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Si yo tuviera tu edad...
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Soy Somalí para mis queridísimos Rasilleros, Ana para el resto del mundo. Acabo de cumplir 20 años, tengo el cuerpo en Madrid y la cabeza en Barcelona...y soy una superperiodista en potencia ( ¡ojo! o no...)

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Un poquito de por favor
Mi último artículo me ha hecho recordar la columna de Rosa Montero que se publicó el pasado 8 de marzo, y que aquí os transcribo. Tras su lectura espero que, como yo, reflexionéis sobre muchas de nuestras prácticas cotidianas que, pese a parecer inofensivas, contribuyen a segir maltratando a los animales


HORRIBLE. Por Rosa Montero
A veces, cuando hablo en esta columna de temas demasiado horribles, algunos lectores se incomodan. Para qué contar esas cosas tan tremendas que no tienen arreglo y sólo producen angustia, dicen. Pero yo soy más optimista, o mejor dicho, más realista, porque basta con contemplar la historia del mundo para verificar que los horrores se han ido corrigiendo y atemperando así, con las denuncias públicas, con el desvelamiento de la atrocidad.

Una asociación suiza ha conseguido grabar con cámara oculta un video de seis horas en donde se prueba que en China despellejan y descuartizan vivos, cada año, a millones de animales para el comercio de pieles. Las desdichadas criaturas son zorros, martas, lvisones, conejos, perros y gatos. Primero son golpeados con una barra de hierro o contra el suelo para atontarles, pero la inmensa mayoría no pierden ni por un momento la consciencia, y en el video se les ve chillar y retorcerse agónicamente cuando se les cuelga boca abajo y, con grandes cuchillos, les cortan las patas y luego les sacan la piel como quien da la vuelta a un calcetín. Después el pobre cuerpo ensangrentado es arrojado al suelo con los demás en un revuelto montón de despojos, y lo más terrible es que todavía están vivos. Algunos incluso levantan la cabeza. El video puede verse, si se tiene fuezas para ello, en la web de ANPBA (Asociación Nacional Para el Bienestar Animal), que también kha iniciado una campaña contra esta monstruosidad (para participar en ella, ir a http://www.bienestar-animal.org/campañas/4.htm).

Estas pieles impregnadas de sufrimiento llenan nuestros armarios. En España su comercio es legal, de modo que el mercado está inundado de gorros y estolas y cuellos confeccionados con estas pieles trágicas. Incluso los juguetes de los niños, esos ositos tan suaves y tan graciosos, pueden tener una procedencia semejante. En la UE, sólo Bélgica, Dinamarca,Francia, Grecia e Italia han prohibido la importación de pieles de perros y gatos. Hay que seguir su ejemplo, porque la mejor manera de luchar contra este espanto, contra este dolor enloquecedoramente cruel e innecesario que envilece un poco más este sucio mundo, son las presiones comerciales. Tenemos que prohibir las pieles chinas.

Pamela Anderson, comprometida.

Movilizaciones españolas.
 
Comentario:
No sé si el brillo de su pupila era una lágrima o era yo quien lloraba. ¿Cómo se puede tratar a un ser vivo así? Aunque no sé de que me extraño. El hombre ya ha demostrado que no respeta nada ni a nadie; hasta es igual de cruel consigo mismo, si no ¿cómo se explicaría el Holocausto judío, por ejemplo?
China es la primera potencia textil, pero ya hemos visto a que precio.
 
Comentario:
No se de dónde he sacado las fuerzas suficientes, para comenzar a ver ese montruoso video, solo sé que no he podido terminar de verlo.

Es duro, muy duro, son las imagenes más duras que he visto en toda mi vida, pero has hecho bien en ponerlo, alguien tiene que abrirnos los ojos.

No puedo dejar de llorar, no puedo dejar de recordar la agonía en esos ojos.

Besos de gominola con sabor a lágrimas.
No