AMIGA VS. NOVIO
Nunca hubiese querido que pasara.
Me encuentro con Pablo y Marta frente a frente para sacar de una vez por todas la verdad. Llevo un mes y medio con angustia, celos y desconfianza, tanto con mi amiga y como con mi novio. Y así no se puede seguir ninguna relación, ni de amistad o de noviazgo.
Yo no soy celosa de por sí, por amor al arte. Los dos tienen una historia que me hace desconfiar. No es una historia entre ellos (no es que hayan sido novios, o algo así), sino separados, de cosas que una vez me hicieron desconfiar de ellos. Perdonar es fácil, pretender que se ha olvidado algo también. Lo difícil es seguir habiendo enterrado en el olvido ésas cosas.
Dios mío. ¿A quién creerle?. En un segundo recordé lo que había pasado dos horas antes, razón por la cual los había puesto a Marta y a Pablo frente a frente, de careo.
Marta dijo que Pablo se había pasado la noche anterior con ella. Fue cuando íbamos los 3 abrazados por las calles del pueblo de Pablo, que estaba en fiestas. No le tocó nada en sí, pero con insinuaciones sobra. Yo le pedí un favor: quiero que le digas a Pablo textualmente lo que me dijiste ahora. Pero textualmente, sin matizar. Quiero ver su cara, ver como reacciona, saber quién esta mintiendo.
Es verdad que Pablo iba medio borracho ayer y puedo entender que se le fuera la mano, pero es que yo también estaba allí, y no ví nada. Hay que ser demasiado descarado para meterle mano a la novia de tu amiga cuando llevas a tu novia abrazada con el otro brazo. Será cabron. No me lo puedo creer.
Días antes, yo ya había tenido una discusión con Pablo acerca de ser cariñoso con Marta. Especialmente con ella. No quiero que le toques ni un pelo, que a ella la conozco y será mi amiga, pero no le hace asco a nada... y a vos, Pablo, también te conozco, pero no tanto, y uno siempre teme de aquello que desconoce. Y me da igual que me mienta y pase de lo que pueda yo sentir como cuando no le hizo asco a Chema o a William, con Pablo las cosas son distintas. Pablo me importa mucho.
Mas jodida que jodida me metí en la ducha a eso de las 12 de la noche del lunes. Algo me decía que esa noche se acabaría la relación con alguno de ellos. Pensar en eso me partía en dos. Pasara lo que pasara ésa noche, había algo mas que claro: yo iba a estar triste mintiera quién mintiera. Y lo peor es que uno de los dos siempre me reprocharía el haber desconfiado de él.
Vuelvo en mí, al momento presente. Les digo que se acerquen. Nos vamos a la calle a hablar.
Los tengo enfrente.
Les digo que no doy más y que quiero que esta situación se acabe “ya-now-ipso facto”.
Marta empieza el monólogo. Yo la miro. Pablo se asombra. Ella habla, como lo hace siempre. Yo la escucho. Me callo. Me asombro. Me empieza a subir la sangre a la cabeza del enfado. Me sudan las manos. Quiero llorar. Quiero gritar. Voy a explotar. Nunca me enfado, pero cuando lo hago ni me conozco. Los nervios me subían como un torrente desde los pies mientras la veía hablar. No me pude contener mas. Entré en erupción.
- ¡Eso no es lo que me dijiste en casa! ¡Te dije que lo dijeras textualmente y eso no es lo que me dijiste en casa!
- ¿Como que no? Pato, escucha....
- No me lo puedo creer, ¡eres tú!
En un pueblo de 4000 hab, donde el anonimato y la discreción brillan por su ausencia, había pensado mantener las formas como una buena primera dama a la que se le está haciendo la presentación en sociedad; pero no pude, la situación me desbordaba y ahí nomás, a 50 mts de la plaza del pueblo me ví a mí misma pasándome los formalismos y las buenas costumbres por donde no me da el sol, gritándole a Marta como pocas veces recuerdo haberle gritado a alguien. Paso de ti. Paso.
Me volví al bar. Vicky y Nuri esperaban con ansias las noticias.
- Es Marta. –dije yo, como abrumada.
- Ya lo sabía –dijo la bruja de Vicky, mientras agitaba los brazos en señal de victoria como hace siempre que se cumplen sus predicciones.
Volví afuera. Ellos seguían hablando. A Pablo su cara lo delataba: esa noche yo había perdido puntos para él.
Gritos. De las dos. Ella se defendió argumentando que mi memoria últimamente fallaba un poco. Es verdad, pero no puedo olvidarme de lo que dijiste hace dos horas. Se pone en chula. Yo me pongo como lo que soy: una loca de Aries de 20 y tantos con un cabreo que se le sale del cuerpo y a quien Marte (el Dios de la guerra) dominaba por completo. Yo le recuerdo que esto no es Móstoles y que es ella la que está en falta. Jamás en mi vida he estado mas cabreada. Y mas triste, porque lo peor es que ahora también voy a perder a Pablo.
Le digo que nos vayamos sólo el y yo, haciendo un gesto con la cabeza. Hacemos 20 mts, cuando yo me paro, lo abrazo y le pido perdón. Lo siento. Siento haberte metido en esto, pero es que lo necesitaba para saber la verdad. Lo siento mucho.
- No.
- .........
- Paso de ir a Móstoles otra vez. Para que pasen estas cosas mejor me quedo aquí con mis amigos y me dejo de problemas.
La noche fue pasando. Vicky hablo con Pablo. Hablamos los cinco. Hablamos todos juntos o separados. Hablamos y bailamos. Marta hizo que se iba, luego volvió. Yo no le hablaba mas de lo necesario.
Nuri lloró. Lo que para mí fue un mes y medio de desconfianza e incertidumbre, para ella fueron 15 minutos donde una amistad de años se venía a la mierda. Me dijo que me entendía, que las amigas están en lo bueno y en lo malo, pero no están para generar lo malo y luego quedarse consolándote, como buenas amigas.
Mas tarde, Marta entró al baño conmigo y me pidió disculpas. Parecía borracha hasta la medula. Yo tampoco quiero perderte, Marta, pero es que ahora estoy muy dolida. Ya empezamos de cero una vez, podemos hacerlo otra, eso esta claro. Pero yo no sabría decirte si será en un día, una semana o un mes. Ahora mismo no lo sé.
Esa borrachera que le producía incontinencia verbal desapareció como por arte de magia cuando deciden irse. Yo no me quería ir, las cosas con Pablo se estaban arreglando y necesitábamos un tiempo solos. Venga, que las llevo a Móstoles y me traigo el coche, Pablo me acompaña para que no venga sola. Pero no. Ojalá los pedos se me fueran tan rápido como se le fueron a Marta, porque la otra que me queda es pensar que se hizo pasar por borracha para endulzar la amargura y suavizar las cosas.
Yo me quedé en el pueblo, viendo los encierros, abrazando a Pablo sin sentir desconfianza alguna por primera vez en meses. Pensando en Marta y en qué la puede llevar a decir ciertas cosas o a justificarse con mentiras.
Sí creo que la amistad puede durar toda la vida, pero a veces nos confundimos y creemos que ciertas personas son nuestras amigas cuando puede que no estén preparadas para afrontar todo lo que ello conlleva. La amistad, por antonomasia es lo que yo me planteo con mis amigas: Para lo bueno y lo malo, para sernos sinceras, para cuidarnos y respetarnos, para protegernos, para hacernos reír y llorar de emoción.
Al contrario de lo que me dijo todo el mundo del que hable este tema, dudo que Marta tuviera celos o envidia. Pablo no es un adonis y yo no las he apartado completamente de mi vida para estar con él, aunque sí es verdad que me he reservado cierto tiempo para dedicárselo a él exclusivamente, cosa que es normal cuando una se hecha novio, mas aún uno que vive en La Mancha y que lo veo un par de días por semana.
No se qué razones impulsaron a Marta a decir lo que dijo, o a intentar llamar la atención de cuanto macho se le pone por delante, sin importar quién sea éste o qué relación tenga conmigo o con cualquiera de las personas que conoce. Una cosa es ser una liberada sexual y otra muy distinta es ser una irrespetuosa. Y en ese juego que se inventa dentro de un inaceptable egocentrismo, hay terceras personas que se sienten heridas o jodidas. A ella no es la primera vez que le pasa. Espero que esta vez aprenda.
Marta se fue ayer hacia Jaén, quizás a superar a base de fiesta y nuevas amigas lo que dejó en Madrid.
Pablo y yo arreglamos lo nuestro cuando ya era de día. “Estoy contento de que esto haya pasado, para que de ahora en mas confíes bien en mí... ahora te quiero 50 veces mas que antes”.
Agradezco que me quiera. Pero ojalá jamás tenga que volver a poner a mi novio y a mi amiga contra la pared.
Ojalá nada de esto hubiese pasado.
Me encuentro con Pablo y Marta frente a frente para sacar de una vez por todas la verdad. Llevo un mes y medio con angustia, celos y desconfianza, tanto con mi amiga y como con mi novio. Y así no se puede seguir ninguna relación, ni de amistad o de noviazgo.
Yo no soy celosa de por sí, por amor al arte. Los dos tienen una historia que me hace desconfiar. No es una historia entre ellos (no es que hayan sido novios, o algo así), sino separados, de cosas que una vez me hicieron desconfiar de ellos. Perdonar es fácil, pretender que se ha olvidado algo también. Lo difícil es seguir habiendo enterrado en el olvido ésas cosas.
Dios mío. ¿A quién creerle?. En un segundo recordé lo que había pasado dos horas antes, razón por la cual los había puesto a Marta y a Pablo frente a frente, de careo.
Marta dijo que Pablo se había pasado la noche anterior con ella. Fue cuando íbamos los 3 abrazados por las calles del pueblo de Pablo, que estaba en fiestas. No le tocó nada en sí, pero con insinuaciones sobra. Yo le pedí un favor: quiero que le digas a Pablo textualmente lo que me dijiste ahora. Pero textualmente, sin matizar. Quiero ver su cara, ver como reacciona, saber quién esta mintiendo.
Es verdad que Pablo iba medio borracho ayer y puedo entender que se le fuera la mano, pero es que yo también estaba allí, y no ví nada. Hay que ser demasiado descarado para meterle mano a la novia de tu amiga cuando llevas a tu novia abrazada con el otro brazo. Será cabron. No me lo puedo creer.
Días antes, yo ya había tenido una discusión con Pablo acerca de ser cariñoso con Marta. Especialmente con ella. No quiero que le toques ni un pelo, que a ella la conozco y será mi amiga, pero no le hace asco a nada... y a vos, Pablo, también te conozco, pero no tanto, y uno siempre teme de aquello que desconoce. Y me da igual que me mienta y pase de lo que pueda yo sentir como cuando no le hizo asco a Chema o a William, con Pablo las cosas son distintas. Pablo me importa mucho.
Mas jodida que jodida me metí en la ducha a eso de las 12 de la noche del lunes. Algo me decía que esa noche se acabaría la relación con alguno de ellos. Pensar en eso me partía en dos. Pasara lo que pasara ésa noche, había algo mas que claro: yo iba a estar triste mintiera quién mintiera. Y lo peor es que uno de los dos siempre me reprocharía el haber desconfiado de él.
Vuelvo en mí, al momento presente. Les digo que se acerquen. Nos vamos a la calle a hablar.
Los tengo enfrente.
Les digo que no doy más y que quiero que esta situación se acabe “ya-now-ipso facto”.
Marta empieza el monólogo. Yo la miro. Pablo se asombra. Ella habla, como lo hace siempre. Yo la escucho. Me callo. Me asombro. Me empieza a subir la sangre a la cabeza del enfado. Me sudan las manos. Quiero llorar. Quiero gritar. Voy a explotar. Nunca me enfado, pero cuando lo hago ni me conozco. Los nervios me subían como un torrente desde los pies mientras la veía hablar. No me pude contener mas. Entré en erupción.
- ¡Eso no es lo que me dijiste en casa! ¡Te dije que lo dijeras textualmente y eso no es lo que me dijiste en casa!
- ¿Como que no? Pato, escucha....
- No me lo puedo creer, ¡eres tú!
En un pueblo de 4000 hab, donde el anonimato y la discreción brillan por su ausencia, había pensado mantener las formas como una buena primera dama a la que se le está haciendo la presentación en sociedad; pero no pude, la situación me desbordaba y ahí nomás, a 50 mts de la plaza del pueblo me ví a mí misma pasándome los formalismos y las buenas costumbres por donde no me da el sol, gritándole a Marta como pocas veces recuerdo haberle gritado a alguien. Paso de ti. Paso.
Me volví al bar. Vicky y Nuri esperaban con ansias las noticias.
- Es Marta. –dije yo, como abrumada.
- Ya lo sabía –dijo la bruja de Vicky, mientras agitaba los brazos en señal de victoria como hace siempre que se cumplen sus predicciones.
Volví afuera. Ellos seguían hablando. A Pablo su cara lo delataba: esa noche yo había perdido puntos para él.
Gritos. De las dos. Ella se defendió argumentando que mi memoria últimamente fallaba un poco. Es verdad, pero no puedo olvidarme de lo que dijiste hace dos horas. Se pone en chula. Yo me pongo como lo que soy: una loca de Aries de 20 y tantos con un cabreo que se le sale del cuerpo y a quien Marte (el Dios de la guerra) dominaba por completo. Yo le recuerdo que esto no es Móstoles y que es ella la que está en falta. Jamás en mi vida he estado mas cabreada. Y mas triste, porque lo peor es que ahora también voy a perder a Pablo.
Le digo que nos vayamos sólo el y yo, haciendo un gesto con la cabeza. Hacemos 20 mts, cuando yo me paro, lo abrazo y le pido perdón. Lo siento. Siento haberte metido en esto, pero es que lo necesitaba para saber la verdad. Lo siento mucho.
- No.
- .........
- Paso de ir a Móstoles otra vez. Para que pasen estas cosas mejor me quedo aquí con mis amigos y me dejo de problemas.
La noche fue pasando. Vicky hablo con Pablo. Hablamos los cinco. Hablamos todos juntos o separados. Hablamos y bailamos. Marta hizo que se iba, luego volvió. Yo no le hablaba mas de lo necesario.
Nuri lloró. Lo que para mí fue un mes y medio de desconfianza e incertidumbre, para ella fueron 15 minutos donde una amistad de años se venía a la mierda. Me dijo que me entendía, que las amigas están en lo bueno y en lo malo, pero no están para generar lo malo y luego quedarse consolándote, como buenas amigas.
Mas tarde, Marta entró al baño conmigo y me pidió disculpas. Parecía borracha hasta la medula. Yo tampoco quiero perderte, Marta, pero es que ahora estoy muy dolida. Ya empezamos de cero una vez, podemos hacerlo otra, eso esta claro. Pero yo no sabría decirte si será en un día, una semana o un mes. Ahora mismo no lo sé.
Esa borrachera que le producía incontinencia verbal desapareció como por arte de magia cuando deciden irse. Yo no me quería ir, las cosas con Pablo se estaban arreglando y necesitábamos un tiempo solos. Venga, que las llevo a Móstoles y me traigo el coche, Pablo me acompaña para que no venga sola. Pero no. Ojalá los pedos se me fueran tan rápido como se le fueron a Marta, porque la otra que me queda es pensar que se hizo pasar por borracha para endulzar la amargura y suavizar las cosas.
Yo me quedé en el pueblo, viendo los encierros, abrazando a Pablo sin sentir desconfianza alguna por primera vez en meses. Pensando en Marta y en qué la puede llevar a decir ciertas cosas o a justificarse con mentiras.
Sí creo que la amistad puede durar toda la vida, pero a veces nos confundimos y creemos que ciertas personas son nuestras amigas cuando puede que no estén preparadas para afrontar todo lo que ello conlleva. La amistad, por antonomasia es lo que yo me planteo con mis amigas: Para lo bueno y lo malo, para sernos sinceras, para cuidarnos y respetarnos, para protegernos, para hacernos reír y llorar de emoción.
Al contrario de lo que me dijo todo el mundo del que hable este tema, dudo que Marta tuviera celos o envidia. Pablo no es un adonis y yo no las he apartado completamente de mi vida para estar con él, aunque sí es verdad que me he reservado cierto tiempo para dedicárselo a él exclusivamente, cosa que es normal cuando una se hecha novio, mas aún uno que vive en La Mancha y que lo veo un par de días por semana.
No se qué razones impulsaron a Marta a decir lo que dijo, o a intentar llamar la atención de cuanto macho se le pone por delante, sin importar quién sea éste o qué relación tenga conmigo o con cualquiera de las personas que conoce. Una cosa es ser una liberada sexual y otra muy distinta es ser una irrespetuosa. Y en ese juego que se inventa dentro de un inaceptable egocentrismo, hay terceras personas que se sienten heridas o jodidas. A ella no es la primera vez que le pasa. Espero que esta vez aprenda.
Marta se fue ayer hacia Jaén, quizás a superar a base de fiesta y nuevas amigas lo que dejó en Madrid.
Pablo y yo arreglamos lo nuestro cuando ya era de día. “Estoy contento de que esto haya pasado, para que de ahora en mas confíes bien en mí... ahora te quiero 50 veces mas que antes”.
Agradezco que me quiera. Pero ojalá jamás tenga que volver a poner a mi novio y a mi amiga contra la pared.
Ojalá nada de esto hubiese pasado.
Comentario:
Comentario:
Jajajajaja eso, eso, que viva la patruya celulítica!! (seguro que tu trabajas en vitesse o en dove y estas contenta por el paston que me dejo en las cremas y en los packs vientre plano, culo parado, tetas caidas y deformaciones varias, no?? jajaja).
Gracias por el comentario! Se que este post era muy personal, pero tenia que ponerlo!
Un besote!
Gracias por el comentario! Se que este post era muy personal, pero tenia que ponerlo!
Un besote!
Comentario:
Patricia, eres lo mejó de lo mejó!! Leo tu blog desde el principio, lo encontré por casualidad, y me enganchó mas que Sexo en NY, porque, como dices, tus historias son mas reales. Viva la patruya celulítica, jaja! Espero de corazón que todo te vaya bien, te lo mereces campeona!!
Un besazo de una desconocida.
Laura
Un besazo de una desconocida.
Laura





