi papá. Además, no me pienso ni depilar, ni echarme las cremitas, ni cuidar la línea. Aparte, nos vendrá bien para echarnos de menos un poco y para ver a nuestras respectivas gentes. (Joder, cuantos pros!)
CONTRA: Todo eso una semana, vale… pero 20 días es mucho!!

7- Novio vs. Padre:
PRO: Mi viejo es muy liberal: Si le presento a Pablo no es para que me compre el vestido de novia. Pero quiere saber con quien diablos esta saliendo su hija.
CONTRA: Pablo no quiere conocerlo ni muerto: El es más tradicionalista y la presentación de padres se deja para cuando el matrimonio está cerca. Aparte, Pablo está medio celoso de que haya “otro hombre” en mi vida durante 20 días… (“Ya se que estos 20 días me vas a dejar de lado por tu padre… al menos me llamarás, no?”.)

(Si a alguien le interesa mi opinión entre ésta guerra de Titanes, déjenme decirles que a mí me da francamente igual que se conozcan o no. Que ellos hagan lo que quieran)

8- (y final) Sexo: No podremos hacerlo en mi casa.
PRO: El no poder hacerlo mas en mi cama, incentivará nuestra imaginación para encontrar otros sitios donde hacerlo fuera de mi casa (no valen el sofá del salón, ni la encimera de la cocina, etc…).
CONTRA: Que en la cama se esta como en ningún otro sitio imaginable.

En líneas generales, y ahora que estoy sucumbiendo al sentimiento de “papitis aguda”, estoy mas que contenta con su visita. Todo su desorden mental y personal, todos sus quilombos personales y todos los contras mencionados anteriormente y todos los que resten por imaginar, se reducen a nada cuando te despertas a la mañana con un abrazote de tu padre que te trae el mate calentito a la cama, mientras te hace unos masajes para que tengas un buen despertar.

Ya les iré contando... esta visita trae tela...
 
LAS AMIGAS SIN TIEMPO
Hoy no voy a escribir nada divertido. Hoy no estoy bien de moral.

A veces pasa que el dia se nos pasa volando, que nos gustaria hacer mas cosas, o tener mas tiempo para terminarlas bien. A veces quiero tener días de 25 o 26 hs, o que el simple hecho de hacer algunas cosas no implique dejar de hacer otras.

Hace unos meses las cosas eran muy diferentes. Como si de una arruga se tratara, mi tiempo era capaz de moldearse como un bandoneón entre las miles de cosas que tenía que hacer a la semana. Y no hablo de "hace mucho"... hace sólo unos meses las chicas y yo teníamos tiempo para todo.

Marta no trabajaba (vivía de una indemnización por un accidente) y solía venirse desde Valencia a quedarse largos períodos de tiempo en casa. Nuri trabajaba de lunes a viernes, e inclusive se pudo tomar vacaciones de dos semanas antes de cambiarse al que hoy es su trabajo. Vicky trabajaba desde las 15hs y solo por la tarde. Yo siempre he trabajado hasta las 18 hs de lunes a viernes.

Nosotras (las 4 amigas) eramos el centro de nuestra propia atención. Hemos sido así desde el año pasado, teníamos nuestros horarios compatibilizados. Entre semana saliamos a cenar (recuerdo una inolvidable cena en Toledo, festejando el cumple de Vicky), o nos quedabamos en casa, mas precisamente en la terraza, con muchas velitas encendidas y musica de fondo para el odio de nuestros vecinos. Los viernes eran para los ligues/novio, y los sabados eran por defecto el día que salíamos: No se avisaba si un sabado saliamos, se avisaba si no se salia. Mas allá de lo que se hiciera por las noches, los findes íbamos al mercadillo a ver ofertas, o a hacer la compra, o lo que fuera, xq estar juntas era lo primordial. Todo había sido así durante casi un año.

No se cómo pasó, pero un día a Marta se le acabó el capital y dejó de venir tan seguido a Madrid (vive en Valencia), Vicky empezó a trabajar mas horas por la mañana, Nuri empezó a trabajar también los findes y yo me puse de novia. De a poco, nos fuimos distanciando por falta de tiempo.

Este sábado caí en la cuenta de que no cuento con todo el tiempo con el que creía que contaba. Cualquier día de la semana me viene estrecho, porque todos duran 24hs.

Quedé con Nuri el sabado por la tarde. Hacía una semana que no la veía. Yo estaba sin dormir desde el viernes por la mañana que me había ido a trabajar. Tomamos unas cañas, hicimos unas compritas de rigor y nos tomamos un helado.
Ahí tuvimos la charla pendiente, la charla de "¿por qué ya no nos estamos viendo?". No era directamente nuestra culpa, pero en el fondo eramos las perjudicadas.

Desde que ella y Vicky trabajan los domingos, el quedar un sabado a la noche para salir en casi mision imposible. Por otra parte, las tardes de los sabados y los domingos, yo se las tengo reservadas a Pablo, que entre semana no nos vemos. Los viernes siguen siendo de cada una con su ligue/novio.

Derrepente, nosotras dejamos de ser el centro de nosotras mismas, para dedicarnos mas al curro, a la casa, a la compra, a la familia o al novio. Y dedicarle tiempo a cada una de esas cosas implica dejar de dedicarle ese tiempo a cualquiera de las otras. ¿Es esto siempre así, y nosotras fuimos unas suertudas al haber podido disfrutar de una temporada donde teníamos todo el tiempo del mundo, o al contrario, la mala suerte del tiempo chamuscado nos está cayendo ahora?... Y de todas las opciones en las que gastar el tiempo, ¿como saber a cuál darle prioridad?.

Yo reconozco mi parte de culpa: desde que estoy con Pablo he dejado de dedicarles tiempo a ellas, cosa que ellas solo hicieron por cambios en su vida laboral. Sucede que tener pareja implica dedicarle tiempo. Ese sábado que quedé con Nuri, no ví a Pablo. Todo es así, con cualquier cosa que haga, cualquier día de la semana; así.

Nuri y yo nos miramos mientras hablábamos de ésto. Ninguna lo dijo mal, sino mas bien con tristeza. Simplemente, ya no tenemos tiempo.

- No duermo desde que ayer me levante para ir a trabajar.... (le dije yo, cuando me preguntó por mi cara demacrada)
- ¿Y eso?
- Que llegué a casa hoy a la mañana y me fuí al western a retirar dinero, luego a hacer la compra, comi, y te llamé... y ahora estoy aca.
- ¿Pero, por que no me lo has dicho?
- Cuando me preguntaste si quería venir a acompañarte te dije que sí, porque quería venir, que sino nunca nos vemos. Ya casi ni nos vemos.


Nuri me miró y creo que entendio que detras de esa frase había mas que una persona sin sueño. Había alguien dispuesta a verla, a dedicarle TIEMPO, que es el único bien en este mundo que no tiene precio. Y todo eso, por poder estar con ella.

Y quizás ella, que dejó de hacer otro tanto de cosas por estar conmigo, no sabe que me ha dado el regalo mas bonito.


 
DIEZ PALABRAS
Dejemos de lado las cosas grotescas por una vez.

Hay un blog muy lindo que creo que deberian visitar...

"¿Cuáles son las diez palabras más lindas, más hermosas, más bellas, más sonoras, más evocadoras del castellano o español?

Este sitio reúne las diez palabras elegidas por personas del mundo entero. ¿Cuáles son las suyas?"

http://diezpalabras.blogspot.com/


Estas fueron mis 10 palabras (puesto 254):
potrillo
viento
ronroneo
ausencia
espuela
libélula
abril
rayuela
lluvia
serependismo

 
Mi ex y sus condones
Hace unos jueves comencé a desarrollar una alergia a algo. Supuse que algo me habría picado, que habría desarrollado alergia a alguna de las miles de cremas anti-todo con las que embadurno este cuerpo flácido que Dios me proporcionó de forma gratuita y sin mi consentimiento.

El sábado la situación se agravó y las ronchitas se multiplicaron, formando la colonia del gotelet rojo no solo en mis brazos, sino tb en mi pecho, hombros, piernas e inclusive en la cara. Y hasta ahí llego yo... que el cuerpo me lo cubro con ropa, pero la cara tiene que estar impecable! A toda costa!!

Vicky me acompañó a la farmacia. Allí me recetaron unas cremas (Hala! ¡Mas cremas!) y un desinfectante fuertísimo anti-todo-bicho-que-camine para rociar toda mi habitación y sobretodo, mi cama.

Al llegar a casa comencé la guerra anti-bacterias. Protegida con un chándal, una camiseta y unos guantes, y armada con el desinfectante diluido con agua en una botella de spray, me paré en la puerta de mi habitación y le hablé al vacío:

- Ahora te vas a cagar.

Rocié todo y puse a lavar todo. Luego, deshice la cama: que el colchón a la terraza, las sabanas a lavar a novecientos grados, que el catre a tomar por saco....
Y ahí, mientras diseccionaba mi cama como si fuese un sapo en la clase de biología y contabilizaba todo lo que hay debajo de ella (esas cajas con cosas que no uso pero que por alguna inhóspita razón me rehúso a tirar), la ví.

Escondida en un rincón como si tuviera vergüenza, una caja de zapatos llena de pelusas.
La cojí y la miré.
Soplé el polvo.
¡La caja de mi ex!

A todos los hombres que están leyendo, los pongo al día: Cuando la bonita relación que tenemos con cualquiera de vosotros, caballeros, viene a su fin, con todas las cosas que ustedes nos regalan o que nos dejan de recuerdo (tickets del cine, papelitos escritos, etc., etc.) nosotras solemos hacer alguna de las siguientes cosas:
1) Quemarlo todo;
2) Guardarlo todo (atesorándolo o no); o
3) Olvidar qué se hizo con todo.


Y que quede claro: La prevalecía de cualquiera de estas opciones sobre las otras no depende de cuan bonita fue la relación, sino de cuán jodida fue la ruptura.

Sin ir mas lejos, y por poner un ejemplo, cuando Vicky (mi compi de piso) descubrió con sus propios ojos que su novio se tiraba a todo lo que se meneaba, soltó su instinto agresivo y mientras su feliz y copuleante novio esperaba que aparte de ciega se hubiera vuelto gilipollas, soltándole la frase que suelta a la india sin domesticar que todas las mujeres llevamos dentro (“No es lo que parece”... uff, ¿cuándo vais a aprender?), ella le destrozó el coche a golpe de bate de Baseball. Siniestro total. Lo había amado con locura, pero estaba tan dolida que la relación se redujo a eso.

En el minuto siguiente al que una relación se acaba, nos sobreviene un sentimiento que sea cual fuere es a lo que acabamos de minimizar nuestra relación. Ya sea el sentimiento que sea, amor, dejadez, odio o ira, a “eso” acabamos de resumir nuestra relación. Recalco: Esa es la mínima expresión de nuestra relación.

Si encima una de las partes acaba dolida, inclusive la relación mas perfecta se va a volver, al menos para una de esas partes, la mas imperfecta. Y esa parte entrará a la carga.
Da igual cuán buena fue la relación y cuánto tiempo lleves. Todo es mágico y perfecto y todos nos amamos hasta que dejamos de hacerlo. Entonces se va la magia y viene el ataque de ansiedad, la locura y el “actuar en consecuencia” de cómo uno se siente.

Yo estuve dos años de novia.
“Dos años” y “de novia” por poner un tiempo y un adjetivo, porque en realidad fueron “un año y medio” y “saliendo con éste” de quién ni estaba enamorada.
Cuando me plantee dejarlo, ya llevábamos seis meses de mal en peor.

El siempre decía que yo era demasiado para él. Para mí, él tb era demasiado... demasiado pesado, cursi, aniñado, llorón, dependiente y celoso. No me dejaba ni respirar.
Cuando lo dejé, el estaba arrodillado delante de mí sosteniendo un cofre con un anillo, diciendo una frase que él esperaba mágica y yo no esperaba en absoluto.
Se fue.
Sentí que me había quitado un gran peso de encima.
Mi relación se había reducido a un corazón roto y a una gran hija de puta.

Yo seguí mi vida normal. Soltería renovada, aires nuevos. El se dedicó a escribirme cartas muy duras: Todo ese sentimiento de “eres demasiado para mí”, se transformó en un “nunca te quise tanto, sólo que no quería estar solo”.
Estaba cabreado, y lo entendía pero sabía que no había vuelta atrás. Yo estaba mejor sin él. Le tuve mucha pena y me sentía muy culpable por haberlo hecho. Hasta que un día ése niño que se las jugaba de pobrecito, desató su ira.

- ¿Hola? (al móvil)
- ¿Hola, Pato?, Mira que soy Julio. Es que me estoy yendo de viaje a Holanda y te quería pedir que me devolvieras los condones que compré el año pasado.


Me lo soltó así nomás. Yo me quedé de piedra...

Nunca supe si en realidad era por venganza (“Que sepas que yo tb follo, listilla”) o por tacañería (¿acaso no tiene seis euros?), pero nunca supe por qué me llamó un año después de haber cortado pidiéndome los condones que EL había comprado. Joder, es que lo recalcó tantas veces que pensé que los iba a mear como cuando los perros marcan territorio.

Unos meses atrás, cuando terminé con él, ya sea por culpabilidad o por nostalgia, me había decantado por guardarlo todo para que no me molestara (lo mismo hice con mi ex, para ser sincera), pero después olvidé donde lo había puesto (igualito que a mi ex ¡que casualidad!), como las del tercer grupo.

Pero ése día en el que vi ésa caja y recordé los putos condones, como si el no tuviera plata y como si no hubieran farmacias en Móstoles, la caja quedó a servicio de mi vil memoria y rastrería. Soy la única mujer en el mundo a la que su ex novio la llama no para pedirle que le preste unos condones, sino para pedirle que le devuelva los que él compró.

Tardé segundos en tirarla a la basura, con todo lo que tenía adentro.

A la mañana siguiente, se me fue la alergia.


 
Operación Lampiña

Hay decisiones que cuesta tiempo tomar.
Yo tomé la determinación de hacerlo a todo costa. Por algo soy de Aries.
Junté valor y pedí cita. Llegué a casa sonriente y anuncié mi decisión como quien rompe con algo más que un tabú o vence un miedo:

- ¡Me voy a depilar los bajos! –dije, a grito pelado

Nuri y yo veníamos pensando hacía tiempo en acicalarnos los bajos en manos de una profesional para por fin dejar de dibujar líneas desparejas con la cuchilla, método que por cierto, dura como mucho 3 días, sin contar de que al día siguiente ya te empieza a picar y andas todo el día disfrutando del roce de tus pantalones. Todo eso sin contar de que tampoco te lo depilas todo-todo... a mi siempre me asustó la idea de que la cuchilla dejara de depender de mi precisión quirúrgica y terminara por rebanarme un pedazo, así que siempre me dejaba una especie de felpudo en el que por poco y se podía leer “WELCOME”.

Justo ése día dieron un capítulo antiguo de Sexo en Nueva York, en el que las niñas viajaban a Los Ángeles y se iban a depilar con la “Esteticien de las Estrellas”, una señora con nombre y apellido alemán, que les cobraba un pastón por dejarles los bajos como unas pre-púberes.
Mi caso sería muy parecido si no fuera por que en vez de ir a lo de una Germana famosa, pedí cita en el Salón de Belleza Pili’s (que manía tiene la gente de pensar que por poner ‘s a todo queda mejor), que esta en los mismos bloques que mi piso, y cuyas clientas-estrella son ni mas ni menos que las Supremas de Móstoles.
Pili, con una profesionalidad sorprendente, cogió la agenda de la peluquería y anotó mi cita en puño y letra. Debajo de “Pepa: lavar y cortar” y arriba de “La Juani: moldeado”, anotó “Pato: Chirri”.

Si ir al ginecólogo por primera vez es de por sí, algo bastante fuerte, ir a que te depilen los bajos por primera vez es aún peor.
Sentada en una camilla símil a la de cualquier ginecólogo, esperé con mas miedo que alegría a que terminaran el trabajo. Y como si del ginecólogo se tratara, ví entre mis piernas una cabeza y unas manos haciendo cosas raras por “ahí abajo” sin en realidad tener la mas remota idea de qué era lo que le estaban haciendo, pero para peores la susodicha en cuestión estaba armada con un palito envuelto en cera caliente.

De todo el trauma sólo recuerdo que grité como una borrica cuando me quitaban pelos de sitios cuya existencia ignoraba, mientras la esteticien me recordaba lo agradecido que estaría mi novio cuando lo viera. ¿Mi novio? ¿Quién se puede acordar del novio cuando le están quitando vellos del Chirri?.
Si bien yo estaba haciendo eso por puro placer propio, me quedé con la pregunta en la cabeza: ¿Las mujeres pasan por esto para complacerse a sí mismas o a sus parejas, sean éstas estables o no? y en realidad, ¿las mujeres pasan por cosas como éstas para sentirse mas sexys consigo mismas o lo hacen sólo para despertar mayor morbo en el sexo opuesto?.

Es verdad que inclusive cuando no tenía novio quería hacérmelo, pero también es verdad que sólo junté coraje cuando supe que los esfuerzos de Tala indiscriminada de Arbustos rendirían sus frutos. En cierta medida, esperaba catapultar mis Noches de Bohemia y de Ilusión a súper-polvo contra la pared en plan “aquí te pillo, aquí te mato”.

Mientras los hombres tienen la fantasía de que sus ligues lleven depilado hasta el alma, las valientes que decidimos pasar por ese proceso tb deseamos que se vea nuestro esfuerzo recompensado con creces. Se que la diferencia no radica mas en la visión de alopecia que en la sensación de alopecia, pero al menos podríais daros cuenta de que nos hemos cambiado del look afro al calvo lustrado y hacer un pequeño comentario al respecto, no?.

Nosotras a los hombres no les pedimos nada más allá de lo normal. Con que se laven y se cepillen los dientes nos vale de sobra, considerando que muchos de ustedes se ponen en plan guarros conformándose sólo con los chicles de mentol y el desodorante. Si vamos a tener que pasar por estas cosas sólo esperando la aprobación del macho de turno, mejor claudicar y abandonar la “Operación Lampiña”.

Quizás podríamos hacernos estas cosas sin esperar nada a cambio. Reservándonos lo mejor de nuestras sesiones de estética para nosotras mismas, podremos disfrutar de ellas y admirar el esfuerzo dando frutos cada vez que queramos, y los comentarios de terceros serán bienvenidos como extras a un subidos de ego que ya nos hemos auto-proporcionado. Es evidente que a los hombres les encanta que estemos lindas, pasa que no están programados para la adulación excesiva, aunque si para el rechazo: Quizás sea una buena señal el que no haya dicho nada acerca de tu pedicura, porque si no te la hubieses hecho sí se quejaría de tus callos.

Al fin y al cabo las parejas van y vienen. Y a la única persona a la que le seremos fieles y con quien estaremos de por vida seremos ni mas ni menos que a nosotros/as mismos/as.
Entonces, y sin que esta idea implique el hacerle daño a los demás, ¿por qué no hacemos las cosas esperando únicamente la satisfacción y aprobación propia?

 
LO SIENTO MUCHISIMO
Hola a Todos.

Lo siento el haberme descolgado de esto pero no he paso un buen mes. No porque haya pasado nada malo (tengo un par de articulos borrador, pero que me rehuso a publicar), sino que han paso muchas cositas pequeñas malas. Lease:
1.- Vino mi jefe, ya no puedo ponerme a contestar ya escribir cuanto kiera.
2.- Estuve con una alergia acojonante, parecia un gotelet.
3.- estuve una semana malita por una mierda de muela que me sacaron y que no me dejo vivir.
4.- Demas problemas mas personales. Pero que estoy bien, no os preocupéis.

Asi que les pido mil perdones.... pero cmo en todo lo malo hay algo bueno..
PREPEREN LOS OJOS PARA ESTE FINDE PORQUE MAÑANA PUBLICO DE TODO Y LSO VOY A TENER PEGADOS AL MONITOR TODO EL FUCKIN FIN DE SEMANA...

Besos a todos. ..

Pd.: Y a los que preguntaron que que tal las fiestas de Mostoles, les digo una sola cosa: El viernes llovio y al final no salimos, el sabado salia a las fiestas con Pablo y como el se tenía que levantar temprano nos fuimos a las 4 AM....... BUAAAAAAAA yo iba llorando y agarrandome de los arboles de la Finca Liana (donde se hace la fiesta) semi borrachita, mientras Pablo me tiraba: "venga, muchacha, que se nos hace tarde!" ¿¿¿SE NOS???? A TI SE TE HACE TARDE!!
Asi que éso, las Fiestas de Mostoles, para mi, fueron poca Fiesta.