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Si yo tuviera tu edad...
cómo ser joven y no morir en el intento
Acerca de

Soy Somalí para mis queridísimos Rasilleros, Ana para el resto del mundo. Acabo de cumplir 20 años, tengo el cuerpo en Madrid y la cabeza en Barcelona...y soy una superperiodista en potencia ( ¡ojo! o no...)

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MADRID
Sindicación
 
Trabajos dignos, por favor
Repartidores de pizzas, camareros de cafeterías, cajeras de supermercado...generalmente trabajos a media jornada. Normalmente mal pagados. Y casi siempre, personal explotado con extraños contratos que nunca nos benefician. Estos son los trabajos a los que aspiramos los jóvenes de hoy si pretendemos sacar unas pelillas a la vez que estudiamos nuestras carreras.

El periódico El Mundo publicaba ayer (28-3-2005) la siguiente noticia:


El 90% de los empleos para jóvenes en España son temporales.

La Unión General de Trabajadores (UGT) denunció ayer que "el mercado laboral maltrata a los jóvenes", "que son carne de cañón" de la contratación temporal, uno de los males que atenaza al mercado de trabajo español.

UGT informó de que el número de parados registrados durante el cuarto trimestre del pasado año 2004 fue de 2.007.100 personas, de las que 1.101.500 eran menores de 35 años y, de ellos, la mayor parte pertenecían al colectivo femenino.


El sindicato incide en que los más afectados por el paro son quienes se sitúan en la horquilla de edad que va de los 30 a los 34 años, que, al igual que el resto de jóvenes, tardan una media de entre seis y 12 meses en encontrar un empleo. Pero además, estos trabajos, en el 90% de los casos, tienen carácter temporal, y representan una de las tasas más altas de la Unión Europea.


En breve, prometo escribir un artículo más extenso acerca de este tema que tanto nos cabrea a los jovenes y al que nadie parece encontrar solución.


Hecha un vistazo a los trabajos para jóvenes.

 
¡Pon un Erasmus en tu vida!
Todos dudan al irse, pero nadie se arrepiente al volver. A pesar de los problemas y las incomodidaes ocasionales, la valoración general es de aventura irrepetible. El programa Erasmus acaba de cumplir la mayoría de edad, y los que lo han conocido, aseguran que todavía le queda muchísima vida.


Para que los jóvenes de hoy en día encuentren un buen trabajo en el futuro, los idiomas son imprescindibles; la formación cultural indispensable, y ser abierto, decidido y emprendedor suele resultar infalible. Gracias a las becas Erasmus, conseguir todo esto puede convertirse, además, en una experiencia inolvidable.

El programa Erasmus Nació en la UE en 1987 con el objetivo de impulsar la integración europea a través de la educación, apoyar la movilidad y el conocimiento y crear poco a poco una ciudadanía continental. Aquel año sólo 240 españoles disfrutaron de esta beca. En el último curso contabilizado (2002-2003), lo hicieron 18258. Las cifras crecen al mismo ritmo que la colección de anécdotas, buenos recuerdos y experiencias de todos aquellos que ya lo han probado.

"No me caben los recerdos en la cabeza. A veces pienso que van a estallar, van a salir volando por ahí, a inundar las calles; a enseñar, a los que no lo han vivido, que lo vivan", cuenta una joven que pasó un año en Italia.

Aprobar para probar
Para poder disfrutar de una beca Esramus deben cumplirse los siguientes requisitos: ser estudiante universitario o de una escuela de enseñanza superior; haber cursado (¡y aprobado!) el primer año de carrera y, por último ser miembro de uno de los 25 estados de la UE o de un país asociado.

Por lo general, además, algunas universidades exigen que los alumnos superen una prueba de idioma o que acrediten con algún título oficial que tienen un mínimo conocimiento de la lengua que se habla en su país de destino. Los que ya han pasado por esto aseguran que las pruebas de nivel son muy sencillas, y que normalmente, cuando uno llega a su nueva ciudad, sólo conoce las 4 palabras básicas.

"Más vale que uno sea capaz de reírse de sí mismo y de armarse de paciencia una y otra vez cuando se va a un sitio en el que no se domina el idioma. Llegas pensando que controlas, pero resulta que luego no entiendes a la gente, ni a los profes...ni siquiera la televisión". cuenta un estudiante de biología que estuvo en Francia. Sin embargo esto es sólo al principio. En pocas semanas todo se vuelve inteligible. Incluso lo que te cuentan los compañeros que te rodean, generalmente de diversas nacionalidades.

El papeleo
Los trámites para solicitar la beca suelen empezar el curso anterior al que se pretende hacer fuera. De entre todo el papeleo necesario, hay dos momentos clave en los que deben quedar muy claras las condiciones que se establezcan: la convalidación de asignaturas y la cuantía de la beca.

El ECTS es el Sistema Europeo de Transferencia de Créditos, que en la práctica garantiza el reconocimiento académico del periodo que los estudiantes vayan a cursar fuera. Las universidades deben asegurar la convalidación, con antelación y por escrito. Es importante marchar conociendo todas las condiciones, a fin de evitar sorpresas a la vuelta: "cuando regresas a España te encuentras con que algunos profesores te convalidan las asignaturas con una nota máxima de suficiente", se queja Silvia, que fue Erasmus en Alemania.

El dinero que reciben los estudiantes becados es uno de los puntos débiles del programa. Y el que recibe más quejas. En la página del Ministerio de Educación y Ciencia dedicada al tema se advierte claramente de que las ayudas que reciben los Erasmus no cubren la totalidad de los gastos ocasionados durante el periodo de estudios.

"Hace 4 años, la dotación no llegaba a las 10.000 pesetas mensuales, cantidad que era ingresada en su mayor parte cuando el estudiante estaba ya de vuelta en España. Así que, si no habías encontrado trabajo allí desde España (difícil), o no tenías unos padres que te ayudasen durante los primeros meses (más difícil), o no habías pasado a engrosar las filas de empleados de Mc Donald´s o de Correos (más fácil), no había ni la más remota posibilidad de "disfrutar" de la beca", dice Silvia.

Más es menos
Cada estado gestiona libremente el dinero que el Parlamento Europeo destina a este programa. Hay países en los que se opta por mandar a pocos estudiantes con becas más generosas, y otros, como España, en los que se prefiere enviar a más con menos dinero.

La media española son 102 euros mensuales. Los estudiantes no pagan tasas de inscripción en la universidad de acogida, y siguen percibiendo íntegramente cualquier beca o préstamo normalmente otorgado por las autoridades nacionalespara cursar estudios en la universidad de origen. Además, las ayudas pueden ser complementadas por iniciativas de las propias universidades o de otros organismos.

Pese a las quejas, todos los que han sido estudiantes Erasmus afirman que al final se logra sobrevivir. La falta de una cuenta corriente amplia o de unos padres generosos siempre puede suplirse con ganas de trabajar extra. Sólo es cuestión de buscarse la vida. Además, esa es una de las cosas en las que consiste ser Erasmus: madurar y aprender a desenvolverse por uno mismo. "Cuando vuelves, te sientes más humilde, pero también más seguro de ti mismo, tanto personal como profesionalmente, y eso se nota, y lo notan"

En fin: salir, entrar, estudiar y conocer. Romper estereotipos, aprender recetas nuevas y saludos en muchos idiomas. Encontrarte a tí mismo y a decenas de amigos. Recorrer el mundo sin pagar hotel.

Esto es Erasmus, y quien lo probó lo sabe.

¿Más informacion?

-Portal Europeo

- Experiencias
 
Desajustes
Las aptitudes que demandan las empresas de los titulados universitarios no coinciden con las que éstos llegan a las entrevistas de trabajo tras finalizar sus carreras. Así lo refleja un estudio realizado por la Fundación Conocimiento y Desarrollo (CYD) entre 404 empresas para averiguar, entre otras cuestiones, en qué medida los titulados universitarios cuentan con aptitudes suficientes en 12 aspectos básicos. Estos son los resultados:
grafico1.xls

Según la opinión de las empresas, los estudiantes carecen de formación práctica, seguido de habilidades directivas, capacidad para comunicarse eficazmente, de gestión y, por último, de dominio de idiomas. Por otro lado, los recíén licenciados parecen estar bien preparados en cuanto a conocimientos teóricos, aptitud para aprender, cuestiones relacionadas con la informática y la tecnología y capacidad de análisis.

Este estudio, realizado en el segundo trimestre de 2004, llega en pleno debate sobre la reforma de las titulaciones españolas y de los modelos de enseñanza para adaptarlos a la futura educación superior común europea.

Enlace a El Mundo.

Informe completo del estudio de la CYD
 
¿Quién se han creído que somos?
Joven: dícese de la persona despreocupada y egoísta que en una parte de su vida, clínicamente conocida como adolescencia, sólo piensa en su propio interés y beneficio.

Este es el tópico que circula sobre nosotros, y así es como muchos nos ven. Sirva de ejemplo para ilustrar este fenómeno injusto el reportaje titulado Los Reyes de la casa , que María José Grande publicaba en El País Semanal el 13 de febrero de este año.

En el texto, que intenta demostrar el reinado de los más jóvenes dentro de sus casas, se exponen los casos de tres familias. En principio parecen normales y corrientes: clase media, hijos adolescentes y padres trabajadores que han superado la cuarentena. A simple vista tres de tantas...aunque basta leer una líneas del reportaje para darse cuenta de que los casos expuestos son dignos de museo. Por su excentricidad, por supuesto.

"Tenemos 2 baños, pero mi marido y yo nunca los podemos usar, siempre están ocupados. Así que no nos ha quedado más remedio. Tenemos que independizarnos de nuestros hijos. Estamos construyendo una habitación y un baño para nosotros dos solos en el sótano. Es la única manera de tener un poco de intimidad. Que se queden con toda la casa", afirma la madre de dos gemelas de 16 y un hijo de 18 años.

Me pregunto cuántos padres vivirán exiliados en el rincón más recóndito de lo que, algún día, fue su hogar, y ahora ocupan unos invasores tiranos que una vez fueron sus hijos. Dudo que existan datos sobre la evolución de este fenómeno en nuestro país. Me atrevo a predecir que no deben existir muchos matrimonios viviendo en calidad de refugiados dentro de sus propios hogares. Si los hubiera, y perdonen si les ofendo, la culpa no es nuestra (de los jóvenes, me refiero). Es de los padres.

María Luisa de la Peña, maestra, enviaba una carta al mismo número de El País Semanal al que me he referido antes. "Nos sentimos incomprendidos por una sociedad que sólo quiere tener a sus retoños resguardados y seguros mientras los adultos acuden al trabajo. A muy pocos les importa la calidad educativa..." Aquí radica el problema.

Según el estudio Hijos y padres: comunicación y conflictos, llevado a cabo por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, en el 49,2% de las familias domina la política del avestruz. Los padres esconden la cabeza para negar o ignorar las situaciones que puedan crear conflictos. Así, se mantiene una convivencia pacífica. Con esta actitud, es francamente difícil educar a los hijos y tremendamente sencillo potenciar sus facultades de invasores a domicilio.

Otro de los fragmentos del reportaje que me han sorprendido son las declaraciones de la madre de 2 chicos de 15 y 19 años. Éstos, por suerte o por desgracia, gozan de absoluta libertad para todo. Ante la confesión de los muchachos, que afirman haber probado drogas como las pastillas y los porros, su madre responde: " tengo muy claro que ellos son los que se tienen que equivocar. No puedes estar toda la vida detrás. Vienen sus amigos y se meten a la habitación a fumar un porro. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?" Lo mismo sucede con las películas X. "Mis hijos no tienen que esperar a que me vaya: saben dónde están guardadas, pueden ponerlas cuando quieran, solos o con sus amigos".

Me sorprenden las declaraciones, no por los actos de los chicos, sino por la despreocupación de la madre. No es malo ver una película porno ni fumarse un porro de vez en cuando. Sin embargo, tener una madre así debería de estar prohibido por las autoridades sanitarias.

Un último fragmento del texto que merece ser destacado es el siguiente: " Todos tienen televisión y equipo de música en su cuarto. Todos usan el coche familiar. Pero de limpiarlo ni se habla. Disfrutan del jardín, pero a ninguno se le ocurre cortar el césped. Según su madre, todo es : necesito ropa, no tengo dinero, recárgame el móvil, no quedan refrescos".

Sirva para desmentir estas acusaciones lo que escribió alguien muy cercano a mí hace unas semanas, paseando por el centro de Madrid en uno de los días más gélidos que hemos vivido este invierno a causa de la ola de frío:

La otra Kale Boroka

Alrededor de las diez de la noche, aparecen por una de las bocas del metro, la situada frente a la estatua del oso y el madroño, en la Puerta del Sol de Madrid. Van en grupo, cargados de bolsas. Algunos llevan rastas, piercings y estoy seguro de que si no fuera por los abrigos, se verían sus brazos y sus ombligos llenos de tatuajes. Caminan con paso firme, seguros de si mismos, abriéndose paso entre la gente. Sobre la repisa del kiosko, con gestos estudiados, mil veces repetidos, extienden su munición.
Como en un ensayo de la coreografía de West Side Story, de la calle Mayor, Arenal, Preciados, del Carmen, Montera, con paso lento, arrastrando los pies, acuden hombres y mujeres. Todos se dirigen al kiosko. Y empieza la acción.
De los termos de café apoyados en la repisa, comienza a salir el café caliente, la sopa hirviendo.Un muchacho con rastas le entrega una madalena a un anciano con barba descuidada y dedos encorvados. Otro melenudo con un piercing en la ceja reparte vasos de sopa. Dos chicas con pañuelos palestinos y pelo de colores cortado a hachazos, reparten bocadillos. Otro impresentable, con los pantalones de tres colores arrastrando por los suelos y gorro ridículo, consuela a una joven negra que llora amargamente.
Y yo que creía que iban a pegarle fuego al garito y llenar la estatua del madroño con horribles pintadas. ¡Seré gilipollas!
 
¡¡Empezamos!!
¡Hola! Soy Ana y estoy a punto de cumplir los 20. En esta página, que inauguro hoy, hablaré semanalmente de lo que significa ser joven: qué somos, que no...y sobre todo qué cosas nos interesan. Aquí publicaré los resultados de mis investigaciones, pero necesito la colaboración de todos aquellos que me visiten para que el proyecto funcione.
Un saludo...y empezamos.